viernes, 16 de diciembre de 2011

JUBILACIÓN MACABRA

Para finalizar el 2011, les ofrezco un relato de mi libro sin publicar “El ombligo de Adán”, con la doble intención de refrescar la columna y lograr el interés de algún editor.
FELIZ NAVIDAD Y LOS MEJORES DESEOS PARA EL 2012, EL AÑO DE LA ESPERANZA.
Hasta el 9 de enero, Dios mediante.


Rafael Gallegos Blog número 29
“Te voy a mandar a buscar con la muerte" Frase populaR.

Ese día le tocaba morirse. O le había tocado.
Siempre fue olvidadizo. Nunca recordó llenar el carro de gasolina, ni sacar plata para los fines de semana, o meter las medias o el cepillo de dientes en su maleta de viajero.
A veces olvidaba peinarse o salía sin zapatos a la calle. Más de una vez se había presentado a su oficina en domingo y sólo aterrizaba a la realidad cotidiana por la voz del vigilante, ya acostumbrado a sus desvaríos rutinarios.
- Sr. Domínguez, hoy es domingo - le decía.
- Ah caramba, contestaba Domínguez - y sin decir nada más, retomaba el camino hacia su casa.
Le había tocado morirse; pero de manera increíble, lo olvidó. Y más infinitamente inverosímil fue que La Muerte, la puntual e infalible Muerte, por uno de esos aislados e indescifrables fenómenos que ocurren cada cinco o seis ciclos astrales, se había perdido buscándolo. Sí, se había perdido. Domínguez, agente viajero, estaba en San Carlos cuando La Muerte fue a buscarlo a Caracas y en San Fernando de Apure cuando fue a buscarlo a San Carlos y en Caracas cuando esta llegó a San Fernando de Apure.
Veinticuatro horas de búsqueda infructuosa y, de paso, el subconsciente de Domínguez - para variar - había olvidado la cita, mas no así su organismo. Ya su boca se abría y se hinchaban las vísceras y comenzaba a despachar a su alrededor una fetidez que lo dejaba sólo en todos los sitios.
Ante los inequívocos signos, cayó en cuenta.
- Ah caramba, se me olvidó morirme - se dijo.
E inmediatamente Domínguez, olvidadizo pero cumplidor, comenzó a buscar a La Muerte para poner finiquito.
Fue al telégrafo, aunque no sabía a dónde se enviaban los telegramas a La Muerte. No tuvo necesidad de averiguar la dirección. Llegó al sitio y lo asoló. Ya no sólo era la hediondez, sino también los cachetes que ya se desmoronaban anunciando la calavera.
Caminó la ciudad tratando de toparse con La Muerte. Muchos días, muchas noches. Todo el esfuerzo infructuoso.
Primero se fueron las carnes. Quedó en los huesos. Luego notó que la gente no le huía. Era que ni lo oía ni lo veía. No tardó en darse cuenta de que era un fantasma caminando entre los vivos.
Se acostumbró a andar y hasta a desandar. Un día, obedeciendo a un impulso repentino y como instintivo, decidió saludar a un desconocido. Lo palmeó y este cayó al sitio en el acto.
- Un infarto - voceaban los curiosos.
Más tarde, sin saber como, llegó en un inmenso hospital al cuarto de un moribundo. Sintió de nuevo el extraño impulso. Lo tocó y lo convirtió en cadáver.
“Dos muertos en un rato”, pensó extrañado.
De pronto, encontró a La Muerte frente a frente. Como si jamás la hubiera estado buscando, se aterrorizó.
- Cálmate, no te haré daño, le dijo La Muerte a Domínguez. Vengo a entregarte mis archivos y mis notas. Tú serás mi sustituto. Me di cuenta de este alto designio al perderme, por primera vez en miles de años, cuando en un trabajo de aparente rutina te busqué.
- O sea… ¿usted está diciendo que yo soy La Muerte? - preguntó, atónito, Domínguez.
- Voy a descansar en paz - fue la respuesta de La Muerte jubilada.

