viernes, 30 de marzo de 2012

CAPRILES Y LA TERCERA GENERACIÓN

Rafael Gallegos Blog núm.42

Mesías Habemus, años ha. De allí que no haya ningún venezolano de menos de ochenta años que haya sido Presidente de la República, a excepción del actual. Parecida esta vergonzosa circunstancia a la “democracia” cubana, donde ningún ciudadano vivo ha dirigido los destinos de Cuba, a excepción de la dinastía Castro. Como en el colegio, cuando los alumnos de los grados más avanzados, al grito de “coleo”, les robaban las metras a los más pequeños, las autocracias hacen “coleo” con el poder, cancelando la alternabilidad. Mesías Habemus; pero en lugar de anunciarlo el humo blanco, lo hace el humo rojo rojito.

En Estados Unidos hay por lo menos dos ex presidentes de menos de setenta años y dos de alrededor de ochenta. En España, como en los viejos tiempos venezolanos, patean la calle Aznar, González, Zapatero, Suárez y otros. No son superhombres ni predestinados, simplemente hombres capaces, a los que se les asignó la responsabilidad de dirigir por un tiempo los destinos de su país. Como en cualquier democracia.

Nosotros estamos repitiendo la historia de Juan Vicente Gómez, al autócrata por antonomasia. En 1908, sacó del poder a su compadre Castro – bastante que le había llorado para demostrarle su fidelidad – y comenzó su mascarada democrática. Luego en 1914, cuando correspondían elecciones, un periodista que se creyó el cuento democrático, lanzó la candidatura del Dr. Félix Montes y fue a parar a la cárcel por más de veinte años. “Eleccioncitas a mi”, y que decía el dictador, cuyas siete reformas constitucionales le permitieron mantenerse como el hombre fuerte… hasta su muerte. A veces colocaba un títere como presidente. De allí la frase: el Presidente vive en Caracas; pero el que manda está en Maracay. Toda una vergüenza de gobierno, que a la muerte del dictador no pudo ocultar el paludismo, la corrupción, el hambre y el atraso de Venezuela. Como respuesta a tanta desfachatez, surgió la llamada Generación del 28, que como las otras “generaciones” políticas de Venezuela, han constituido respuesta a las autocracias.

Veamos: LA PRIMERA GENERACIÓN, fue la de la Independencia, encabezada por Bolívar, Sucre, Páez, Urdaneta, Mariño, Roscio y tanto patriota. Se alzaron contra la autocracia española, que condenaba a los venezolanos a ser ciudadanos de segunda y no les permitía comerciar fuera del monopolio de la Corona. El resultado: la Independencia, la formación de la República y el inicio de la Democracia. El costo: miles de muertos y un país devastado.

LA SEGUNDA GENERACIÓN, fue la llamada Generación del 28, encabezada por Betancourt, Villalba, Leoni, Machado, Otero y etcétera. Luego se incorporaron a la misma lucha Caldera, Lorenzo Fernández y muchos otros. Inicialmente insurgieron contra la implacable dictadura Juan Vicente Gómez (¿otro derivado del petróleo?). El resultado: la implantación de la democracia, que con sus múltiples defectos y altibajos como el de Pérez Jiménez, constituyó el período más próspero y democrático de los anales venezolanos. El costo: presos, exiliados, torturados. Esta generación fue reforzada por la llamada del generación 45, así como por la del 58, que insurgió contra el dictador Pérez Jiménez. Luego, la decadencia del modelo democrático, hizo nacer el llamado chavismo, no como una nueva era, sino como una consecuencia del fracaso de los últimos años.

