miércoles, 27 de mayo de 2015

LA SALIDA PARLAMENTARIA


                                  Rafael Gallegos            Blog. Núm. 198

1990, Polonia. El sindicato Solidaridad obtuvo avasallante victoria en las elecciones. Jarurelski renunció. Le sucedió Lech Wałęsa. La sufrida Polonia, invadida por  Hitler y luego tomada por Stalin, se rebelaba ante tan cruenta dictadura por la vía electoral. Sin dinero, con propaganda limitada, con un árbitro afín a al totalitarismo, en medio de la hegemonía del Estado comunista; el pueblo polaco venció al miedo y contra todos los pronósticos, arrasó.

Estaban cansados de tanta represión, escasez y hambre. Claro, les levantaron la moral el papa polaco Juan Pablo, el glasnost de Gorbachov y sobre todo el magnífico liderazgo encabezado por Lech Wałęsa.

Demostraron que sí se puede derrotar por la vía electoral a las autocracias comunistas. La avalancha no se puede esconder. Y menos cuando el pueblo decide, adelante por arriba de las tumbas adelante, como decía el padre de la democracia Rómulo Betancourt. Además, en la política como en la biología, cuando el fruto está maduro, se come.

VENEZUELA

25 años después, quién lo diría, estamos como Polonia. Claro eso no quiere decir per se, que vayamos a arrasar en las parlamentarias. Pero por primera vez en tantos años de “revolución”, llevamos gran ventaja en las encuestas.

Ventaja que el gobierno va a intentar pulverizar por todos los caminos a través del árbitro cuya presidenta, y esto no se puede olvidar, apareció en un acto público con un brazalete del 4F, o sea…

A tal efecto, no han dado las fechas de las elecciones y la Asamblea aprobó unos inexplicables índices poblacionales que solo se justificarían con un nuevo censo y por supuesto, favorecen al PSUV. Por otra parte, todo el mundo se pregunta si habrá cambios masivos de circuitos para los votantes, cuando entreguen las listas. Además, como ya es tradicional, el abuso se ha hecho costumbre, el gobierno utilizará toda su maquinaria de propaganda ante un CNE que en ningún proceso se ha dado por enterado.

Es decir, somos más; pero la “guerra”, júrelo, es asimétrica.

ESCENARIOS

Las encuestas están dando hasta 25 puntos de ventaja a la oposición. Esto podría  significar mayoría calificada, dos tercios  de los diputados. Sin embargo, cualquier cosa puede pasar.

Siempre el gobierno saca, a costa del futuro del país, un as de la manga y deja al país boqueando. Como el descomunal  gasto para ganar la última elección de Chávez, que dejo a Venezuela en la carraplana;  o el dakazo, que multiplicó quince veces el precio de los electrodomésticos. Para este período no se extrañen con un polarazo… así acaben con  la poquita comida que nos queda.

¿Qué puede suceder?

1.- Que gane el gobierno. Sería un cisne negro. Pero como a los venezolanos todavía nos deben el conteo de cuando “perdió” Capriles, lo más probable sería un cisne “rojo”… pilas y guáramos son nuestras primeras necesidades.

2.- Que gane la oposición con mayoría simple, algo más de 50% de los diputados. La Asamblea volvería a ser una Asamblea, controlando al gobierno, aprobando presupuesto y legislando, entre otras actividades.

Ah! y seguramente volvería el respeto a las minorías, se integrarían las comisiones y las directivas de forma proporcional y Antena TV sería una emisora democrática.

Aunque conociendo mi ganado, es probable que el gobierno le corte  el presupuesto y tal vez  hasta la señal a Antena TV y peor, cree una paralela Asamblea “del Pueblo” con los Consejos Comunales, o nombre un “protector” de la Asamblea, cualquier cosa puede pasar, usted lo sabe.

3.- Que la oposición arrase y tenga mayoría calificada, dos tercios de los diputados. Bueno, se podrían remover los poderes públicos y convocar una Asamblea Constituyente, que escoja un nuevo gobierno. Y se acabó.