POS DATA:
Quien fuera una vez Domínguez nunca dejó de ser olvidadizo y la superpoblación del mundo arreció, llegando a haber asociaciones de moribundos que lo aclamaban al igual que muchos viejitos de cientos de años y accidentados y almas que iban y venían de un famoso túnel viendo una luz infinita y tranquilizadora, que apenas comenzaba a llenarlos de paz, desaparecía haciéndolos aterrizar nuevamente en su cruda realidad terrestre.
Domínguez escuchaba las aclamaciones y se apenaba y anotaba rigurosamente en una agenda que a veces olvidaba revisar, o peor aún, que a veces olvidaba que tenía.

viernes, 9 de diciembre de 2011

LOS MILAGROS DE ESTA “REVOLUCIÓN”

Rafael Gallegos Blog número 28

Cuando en los ochenta se hablaba del milagro japonés, se mentía. Se obviaba que los pasmosos resultados obtenidos por esa gran nación, eran producto de una rigurosa estrategia, una visión colectiva, solidaridad, innovación y mucho trabajo… NADA DE MILAGRITOS. Una mezcla de productividad y desarrollo social. Un buen gobierno fomenta la producción cuando crea confianza, atrae inversiones, construye carreteras, desarrolla electricidad y agua, fomenta créditos, crea canales de distribución… es decir, cuando adelanta un proceso de pasos lógicos y concatenados, orientados a la productividad. Cuando no sigue ninguno de esos pasos y dice lograr maravillosos resultados, se está ante un milagro… o ante una gran mentira.
Esta marabúntica “revolución”, quiere que pensemos que se puede salir del subdesarrollo a punta de milagros. Con toneladas de héroes y cero productividad. Como si se pudiera crecer sin comer, o salir de este atolladero, sin producir. Pura hipnosis para hacer cada vez más ignorantes a las masas. Total, como la estrategia es desmantelar a Venezuela PARA COMERTE MEJOR y de paso forever, prefieren pueblos desprevenidos que borren la productividad de sus cerebros y la sustituyan por un curso de milagros. Y que para solucionar su problemática, esperen la varita mágica de un mesías.

Por ello en la Cumbre CELAG, el dictador totalitario, pana y modelo, Raúl Castro, a falta de logros económicos y de democracia en su reprimida isla, hablaba de las luchas contra el “imperio”, malinterpretaba a conveniencia al 11 A o a la huelga general del 2002, y ni por asomo nombraba a la DEMOCRÁTA BLOGUERA YOANI SÁNCHEZ, emblema del reprimido pueblo cubano. Por otra parte, Cristina Fernández y Juan Manuel Santos, reclamaban con estilo diplomático que estas cumbres debían dejar de pensar en tanto heroísmo y retórica y aterrizar hacia los intercambios comerciales, y que NO SE PUEDE HACER CUMBRES CONTRA NADIE. Por su lado, el amado líder de la “revolución”, hablaba de “mártires” como el demócrata Gadafi, y de producción, absolutamente nada. De paso ignoraba los cacerolazos, producto de la indignación nacional.

Esta “revolución” pretende que los venezolanos seamos bobos y creamos que se puede tener soberanía alimentaria sin producción de alimentos; o disminución de la pobreza en medio de ranchos, desabastecimiento y violencia. Puro milagrito.

Así, asistimos al MILAGRO AGRÍCOLA, con la producción en picada. Claro, si expropian, confiscan e invaden las fincas y colocan a los propietarios en la picota… sería MILAGROSO que obtuvieran los resultados que todos esperamos.

O al MILAGRO DE LA SOBERANÍA ALIMENTARIA… sin leche, sin harina, sin aceite, sin café, sin carne. Puro desabastecimiento. Ni Houdini solucionaría este galimatías de soberanía sin comida.

