jueves, 31 de enero de 2013

4 DE FEBRERO… ANTÍPODA DEL 23 DE ENERO


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 83      
 

Parafraseando a Joselo: o eres molusco, o eres marisco. No se pude celebrar simultáneamente el 4F y el 23E.  O sea, estar con Dios y con el Diablo. Son dos fechas con significados diferentes. Como dirían los geómetras, antípodas. Veamos:

1.-Naturaleza

El 4F fue un intento de golpe de estado, así lo quieran edulcorar con eufemismos como rebelión de ángeles, o calificar como insurgencia de jóvenes de avanzada. Fue una intentona contra un gobierno democrático electo por el pueblo. Más que eso, un movimiento dirigido a resquebrajar 34 años de democracia. El gobierno de Carlos Andrés Pérez había sido electo con mayoría absoluta y al año siguiente eran las elecciones presidenciales.   

Por su parte, el 23E fue un movimiento nacional contra la dictadura corrupta y sanguinaria de Pérez Jiménez. Venían del inconstitucional plebiscito de 1957, siempre hay leguleyos que interpretan la Constitución en beneficio de los autócratas, cuando se comenzó a contar los votos en los centros electorales y se finalizó en los cuarteles.

2.-Participación

El 4F fue totalmente militar y sin ningún apoyo popular.

El 23E fue el heroico esfuerzo de los partidos políticos, los estudiantes, los sindicalistas, los empresarios, los torturados, asesinados y exiliados, los militares demócratas. Todos representados por  Junta Patriótica y otras organizaciones. Un movimiento cívico-militar.

3.-Móvil

El 4F tenía como meta implantar un gobierno militar de los que llaman populares. Inicialmente tipo Velasco Alvarado y seguramente deviniendo hacia el castrismo que hoy nos atormenta.

El 23E tenía como norte la implantación de una democracia representativa, de partidos políticos y gobiernos civiles. Tal como se venían realizando en América Latina, a la caída de tanto dictador militar de la llamada Internacional de los Sables.

4.-Ideología

Los militares del 4F, lo han demostrado hasta la saciedad, quieren imponer un modelo como el cubano: sin libertades, sin industrias, sin propiedad privada, con hegemonía informacional. O sea, cero democracia y cero libertad de empresa ¿Qué será de la vida de la valiente bloguera Joani Sánchez y del reprimido pueblo cubano?

Los conspiradores demócratas del 23E, implantaron un modelo, con todos sus defectos, de libre empresa (capitalista) y democrático como jamás lo vivió Venezuela. Larrazábal, el glorioso militar demócrata que presidió la Junta de Gobierno, se retiró de la Presidencia para ser candidato… igualito al grotesco ventajismo a que somete esta “revolución” a los demócratas, elección tras elección.   

5.-Soberanía

Los militares del 4F comenzaron con una retórica antiimperialista y terminaron imperializados. Sin comentarios, no vayamos a provocar la ira del camarada jefe, Raúl.

El 23E ejerció soberanía con nuestros recursos nacionalizando la industria petrolera (vs la nazionalización rojita), creando la CVG, construyendo el  Guri, otorgando las becas de Ayacucho y etc. ¿Podrán los del 4F nombrar un solo proyecto que compita con estos? No se descoque… por lo menos en Venezuela, no. 

6.-Sectarismo

4F, primer gobierno “democrático” de la historia que no se reúne para nada, con la oposición. Primera vez que las minorías no están representadas en las directivas de la Asamblea Nacional. Primera vez que los canales del Estado se convierten en propagandistas del partido del gobierno.  

El 23E, firmó el glorioso Pacto de Punto Fijo, unión nacional que permitió completar nueve periodos presidenciales, entregando en siete de ellos el gobierno a partidos de oposición, así como derrotar simultáneamente  la subversión militarista de derecha y la castro-comunista. Con pilas y guáramo, los próceres civiles Betancourt, Villalba, Caldera, Prieto, Leoni, Barrios, Pérez y otros, así como militares demócratas y valiente pueblo, acabaron con los chapitas por la derecha y con los comunistas alentados y financiados desde Cuba.

