jueves, 27 de septiembre de 2012

ENTRE HENRIQUES TE VEAS

                                        

Rafael Gallegos                                                                      Blog. Núm. 68

La historia está llena de casualidades. Chávez llegó al poder derrotando a Henrique Salas y se irá derrotado por otro Henrique, Capriles.

Similar a lo acontecido con la primera interrupción de la democracia venezolana, demarcada por la caída y la elección de dos rómulos. Efectivamente, en 1948, los felones tumbaron nada menos que a Don Rómulo Gallegos, quien acababa de ser electo con más del 70 % de los votos. Se inició una feroz dictadura, que finalizó con el gobierno del admirado Wolfang Larrazábal, institucionalizándose la democracia con la elección de Rómulo Betancourt en 1.958. O sea, que la dictadura estuvo, al igual que esta “revolución”, demarcada por dos tocayos presidentes electos por las masas: Rómulo Gallegos y Rómulo Betancourt. Entre rómulos te veas.

Para más curiosidad, el descubrimiento, la conquista,  la colonia y la Independencia de Venezuela, es decir la formación del país, estuvo también demarcada por dos tocayos. Cuando Colón descubre América, el rey era Fernando de Aragón y cuando Bolívar logra la Independencia, el rey de España era Fernando VII. Entre fernandos te veas.

Las tres épocas mencionadas tienen en común que se siguió la flecha de la historia hacia estadios superiores. Cuando la formación de Venezuela, desde el descubrimiento hasta la Independencia y no al revés. Cuando Pérez Jiménez, desde la  desde la dictadura hacia la democracia y no al revés.

Siempre hacia el estadio superior, como ocurrirá el 7-O. En ese lapso de henriques transitaremos la ruta entre la desfachatez y la democracia.

Porque no lo dude, esta “revolución” pasará a la historia como el período más destructivo de Venezuela en tiempos de paz.

Cierto que nuestra patria quedó diezmada luego de la Independencia. Pero fueron diez años de guerra. Y peor cuando la Guerra Federal. Pero igual, fue una guerra.

Pero en esta paz “revolucionaria” la destrucción ha sido masiva: la industria petrolera, que debería producir seis millones de barriles diarios y apenas produce dos y en barrena, sin contar con la destrucción de las refinerías por cero mantenimiento. Tienen razón cuando hablan de sabotaje petrolero. Un largo sabotaje de diez años de ineficiencia, desviación de objetivos, exceso de personal, producción en picada, daños a las instalaciones y los yacimientos,  y explosión de refinerías. Cero en gerencia. Y todavía tienen el desparpajo de decir que rescataron la industria petrolera… no me rescate compadre.

En paz, acabaron con las empresas básicas de Guayana, y disminuyeron en más de 30% la cantidad de industrias y empresas e Venezuela. En paz convirtieron en eriales las fincas y disminuyeron la  producción agropecuaria en más de 20%. Y ni hablar de la infraestructura, la violencia, la desinversión y la división del alma nacional. Como la paz de los cementerios de Gómez. Puro marasmo.

Imaginemos nada más que estos catorce años, en lugar de ser de paz… hubieran sido de guerra.

YA COMENZÓ LA DESPEDIDA

Muchas señales lo indican. La “revolución” se va. La tenaza de los tocayos Henrique, hace su trabajo de pasar la página de la historia, como lo hicieron los tocayos Rómulo y Fernando. Casualidades históricas; pero… de que vuelan, vuelan.

Por sobre todo, hay un mar de fondo. Estamos frente a una nueva generación que tomará las riendas del país. La tercera generación de Venezuela. Y todas han surgido, contra las autocracias.  

La generación de Simón Bolívar, contra la autocracia española. El grito lo dio el futuro Libertador: “¿es que no bastan trescientos  años de calma?”

La segunda generación fue la del 28. La de los estudiantes que emergieron contra Juan Vicente Gómez, al grito de sacalapatalajá.

Y la tercera generación, es esta que encabeza Capriles (y allí vamos todos de todas las edades), que emerge contra esta autocracia al grito de Hay Un Camino.