Y en cuanto al MILAGRO PETROLERO, ni hablar: producción en barrena, accidentes, deudas, deudas, deudas, fondo chino. ¿Lograrán quebrar una petrolera con las mayores reservas del mundo y a cien dólares el barril? No se pierda el próximo capítulo. Será un milagrote (pero al revés).

El MILAGRO DE LA INCLUSIÓN, atrae a todos los filósofos. Lista tascón, lista maisanta, insultos en cadena a la oposición (pitiyanquis, apátridas, traidores, majunches y un largo etcétera). Estamos todos incluidos (el cincuenta y pico por ciento de los que NO CREEMOS en esta desfachatez). ¿Y los presos políticos, enfermos, literalmente a la sombra (sin nada de sol)? ¿Y los exiliados e inciliados? Hay total inclusión… para el gobierno. Y para el país: el corazón “partío”.
Asistimos al MILAGRO DE LA DISMINUCIÓN DE LA POBREZA, con la mitad de las industrias desaparecidas, el desempleo, el derrumbe en la construcción de vivienda, la violencia, la enfermedad de los centros de salud. La verdad es que sería un milagro que e estas condiciones, de verdad disminuyera la pobreza.

Y el MILAGRO ELECTORAL, con un CNE tan oficialista… sin comentarios. Por cierto, VERGONZOSO que Cuba se pasee en las cumbres entre países democráticos, sin que NINGÚN GOBERNANTE LATINOAMERICANO RECUERDE LOS DERECHOS DEL PUEBLO CUBANO. ¿Será que comparten que es mala educación hablar con la boca llena?

Y MILAGRO DE MILAGROS, un país que crece al 4 %, con la mitad de las industrias, con la mitad de la producción, con la producción petrolera en barrena, importando mucho más de la mitad de lo que come… No se engañe, no es crecimiento, ni engorde, es hinchazón, es… hipotiroidismo.

DESPUÉS DE YO EL DILUVIO… claro que sí, DILUVIO DE PROSPERIDAD. Después de YO, sustituiremos los milagros por solidaridad, estrategias de desarrollo, libertades, respeto a la empresa privada. Nada nuevo, es lo que han hecho los países exitosos. Porque aunque usted no lo crea, hay países DEMOCRÁTICOS Y CON ESTRATEGIAS DE DESARROLLO, que progresan todos los días. Nos vemos allá.

sábado, 3 de diciembre de 2011

RENTA RICA, PUEBLO POBRE

Rafael Gallegos Blog número 27

¿Cuáles son los recursos naturales de Japón aparte de sus volcanes, maremotos y terremotos? ¿Cuál es el volumen de las reservas petroleras de Suecia? ¿Cuántos kilómetros de costa tiene Suiza? Y en América Latina, ¿cuánto petróleo tienen Chile y Costa Rica? La respuesta en casi todos es… cero. Y sin excepción, son ejemplo de éxito. Contrario al fracaso de esta Venezuela de infinito petróleo. Entonces, ¿los recursos naturales ayudan, o entorpecen desarrollo? ¿Será que hay una relación inversamente proporcional entre los recursos naturales de los países y la calidad de vida de sus habitantes?

Y el fenómeno no es nuevo. La llegada del inhabilitado Cristóbal Colón a nuestras costas, convirtió a España y luego a Portugal en los países con mayor disposición de recursos naturales en el mundo. De México, Perú y Bolivia se exportó hacia España, oro y plata suficiente para hacer un puente de metales preciosos de cuatro canales, desde Veracruz hasta Puerto de Palos. España y Portugal se convirtieron en los rentistas de Europa. De poco les sirvió, porque hasta entrado el siglo XX, ambos países fueron los más atrasados del continente. ¿Qué había sucedido? Lo de siempre: Alemania, Francia, Inglaterra y Holanda entre otros, TRABAJARON DURO PARA PRODUCIR BIENES E INTERCAMBIARLOS POR EL ORO DE LAS AMÉRICAS, mientras nuestros abuelos eran… reposados rentistas. Nada nuevo bajo el sol: la renta es pan para hoy y hambre para mañana.