7.- Unión/ División

El 4F generó la división del alma nacional que hoy palpamos. Lo que llaman polarización o corazón partío.

El 23E fue puro amor por la libertad.

8.-Estado del Arte

El 4F promovió cubas, coreas, uniones soviéticas, chinas comunistas… puro fracaso.

El 23E promueve chiles, costas ricas, colombias, canadás, finlandias… países capitalistas, con excelentes estrategias de desarrollo, y políticas sociales. Enrumbados al éxito. Ah!... y  en democracia.

9.-No es lo mismo ni se escribe igual

O estamos con el 23E o estamos con el 4F. Es más fácil ser caraquista y magallanero a la vez, que celebrar el día de la implantación de la democracia, simultáneamente con el día de un golpe militar.

Imposible. Mientras más edulcoren, más parecerán, como decía mi querido padre,  celestinas hablando de moral.

Y los venezolanos, estamos cada vez más claros. Arriba el 23E.

 

jueves, 24 de enero de 2013

LA VORÁGINE



Rafael Gallegos                                                                                    Blog. Núm. 82              
                                            

Claro que hay vacío.

Vacío de poder, vacío de economía, vacío de integración y sobre todo vacío de soberanía. Hay hasta un vacío en el alma. Pálpese.

Y por encima de la polémica enfermedad presidencial; de la dilemática presencia en ausencia del Presidente; de la legalidad o ilegalidad  de las medidas  para perpetuar a Maduro, o a la “revolución”, en poder; o de la firma en ausencia para el nombramiento del Canciller… nos estamos quedando sin país.

Tanto vacío va dando paso a una vorágine. Y no lo dude, nos puede tragar a todos. Pobres y ricos. Chavistas y demócratas. Hombres, mujeres, jóvenes, viejos. A todos. Es que en  la política y en las sociedades, como la física, los grandes desequilibrios se reflejan en  diferenciales de presión, remolinos, huracanes, vorágines. 

Y las vorágines se tragan a los hombres. Como a Arturo Córdoba, el inteligente y atormentado personaje de la gran novela de José Eustacio Rivera. O como a nuestro Marcos Vargas de Canaima, que se lo tragó la selva, con su educación y sus ideales.

La “revolución” ha sido un triunfo pírrico. Con el corazón en el pecho, sus líderes podrían parafrasear a Pirro: otra “revolución” como esta y nos quedamos sin país.


PARA DESTRUIRTE MEJOR

Los “revolucionarios” no se han equivocado. El plan está clarito. Los ojos del lobo son para ver mejor a la caperucita, y la boca del lobo es para comerte mejor. Como si el lobo nos dijera a los venezolanos ingenuos que preguntemos para qué tienes ese poder tan grandote: para destruirte mejor.

Porque, no lo dude, el gran desiderátum de esta “revolución” es destruir al país para permanecer en el poder forever.

Nada nuevo bajo el nublado sol de las revoluciones comunistas. Como Cuba, el país con el marasmo más grande más de América. Cincuenta y cuatro  años con los Castro destruyendo… para permanecer en el poder.

Para medir el fracaso de esa revolución comunista, basta observar cómo luego de tantas décadas, ni siquiera son autosuficientes. Ayer le vendieron el alma a la URSS para poder sobrevivir. Y hoy, paradoja de paradojas, lograron comprarle el alma a Venezuela… y encima le cobran. Todos los días sale un bobo a la calle y el que lo agarre, es de él. Y ese el  país que quiere imitar el gobierno de Venezuela.

Los jefes de nuestro gobierno dicen representar al pueblo; pero este pueblo cada día que pasa, tiene peores condiciones de vida. Si de verdad hubieran mejorado a los tan utilizados pobres,  no hubiera esa creciente cantidad de ranchos rodeando a Caracas, ni tantas viviendas insalubres en todas las ciudades de Venezuela, ni tanta violencia generadora de miles de víctimas al año. En el nombre de los pobres… se han burlado de los pobres.