LA TERCERA GENERACIÓN, está a la vista e insurge contra la autocracia que nos gobierna desde hace trece pavosos años. Autocracia que se manifiesta por irrespeto a la disidencia, sectarismo, licuefacción de poderes (jugo, zumo, hugo), centralización, opacidad del proceso electoral, división del alma nacional y DESTRUCCÓN ESTRATÉGICA DE LA ECONOMÍA para permanecer forever en el poder. Esta generación inició con los petroleros, que se unieron (nos y a mucha honra) a la huelga general para pelear contra la destrucción de PDVSA que ya se iniciaba. Sin embargo, les pasó como a Casandra, quien profetizó la destrucción de Troya y nadie le creyó… hasta que se consumó su pronóstico. Luego, a raíz de la salida RCTV, los jóvenes se sumaron a esta generación del siglo XXI. Surgieron líderes de primera. También empresarios y trabajadores. Esta es la generación de edades y actividades más diversas.

Hoy, la TERCERA GENERACIÓN la encabezan políticos como Capriles, Pablo Pérez, López, María Corina, Ocariz, Blide, Mardo, Borges, Salas Feo y paremos de contar. Todos bien formados académicamente, con trayectoria política electoral, líderes de partidos y de masas, en su momento y respaldados por una férrea unidad. O sea… la mesa está servida para moldear el futuro.

La tercera generación insurge, al igual que las otras, contra la autocracia. La primera impuso la Independencia, la segunda la democracia y esta implantará la prosperidad nacional. Democracia Habemus… y con humo tricolor.

viernes, 23 de marzo de 2012

PETRÓLEO: APERTURA VS ENTREGA

Rafael Gallegos Blog núm.41

Una cosa es la Apertura Petrolera adelantada por la vieja PDVSA, y otra muy diferente es la Entrega del país que bajo el disfraz de Apertura Revolucionaria, se hace en estas aciagas horas de la “revolución”. La de los años noventa se realizó para apuntalar los logros de la Nacionalización, en el marco de una empresa eficiente; mientras que la Apertura “revolucionaria”, la hace una empresa pre quebrada para reforzar los cada vez más desolados bolsillos del gobierno (ni siquiera los de la empresa). Veamos:

En 1976, se nacionalizó (o mejor, se estatizó) la industria petrolera venezolana. Los logros estuvieron a la vista en poco tiempo. Partieron de una gran seriedad técnica y política. A la vuelta de pocos años las empresas que recibimos los venezolanos habían multiplicado sus reservas; asumido el mercadeo internacional; explotado los campos de Monagas y Apure y comenzado a explotar la Faja; cambiado el patrón de refinación, aspecto que generó más de doscientos mil barriles adicionales de gasolina en nuestras refinerías; internacionalizado el negocio comprando participación en refinerías de USA y Europa, aspecto que nos permitió colocar nuestro crudo procesado, directamente en los vehículos del primer mundo; procesado y fraccionado el gas; desarrollada la Orimulsión. Además se creó INTEVEP como centro de investigación y el CIED, premiada como la mejor universidad corporativa del mundo. Todo eso en apenas veinte años y CON VENEZOLANOS.

Luego, dentro del marco de la Ley y con la debida aprobación del Congreso Nacional, se inició el proceso conocido como APERTURA PETROLERA. ¿En qué consistió? En apalancar el negocio petrolero con capitales privados. Voces agoreras plantearon que se estaba entregando al país. Sin embargo mediante este proceso, se desarrollaron 500.000 barriles en los Campos Maduros (de muchos años de producción y bajo rendimiento), se construyeron los mejoradores de la faja y se incrementó producción de su crudo extrapesado en 600.000 barriles y además, se exploraron (no sólo gratis, sino recibiendo 2000 MM$) áreas prospectivas, cuya ejecución hubiera durado 30 años y costado miles de millones de dólares. Además, PDVSA buscó LOS SOCIOS MÁS EFICIENTES DEL MUNDO. El éxito fue tan grande, que de ese proceso se generó algo así como el 40% de la producción actual. Al final, los venezolanos transformamos una industria “saca tubos” en un EMPORIO ENERGÉTICO.