TABLERO DE RUTA

De hacer falta, la siguiente salida es el Referendo Revocatorio. Se puede activar a partir de marzo del 2016. Sin miedo a listas tascón o maisanta. Hace falta un pueblo valiente. Se requerirían  cerca de 4 millones de firmas y cinco millones de votantes. Con una sola circunscripción, Venezuela, y la  irrecuperable imagen del gobierno más deteriorada, sería un “tiro al suelo”.

Esas son las únicas salidas en las que somos protagonistas. Nuestra única arma es el voto.

Ah! y la movilización, la calle. Las marchas pacíficas y masivas, que por el lado de la oposición, siempre lo son. Y las protestas y la organización.

Y también hay que diseñar con detalle lo que haremos con la nueva Venezuela. Insisto en los gabinetes de sombra, y ahora además en la Asamblea de Sombra. El país tiene derecho a saber que va a hacer la oposición con un nuevo Poder Legislativo.

Es la hora de votar. Masivamente. Nos han convertido al decir del gran José Rafael Pocaterra, en “la vergüenza de América”. Es hora de que  el pueblo, el bravo y cada vez más hambriento pueblo, le  un absoluto repudio a los destructores del país.


Si los polacos pudieron…

miércoles, 20 de mayo de 2015

PETRÓLEO, POLÍTICA Y PODER


                         Rafael Gallegos            Blog. Núm. 197

En los años setenta, un político norteamericano lamentaba  que Dios se había equivocado porque había ubicado en una parte del mundo a la inteligencia constructora de sociedades de alta tecnología, es decir  ellos, los europeos y los japoneses; y en sitios bárbaros, a la sangre capaz de mover esa maquinaria. Seguramente los bárbaros seríamos los árabes y los venezolanos, entre otros. La geopolítica de los últimos cien años ha girado en torno a esa reflexión, las sociedades avanzadas están en un lugar del planeta y la energía que las  mueve, cuya máxima expresión son los hidrocarburos, en sitios  lejanos y conflictivos.

Churchill vio en el  amanecer de su siglo, la importancia estratégica del petróleo. Fue el pionero en la Gran Bretaña para sustituir el carbón las calderas de la marina por motores que funcionaban con derivados del petróleo. Barcos más rápidos capacitados para la guerra que él veía venir. La segunda guerra mundial, al igual que la primera, la ganó el petróleo. Fue dramático el espectáculo de los tanques de Rommel paralizados en el desierto por falta de combustible.

Luego de 1945 el medio oriente apareció dibujado en todos los mapas de poder mundial. Las llamadas siete hermanas, lograron las concesiones de los gigantescos yacimientos.

En Irán, Mossadegh intentó nacionalizar la industria petrolera y pagó su atrevimiento con la pérdida del poder. Le sucedió el Sha, quien por décadas se convirtió en el policía de la zona, hasta que llegó el Ayatola Komeini con su carga de odio a los Estados Unidos. Entonces, quedó cuidando la zona, Hussein de Iraq, que con el apoyo de Estados Unidos se enfrentó a Irán, armado por los soviéticos. Quedaron tablas.

Cuando Hussein invadió a Kuwait, se acabó su rol. Los países occidentales lo  derrotaron y lo anularon como policía de la zona. El rol fue transferido a Arabia Saudita.

Pero al caer  las Torres Gemelas, el jefe de Al Qaeda, resultó ser de una de las familias más ricas de Arabia Saudita. ¿Y si Arabia Saudita cambia de orientación política? Entonces  inventaron lo de las armas nucleares en Iraq, cuyo objetivo era quedar cuidando la zona ellos mismos, desde Bagdad.

Tal vez como parte del juego, nació la llamada primavera árabe; que no dio los resultados esperados, ya que desestabilizó la zona. La consecuencia es  Isis nadando  en mares de petróleo…

Entonces, no lo dude, petróleo es política.

VENEZUELA

El petróleo comienza con Gómez, amo de su pueblo; pero cachorro del poder ante los intereses petroleros. “Hagan ustedes las leyes, porque son los que saben de petróleo”, les dijo a las transnacionales mientras sacaba  del ministerio a Gumersindo Torres. Gómez, el tirano por antonomasia, fue, quién lo duda, un dictador petrolero.