La primera generación implantó la Independencia. La segunda, agregó la Democracia. Y esta Tercera Generación, añadirá la Prosperidad.

Por ello el 7-O escogeremos entre el Camino de la Historia, o el Barranco que nos conducirá a las cavernas de Trucutrú.

O a sociedades similares a las de los “panas” de esta “revolución”: Bielorrusia, la última dictadura de Europa. Cuba el último totalitarismo de América y paraíso de tiburones come balseros. Irán... ¿qué será de la vida de los opositores golpeados y presos por denunciar fraude en las últimas elecciones de ese país? Siria… sin comentarios. Eso sin contar con los terribles líderes “panas” que ya no están y tanto daño ocasionaron a sus pueblos.

¿Es eso lo que usted quiere para Venezuela?

El camino de Capriles es la unidad electoral para la unidad del alma nacional. Respeto, diálogo, legalidad vs leguleyismo, humanismo basado en las libertades. El camino es el siglo XXI, que emergerá desde el fondo de los venezolanos.

Capriles Presidente. Una necesidad nacional.

 

 

 

 

jueves, 20 de septiembre de 2012

CAMINO O BARRANCO… USTED ESCOGE


Rafael Gallegos                                                                      Blog. Núm. 67

 

El 7-O es el día de la  Y en el camino. Pero no una Y cualquiera. Se trata de una Y histórica. La deuda o las lolas, la deuda o las lolas, tendremos que reflexionar los venezolanos, como el pajarito de la propaganda. Comunismo o democracia, comunismo o democracia.

Y como definitivamente no somos pajaritos sino seres humanos, y es claro que uno de los caminos que marca la Y es el barranco del comunismo mesiánico, es imperativo que los venezolanos escojamos la  ruta de la democracia.

De ganar esta copia borrosa del comunismo cubano, seríamos recordados por nuestros hijos, nietos, bisnietos y tataranietos… hasta la enésima generación, como unos bobos que por la vía electoral, elegimos coartarnos las libertades.

Y más que generación boba, nos definirían como los masoquistas del siglo XXI. Algo así como el condenado que por propia voluntad, escogiera el cadalso como castigo. O la mujer que espera a su marido borracho, para que le pegue.

Porque si a ver vamos, los tan admirados – por el líder de la “revolución” bolivariana – comunismos que en el mundo han sido, se impusieron a sus pueblos por la vía de la violencia. Ninguno llegó al poder por la vía electoral. Veamos.

 El comunismo ruso, fue el resultado de un golpe contra el Zar Alejandro. El comunismo chino, del derrocamiento de Chang Kai-shek. El comunismo de los pueblos de Europa tras la cortina de hierro, una anexión forzosa propuesta por Stalin como botín de guerra, y aceptada por los Aliados de la segunda guerra mundial. Y comunismo cubano, un gran engaño de Fidel Castro, luego de derrocar al dictador Batista. 

Ninguno de esos pueblos escogió al comunismo como sistema de gobierno. ¿Pasaremos los venezolanos la vergüenza histórica  de abrir la puerta al comunismo, como unos inocentes corderitos? Cuando los pueblos se han visto en la alternativa de escoger entre el autoritarismo y la libertad por la vía electoral, generalmente  han escogido la libertad.

Por ejemplo en Chile, donde unidos como un solo chileno y saliendo a votar en masa, derrotaron nada menos que al terrible dictador Augusto Pinochet. Nadie podía creerlo. Pero cuando los pueblos se llenan de valor, el cielo es el límite. 

O en la sorpresiva Nicaragua, donde contra todos los pronósticos, Violeta Chamorro derrotó al sandinismo, que ya se transformaba en dictadura socialista. Esos pueblos, al igual que estimamos sucederá en Venezuela para el 7-O, escogieron asertivamente entre el barranco y el camino.

El barranco, que en Venezuela ya comenzó. Imagine nuestro mapa roto al ser lanzado por un despeñadero. Ya comenzó. Por la ruptura del alma nacional. Por la ruptura de las instituciones. Por la ruptura de la industria, de la agricultura, de PDVSA, de las empresas básicas. Si gana la “revolución”, muy simple, se institucionalizará tanta desfachatez. El mesías, ya sin contemplaciones, nos servirá de guía en la ruta del comunismo cubano. Y aunque usted no lo crea, hasta podríamos ser un solo país. 