Y LLEGÓ EL COMANDANTE Y MANDÓ A PARAR

Como en la canción de Carlos Puebla, la “revolución”, luego de botar a 23.000 petroleros (como sacar a los médicos de un hospital… ¿quién opera?), mandó a parar tanta eficiencia. Las autocracias, a lo Millan Astray gritan: “muera la inteligencia”, o peor: “cuando oigo la palabra cultura desenfundo el revolver”. Entonces comenzaron la Apertura Rojita, con petróleo socialista que, aunque usted no lo crea, fluye de yacimientos… revolucionarios.

Y mientras la Apertura Eficiente (AE), se hizo para apuntalar los logros de la Nacionalización, la Apertura Revolucionaria (AR), se adelanta sin objetivos empresariales y full política. Mientras la AE buscó incrementar la eficiencia y captar mercados, la AR busca dinero para los cada vez más escuálidos bolsillos de la “revolución”. Mientras la AE buscó los mejores socios del mundo, la AR se asoció con países panas, muchos de los cuales, no tienen ni idea de cómo asumir ese reto. Dicen los deslenguados que no lo podían creer, cuando les otorgaron los campos. Por último, mientras la AE asumió el proceso como una estrategia de crecimiento, la AR lo hizo buscando financiamiento… para el gobierno.

Y los resultados, a la vista. Mientras la vieja PDVSA incrementó su producción en más de UN MILLÓN DE BARRILES Y CONSTRUYÓ LOS MEJORADORES, la nueva… sin comentarios. Todavía esperamos la reversión de la barrena de producción y la primera molécula de gas. La verdad es que Rockefeller no podría creerlo. Los deslenguados dicen que en lugar de producir petróleo… lo derraman y al son (cubano) de las explosiones en las refinerías.

¿Y el Fondo Chino? Petróleo a futuro para gastos dispendiosos en el presente. Un país serio HUBIERA CONSULTADO CON TODA LA NACIÓN si convenía y rigurosamente, qué hacer con el dinero adelantado. Hoy PDVSA EXPORTA a China SIN COBRAR 400.000 barriles, o sea, media Colombia y dos Ecuador de petróleo. ESE PETRÓLEO QUE VA PARA CHINA ES SUYO Y DE SUS HIJOS, o mejor… era.

¿Y la bolsa de Hong Kong? Como principio es sano; pero primero la consulta con la nación, además, ¿usted confía en que van a hacer buen uso de ese dinero? ¿Se sabe el cuento del sapo y el alacrán? Agréguelo a la gigantesca deuda petrolera. Menos mal que esto se acaba en octubre, porque otra “revolución” petrolera y nos quedamos sin país.

No es lo mismo ni se escribe igual. Aquello fue Apertura y esto, lo llamen como lo llamen, es Entrega de Venezuela.

jueves, 15 de marzo de 2012

PRODUCIR PARA REPARTIR

Rafael Gallegos Blog núm.40

Hace algunos años, en una visita que nos hiciera Felipe González a los venezolanos, le oí decir, refiriéndose a su rompimiento con el marxismo, que primero había que producir y luego repartir los excedentes, porque (puro perogrullo), si no producíamos… ¿qué íbamos a repartir?

El sábado 10 de marzo, en el fabuloso evento Palabras para Venezuela, González repitió aquella frase, producir para repartir, que luego fue confirmada por Ricardo Lagos y que previamente, se había vislumbrado en las palabras de Fernando Henrique Cardoso. La verdad es que en esos discursos pudimos observar con pena (ajena), como hablan los presidentes cuando se colocan al nivel de su investidura , y con envidia (propia), a ex presidentes que pueden pregonar ante el mundo cuan exitosos fueron en sus gobiernos.

Cero entre dos es cero. Pensar que repartir la nada produce algo más allá que la afirmación de la inopia, es parte de la cuentología “revolucionaria”, porque aunque suene absurdo, cuando se divide el hambre entre dos, esta se multiplica. Además, hasta en el diccionario va primero producir que repartir. Claro, en los diccionarios que utilizan los buenos gobiernos.