La Ley de Hidrocarburos del 43, de Medina Angarita, hizo adulta  la relación con las empresas petroleras. Betancourt incrementó la participación del fisco y Rómulo Gallegos logró que el  Congreso aprobara el 50-50 el 11 de noviembre de 1948, trece días antes de su derrocamiento… Pérez Jiménez acabó con la política de no más concesiones y fue condecorado por el gobierno norteamericano en 1955.

En 1974, al subir los precios del petróleo, el gasto público se incrementó cuánticamente y llegó el momento en que en lugar de generar prosperidad, generó inflación, pobreza y desajustó los resortes morales.

Luego vino la Nacionalización del petróleo, de gigantescos logros como el incremento de reservas, el cambio de patrón de refinación, la internacionalización, las áreas nuevas de Monagas y Apure, el desarrollo de la Faja, el Cied, el Intevep y muchos etcéteras en apenas  25 años y con venezolanos. Pero paralelamente  los ingresos devinieron en un estado gigantesco, flácido y contraproducente que manejó  muy mal la Renta Petrolera. 

Y  ahora esta PDVSA pre quebrada y socorrida  por el Banco Central. Tan endeudada que ya no se sabe de quién es.  Dime a quien le debes y te diré a quién perteneces.

EL FUTURO

Los venezolanos tenemos un remordimiento de conciencia colectivo: no hemos transformado los inmensos recursos en riquezas. Parecemos un limosnero sentado en un barril.

Es imperativo rediseñar ya la futura industria petrolera. Creemos que debe sustentarse en estas  premisas:

1.- Enfoque sistémico del petróleo (industria estado, comunidad): la industria petrolera no es un fin, es un medio para lograr el desarrollo de Venezuela.
2.- Los venezolanos debemos planificar y controlar la industria muy eficiente que funcione con muy amplia participación de  privados. Eso sí, teniendo claro que si no la controlamos nosotros, la controlaran otros que si sepan de  petróleo y de poder. 
3.- La Renta Petrolera debe ser repensada de raíz, para revertir su rol y convertirla en un catalizador del desarrollo.

Y hay que comenzar ya, antes de que el futuro nos alcance.



miércoles, 13 de mayo de 2015

RECUERDOS DE LA DEMOCRACIA


                               Rafael Gallegos            Blog. Núm. 196

Los jóvenes me dicen mentiroso cuando les cuento que antes los  bombillos eran baratos, duraban mucho tiempo y sobre todo… se conseguían. O cuando les digo que anteriormente los personeros de eso que llamamos oficialismo, eran respetuosos con los opositores  y se vestían sin disfraces.

Recuerdo- les digo a mis incrédulos contertulios-  el escándalo que se armó en la prensa cuando Jaime Lusinchi, ya expresidente, le dijo a un periodista “a mí tú no me jodes”. Inocentadas respecto a lo que vino después: las victorias de m…, la “plasta” de magistrados, los asesinos de la derecha, el  monstruo de Ramo Verde,  los “vergatarios”, los pelucones, a mi mujer le doy lo suyo, teochoro, bobolongo  y todo ese irrespeto y  vulgarización del lenguaje,  a que nos ha acostumbrado la “revolución”.

Mentiroso, me dicen los jóvenes cuando les explico que hará treinta años un profesional recién egresado ganaba alrededor de cuatro o cinco mil bolívares y con eso alquilaba apartamentos por menos de mil bolívares. Es más, ni siquiera están claros  en cómo es eso de que hubieran apartamentos para alquilar. Y menos me creen cuando les trato de explicar que en esos espacios vacíos de los concesionarios… había muchos carros nuevos que se podían comprar en cómodas cuotas. Ni cuando recuerdo que en las autopistas había avisos que rezaban “llévese su apartamento con 10.000 bolívares de inicial  y en el banco, le prestamos su dinero”.  Es decir, como es hoy en Chile, Panamá, Colombia y todos los países latinos que progresan sin mesías y con democracia capitalista.

Ah! y los muchachos me dicen charlón cuando les cuento que yo paseaba los viernes y los sábados en la noche por el boulevard de Sabana Grande y que jamás se me ocurrió que me pudieran asaltar.

