lunes, 22 de abril de 2013

PÁNICO A LA CAJA DE PANDORA


Rafael Gallegos                                                        Blog. Núm. 95                                 

 

Un día, los dioses tomaron la decisión de separar el hábitat de los seres mortales del de los inmortales. Las malas lenguas dicen que Zeus se molestó con Prometeo,  porque éste queriendo resarcir la desventaja en que quedaban los mortales, les había dado a estos el poder del fuego. Para minimizar tal poder, Zeus ordenó moldear una mujer de arcilla. Una mujer de extraordinaria belleza, con la intención de que fuera algo así como un caballo de Troya, o como dirían ellos un  "bello mal": una belleza que alegrara a los hombres al recibirla, sin saber que en realidad lo que implicaba, era una gran cantidad de desgracias.

Zeus bautizó a la mujer con el nombre de Pandora.

Un día le entregó a su creatura una caja, para que se la llevara al hermano  de Prometeo. Quien sabe que venganza urdía en su cerebro. La caja contenía en  su interior todos los males: el odio, la venganza, la envidia, etc.

 Zeus le pidió- los deslenguados dicen que le suplicó, que le rogó- a Pandora, que no abriera la caja. Que la llevara, y punto.

Pero Pandora, mujer  al fin, no aguantó la curiosidad. Abrió la caja. Esta comenzó a desahogar las fuerzas oscuras, todos los males que la habitaban, cual genio dispersándose al salir de un ánfora. Los males salieron, recorrieron el aire  y se alojaron cómodamente en el alma de los  hombres.

Pandora se asustó y cerró la caja. Pero ya era tarde. En la caja sólo quedaba… la esperanza.

PANDORA XXI

Muchos siglos después, el mito sigue vivito y coleando. Algunos dicen que la caja de Pandora del mito griego es, hoy en día, una caja electoral.

Y que Pandora XXI es  un  “bello mal” - que nos pinta bellezas como por ejemplo “el mejor sistema electoral del mundo”- que para muchos deslenguados, oculta fuerzas oscuras. 

Por ello curándose en salud, y para no crear falsas expectativas, Pandora XXI se niega a abrir las cajas electorales.

Y tal vez tenga razón. Debe cumplir las órdenes de Zeus  XXI, inmortal que según las malas lenguas, vive rodeado de tiburones caza balseros en el, según ellos,  Olimpo del siglo XXI… La Habana.

Dicen que repitiendo el mito, Zeus XXI le encomendó a Pandora XXI - le suplicó, le rogó, le imploró - que no abriera las cajas (electorales). Que de allí iban a brincar sapos, culebras y todas las fuerzas oscuras.

Que no abrieran las cajas. Pero la curiosidad, en el siglo XXI, disfrazado de presión del pueblo, crecía, como diría el Dr. Choquehuanca,  como crece la sombra cuando el sol declina.

Abran las cajas, abran las cajas, abran las cajas, presionaba el pueblo.

Si abrían las cajas, saldrían el odio, el resentimiento, la ineficiencia, la tramposería, los planes de destrucción estratégica, el lobo feroz con su bocota para comerte mejor, “el sistema electoral más transparente del mundo”, el ventajismo haciendo strip tease… y todas esas ideas que conforman la mentira, irían a instalarse en la mente del pueblo.

Saldría todo. Bueno, casi todo. Al tapar la caja, sólo  quedaría… la esperanza.

LA DUDA RAZONABLE

La gran pregunta, en este siglo y en el siglo de los griegos. Es, ¿por qué la esperanza está en la caja de las fuerzas oscuras? ¿Será que el mito se contradice?

Yo creo que no. En este y en todos los siglos, la esperanza, aparte de ser lo último que se pierde, no es suficiente.

Para materializarse, requiere de sueños, de sueños compartidos. Reflejados como  organización, disciplina. Confianza en el líder, Henrique Capriles es nuestro  Prometeo. Y sobre todo, seguridad en que si somos mayoría y tenemos razón, debemos exigir que la verdad se instale en las mentes de los ciudadanos.

Para ello es  imperativo abrir las cajas. Salga sapo o salga rana. El reino de la  incertidumbre es mal consejero.