Y los pobres, supuestos beneficiarios de las “revoluciones”, serán, no lo dude, más pobres. Como la masa cubana igualada por abajo a punta de demagogia. El país más “igualitario” de América: todos son pobres, a excepción de la nomenklatura.

Si la “revolución” cubana fuera tan buena, nos atosigarían de propagandas acerca de la prosperidad de ese pueblo. O como se dice, los mayameros, luchadores por la libertad injustamente llamados  “gusanos” por el mesías Castro,   se irían nadando hacia La Habana.

Por otra parte hay un camino. El camino que encarna Capriles, que es el de la democracia. De todos los venezolanos de todos los colores, tras un proyecto de país.

El camino del siglo XXI. Mariano Picón Salas dijo que Venezuela entró al siglo XX a la muerte del dictador Juan Vicente Gómez en 1.935. No es exagerado afirmar que entraremos en el siglo XXI el 7-0, con doce años de retraso… pero entraremos.

Y lo haremos en manos de una nueva generación. Cero Mesías. Un nuevo liderazgo que hará  las cosas de manera diferente para que Venezuela obtenga resultados diferentes.

Resultados diferentes como una sola alma nacional, elecciones sin ventajismo, alternabilidad, viviendas decentes para todos los venezolanos, hospitales que funcionen, educación para todos, pobreza cero, desarrollo agropecuario, desarrollo industrial, infraestructura, empleos buenos.

Hay que ir contra de este liderazgo tipo flautista de Hamelín, que conduce a las masas, contentas o hipnotizadas, al barranco. Porque además de no ser pájaros, como decíamos al comienzo del artículo… tampoco somos ratones. Somos ciudadanos dispuestos a hacer respetar nuestro derecho a un futuro próspero. Y lo haremos el 7-O.

Capriles Presidente. Una necesidad nacional. Cero barranco.

    

jueves, 13 de septiembre de 2012

EL VERDADERO “PAQUETAZO” DE CAPRILES


Rafael Gallegos                                                                      Blog. Núm. 66

Al no poder demostrar que son buenos, se empeñan en decir que Capriles es malo. Por ello, atacan ferozmente al candidato de la unidad democrática, en lugar de mostrar su programa de gobierno.

Porque aunque usted no lo crea, en lo único que ha sido exitosa esta “revolución”, es en el riguroso cumplimiento de su máximo objetivo: destrucción nacional para comerte mejor. Cualquier parecido con el lobo feroz de la caperucita roja rojita…

Lo que pasa es que “eso”, no lo pueden vender como paquete.

¿Un programa para destruir?, preguntará algún desprevenido lector. Pues efectivamente, al igual que el padre y modelo de la revolución cubana. Los totalitarismos requieren de pueblos en estado de marasmo para sostenerse eternamente.

Las revoluciones de corte marxista parecen copiarse de las bacterias aeróbicas, que se alimentan de oxígeno, y son pobróbicas, se alimentan de pobres. Mientras más pobres, más “revolución”. Si en Cuba hubiera industrias y elecciones y gente con dinero y clase media… hace décadas que los Castro fueran historia. Los comunistas saben que el progreso de los pueblos, es la negación de sus regímenes.

Y en Venezuela, si produjéramos seis millones de barriles diarios, y estuvieran activas y exitosas las empresas de Guayana y hubiera crecido el parque industrial y la agricultura y la construcción de viviendas y la infraestructura y hubiera separación real de poderes y el CNE fuera realmente imparcial… otra sería  la historia.

Como en todas las democracias progresistas, habría alternabilidad. En lugar de acercarnos peligrosamente al trucutrulento modelo cubano, seríamos un país del siglo XXI. Y ese es precisamente lo que busca el paquete de Capriles.