En línea con la política de destruir al país para permanecer en el poder, han llevado a PDVSA a una sima inimaginable hace pocos años. Mínima producción máxima deuda, misión desvirtuada. En la historia del petróleo, no existe parangón con lo que han hecho con nuestra gallina de los huevos de oro. En el futuro, ¿de dónde saldrán los dólares para las políticas sociales? Se siguen burlando de los pobres. Y eso sin mencionar el record, por abajo, de producción de SIDOR, o el aluminio produciéndose al 30 % de su capacidad.
¿Será que la imitación al comunismo cubano es tal, que planean que otro país nos mantenga luego de acabar con la industria petrolera?

Para destruirte mejor, ha funcionado Y tienen la desfachatez de defender a un gobierno que a erializado el 25% de la superficie de siembra y destruido el 40 % de las industrias, en apenas 15 años. ¿Dónde van a trabajar esos pobres que dice defender la “revolución”?

Y por si fuera poco, han dividido el alma nacional. Venezuela es un país con el corazón partío. Hasta la Asamblea Nacional la quieren convertir en un ring de boxeo. Cómo hemos decaído. ¿Se imaginan al parlamentario Uslar Pietri ofreciéndole unos golpes a Prieto Figueroa? Es cuestión de  niveles. Como decía mi querido padre: con enanos no se puede realizar una tarea de gigantes. Y con tanto odio a flor de piel, menos.

Ahora, a nuestros  eternos problemas  hay que agregar la dependencia de Cuba. ¿Se solicita  libertador?

No podemos seguir imitando a los líderes de Bizancio discutiendo acerca del sexo de los ángeles, o del tamaño de los pelos del pubis, con los invasores tumbando los muros de su ciudad.

Hay que concentrarse en lo importante. En la  aplicación de la Constitución, la organización de las masas, las estrategias de desarrollo. En la unidad y el diálogo de los venezolanos y en la defensa de la democracia. Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.

La sustentabilidad del país, está en veremos. Es imperativo  superar este reto. Venezuela o vorágine, he ahí el dilema a que nos estamos enfrentando.








jueves, 17 de enero de 2013

23 ENERO: DEMOCRACIA… E INDEPENDENCIA


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 81       

                   
 

Esta es la revolución en reversa. Jamás Venezuela había retrocedido tanto. Parecen haber inventado la máquina de viajar al pasado. Pura vorágine.

Cincuenta años de retraso en producción de petróleo, de siderurgia, de agro, en producción industrial.

Ochenta años de retraso en institucionalidad, ya vamos llegando a la época de Gómez, cuando todos los poderes públicos estaban licuados en el dictador.

Ciento cincuenta años de retraso en formación del alma nacional, hoy rota como en la   época de Guerra Federal, cuando el odio de clases era tal, que degollaban a los blancos y a los que sabían leer y escribir. Al final, el país quedó destrozado… tanto para los ricos como para los pobres.

Doscientos años de retraso en desarrollo de la democracia. A paso de cangrejo vencedor, vamos llegando a  la época de Boves, cuando se confundía mayoría con turbas, igualdad con resentimiento y productividad con saqueo.

Siglos de retraso en Independencia. Aunque usted no lo crea, hoy arañamos la época de  la colonia. Con la elemental diferencia que antes de 1810, dependíamos de una potencia llamada España y ahora, del país más totalitario y marasmático de América. De  Cuba comunista, que de paso fue el último en independizarse del imperio español. Por cierto, primera vez en la historia que un país le paga a otro para que lo domine.

Por lo menos nuestros indígenas resistieron. Nuestros líderes, cual Malinche, se unen con los neo colonizadores para entregar, en bandeja de plata, a la patria. Es absurdo siquiera pensar que el Libertador are en el mar de la felicidad.

Si seguimos retrocediendo, pronto estaremos en la era de Trucutrú. Por supuesto, luego de pasar por la época de los faraones–momias, que gobernaban a Egipto.

Y no darles pena.

Este 23 de enero, debemos celebrarlo invocando como siempre, a la Democracia. Y ahora… a la Independencia. Por ello, es imperativo…

 

… REDIMENSIONAR EL 23 DE ENERO

 

Fecha gloriosa que se celebraba con gran pompa en los albores de la Democracia. Y luego cada vez con menos ímpetu. Parecía que no nos importaba, o que la democracia era algo natural en el proceso político venezolano. Que no había que cuidarla.