DESHECHOS EN SOCIALISMO

Y nosotros creyendo el cuento de que somos ricos porque tenemos abundantes divisas petroleras. Esa renta que ya centenaria, lejos de transformarnos en un país rico, nos ha convertido en la paradoja de pobres con gigantescos recursos. Hazmerreíres del mundo. Creemos que el dólar petrolero es sinónimo de prosperidad. La realidad de hoy nos pellizca y nos afirma lo contrario. Los venezolanos de esta generación pasaremos a la historia como émulos de SADIM (Midas al revés) por transformar millones de millones de dólares en ranchos, desempleo, inflación, pobreza, militarismo. Reforzados en los últimos años por este socialismo del siglo XXI: destrucción de lo existente, para apuntalar la autocracia.

Así, hemos transformado la renta en un gigantesco Petroestado que en lugar de generar desarrollo ha producido un Mesías que se perfila como un falso profeta. En un alma nacional haciendo metástasis desde las células familiares. En una Venezuela desmantelada, deshecha en socialismo, donde la producción agroindustrial es una nostalgia para los mayores y un cuento chino para los jóvenes que se criaron en esta erialización. Y créanme, hasta PDVSA corre el riesgo de quebrar, remember PEMEX. El viejo Rockefeller, asombrado, debe desternillarse de la risa al observar como se cumple este fenómeno en un escenario de cien dólares el barril.

Puras mentiras, paradigmas de fracaso. La única verdad es que los países que prosperan son los que aplican gerencia a sus recursos. Y Venezuela, sobre todo en esta era de “revolución”, está raspada: cero en gerencia. Aparte de la vergüenza de copiarse del peor alumno del salón.

¿QUÉ HACER?

Lo primero, MAXIMIZAR LA RENTA PETROLERA. Sería absurdo hacer como el heredero que renunció a su herencia, porque no la había trabajado. Lo segundo, GERENCIAR LA RENTA PETROLERA.

¿Cómo? Utilizándola para generar calidad de vida. Acercándola al pueblo. Usándola para DESMONTAR EL PETROESTADO. Para ello habrá que comenzar por NACIONALIZAR LA RENTA, es decir, quitarle el monopolio de su uso y disfrute al Estado (desestatizar la renta). NOMBRAR UN ENTE CON REPRESENTACIÓN CIUDADANA, que decida como utilizar la renta petrolera. Usar estos recursos SÓLO EN PROYECTOS DE INVERSIÓN. Hacer a los venezolanos PARTÍCIPES DIRECTOS DE SU INDUSTRIA PETROLERA. Convertir la renta en el PIVOTE DEL DESARROLLO NACIONAL.

Ah!, y proceder de inmediato a hacer REINGENIERÍA AL ESTADO VENEZOLANO en todos sus niveles. Es decir, transformar los procesos y la organización del Estado, mediante la aplicación de una VISIÓN SIGLO XXI, el uso intenso de la tecnología y la adaptación de su personal a los nuevos esquemas. Con el Estado como está, no vamos ni a la esquina (ni con un Churchill). Es imperativo HACER CAMBIOS RADICALES EN EL ESTADO, para cumplir objetivos trascendentales que requiere el pueblo de Venezuela.
Hay que transformar LA RENTA PETROLERA en riqueza: EN EDUCACIÓN, HOSPITALES, INSFRAESTRUCTURA, INDUSTRIAS, EMPLEOS BUENOS, VIVIENDAS DIGNAS, COMIDA, SUPERMERCADOS abastecidos con leche, aceite, café. Debemos plantearnos: RENTA RICA, PUEBLO RICO. Porque en los países exitosos SER RICO, ADEMÁS DE SER BUENO… ES NECESARIO.

Parafraseemos a Arquímedes: dadme gerencia pública y moveré la prosperidad en Venezuela. ¿Difícil? Con la voluntad de todos, no. Además, es el único camino para revertir este gigantesco fracaso en que nos hemos convertido.