Porque repartir lo que no se ha producido es fácil para quien tenga el poder en la mano. Exprópiese se convierte en una suerte de abracadabra. Y si se utiliza un repertorio de insultos y descalificaciones, la repartición se convierte en un show, donde curiosamente, los que más aplauden, son los que a la larga salen más perjudicados.

Los venezolanos hemos observado toneladas de expropiaciones. Puro show y puro fracaso. ¿Que será de la vida de La Francia, y de Agropatria y de las cementeras, y de las haciendas de plátanos en el sur del lago? Adicionalmente, invaden empresas productivas. La ruta de los eriales. ¿Habrán construido viviendas dignas en los estacionamientos “heroicamente” expropiados? Desengáñense… frases no son ladrillos.
Expropiación es hambre. Y si no pagan… es robo. Hasta en el diccionario aparecen en ese orden: expropiación, hambre, robo. Y en cuanto a las invasiones al agro ni hablar. Más hambre. Como el caballo de Atila, por donde la “revolución” invade, no vuelve a crecer la yerba. Repartir sin producir, es lo más fácil… y de paso, lo más hambreador. ¿Eso es lo que usted quiere para Venezuela?

PRODUCIR CON PRODUCTIVIDAD

Pero producir, per se, tampoco es suficiente. Aunque suene tautológico (pero no lo es), hay que producir productivamente. Bienes y servicios que compitan en los mercados y agreguen valor a la sociedad. Productividad es la clave. ¿Y cómo se logra la productividad? Con respeto a los productores, estímulo a los empresarios, atracción a los inversionistas, confianza, entramado legal adecuado, conformación de equipos empresarios-obreros-gobiernos, producción de bienes y servicios competitivos, orientación a la exportación, construcción de infraestructura, estrategia, estrategia, educación, educación, educación e innovación. Ah! y todo ello… en democracia.

Así, se generan empleos y oportunidades que mejoran la calidad de vida, construcción de infraestructuras, ampliación de servicios. Es decir, crece la torta y crece, sustentablemente, el PIB. Y ese crecimiento genera calidad de vida en los obreros, empleados y empresarios. Y ENTONCES, HAY PARA REPARTIR. Y cuando se reparte, se vuelve a incrementar el poder adquisitivo, lo que a su vez influye nuevamente en el crecimiento de la planta industrial, que se hace más productiva y más competitiva, con excedentes que permiten repartir más y generar más poder adquisitivo… todo un círculo virtuoso, que termina generando un nuevo país con gente que come bien, trabaja bien, se educa bien, tiene acceso a la salud: UN PAÍS PRÓSPERO.

Hay que tener presente que NO HAY PAÍSES PRÓSPEROS SIN EMPRESAS PRÓSPERAS y además, NO HAY EMPRESAS PRÓSPERAS SIN PAÍSES PRÓSPEROS. Todo un círculo. Para salir de la marginalidad, hay que producir y GERENCIAR AGRESIVAS POLÍTICAS SOCIALES. Crecer, distribuir y volver a crecer. Todo lo contrario de lo que ha adelantado esta “revolución” en estos trece pavosos años.

La mesa está servida para el próximo gobierno: una nueva generación de jóvenes preparados, con estudios, con experiencia política y líderes de masas. Respaldados por toda una gama de asesores, por un pueblo que ya no aguanta tanto desaguisado y tantas mentiras, y cabalgando sus esperanzas sobre la MUD y la Unidad Nacional. El mantel de la mesa servida, son los tres millones de votos de las primarias.