Claro, en primer lugar, una concepción seria de Venezuela. Sin esos chistes malos de insultar a los “ricachones” para que voten por mí. Un novedoso esquema de mercadeo: te insulto para que me compres. Ven a mí para que no haya guerra civil y puedas seguir yendo a Miami y bebiendo güisqui diez y ocho. Y como los “ricachones” son bobos, olvidan que les quitaron el negocio en Catia, en las haciendas y en múltiples empresas, que los botaron de PDVSA, que les hicieron quebrar su fuente de trabajo, que les aplicaron la lista tascón. La propia patria boba… cree el gobierno que son los “ricachones”. O sea, la clase media y baja que la “revolución” ha defenestrado. Casi todo el país.

Pura ironía. Les pide a los burgueses que no voten por el candidato de la burguesía. Que boten por el para comérselos mejor. ¿Alguien entiende? Nos vemos el siete.

PAQUETAZO HABEMUS

Claro que Capriles tiene un paquete. En lugar de neoliberal hay que calificarlo de neodemocrático. Un paquete que debe desmontar tanta desfachatez “revolucionaria”. Comenzar por restituir el respeto para todos los ciudadanos, sean del color que sean. Fortalecer la libertad de prensa devolviendo RCTV y tanta emisora radial “democratizada”. Promoviendo la separación de poderes. Imparcializando al CNE. Acabando con tanto insulto en las emisoras del gobierno.

Claro que tiene un paquete. Restituirá la confianza en la economía. Respetará la propiedad. Estudiará caso por caso tanta expropiación hambreadora. Atraerá inversiones que desarrollen empresas que generen trabajo bueno, dinamicen la economía y bajen los alarmantes niveles de pobreza.

Estimulará la producción nacional. Reverdecerán los parques industriales de Carabobo, Lara, Aragua, Zulia, Bolívar… de toda Venezuela. Rescatará la minimizada ganadería y agricultura, a la pre quebrada PDVSA, a las flácidas industrias básicas. No le tendrá miedo al progreso económico de las individualidades, porque no pretenderá eternizarse en el poder.

Pagará los pasivos laborales en efectivo. Estimulara a los sindicatos y las discusiones de los contratos colectivos. Enterrará las listas fascistas. Aplicará efectivas políticas sociales bajo el paragua de Marginalidad Cero. Rescatará la educación y la salud popular. Reforzará y reorientará  gerencialmente Mercal y todas las Misiones que agreguen valor. Sin egoísmos políticos. Lo importante es la gente.

Rediseñará la infraestructura de Venezuela. Escuelas, hospitales, luz, agua, vialidad, trenes, metros… todo lo que esta revolución ha sumido en la inopia. 

Claro que hay un paquete. Lo primero que contempla es desmontar tanta desfachatez. Revertir el plan de destrucción nacional.

Ese paquete, salvará a Venezuela.

Por ello, el 7 de octubre, hay que votar por Capriles. Sin demagogia, es el único camino. De usted depende, vote, lleve a votar y defienda su voto. Capriles Presidente. Una necesidad nacional.

Adelante, por arriba del comunismo, adelante.

jueves, 6 de septiembre de 2012

CUANDO GANE CAPRILES…


 

Rafael Gallegos                                                                      Blog. Núm. 65

 

La campaña de Capriles ha “expropiado” al chavismo en toda Venezuela. Los pueblos de todo el país y los sectores populares de Caracas, caminan y corren tras él cual roquero de moda. Es un ave, es un avión, se tratan de consolar los oficialistas. Pero ni es un ave ni es un avión, es Capriles, levantando vuelo hacia Miraflores.

Un fenómeno electoral. Ídolo de los jóvenes, de las mujeres, de las grandes ciudades, de las multitudes. Una avalancha.  

Ahora el escuálido… es el gobierno. Y ellos lo saben. Por ello son puro  nervio. Su candidato derrite la majestad presidencial a punta de insultos y de groserías. Qué mal ejemplo para nuestra juventud. 

Las multitudes, las encuestas y hasta los santos, se voltearon. Contrario a procesos presidenciales anteriores, el oficialismo huele a derrota.