Creo que lo que saldrá de las cajas electorales es la verdad. Verdad que como decía Jesús, nos hará libres. Y agrego humildemente, esa libertad, nos hará prósperos. Abrir las cajas y hacer una auditoría que refleje la verdad.

Hay que disipar las dudas para seguir adelante. Gane quien gane. La mujer del Cesar, además de ser honesta, hoy más que nunca, tiene que verse honesta.

Abrir las cajas electorales es en la Venezuela de hoy, una necesidad nacional. Sus  tapas son la puerta de la necesaria reconciliación entre los ciudadanos, base de este siglo XXI, que presumo está por comenzar en el país.

Porque los venezolanos no nos curamos de esta manía de llegar tarde a los siglos. Al sXX, según  de Mariano Picón Salas, llegamos en 1936. A éste, esperemos que pronto.

Al abrir las cajas, abriremos el siglo.

 

miércoles, 17 de abril de 2013

CARAJO… CARUJO


 

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 94

                                    

Por supuesto que de esa manera tan grotesca,  no le respondió  el Dr. José María Vargas al facineroso Pedro Carujo, cuando este pretendió “radicalizar”  a Venezuela con aquel golpe conocido como la “revolución de las reformas”.

El Doctor Vargas era muy educado.  Aunque la verdad,  debió haberle dicho al golpista: carajo, Carujo; sólo le respondió en una lección de dignidad: no Carujo, el mundo es del hombre justo.

Carujo, el  mismo que había participado en el intento de asesinato al Libertador en 1828, le había espetado, Dr. Vargas, el mundo es de los valientes, o de los más vivos, o de los golpistas, o algo  así, cuando lo derrocó.

Quien habrá oído exactamente la expresión, debió ser el capitán Julián Castro, conspirador que  cuidaba la puerta en ese momento. El mismo Julián Castro que dos décadas después, el que a hierro mata a hierro muere,  al ser derrocado por otro carujo cualquiera,   habrá pensado, que de verdad… el mundo era de los golpistas.   

EL “HIJO” DE JOAQUÍN CRESPO

En nuestra historia sobran los “hijos” de los gobernantes. Y lo peor, creen que heredan el poder. Parafraseando a Rendón: se ponen la capa de su padre Supermán, intentan volar y pafpafpaf,  se golpean contra el piso y ven pajaritos dando vueltas a su cabeza. Y aunque usted no lo crea, uno de ellos le habla.

En 1897, Ignacio  Andrade, el “hijo” de Joaquín Crespo, fue el candidato del oficialismo en las elecciones nacionales.

Realmente era hijo del prócer  Escolástico Andrade, según algunas versiones el único testigo en la entrevista de Bolívar y San Martín.

Sin embargo, para los efectos políticos, era el “hijo” de Crespo. Pero le faltaba el carisma de su padre político.

Por otra parte, le tocó enfrentar a un rival muy especial. Al famoso Mocho Hernández, quien  había vivido en los Estado Unidos y allí, aprendió técnicas modernas de hacer campaña electoral. Iba en caravana por todos los pueblos, daba mítines. Arrasó en todas partes. Se convirtió en un ídolo. Fue el primer fenómeno electoral de la historia de Venezuela (el último ha sido Capriles). En unas elecciones limpias, que no era el caso, el Mocho hubiera sido Presidente de la República.  

Sin embargo, a la hora del conteo, no aparecieron sus votos. Casi todos fueron para el candidato oficialista Ignacio Andrade.

El fraude fue, gigantesco. Andrade se convirtió, por cierto por poco tiempo, en el Presidente de la República.

El pueblo acusó recibo del fraude. Y en medio de semejante autoritarismo, se quedó callado.

Como no pudo pedir reconteo, no tenía sentido decir abran las cajas, el ingenio del pueblo inventó los siguientes versos:

“El Mocho se quedó con las masas

Andrade se quedó con las mesas

Rojas Paúl se quedó con las misas

Tosta García  se quedó con las mozas

Y Arismendi Brito con las musas”

El penúltimo capítulo de esta historia fue el asesinato de Joaquín Crespo en el sitio del Estado Cojedes conocido como La Mata Carmelera. Luego de seis años en el poder, se creía invencible. Su soberbia le hizo obviar que se convertía en un blanco fácil vestido de manera medio estrafalaria  y montado en un caballo muy especial. Así, se distinguía del resto de los jinetes. Dicen que desde un árbol, le apuntaron… y murió.