El próximo gobierno tendrá como norte la calidad de vida de los venezolanos. Éxito, porque ni usted ni yo queremos a la vuelta de pocos años, otro mesías tumbando las rejas de Miraflores. Además, es muy simple, los venezolanos merecemos, por fin, un buen gobierno.

martes, 13 de marzo de 2012

VENEZUELA: DESTRUCCIÓN ESTRATÉGICA

Rafael Gallegos Blog núm.39

Todavía hay quienes creen que Venezuela está destruida por la incapacidad de tanto “revolucionario”. No negamos tal incapacidad; pero hay que aclarar que por encima de ella, está la ESTRATEGIA DE DESTRUCCIÓN NACIONAL. Desengáñese, a la “revolución” no le conviene una Venezuela próspera… implicaría gente con recursos y clase media fuerte, lo que les impediría montar el modelo cubano: cero libertades económicas, tarjetas de racionamiento, malos empleos públicos y control total (totalitarismo) de los movimientos de los ciudadanos. Tampoco le conviene a la “revolución” una Venezuela sin pobres… se les acabaría el destinatario de sus llorosos y cursilones poemas “y que” antiimperialistas y además, ¿Quién votaría por ellos? ¿A quién seguirían engañando con maquetas de viviendas? ¿A quien le prometerían, con el mayor desparpajo, el mismo futuro próspero en lontananza, todos los días y todos los años? Si los pobres dejaran de ser pobres, créanme… se les acabaría, la musa y la excusa. Aunque hay que aclarar que afortunadamente, los pobres han tomado conciencia y cada vez el apoyo al régimen, es menor. Tremenda sorpresota se van a llevar el siete de octubre.

El desiderátum ideológico de esta “revolución” no es ni la democracia, ni la inclusión, ni la justicia, ni siquiera el socialismo. Es, el AUTORITARISMO: mantener a un individuo en el poder para toda la vida… y más, cual Fidel y Raúl Castro; los Kim coreanos padre, hijo y nieto; los Duvalier padre e hijo, Somoza padre e hijo, Chapita, Gómez, Videla y paremos de contar. Militares, civiles, capitalistas, comunistas. Su factor común es el AUTORITARISMO, y su soporte: la destrucción nacional. Por ello, los autócratas necesitan que TODOS SEAMOS POBRES (menos la nomenklatura, claro) para mantenerse en el poder por siempre. ¿Es eso lo que usted quiere para Venezuela?

¿Y qué significa destruir un país? Bueno, algo así como crear inseguridad jurídica para espantar las inversiones, insultar a los empresarios con toneladas de adjetivos descalificativos, acabar con el agro, la industria, las empresas básicas de Guayana, a punta de invasiones y expropiaciones; con las petroleras a punta de ineficiencia y politiquería; con la propiedad, con las instituciones… cualquier parecido, es una larga coincidencia de pavosos trece años.

LA DESTRUCCIÓN ES ESTRATÉGICA, para lograr el objetivo de permanecer forever en el poder. Y en cuanto a la incapacidad gerencial con que iniciamos el artículo, es muy simple, así como la puntería es la competencia de los tiradores, la velocidad la competencia del atletismo, o la voz la competencia de los cantantes… la competencia de esta “revolución”, es la incapacidad. A mayor incapacidad gerencial, mayor destrucción del país y mayor cumplimiento del objetivo fundamental… PERMANECER EN EL PODER.

SI VENEZUELA PRODUJERA SEIS MILLONES DE BARRILES…

… habría una economía conexa fuerte: empresas privadas de servicios petroleros, desde comida, muebles, tubos, equipos, oficinas, vivendas, educación y toda una gama, que a su vez generarían miles de empleos en construcción, turismo, agro, recreación, servicios públicos y privados… ello implicaría empresarios con posibilidades económicas, empleados y obreros bien pagados y en suma una economía próspera tendiente a acabar con la pobreza. Y en estas economías LOS MESÍAS ESTÁN DE MÁS, ya que el poder económico interactúa con el poder político, se discuten y publicitan ideas sin imposición de un jefe absoluto en los medios oficiales. Y esto genera alternabilidad en el poder. Antípoda del marasmo cubano, donde la gente apenas tiene fuerzas económicas para sobrevivir y ningún medio para disentir.
Por lo tanto a esta “revolución” le conviene esta PDVSA que produce poco, se accidenta mucho, en lugar de sembrar el petróleo en el piso nacional, lo derrama en los ríos. Les exige a sus técnicos ser rojitos e incondicionales a la destrucción, les ordena aplaudir las peroratas fascistas, tal como a los coreanos del norte, llorar en público simulando inmenso dolor. Esa empresa, que a usted y a mi nos horroriza, es la que requiere la “revolución”. PORQUE UNA PDVSA PRÓSPERA CONECTADA CON UN GOBIERNO Y UNA NACIÓN PRÓSPERA… NO ADMITE MESÍAS.

