martes, 30 de agosto de 2016

¿QUIÉN DIJO DESMORALIZACIÓN?

 Rafael Gallegos    Blog núm. 262
  
La desmoralización es una estrategia clave de la “revolución” para intentar contener el inevitable cambio político en Venezuela. Los “revolucionarios” repiten que es imposible realizar el Revocatorio este año, que la oposición engañó a sus seguidores,  que los ministros tienen 48 horas para botar a los firmantes, que hay miles de demandas a los líderes opositores por el fraude de las firmas. Puras pamplinas a objeto de desmoralizar al pueblo opositor (o sea, al pueblo), para que crea que este comunismo no tiene vuelta atrás y que es imposible cambiar al gobierno. Ah! y que si a usted no le gusta, se la cala o se va.
Se jactan de ser los únicos que garantizan la paz, que sólo ellos pueden contener el descontento de las masas. Que si abandonan el gobierno, viene una guerra civil. El típico ego deformado de los gobernantes, se auto construyen un mito y después se lo creen. Cual Allende, quien se creyó propietario de  una “mano mágica” y pensó que los militares no se atreverían a derrocarlo. O Carlos Andrés Pérez cuando dijo sólo Pinochet (con la represión) y yo (con mi liderazgo) podemos implantar un paquete económico. O la jactancia de Luis XV con  su después de mí el diluvio.

Así, hablan de ser los garantes de la paz sin explicar de qué tipo de paz. Si la Pax Romana, que significó para el Imperio Romano un largo periodo de estabilidad - calma interior y seguridad exterior- que facilitó un magnífico desarrollo económico. O si más bien hablan de la Pax de Gómez incluida en el lema de “Unión, Paz y Trabajo”: Unión en las cárceles, paz en los cementerios y trabajo en las carreteras. Pura jactancia, como la de Hitler y sus mil años en el poder, que apenas fueron trece.

Pero peor que la desmoralización provocada por el gobierno, es la auto desmoralización. Ese harakiri que se aplican algunos opositores, producto de la depresión y la baja autoestima. Si hace un año  yo hubiera escrito que la oposición iba a ganar las dos terceras partes de la Asamblea, qué de burlas e insultos hubiera recibido por parte de nuestros profetas de la derrota. A pesar de saber que Venezuela estaba muy mal y que iba para peor, de estar conscientes que éramos mayoría y que teníamos ganas de votar creíamos - habrase visto - que íbamos a perder las parlamentarias. Que si el CNE, que si el gobierno, que si los colectivos… pura auto desmoralización. Que si la oposición no sirve, como si se tratara de extraterrestres y no formáramos parte de ella, que si la MUD es muy blandengue, como si esta tuviera tras sí un ejército para enfrentar al sistema. O reclamos  como que la gente no marcha, de los mismos que tienen tiempo que salen a los eventos de la oposición.
Y así el 6 de diciembre,  llegamos al cielo… llorando.

Hoy, cuando enfrentamos el Revocatorio 2016, con toda la oportunidad de ganarlo, que somos tantos que hemos despolarizado al país (ahora hay un solo polo, el que está loco porque Maduro se vaya), que tenemos las leyes electorales a nuestro favor (así las ralentice el CNE con la manita el TSJ), que tenemos gran parte de la comunidad internacional activa para rescatar nuestros derechos ( Mercosur, OEA, Comunidad Europea, USA, etc.), que estamos enfrentando una crisis de quinto mundo ( gigantescas  inflación, escasez, hambre y subdemocracia), con un gobierno incapaz de tomar medidas asertivas y que cada vez hunde más al país… seguimos pensando que no habrá Revocatorio, ni elecciones para gobernadores y que el gobierno se quedará por siempre en el poder. Puro harakiri.

La misma desmoralización y el vicio de rascarnos la herida que inicialmente nos hace cosquilla y después nos arde.

Claro que podemos. Es más, tenemos que poder. Luchar… salir el 1S y volver a salir cuando nos diga la MUD. Y si no pasa nada, seguir luchando. Quedan la partida de nacimiento, el 350, la reforma constitucional y hasta la Asamblea Constituyente. Nada de eso lo teníamos hace uno o  dos años.