¿Quién fue? Las malas lenguas dicen que fue la gente del Mocho Hernández; pero jamás se probó nada. Por otra parte, hay quienes argumentan  que el asesino vino de las mismas filas oficialistas…

Y el último capítulo de esta historia, fue que ante tanta peleadera y tanta decadencia, un enemigo de Crespo que no había jugado ningún papel en esa elección, se vino de los andes y, sin resistencia y se hizo del poder: Cipriano Castro.

¿Con quién gobernó Castro?, con los jaladores de siempre. Los mismos adláteres de Crespo y de Andrade. Los mismos banqueros, los mismos funcionarios. Los mismos  aplaudidores. Los enchufados de siempre.  Los que dicen a coro en todas las épocas: los líderes pasan; pero el gobierno queda.

Castro venía acompañado del verdadero “heredero” de tanta pelea: Juan Vicente Gómez. A la larga, fue el verdadero “hijo” de Joaquín Crespo. Cosas de vida.

La historia se repite. Unas veces en farsa y otras en tragedia. Hoy, a la luz de los aconteciemientos del 14 de abril,  podríamos adaptar el verso:

“Capriles se quedó con las masas

Maduro se quedó con las mesas…”

Claro, por ahora, porque los objetivos de la elección, entregarle el poder al que cuente con más votos, no han sido cumplidos.

La historia que siempre se repite. Lamentablemente, al contrario del Bolívar de Neruda, que resucita cada cien años cuando despierta el pueblo, los carujos resucitan a cada rato… cuando se duerme el pueblo.

Por eso es que Venezuela, y hoy menos que menos, no puede ser un pueblo adormecido. Es imperativo abrir las cajas para no repetir tanta desfachatez, en pleno siglo XXI.

miércoles, 10 de abril de 2013

VOTA LA BOTA Y VOTA LA TUSA


 

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 93

 

El 14 de abril escogeremos entre el comunismo y la libertad. Entre la colonia cubana y la soberanía venezolana.  Entre vivir en el pasado, lleno de pobreza, improductividad y resentimiento… o vivir en un futuro próspero, sin pobreza, con luz, agua, comida, hospitales, carreteras, seguridad, comida en los supermercados y todas esas cosas, que cada vez escasean más en esta “revolución”.

Entre vivir en el siglo XXI con sus usos higiénicos y tecnológicos elementales, y de paso en libertad. O vivir en el siglo del comunismo cubano, anacronismo puro,  copiando las condiciones preindustriales, para sobrevivir.

Quien vote por la continuidad de ésta “revolución”, lo estará haciendo por los  “avances científicos” del comunismo, según ellos: antídotos contra el capitalismo salvaje.

Veamos:

El primer antídoto, ya lo anunciaron por televisión: nada menos que la toalla ecológica. Por cierto, roja-rojita. Toda una maravilla, se usa, se lava, se cuelga, se riegan las matas y se vuelve a empezar. Las damas venezolanas están ansiosas, a la espera  este gran avance que impedirá sigan gastando dinero en las incomodas, antihigiénicas y sobre todo escasas, toallas sanitarias del capitalismo salvaje.  Viva el comunismo.

Similar a otro antídoto contra el capitalismo salvaje: la tusa reciclable. Los deslenguados dicen que llegará tras la continua escasez de papel higiénico. Se usa, la lava, fertiliza las matas y… vuelve a empezar. Cosa más grande.

 O al desodorante ecológico: limón con bicarbonato. No irrita las axilas. El olor de la “revolución”.

Y para los dientes, olvídese de la suntuaria pasta dental de colores  o con sabor a menta. Ahora podrá asearlos con la novedosa “aguadental”. Modo de uso: abra el grifo cuando tenga agua, coloque la totuma. Agregue, si tiene, jabón. Cepíllese muy fuerte los dientes, si no tiene cepillo use los dedos, hasta que desaparezcan los residuos de alimentos. Luego enjuáguese y con el agua residual, riegue las matas. El aliento de la “revolución”.