Hay que implantar un programa de gobierno que se cae de maduro: respeto al ciudadano, inclusión, seguridad jurídica, respeto a la propiedad privada, libertad de expresión que incluya respeto a los periodistas, autonomía de poderes, árbitro electoral que represente a los ciudadanos, descentralización… sólo esto, DESMONTAR LAS REDES AUTOCRÁTICAS, sería un gran logro del próximo gobierno.

Pero como hay que acabar con la marginalidad, hacen falta estrategias de desarrollo para reconstruir a Venezuela. ¿Qué estamos mal? Peor quedó Europa de post guerra y a los diez años, ya era Europa. Nos corresponde pues, RECONSTRUIR, para ser Venezuela.

viernes, 2 de marzo de 2012

PRÓXIMA PDVSA… PRÓXIMO PAÍS

Rafael Gallegos Blog núm.38

El próximo gobierno debe rescatar la industria petrolera, como paso previo para rescatar a Venezuela. Acabar con este marasmo de barrena de la producción, importación de gasolina, corrupción, incendios, mentiras, derrames, daños a los yacimientos y a las instalaciones. Finalizar esa práctica de tomar como baremo para las asociaciones petroleras el nivel de “pana” de los países y no los capitales y las tecnologías de las empresas. O la costumbre intentar tapar la supina ineficiencia incapaz de incrementar la producción, fingiendo ser un heroico policía de las cuotas de la OPEP, cuando TODOS SUS MIEMBROS, MENOS VENEZUELA, HAN AUMENTADO SU PRODUCCIÓN EN LOS ÚLTIMOS AÑOS. ¿Seremos los bobos de la OPEP?

Es imperativo reconstruir una empresa petrolera de primer mundo… que interactúe en una Venezuela capaz de transformar el petróleo en calidad de vida. Nada ganamos con una petrolera eficiente navegando en un país mal gerenciado. Sería repetir el mismo lodo que nos ha traído a estos barriales.

Ya vivimos, luego de la nacionalización de la industria petrolera, unos años de empresa petrolera bien gerenciada, en simbiosis con un país mal manejado. Y los resultados: un boom que a la larga sólo dejó deudas, paquetes económicos y conflictos, que de paso, abrieron la puerta a esta fatídica “revolución”. Hoy, sufrimos la unión de una industria petrolera pre quebrada y un pésimo gobierno. O sea… lo peor de ambos mundos.

La única manera de TRANSFORMAR EL PETRÓLEO EN CALIDAD DE VIDA, es combinar el desarrollo de una industria petrolera de primera, con un gobierno eficiente y adicionalmente con una comunidad capaz de administrar exitosamente esos recursos. Es decir, un TRÍPODE PETROLERO: INDUSTRIA, GOBIERNO Y COMUNIDAD. Hablar de la próxima PDVSA es inútil, si a la vez no se diserta acerca de la Venezuela del futuro.

CAPRILES: PDVSA SEGUIRÁ SIENDO DEL ESTADO

El candidato Capriles Radonski planteó que la próxima PDVSA seguirá siendo 100 % del Estado. Pero ojo, eso de ninguna manera significa que la industria petrolera no deba continuar recibiendo inversiones privadas. Tal caso significaría pavimentar la ruta de la empresa al abismo. Decretar su ineficiencia y por lo tanto, el marasmo del país.