Y casi que los obligo a consultar los libros de historia  cuando les explico que el árbitro electoral era diverso porque había un representante por cada uno de los cinco partidos que hubieran sacado más votos en las elecciones anteriores. Y que de nueve elecciones presidenciales, en siete ganó la oposición y los gobiernos, entregaban, sin trampas y sin insultos. Tal como sucedió con  Chávez en el 98 y con  Convergencia, AD y Copei cuando les correspondió.

 Ah! y en el Congreso, respetaban a los parlamentarios y la Junta Directiva y las Comisiones, estaban integradas de acuerdo a principios de proporcionalidad.

Y a los jóvenes les parece ciencia ficción cuando les recuerdo que los poderes eran relativamente autónomos, que por ejemplo, sacaron al Presidente Carlos Andrés Pérez de Miraflores.

Y claro, no está en la mente de ellos pensar en supermercados con estantes llenos y variados. En gente que si necesitaba papel higiénico, o aceite, o champú, o leche, pañales o medicinas y... simplemente  los compraban.

Ni me creen cuando les digo que antes ciudadanos  de toda Latinoamérica venían a vivir a  Venezuela, tal como ellos hoy hacen diáspora para cualquier país, ya que en casi todos, hay más expectativa de vida próspera que aquí. Claro, a excepción de Cuba, pana, jefe y modelo.

Los países que emigran son los de post guerra, dictadura o fracaso. Por eso, hoy los venezolanos se van, a cualquier parte del mundo. Qué vergüenza. Venezuela se va convirtiendo en un país de viejos y “destalentizado”.

Y se sorprenden cuando les explico que antes PDVSA, con 45.000 empleados, producía más de tres millones de barriles diarios y se enrumbaba a los seis. Y que se producía cuatro veces más hierro y que estuvimos por décadas produciendo vinos. Y todo eso sucedía con libertad de empresa y de expresión.

Mentiroso, me espetan. Claro, nuestros jóvenes, al igual que lo reflejado en el maravilloso libro de Pocaterra, sólo han conocido la decadencia…

Y tanto nadar para terminar ahogándonos en la orilla. Luego de mil quinientos millardos de dólares despilfarrados en nombre de los pobres… Venezuela tiene el mismo cuadro de pobreza.

Pobreza sustentable por el record de inflación, de empresas quebradas, de escasez, de violencia. Los “profetas del desastre” ya hablan de la primera hambruna petrolera. Ojalá se equivoquen.

Claro que la democracia tenía defectos y el triunfo de Chávez fue la consecuencia de la borrachera en que devino la democracia de  los noventa.  Los venezolanos - como colectivo-  en lugar de la perfectibilidad, nos dejamos tentar por el barranco. Creímos en mesías que resultaron falsos profetas. La quinta república no ha sido  tal, sino un devastador  “ratón” de la borrachera de la cuarta.

Y ojo, no se trata de nostalgia bobalicona, sino de conocer la historia para no repetirla. Para que nos sirva de plataforma para diseñar la Venezuela próspera del siglo XXI.


Esa que merecemos los venezolanos.

miércoles, 6 de mayo de 2015

PETRÓLEO: MITOLOGÍA VS. ESTRATEGIA (PARTE FINAL)


                           Rafael Gallegos            Blog. Núm. 195

El diseño de la industria petrolera del futuro, es ya. No hay que esperar ni a que se vaya el gobierno, ni a que todos estemos de acuerdo en lo qué hay que hacer.  Existe diversidad de enfoques, desde los neoliberales, hasta los estatistas. Desde los que creen que hay atraer las inversiones y dejarlas al garete, hasta los que piensan que el Estado debe operar el negocio con su propio dinero. Hasta hay quienes piensan que la vieja PDVSA era igual a la actual. Muchos enfoques, que lógicamente van cambiando con el tiempo. Es  imposible eliminarlos y llegar a uno solo. Lo importante es que cada diseño sea coherente. Como decía Oscar Wilde, lo fundamental de una obra no es lo que dice, sino que esté bien escrita. Los venezolanos estamos obligados a “escribir bien” a la industria petrolera del futuro. A superar mitos y diseñar estrategias.