Estamos en la puerta de una gran victoria; pero hay que luchar. Estamos mucho más cerca del triunfo que el Bolívar de Pativilca. Como le decían a  Buck Canel: que si este equipo va a ganar porque tiene mejores bateadores y mejores pícheres y mejores… a lo que Buck replicó: sí; pero los otros tienen la moral. Y nosotros, tenemos la moral. Las circunstancias y la historia, nos favorecen.

A desbordar Caracas el 1S. Adelante por encima de  las cadenas, de la represión, de la prohibición de volar, de la militarización. Que el mundo sepa que estamos dispuestos a luchar por nuestros derechos hasta vencer.


Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.

martes, 23 de agosto de 2016

PETRÓLEO, RENTA Y RENTISMO

              
 Rafael Gallegos    Blog núm. 261
  
En Venezuela desde hace más de cien años, los términos petróleo, renta y rentismo han interactuado en seguidilla. El petróleo genera renta y la renta genera rentismo, o mentalidad rentista.

Durante la dictadura de Gómez, las transnacionales petroleras fungieron como enclaves y para los venezolanos eran como garimpeiros. Al comienzo no teníamos ni idea del negocio petrolero. Con el tiempo hubo  aprendizaje y se adoptó el concepto de transformar el petróleo en desarrollo sustentable, acuñado por Uslar Pietri en la frase “sembrar el petróleo”. Luego se impuso la orientación de maximizar la participación de los venezolanos en la renta. De allí surgió la Ley petrolera de Medina Angarita y el llamado  “fifty- fifty” de Betancourt y Pérez Alfonzo.

La renta petrolera se convirtió en la principal fuente de divisas mientras la agricultura se mudaba desde los campos hacia los puertos. Y la moneda se volvió tan dura como la de cualquier país desarrollado.

El modelo - economía de puertos, moneda dura - funcionó los primeros años en ese país palúdico e improductivo que arrancaba desde cero. Venezuela durante unos cincuenta años logró uno de los mayores crecimientos sostenidos, económica y socialmente, en el mundo. Además el petróleo nos sirvió para “sembrar” la democracia. En los altos años sesentas y los setentas, Venezuela fue una isla democrática en Latinoamérica, rodeada de dictaduras y guerrillas por todas partes.

Años de democracia civil que han sido los más prósperos de la historia de Venezuela. Pero, parafraseando a Marx, el uso de la renta petrolera generó en su seno el germen de su propia destrucción: la moneda dura y el petroestado. Y si a eso aunamos que confundimos recursos con riquezas…

Moneda dura que hacía que producir en Venezuela fuera más costoso que importar y petroestado que concentró en la figura del Presidente de la República todo el poder de decisión que por definición contradice los principios democráticos. Además, quedó la mentalidad rentista (rentismo), tan fuerte que ha sobrevivido en los momentos de mayor escasez: creemos que somos ricos y que el estado nos tiene que dar todo.

En pleno boom de los setenta, el gran Pérez Alfonzo, vislumbró con su “Efecto Venezuela”, que tanta divisa, superior a la capacidad de absorción del país, nos iba a descompensar. A partir de la devaluación de 1983, se comenzaron a sentir las secuelas de éste Efecto, en el marco de nuestro círculo vicioso: de boom en boom y de paquete en paquete.

Se agotó el esquema y los venezolanos, en lugar de volcarnos hacia una economía productiva y perfeccionar la democracia, nos embarrancamos (estadísticamente) tras el populista Chávez, quien como Jefe de Petroestado, tenía los bolsillos repletos de dólares y dilapidó la renta exacerbando el facilismo y  destruyendo la  economía.  

Le tocó un boom gigantesco de 100 $ el barril durante quince años. Utilizó la  renta para acabar con el tejido empresarial e institucional y luego de diez y ocho años, llegamos a esta hiperinflación y escasez que unos llaman socialismo del siglo XXI y otros hambre, desesperanza y colapso.

EL FUTURO

Nos queda a lo sumo generación y media con los hidrocarburos en plan estelar. Petróleo, renta y rentismo, deben ser redimensionados.