Y si hace mucho calor, la “revolución” ha ideado el antídoto contra el capitalismo salvaje, y a la vez evita que usted tenga que sacar un impagable fiao  por  ventiladores o por  aires acondicionados: abanicarse  con periódicos, revistas o cartones. Ah!, de paso, ejercita los músculos de los brazos. La frescura de la “revolución”.

Para los cortes de luz… velas. Lenin decía que la revolución rusa avanzaba al paso de la electrificación. Contrario a nuestra “revolución”, que retrocede al ritmo de los apagones.

Para lavar la ropa, le diseñarán una piedra especial para utilizarla lavar en los ríos. En el caso de los  caraqueños, cuando el Guaire esté limpio. Un homenaje comunista a nuestras  bisabuelas. Así no se gastarán divisas en el imperio comprando lavadoras.

En cuanto al INTERNET… ¿qué es eso? Que vivan las máquinas de teclas. Ah!, y prohibido llamarse Yoani.

Qué barbaridad, aunque usted no lo crea, los “revolucionarios” venezolanos confunden ser bolivariano con volver a las condiciones sanitarias de la época de Bolívar. 

¿Qué le dijo el capitalismo salvaje al comunismo salvaje?... más salvaje serás tú.

Hasta Trucutrú debe estar impresionado. Aunque los deslenguados dicen que le oyeron murmurar que con los adelantos higiénicos de en los regímenes comunistas, se siente como en su caverna.

No es exagerado afirmar que el  14 de abril,  el venezolano escogerá entre la democracia… o el retorno de la tusa.

CAPRILES, DONDE SE FUNDE LA ESPERANZA

Ante este panorama de patria o tusa, se agiganta Capriles como la esperanza nacional.

Abogado, bilingüe, diputado, alcalde, gobernador, ex candidato y candidato presidencial, sin odios, con carisma, demócrata, conciliador, honesto.  Y apenas tiene 40 años.

Contra el retroceso que plantea el heredero de esta mentira  y sucesor del gobernante más autoritario y destructor de los últimos cincuenta años, emerge la figura de Capriles.

Cargada de democracia, libertades, estrategias de desarrollo, gerencia, marginalidad cero, inclusión, inversiones, industrias, empleos. Cargado de esperanza y de futuro.

Y además, ante la escasez y las perspectivas sanitarias, hay que decirlo, cargado de promesas que no pueden hacer los comunistas made in Cuba, como Nicolás.

Promesas que tienen sentido en las dictaduras comunistas; pero en cualquier país democrático serían insólitas: mantener como patrón de consumo de los venezolanos las toallas sanitarias, el papel higiénico, el desodorante, la pasta dental, el bombillo, los ventiladores, aires acondicionados, computadoras, internet, celulares... ¡qué horror! a dónde nos han llevado.

Sería por lo menos vergonzoso, que este país de libertadores, los venezolanos eligiéramos contra nuestra libertad.

                                       CAPRILES PRESIDENTE
                                     VOTA LA BOTA Y VOTA LA TUSA

viernes, 5 de abril de 2013

EL HEREDERO DE LA MENTIRA


 

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 92

 
Antonio Leocadio Guzmán era muy brollero. Desde el periódico “El Venezolano” y desde su partido Liberal creó, a punta de ideas y denuncias, un ambiente muy polémico. Por ello su archirrival Juan Vicente González, tan peleón e inteligente como él; pero ubicado en el bando conservador, le endilgó el mote de “padre de la mentira”.

Cuando José Antonio Páez conoció al hijo de Antonio Leocadio, el futuro presidente Antonio Guzmán Blanco, le dijo: ah!, tú eres el hijo del “padre de la mentira”, o sea… tú eres, “la mentira”.

Años después, en 1877, cuando  “la mentira” era el hombre fuerte de Venezuela y cumplió siete años como  Presidente de la República, decidió irse a París y dejar el coroto por un tiempo. Dejó como encargado a su fiel lugarteniente Francisco Linares Alcántara. O sea,  éste quedó como el “heredero de la mentira”.