PARA REFLOTAR LA INDUSTRIA HAY QUE ATRAER MUCHOS INVERSIONISTAS. Es la única forma de hacerla eficiente y desarrollar su capacidad de crecer. Por ejemplo, los 20.000 pozos inactivos deben ser reparados y los campos maduros repotenciados. Para ello podría interactuar el capital privado nacional. En cuanto a la FAJA, se requiere de muy altas tecnologías y capitales, o sea, de transnacionales. Por supuesto que ni de Cuba, Bielorrusia, o tanto “país pana”, que no tiene capital y mucho menos idea de explotación de crudos pesados. Igualmente se requieren altas inversiones para el gas, las refinerías y otros campos petroleros.

La realidad es clara, o nos asociamos con el capital nacional e internacional, o seguiremos transitando la vergonzosa ruta hacia los lichers de la explotación petrolera mundial. El próximo gobierno debe definir, una vez saneada PDVSA, o más drástico, para sanearla, la ruta de las inversiones, asociaciones y concesiones. El deber petrolero del próximo gobierno es UNA INDUSTRIA PETROLERA EFICIENTE…

… FUNCIONANDO EN UNA VENEZUELA ASERTIVA

Y para lograr la asertividad es imperativo:

1.- REDEFINIR LA RENTA PETROLERA, para que en lugar de empantanar el desarrollo COMO HACE HOY EN DÍA, lo dinamice. Esa gigantesca renta hoy VA ÍNTEGRAMENTE AL ESTADO. Es decir, al PETROESTADO, grandote, hipertrofiado, flácido, marasmático, incompetente; que sólo genera facilismo, corrupción y mesías. LA RENTA DEBE SER DESCENTRALIZADA, ENFOCADA A LA INVERSIÓN, DISTRIBUIDA DIRECTAMENTE ENTRE LOS CIUDADANOS, Y SUJETA A FONDOS PETROLEROS PARA SER UTILIZADOS EN EL FUTURO.

2.- Evitar el llamado EFECTO VENEZUELA de Pérez Alfonzo (un país QUE MAL UTILICE SUS CUANTIOSOS RECURSOS FINANCIEROS, cual organismo que coma siete veces al día y se descompense). O sea… un país descompensado, de moneda dura como la japonesa y producción flácida como la de cualquier país africano… de economía de puertos… de inflación record… que actúe como si los dólares llovieran como langostas (sin trabajar)… un PETROPAÍS.

3.- REFORMAR INTEGRAMENTE AL ESTADO VENEZOLANO… es decir, REINGENIERÍA.

Un coctel de prosperidad: INDUSTRIA EFICIENTE…. RENTA DINAMIZADORA… ESTADO CAPAZ DE ADMINISTRAR LA RENTA. Y ojalá LA NACIÓN (usted, yo y la inmensa mayoría que no lee este artículo) desarrolle la capacidad transformar, por fin, al petróleo en calidad de vida. Hay que ganar las elecciones y ganar la prosperidad nacional. Para evitar nuevos mesías…

MARX Y SU “BURGUESÍA REVOLUCIONARIA”

Rafael Gallegos Blog núm.37

CARLOS MARX es autor de uno de los más grandes elogios que se le ha hecho la burguesía. En el Manifiesto del partido comunista, escrito al alimón con Federico Engels planteó: “La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario”. Más adelante, en el mismo libro, expresó: “La burguesía ha producido maravillas mucho mayores que las pirámides de Egipto, los acueductos romanos y las catedrales góticas; ha acometido y dado cima a empresas mucho más grandiosas que las emigraciones de los pueblos y las cruzadas”. A CONFESIÓN DE PARTE… ¿Habrá leído alguno de nuestros cultos “revolucionarios” estas perlas?