En lugar de petróleo: Energía y química, es decir petróleo, gas, refinerías y petroquímica. Hay que innovar el negocio, expandirlo hacia todas sus posibilidades para maximizar el valor agregado que pueda generar.

En lugar de renta: Beneficios de los Hidrocarburos: Renta, industria conexa, industrialización, Petroquímica como pivote de industrialización y Responsabilidad Social. La renta debe ser reorientada, descentralizada (en términos de decisión y geográficos) y utilizada exclusivamente en inversiones (que el gasto salga del ISLR).

Y Execrar el Rentismo (Productividad). Las divisas no vienen del cielo, hay que trabajarlas. No somos un país rico, sino un limosnero sentado en un barril. Hay que aplicar Reingeniería al Estado Venezolano… y al país. Es necesario profundizar la democracia  y potenciar la propiedad y las inversiones privadas. Además, aplicar la estrategia Marginalidad Cero, porque al rescatar la democracia, o acabamos con la marginalidad o pronto llegará otro Mesías más aprendido.

Es imperativo lograr una relación adulta con nuestro principal recurso: Energía y Química/ Beneficios de los Hidrocarburos/ Productividad.

PRIMERO DE SEPTIEMBRE

Rescatar la democracia pasa por salir a la calle  el 1ro de septiembre. RR2016. Que retumbe Caracas y que retumben los principios democráticos.

Nos vemos en la calle.


PD: Lamentamos profundamente la desaparición física de nuestro primo político Luis Christiansen, Presidente de Consultores 21. Hombre joven, honesto e inteligente, que parte cuando tenía tantas cosas por dar a Venezuela. Paz a sus restos.

martes, 16 de agosto de 2016

LA MENTIRA

               
 Rafael Gallegos    Blog núm. 260
  LA MENTIRA

Para mantener una “revolución” sin apoyo popular, sin dinero y en la mira de buena parte del planeta, hay que engañar a la gente. Divulgar muchos embustes orquestados, una mentira gigantesca. La Mentira… engaños económicos, sociales, electorales, comunitarios.

La Mentira para permanecer en el poder. Por eso a  los enchufados no les importa que usted se desespere cazando comida en los supermercados o, creciente modalidad, en los basureros; ni que sufra porque no puede alimentar a sus hijos, o porque no consiga medicinas, o que su sueldo sea cada vez más ficticio. Lo único que les interesa es implantar en Venezuela el comunismo bajo la égida del gobierno cubano.

Cumplir el viejo sueño del dictador Fidel Castro: utilizar a Venezuela como cabeza de playa para el comunismo latinoamericano. Sueño interrumpido por los próceres democráticos Betancourt, Caldera, Leoni, Villalba, otros valientes políticos y los militares de aquella época.
¿Y qué es el comunismo?, muy simple, un dictador totalitario como en Cuba. El que opine va preso, quien quiera montar una bodega, tiene que darle gracias a Dios (a Fidel Hermanos) si  se lo permiten. Quien intente una empresa mediana o grande que se olvide, a menos que sea extranjero. Hay elecciones con un solo partido y al que se le ocurra fundar uno de oposición, queda preso y de siquiatra. En las elecciones para la Asamblea Nacional el gobierno saca el 99 % de los votos y  se reúnen… una vez al año. Los opositores son gusanos, vende patria, traidores, presos. En Cuba es más fácil abordar una balsa para llegar al mundo libre, o a las fauces de los tiburones, que escribir un artículo en Granma, único periódico de la isla. La desconocida abundancia sólo se observa en películas (clandestinas), o en los salones de la nomenklatura (los enchufados de allá). ¿Es esa esclavitud del siglo XXI lo que usted quiere para Venezuela?

El régimen cubano es la Mentira y el venezolano… el hijo de la Mentira.

MIENTEN

Mienten al llamarse demócratas porque han realizado veinte elecciones. Retrasan indefinidamente el  Revocatorio y las regionales, porque saben que las van a perder. 
Mienten cuando dicen que tienen autoridad moral para hablar del Revocatorio porque es un invento de Chávez, mientras utilizan su apabullante poder institucional para obstaculizarlo.