Le tocaba gobernar, como hoy pretende hacer Nicolás, en el nombre de otro. En este caso, hay que aclarar, Guzmán Blanco estaba vivo.

Linares Alcántara confundió su rol. Creyó que estar cerca del poder, era estar en el poder. Y comenzó a encabezar la reacción contra  Guzmán Blanco. Tumbaron las dos estatuas que se había auto erigido el autócrata, bautizadas por la sorna del pueblo como  “el manganzón” y “el saludante”.

Linares Alcántara se creyó poderoso. En una de esas bajó a La Guaira, se comió un dulce de lechoza… y se murió. Todavía los historiadores no han determinado si el “heredero de la mentira” falleció envenenado por sus enemigos políticos… o indigestado.

Al morir el Presidente “heredero de la mentira”, se procedió a enterrarlo de acuerdo a su investidura. El mismísimo Dr. Kannoche del famoso castillo de tumbas en el Ávila, lo embalsamó. Cuando el féretro del “heredero de la mentira” iba a en camino a su última morada, pasando a la altura de El Calvario, sonó un tiroteo. Sus valientes áulicos se asustaron, soltaron la urna  y salieron corriendo. Linares quedó sólo. Como parafraseando a Bécquer: “que tristes, que solos se  quedan los muertos”.

PINOCHISMO EN EL SIGLO XXI…

Más de cien años después, otro político se coinvierte en el “heredero de la mentira”. Se trata del candidato Nicolás Maduro. Es el heredero, de la mentira más grande que nos han dicho a los venezolanos. Más bien de un saco de mentiras.

Es el pinochismo en acción. Los seguidores de Pinocho. Aunque claro, Pinocho es un niño de pecho ante esta gigantesca mentira institucional que poadecemos. Si a nuestros pinochos del siglo XXI les creciera la nariz, superarían a  Julio Verne dándole la vuelta al mundo… en una nariz.

Todo un saco de mentiras. Veamos:

La mentira  de decir que somos soberanos… cuando le han entregado el país a Cuba.

La mentira de decir que somos demócratas… cuando hacen elecciones llenas de ventajismo, con un árbitro jugando para el gobierno. Cuando crearon unos poderes públicos raspados en autonomía. Cuando excluyen a los opositores de la directiva de la Asamblea Nacional. Cuando encarcelan a venezolanos dignos, por órdenes presidenciales. El que tenga cerebro, que piense. Esto no es democracia.

La mentira de decir que practican la libertad de expresión… cuando cerraron RCTV y decenas de emisoras. Cuando amenazan y multan permanentemente a Globovisión. Cuando utilizan las televisoras y radios del Estado como televisoras y radios del PSUV. Con sus reales y con mis reales…

La mentira de decir que han rescatado a PDVSA… cuando la endeudaron, la politizaron, la minimizaron. La pasaron de ser una de las grandes petroleras a ser el hazmerreír del mundo y el hazmellorar de los venezolanos. 

La mentira de decir que han rescatado a Venezuela, cuando han aplicado el proyecto de destrucción estratégica, con el objeto de permanecer por siempre en el poder. Han minimizado la industria y el agro, invadido haciendas, expropiado empresas, apresado empresarios. Ahora somos un país marasmo. Como Cuba, maestro y modelo de esta destrucción.

La peor mentira, engañar a los pobres, haciéndoles creer que están mejor que nunca. Obvian los crecientes ranchos, la violencia record, la inflación record, la escasez, el desempleo, la salud enferma. Pura falsificación de la historia, que los espera en la bajadita cuando las aguas lleguen a su nivel.

Maduro, se ha convertido en el “heredero de la mentira”. Votar por él, sería escoger una Venezuela más totalitaria, más dependiente de Cuba, más militarizada, más dividida. Pocas veces un candidato presagia tanta oscuridad. Como contrapartida está Capriles. Es la verdad de la hora: democracia, respeto, libertad, inversiones, política marginalidad cero.

Nada nuevo bajo el sol…lo mismo que hacen todas las democracias eficientes del mundo.

Usted escoge. Cómplice de la mentira… o gestor de la verdad.

Aunque suene religioso: Sólo la verdad nos hará libres.

 

Capriles Presidente. Vota la bota.