Venezuela se durmió en los laureles y mentes brillantes se dedicaron a actividades diferentes a la política. Muchos se hicieron militantes de la anti política.

Por allí se coló la marginalidad, el desencanto, la sensación de fracaso. Aspectos que dieron paso al llamado chavismo. Que no es quinta república, sino el doloroso ratón de la borrachera de la cuarta.

Las amenazas totalitarias del chavismo – que las hay y se pueden palpar cada vez más quemantes - han hecho imperativo rescatar el significado del 23 de enero.

Rescatar el derecho a vivir en democracia: elecciones limpias, separación de poderes, inclusión social y política, libertad de expresión. Aspectos cada vez más negados al pueblo venezolano.

La entrega al régimen cubano, con la complicidad de algunos países democráticos del continente, obliga a redimensionar al 23 de enero.

Ya no se trata de hacerlo sólo el día de la Democracia. Hay que agregarle, el día de la Soberanía.

El Libertador jamás hubiera aceptado tamaña sumisión. Siempre se negó a negociar con Inglaterra nuestra soberanía. De paso, José Martí, jamás comunista, tampoco hubiera aceptado esta forma de coloniaje.

Sesenta mil funcionarios cubanos gobernando en la milicia, los registros de propiedad, la electricidad, los puertos y paremos de contar. Como dice Diego Arria, en plena colonia, las tropas españolas jamas pasaron de veinte mil.

Un gran abrazo a la bloguera cubana Joani Sánchez, expresión del mayoritario y maravilloso pueblo cubano, quien de seguro tampoco confunde dominio de regímenes totalitarios, con integración latinoamericana.

El peor pecado que puede cometer un patriota es querer a otro país más que al suyo. ¿Qué dirán en el futuro los líderes de la “revolución”, que tan  presurosos acuden hoy a La Habana, a recibir instrucciones?

Hay que recordar al demócrata Rómulo Betancourt, quien le dijo a Castro que no tenía dinero cuando  éste le propuso utilizar el petróleo para “echarle una broma a los gringos” y luego lo combatió hasta derrotarlo  en la guerrilla, en el carupanazo, el porteñazo, el barcelonazo y tantas acciones,  donde el comunismo cubano trató de apoderarse de Venezuela. Gloria a esos demócratas que defendieron a la patria: Betancourt, Leoni, Villalba, Caldera, Larrazábal, Pérez, Juan Bimba y tanto militar y civil demócrata y patriota. 

El  23 de Enero tiene dos significados: la Libertad y la Soberanía. Y son indisolubles, como debe ser Venezuela. A marchar el 23 de enero. Y para los líderes de la oposición: unidad, pilas y guáramo.

Tenemos el impostergable deber de reactivar una patria democrática e independiente.

 

 

 

jueves, 10 de enero de 2013

COMO VAYA SOBREVINIENDO VAMOS VIENDO


 
Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 80             

                   

Por lo menos cuando “Por estas calles”, se sabía que se trataba de calles venezolanas. Ahora habría que decir, “Por esas calles”, refiriéndose a La Habana, cerebro y martillo de esta “revolución”. Esta debe ser la única colonia donde el débil gobierna al fuerte, que vergüenza. La verdad es que asombran. A dónde vamos con un Presidente ausente por “el tiempo que sea necesario”. Es decir, hasta seis años…

… los sustitutos de Chávez recuerdan a Juan Bautista Pérez, Presidente de la República en plena dictadura de Juan Vicente Gómez, tan desposeído de poder, que el pueblo le inventó el chiste: el Presidente está en Caracas pero el que manda está en Maracay. 

Y ahora, el que manda está en La Habana. Pero, ¿quién manda a quién? ¿Quién es el verdadero jefe? Después de oír el mitin desde Miraflores del  representante del totalitarismo cubano desde Miraflores… quedan pocas dudas.