Mienten cuando hablan de fraude de la MUD en la consecución del 1% de las firmas. Dos millones de personas firmaron. Mienten, porque saben que el 90% del país los quiere fuera del gobierno.

Mienten cuando hablan de guerra económica. Lo que hay es una destrucción estratégica, que calza dentro del plan made in Cuba para minimizar al país, debilitar la población, hacerla dependiente de tarjetas de alimentación para vencer los resortes de la protesta y lograr el punto de no retorno.

Mienten cuando dicen que la crisis es producto de los bajos precios del petróleo. Hasta con cien dólares el barril se veía venir este desastre.  Las expropiaciones, invasiones, insultos a los empresarios y la inseguridad jurídica, constituyen las verdaderas causantes  de que no haya producción y por lo tanto esta gigantesca escasez. Y los controles de precios  por debajo de los costos, aunado la no dotación de dólares para la producción, son los causantes de la inflación. Y no fue el “imperio”, ni la “oligarquía parasitaria”, fue… el mismísimo gobierno.

Mienten cuando hablan de soberanía petrolera. La producción petrolera va en barrena, las refinerías y mejoradores avanzan a paso de vencedores hacia la “chatarrización”.

Mienten cuando hablan de integración latinoamericana. Se retiraron de CAN, nuestra integración natural, cuando el intercambio de la frontera era de casi 8.000 MM$ y ya va por 1000. Pura destrucción estratégica.

Mienten cuando dicen mantener los derechos sociales a pesar de la crisis. Los sueldos y pensiones están pulverizados por la hiperinflación. Aumentan el sueldo para comprar el mismo volumen de productos… más inflación. Las pensiones de los viejos minimizadas, equivalen al 35 % del salario mínimo integral por no contemplar cesta tickets… hambruna en la tercera edad.

Mienten cuando hablan de inclusión. A los empleados públicos que firmaron los mandar a botar. Exigen fidelidad perruna para no excluir.

Mienten cuando dicen que los hospitales funcionan. Observe a los médicos y pacientes hablando de escasez de insumos, de infraestructuras destrozadas, de condiciones insalubres. La salud, al igual que el país, requiere de terapia intensiva.

Mienten cuando pregonan que han acabado con la pobreza, porque la creciente hambre… es más pobreza.

La Verdad es un cambio de modelo sin hambre y con libertades, gerencia social, y democracia.


Hay que acabar con la Mentira. El 1ro de septiembre todos a la calle por el RR2016. No salir es visar la dictadura. Pilas y guáramo… 

martes, 9 de agosto de 2016

COMER O NO COMER

 Rafael Gallegos    Blog núm. 259


En la época del dictador Juan Vicente Gómez la gente saludaba  “cómo te sientes”. Así indagaban delicadamente si por su casa había paludismo, tuberculosis, o una de tantas enfermedades endémicas que eran el pan nuestro de cada día, además del hambre, el 85 % de analfabetismo y todas las plagas que traen las autocracias.

Traigo esta anécdota a colación porque gracias a esta “revolución”, porque ya mucha gente hace preguntas que antes eran impensables. Por ejemplo, ¿cuántas comidas estás haciendo al día?, ¿Cómo estás haciendo para comer?, ¿Cómo haces alimentar  a tus hijos?, ¿y a tus perritos? ¿Te enteraste que en el Distrito Sucre el 40 % de los niños hacen apenas dos comidas y es alarmante el número de desmayados en las escuelas? Ya es común oír de padres que pasan hambre para que sus hijos coman, o de llantos de madres porque no los pudieron alimentar.

Ahora a las  muchachas buenasmozas, en lugar de verle los ojos, o las piernas, o quien sabe qué otra cosa, la gente observa… la bolsa. Los piropeadores preguntan, mi amor y dónde compraste ese aceite, o mi vida esa blusa amarilla te pega con la harina pan. Y si carga un buen paquete de mercado, les dicen: chica, tú debes ser una enchufada.

Recuerdo cuando durante la “oprobiosa cuarta república” la gente más humilde se alimentaba con espaguetis,  salsa de tomate, sardina y refresco; platos que hoy forman parte de la nostalgia colectiva. Al igual que las meriendas de los inexistentes pan, leche condensada y chocolate.