¿Qué queremos? Que el petróleo, genere a los venezolanos calidad de vida de manera sustentable.

¿Cómo debemos hacer para lograrlo? Renfocar la problemática petrolera de manera sistémica. No debe continuar el enfoque tradicional: Exploración, Producción, Refinación y Mercadeo. No, la cadena debe  alargarse por ambos extremos para hacerse sistémica: Comunidades, Exploración, Producción, Refinación, Mercadeo, Orientación de los Beneficios, Rol del Estado y de la sociedad.

Y de paso, debe ser una cadena cíclica. ¿Qué es difícil? Claro que sí. Pero más dolorosa es la experiencia de fracaso, hambre y casi ex país que hemos transitado. El petróleo no debe ser un  tornillo aislado. Una industria petrolera próspera no es suficiente. Ya las vivimos, cuando Gómez, Pérez Jiménez y la vieja PDVSA. Y el petróleo, cual tornillo, se aisló de la realidad nacional. Peor es el esquema que hoy nos acontece: una industria petrolera pre- quebrada y un país en disolución.

Es imperativo hacer los análisis haciendo símil con un Trípode Petrolero: 1.- Industria Petrolera Próspera, que genere el máximo de divisas y sea pivotal en la industrialización del país. 2.- Estado Eficiente, capaz de planificar y manejar los beneficios de la industria petrolera y 3.- Comunidad Organizada para el mismo menester. Es la única manera de llegarle al beneficiario: Venezuela.

Industria Petrolera Próspera:
-      Que opere bajo esquemas de Concesiones, Empresas Mixtas y Operación del Estado. Que se le permita incorporar los proyectos petroleros en la Bolsa de Valores. Que pueda ser minoritaria en las asociaciones y en casos que se considere, ejerza la “acción de oro”. Que descentralice  la Renta Petrolera y la utilice sólo en Proyectos de Inversión. Que innove en la manera de llegar a la gente con los dividendos, fondos a futuro, etc.

-      Ministerio de calidad, que conceptualice, planifique y revise resultados de la industria. Que abarque una visión integrada: industria, refinerías, industrias conexas, petroquímica, acción comunitaria.

-      Ente Petrolero, integrado por ciudadanos y Estado, que otorgue permisos para operar a lo largo de todo el sistema petrolero. Que sea independiente del gobierno.

2.- Estado Eficiente. Y llegamos al kid del asunto. El Estado Venezolano actual, es incapaz de orientar y usufructuar a la industria petrolera. Y si no mejora su capacidad, de nada vale la calidad de la industria que se desarrolle. Los dividendos llegarían más allá de Andorra. Por cierto, hablamos de todos los  poderes públicos. Entonces, o se realiza Reingeniería al Estado venezolano, o llegaremos como siempre al mismo sumidero. El enfoque es sistémico. La industria petrolera eficiente, no es un fin, sino un medio para generar riqueza en Venezuela.

3.- Comunidad Organizada. Idem que el Estado. Y aquí la Reingeniería pasa por Educación adaptada al siglo XXI y por superar la marginalidad.

No es fácil, pero no lo dude, es el único camino. La solución petrolera no existe. Existe la solución nacional. A los petroleros deben aplicarnos la misma frase que a los economistas. El futuro del petróleo es muy importante para dejarlo sólo en manos de los  petroleros. Se trata  de estrategia política, bajo cualquier esquema. Desde los más liberales, hasta los más estatistas. La palabra clave es coherencia.

A cualquier enfoque lo afecta nuestro nuevo máximo problema: la marginalidad, con su pérdida de valores, su desinstitucionalidad, polarización, el resentimiento. Si no la solucionamos de manera sustentable, en pocos años surgirá otro Chávez; pero más aprendido.

Los gobiernos no son eternos y cuando éste finalice, habrá que reorganizar a las petroleras y al país, conjuntamente, como un solo cuerpo. La MUD debería comenzar ya, ¿qué tal gabinetes de sombra?


El futuro  petrolero, pasa por el futuro del país… o al revés.