Usted abusó, le canta el pueblo al candidato-comandante. Cansado de no tener luz, ni agua, ni hospitales, ni calles. Agobiado por la inseguridad. Y burlado cuando le dicen que no importa que durante 14 años no hayan tenido luz, que ahora sí va a haberla. Que fue un error no construir viviendas, que ahora sí. Que si votan por el gobierno no se seguirán cayendo los puentes, ni explotando las refinerías, ni quebrando las empresas básicas, ni fracasando la agricultura, ni… que los venezolanos fuéramos bobos.

VEINTE AÑOS: UNA BARBARIDAD

Y ahora el candidato-comandante quiere decir como Gardel, que veinte años no es nada. Pero el pueblo sabe que allí está el origen la tiranía, como decía el Libertador.

 El pueblo sabe sumar. En el supuesto negado que gane el gobierno, terminaría mandando por un larguísimo período de veinte años, tan desfachatados y calamitosos, que obligarían al mismísimo  Gardel a cambiar la letra de su tango. 

Por otra parte, el gobierno dice que los  veinte años que Chávez le lleva a Capriles… tampoco es nada. Bueno, nada menos que… una generación. Aspecto que significa mucho en un país donde el único venezolano vivo, menor de ochenta años que ha sido presidente de la república, es Hugo Chávez. Disparatado honor que compartimos en América con el totalitarismo cubano.

 Es inevitable comparar al joven estadista que antes de los cuarenta años fue Presidente de la Cámara de Diputados, buen alcalde, buen gobernador, con un político desgastado, cuyo logro máximo es haber roto a Venezuela en pedacitos, para “comerte mejor”.

El gobierno dice que el candidato oficial tiene catorce años de experiencia de gobierno. Pero resulta que lo que muestra es un año de fracaso… repetido catorce veces.

RELEVO GENERACIONAL

Cuando gane Capriles, una nueva generación llegará al poder.

Como la generación de los jóvenes patriotas mantuanos de 1810, que acabaron con la hegemonía española en América. Como la del joven de 37 años, Rómulo Betancourt, el 18 de octubre de 1945, que implantó el voto universal (mujeres y analfabetas), directo y secreto. Así como la reforma agraria.

Como los períodos de Felipe González de 40 años,  y John Kennedy de 43, que abrieron los caminos para el futuro de sus países.

Nuevas eras, para nuevas realidades. Y curiosamente, todos estos líderes emergieron ante regímenes que ya no tenían justificación histórica, como el decadente socialismo que vivimos.

Cuando Capriles gane, se desatarán, como diría el gran Aquiles Nazoa, los poderes creadores del pueblo. El primer acto creador será unir el corazón partío de los venezolanos. Volveremos a ser uno. El espíritu de unidad y esperanza del 23 de enero, soplará de vida al alma nacional.  Habrá renacido la esperanza.

El Presidente Capriles liberará a los presos políticos, permitirá el regreso de todos los venezolanos, los empleados públicos no tendrán que vestirse de ningún color para seguir trabajando, enterrará las  fascistas listas tascón y maisanta, dejará entrar a Miraflores a los alcaldes y gobernadores de todas las tendencias, respetará la propiedad privada, comenzará el rescate de las empresas de petróleo,  de luz, de agua, de los hospitales, de las escuelas. Implantará esquemas gerenciales en la administración pública y en las misiones. Sin duda, toda una evolución.

La sinceridad y eficacia de estas medidas generarán confianza en Venezuela y comenzarán a llegar capitales internacionales para invertir en petróleo, industrias, agricultura y servicios.

Comenzará la recuperación de Venezuela.

Claro que habrá crisis, como dijo el Presidente. Lo que olvidó decir es que él la  provocó. Renaceremos como el Ave Fénix, de las cenizas que nos dejan estos fatídicos catorce años.

Es una ley histórica. Los pueblos no se suicidan. Cuando los sistemas se agotan, los jóvenes toman las riendas y abren los caminos del futuro.

Reelegir a Chávez, sería buscar a los incendiarios como bomberos. Coctel de inocencia con masoquismo.

Capriles Presidente. Una necesidad nacional.