Un deslenguado me dijo que esa comida junto a la harina precocida, el  azúcar, el arroz, la leche, las caraotas, se pueden conseguir en… el canal ocho. Del resto, párese a las tres de la mañana, haga cola y rece por su seguridad. Si tiene paciencia y suerte, podrá salir con una bolsita de jabón, una pasta de diente pequeña y algún espagueti. O si no, espere los CLAP…pero siéntese. 

Con la “revolución”, vivimos  para cazar comida. ¿Esa era la igualdad  que nos ofrecían?… ¿Todos igual de hambrientos? Puro imitar a la revolución cubana, por cierto ya tenemos balseros y todo.

La cesta alimentaria (lo que requiere una familia de cinco personas para comer) es por lo menos diez veces superior al sueldo mínimo. Suponiendo que sólo se gastara en comida y no incluyera el transporte, el sueldo mínimo apenas alcanzaría para comer… tres días. Y los otros veintisiete del mes… hambre.

Lo sano en una economía familiar  es que la comida ocupe entre el 20 y 60% del presupuesto, dependiendo del ingreso. Hoy, el gasto alimentario está ubicado entre el cien y el mil por ciento. Es imposible para las mayorías comer completo. ¿Eso es lo que buscaba esta “revolución” para el pueblo?  Por lo menos es lo que ha encontrado, al igual que todos los comunismos que en el mundo han sido.

Y algunos “revolucionarios” tienen el desparpajo de culpar de esta situación a… la república civil, a los empresarios parásitos, a los imperialistas, a la oligarquía latinoamericana, a la oposición, al “pelucón”… puro análisis irresponsable. Todo el que tiene más de dos dedos de frente sabe que esta escasez y hambre son producto de los exprópiese, las invasiones, los insultos a empresarios, el control de precios por debajo de los costos, el control de las divisas; es decir de  la política del gobierno para acabar con el país “para comerte mejor”. Y que el gran responsable es … el gobierno.

Todas las mañanas los venezolanos a lo Shakespeare nos enfrentamos al dilema de  “comer o no comer”. Y además agregamos las interrogantes: ¿Conseguiré comida hoy? ¿Se desmayará mi hijo en el colegio? ¿Cuánta agua de arroz equivale a un vaso de leche?  ¿Cuál será la proteína que sustituye a la carne? La verdad es que ahora hasta para darle perrarina al perro, hay que ser rico.

¿Cuánto tiempo más le seguirá este gobierno huyendo a la realidad? Los obstáculos al Revocatorio, los ataques al Poder Legislativo, las amenazas, el escurrir el bulto del hambre… son medidas de patas cortas.

Pura paradoja: unos  barrigones gobernando a unos flacos desnutridos.

SOLILOQUIOS

La estrategia del gobierno es hablar y contestarse ellos mismos. No debaten y cuando convocan  a Diálogo lo hacen bajo lluvia de insultos. Y tienen razón, saben que si debatieran, les iría peor que en el Revocatorio. Claro, les quitaron la arepa a los venezolanos y eso no lo había hecho nadie. El venezolano quiere rescatar es su derecho a comer y la “revolución” sólo ofrece  “caribeaderas” y leguleyismos, que les pueden salir muy caras.

Jugar con el hambre es como jugar con fuego. Sobre todo en esta hora que el hambre apremia.


PD: Venezuela en Caracas el 1ro de septiembre. R16.

martes, 2 de agosto de 2016

DE SEMBRADORES DE PETRÓLEO A CAZADORES DE COMIDA

Rafael Gallegos    Blog núm. 258


Estamos en plena guerra asimétrica: el gobierno contra el pueblo. Gracias a la “revolución”, de sembradores de petróleo nos hemos transformado en cazadores de comida. La inflación, inducida por el gobierno desde que comenzó con los exprópiese, las invasiones y los insultos a los empresarios, hace que los venezolanos tengamos que gastar todo el presupuesto y más, para medio comer.

La escasez hace que los  cazadores de comida hagamos colas desde la madrugada para conseguir lo que sea. Los sueldos se vuelven cada vez más miserables y apenas alcanzan para uno o dos días de comida al mes. Madres se acuestan llorando porque no pueden alimentar a sus hijos… hambre calafateada con petróleo, pena ajena.