¿Que hubiera expresado el mismo Don Carlos de haber podido observar el desarrollo burgués de Suiza, Suecia, Inglaterra o de su misma Alemania? En esos países capitalistas y por ende burgueses, las condiciones de vida son incomparables al desarrollo (si puede llamarse así) de los totalitarismos comunistas engendrados de su teoría. Totalitarismos tan fracasados que recurrieron al suicidio (Rusia y la cortina de hierro), o abrieron la puerta al capitalismo (China). Cada vez queda más aislado el modelo cubano, que eliminó la hoz y sólo le queda el “martillo”… a Venezuela.

¿Y qué tienen en común los modelos comunistas? Simplemente ELIMINAN LAS BURGUESÍAS. Es decir, eliminan la propiedad privada, el comercio, los buenos empleos son sustituidos por inoperantes y mal pagadas burocracias, donde el trabajador hace que labora y el gobierno hace que le paga, en la propia comedia de las equivocaciones. Parafraseando a la electricidad de Lenin, podemos afirmar que las sociedades marchan al ritmo de sus burguesías. Las burguesías además de buenos empleos, producen bienes y servicios, financian proyectos, construyen viviendas, dotan hospitales, crean escuelas, universidades, clínicas, medios de comunicación y paremos de contar. Las burguesías mueven los países. NO HAY NINGÚN PAÍS PRÓSPERO QUE NO TENGA EMPRESAS PRÓSPERAS… Y VICEVERSA.

Pero esta “revolución”, cuyo modelo es el gigantesco fracaso cubano - ¿es eso lo que usted quiere para Venezuela?- está empeñada en acusar de burgués al candidato de la alternativa democrática, Henrique Capriles Radonski. Como si eso fuera un insulto. La verdad es que favor que le hacen. ¿Dirían lo mismo del liberal Simón Bolívar si fuera candidato? Ése sí que tenía dinero. Fue un burgués que pudo educarse con los mejores maestros y viajes, y luego convertirse en Libertador.

En su línea anti burguesa, la “revolución” cierra empresas transitando la fatídica ruta de la “nacionalización”: tú produces, yo te cierro, yo prometo el cielo a los empleados, luego yo no les pago, baja la producción hasta la inopia, quiebra la empresa y al final: sin chivo y sin mecate. O sea, desempleo y hambre. Habrá que incorporar esta acepción de la palabra nacionalización a un diccionario de venezolanismos, como sinónimo de inducir quiebra. Este esquema se ha repetido en todo el país. Similar ruta a la de las invasiones a haciendas que ha erializado al campo. Y así vamos llegando a este llegadero: no producimos nada e importamos todo… mientras se pueda. Socialismo rasero: todos nos igualamos… POR ABAJO.

Si no hay leal no hay lopa. Traducido al español: SI NO HAY BURGUESÍA, NO HAY PROSPERIDAD. Pero lleguemos al meollo del asunto, a esta “revolución” no le interesa la prosperidad, lo único que le interesa es permanecer para siempre en el poder. Como el compañero Fidel Castro. Por ello nacionalizan, invaden e insultan a la burguesía.

Claro, la burguesía de mi país es mala; pero la de los extranjeros que me sirvan para mantener mi autocracia, es buena. Como Cuba con la burguesía española y nosotros con la brasilera, o la argentina. Por ello para esta “revolución” FEDECAMARAS es vende patria y lacaya del imperio, pero sus equivalentes suramericanos, felices porque les compramos todo lo que producen, son progresistas.
Y precisamente Alemania, la patria del viejo Marx, fue el laboratorio donde se demostró la utilidad de las burguesías, o sea del capitalismo: luego de la caída del Muro de Berlín, se unieron la burguesa Alemania con la Alemania comunista. El desnivel era tal, que la burguesa tuvo que parar su velocidad de desarrollo para nivelar al marasmo comunista. Marx, se quedó corto cuando dijo que lo mejor de la burguesía eran sus vinos y sus mujeres. Le faltó el empleo, la calidad de vida y hasta la democracia. Todo parece indicar que sin burguesía… no hay paraíso. Ni democracia.