Qué diferencia con aquel líder demócrata y nacionalista Rómulo Betancourt, que se negó a “usar el petróleo para echarle una broma a los gringos”- como le propuso Fidel. Se negó a ser marioneta del barbudo y con gran valentía - pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades- enfrentó y derrotó al comunismo en todos los terrenos.

La verdad es que los “revolucionarios” cambiaron los formalismos por “formolismos”.  Puro formol para el pueblo. ¿Venezuela dormida? Menos mal que Bolívar despierta cada cien años cuando despierta el pueblo.

Claro, no el Bolívar desfasado  que ha sobrevenido esta “revolución”.

Sino el Bolívar auténtico. Demócrata, que siempre propuso, y aplicó, constituciones democráticas.

El Bolívar liberal, que siempre respetó e impulsó la empresa privada como soporte de la prosperidad.

El Bolívar intelectual, trabajador, honesto y respetuoso.Tan diferente a los líderes del gobierno que no salen de un adjetivo “descalificativo”.

Si el Libertador resucitara, seguramente estaría en contra de tanta interpretación sobrevenida de la Constitución. Y seguramente los “revolucionarios”, le dirían como al Cristo de Dostoievski: Mire Jesucristo, es mejor que se quede tranquilo, porque de lo contrario, vamos a tener que crucificar a Cristo en el nombre de Cristo.

Nada nuevo bajo el sol. Esta “revolución” ha sacrificado al pueblo… en el nombre del pueblo. ¿Pruebas?: PDVSA en barrena, CVG casi anulada, 40 % menos de empresas, mínima productividad y alta violencia, desmesuradas importaciones, hegemonía de la información. División del alma nacional hasta el desgarramiento. Sume y siga.

Y en cuanto a las “multitudes”, recuerdan al “demócrata” Che Guevara cuando viendo una multitud que los apoyaba, dijo que para  qué elecciones si el pueblo ya dijo que sí. Por ello nos quieren marear con gente pagada y traída en autobús de toda Venezuela. Puro formol.

Llegan al extremo de decir que todos somos presidentes. Entonces el engañado Juan Pueblo dirá, si yo soy Presidente tengo derecho a preguntar: ¿Dónde está mi chupa dólares? Además, yo  también quiero ir a La Orchila. O más humildemente: ¿dónde está mi vivienda y mi hospital y mi seguridad?

Estemos claros, lo que está sucediendo en Venezuela, es algo así como una boda sin novio. Aquí siguieron los lineamientos de José Tadeo Monagas: la Constitución sirve para todo.

El mismo Monagas que olvidó que el poder es efímero, y anciano y enfermo, se lanzó como candidato a Presidente. Y ganó; pero aunque usted no lo crea, cuando ganó… estaba muerto.

Poder efímero como el de Linares Alcántara, a quien Guzmán Blanco lo nombró sucesor. Lo mareó el poder. Se creyó el cuento que era un líder como Guzmán. Le tumbó las estatuas. Se le alzó… murió envenenado con un dulce de lechosa. Y cuando la multitud lo cargaba en hombros para enterrarlo, sonaron unos tiros a la altura de El Calvario y salieron corriendo, dejando la urna de Linares Alcántara, Presidente de la República… tirada en el piso.

Efímero como el de Delgado Chalbaud, todo poderoso… hasta el día que lo secuestraron.

O como el de Hitler, que iba a durar mil años y… apenas duró trece.

La verdad es que los “herederos” acaban de borrar la gran fortaleza de esta “revolución”: el tenue barniz de democracia, con poderes licuados, sectarismo, hegemonía constitucional, ventajismo. Todo el mundo sabía que era un barniz; pero nadie hablaba de dictadura…

… con esta interpretación tan “sobrevenida”, dejaron al rey desnudo y obligan al mundo a discutir sobre la legitimidad de este gobierno.

Les pasó, guardando las distancias, como el cuento del alacrán y el sapo. Con la diferencia que ya todos los sapos saben cómo son  los alacranes. Saben que si le prestan la espalda para cruzar el charco y por casualidad llegan vivos… del otro lado, está el comunismo cubano.

¿Eso es lo que usted quiere para Venezuela? ¿No? Entonces… desenplantúfese.