Hemos pasado desde “tabaratos”, con un increíble poder adquisitivo en las tiendas del primer mundo, a crisis humanitaria que el gobierno niega como tapando el sol con un dedo, o peor como si ignorara la Ley de la Gravedad. “Tabaratos”, ¿recuerdan?, cuando los venezolanos teníamos el poder adquisitivo de un sueco, mientras nuestra productividad a duras penas se comparaba con la  de atrasados países del tercer mundo. 

Hemos recorrido todo el abanico, desde filosofar acerca de abundancia con criterio de  escasez, hasta esta hambruna petrolera. Asistimos a la caricatura de los gordos que vendieron de contado, gobernando a un país flaco… que vendió fiado.

Todo el abanico a paso de vencedores. Desde cuando el Uslar Pietri propuso la frase “Sembrar el Petróleo”, como una estrategia para transformar las riquezas del subsuelo en calidad de vida, hasta la actualidad, cuando el BCV pide 1000 millones de dólares y le dan apenas 500. Esto denota la “limpieza” de nuestras arcas como la de aquel que pedía que le prestaran dos fuertes ofreciendo pagarlos el fin de semana. Estamos en la inopia. Ya no hay dólares para la revolución de los dólares.

Y el gobierno en lugar de dar soluciones, nos hunde cada vez más en este nuevo excremento del diablo. Con la ley de trabajo “voluntario”, imita a al fracasadísima revolución cubana, que obligaba a los cubanos a participar en la zafra de las 10 millones de toneladas de azúcar… y luego de sesenta años, van por dos. Magna cum laude de la decadencia.

Pero no se engañe, que la “revolución” no ha fracasado. Paso a paso de cumplen sus metas, su esquema de destrucción estratégica. La única manera como se puede destruir un país hasta estos niveles que padecemos, es que sea a propósito. Destrucción adrede de las empresas, de Pdvsa, de la CVG, de la agricultura, de las instituciones, de la democracia, de las esperanzas. Desmenuzar a Venezuela para comerte mejor, como quería hacer el lobo con la caperucita.

La destrucción está fríamente calculada, diría el Chapulín, por supuesto colorado. Esta etapa de cazadores de comida, forma parte del proyecto de desmoralización nacional, que muestra acciones como retrasar hasta el cansancio el Revocatorio burlándose de los venezolanos, intentos de anular a la valiente Asamblea Nacional, o de apresar a los jóvenes manifestantes y a los diputados de Amazonas. Todo va en línea la desmoralización nacional. Para que usted, “lo deje así” y ellos manden por siempre.

Por ello no hay que asombrarse de que acusen de fraude a la MUD, o que digan que no hay Revocatorio este año, o que le den importancia estratégica a los conucos urbanos mientras nuestras gigantescas sabanas se convierten en eriales. Entienda, la única sabana que el gobierno quiere que crezca  en Venezuela es el vacío de su nevera… obsérvele la lontananza.

El próximo paso es todo el poder para la “revolución”. Es el que más les ha costado, los “revolucionarios” no han podido montar una dictadura tipo hermanitos Castro, que les permita ahogar con infinita represión, léase totalitarismo, el gran descontento que han generado.

700 % de inflación quiere decir que los precios se multiplican por ocho. Entonces la gente no tiene plata para comprar, los negocios cierran y el desempleo aumenta. Estómagos vacíos, desnutrición, hambre. El pan nuestro de cada día del este socialismo es que nadie tenga pan… para comerte mejor. “Pueblo hambreao, pueblo mandao”. Paralelamente la comunidad internacional ha despertado, ya no los quieren ni en la OEA, ni en Mercosur, ni en Europa y algunos “panas” se les hacen los locos.

Por ello podemos inferir que va llegando la hora de la democracia, no se desmoralice, que el  bulying del uno, del dos, del tres, del cuatro y del árbitro, obedece a que están contra la pared. Y como dijo Américo Martín, pegados con chicle. No tienen plata ni pueblo. Nadie los quiere.


Llega la hora de la democracia. Por cierto, ¿qué hora tiene usted?