miércoles, 25 de septiembre de 2013

MITOLOGÍA DEL PETRÓLEO VENEZOLANO (I/II)


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 117

Los humanos interpretamos la realidad a través de la fantasía. Es nuestro sino.   Debido a ello, el Quijote, Drácula, el Pato Donald y tantos personajes creados por el hombre, son más famosos que muchos de carne y hueso. La Mitología Griega ha influido más en  nuestra era, que los héroes que realmente existieron.

En Venezuela, los mitos de los personajes  reales, nos moldean la historia. Vivimos de mito en mito.  Bolívar, Rómulo Gallegos, Betancourt, Gómez, Pérez Jiménez, Chávez. En cada uno de ellos, el mito está más difundido que su propia ejecutoria.    

Con el petróleo, sucede igual. La mitología del petróleo nos ha desviado de comprender su verdadero significado y de utilizarlo asertivamente. Hemos vivido por décadas de la renta petrolera; pero pasó  la renta y quedó la mentalidad rentista, enclavada en las mentes de los venezolanos, expresada en el “tabaratismo”, facilismo y mesianismo.

El consumo suntuario, la bendición al papá estado para que me eche “ahi”, el póngame donde “haiga” que eso lo paga gobierno. Creemos que somos ricos, que el petróleo es la solución, que la riqueza viene del cielo. Tanta mitología nos ha hundido en el excremento del diablo. Ahogados en petróleo. Nos cuesta entender que en el petróleo no se puede flotar y que de paso… es inflamable.

Así creemos, primer mito, que la llegada del petróleo acabó con la economía venezolana. Olvidamos que a comienzos del siglo XX, Venezuela era un país autocrático, palúdico, disentérico, despoblado, con gran porcentaje de analfabetismo, lleno de deudas. Arruinado.

Primero la Guerra de Independencia lo dejó devastado. Caracas era una ruina y  el campo idem, los campesinos, como Mambrú, se habían ido a la guerra. Cuando nos recuperábamos, vino la Guerra Federal, que para muestra de destrucción, quemó tres veces Barinas. Después, la Libertadora. Eso sin contar con los déspotas e incapaces que nos gobernaron.

Para que el petróleo a su llegada destrozara la economía venezolana… tenía que existir primero, una economía venezolana. Obvio.

Y al contrario, gracias al petróleo Venezuela tuvo durante unos cincuenta años, de los años veinte a los setenta, uno de los crecimientos sostenidos más altos del mundo. Sin embargo, los últimos cuarenta años… decadencia y barrena, aceleradas por esta “revolución”. 

Otro mito es la Leyenda Negra, que plantea que el petróleo es el culpable de todos nuestros males. Que si no tuviéramos petróleo, seríamos como Alemania. Falso, si no tuviéramos petróleo no hay ninguna razón para pensar que no seríamos diferentes a cualquier atrasado país latinoamericano. Si hay algún culpable, es el mal uso que le hemos dado a este recurso.

La Leyenda rosa, es otro mito. Según ésta, somos un país inmensamente rico. Cuando la verdad es que somos un país pobre, con grandes recursos mal aprovechados. Somos el petrolero por antonomasia en América Latina y hemos transformado ese recurso en las mayores inflación, violencia, escasez y la las menores democracia y productividad. El Rey Midas… pero al revés. La verdad es que la calidad de vida de los pueblos depende de estrategias de desarrollo, democracia, empresas prósperas, democracia, liderazgos inclusivos, democracia, políticas sociales, democracia. Todo lo contrario de lo que hace este gobierno.

Otro mito  es que el petróleo debe estar en manos del Estado. Lo practican quienes creen que “rescatan” el petróleo cuando expropian a empresas capaces de aportarle dinero y tecnología. Los  que creen que PDVSA es eterna y aguanta 150.000 empleados. Los que protestaron el salvador artículo quinto, cuando la nacionalización. Como contraparte, están quienes piensan, otro mito, hay que dejar que los mejores postores hagan su agosto con nuestro petróleo, como si Venezuela fuera una factoría.

La realidad es que la industria petrolera debe tener grandes inversiones privadas y excelentes operadores privados; pero con el control de Nación y desengáñense, del Estado. Los venezolanos somos los dueños del recurso y debemos orientar estratégicamente su desarrollo industrial y sus divisas, para transmutar el petróleo en  calidad de vida.   

Otro mito: a mayor precio del petróleo mayor crecimiento. Las cifras históricas nos indican que los topes de producción petrolera, se asocian a mayor crecimiento sostenido. Y que por el contrario, los topes de precios, a booms  que luego de consumo desmedido, se convierten en dolorosos paquetes económicos, por cierto como el que viene por ahí.  Claro, la producción petrolera se asocia a trabajo, inversiones, economía conexa, distribución del ingreso. Mientras el boom, a renta, dilapidación, corrupción y mesías que terminan siendo falsos profetas. Cualquier parecido…

Continuará.

 

 

 

 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

VENEZUELA “INCOMPETITIVA”


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 116

-      Se dice incompetente -  me corregirán, con toda la razón, los lectores. Pero no me negarán que “incompetitiva” suena mejor  que incompetente, para describir este marasmo de la productividad,  que padecemos en Venezuela. Además, si al más alto nivel hablan de millonas y de mitades más grandes, “incompetitiva”, créamelo,  podría ser una nueva palabra en el diccionario de desfachateces de esta “revolución”.

“Revolución” que nos ha llevado a los lichers de los ranqueos mundiales de competitividad. Lo que queda de nuestras empresas, es cada vez menos capaz de interactuar exitosamente en el mercado. Competimos al mismo nivel que países pobres, sin recursos ni tradición democrática, como Haití, Uganda, o Mozambique. Qué vergüenza. Y encima, se jactan. ¿Para eso ha servido el petróleo?

La “revolución” actúa como si esquilmando el petróleo y desbaratando las instituciones, se puede desarrollar un país. La verdad es que sería un verdadero milagro. Y los llamados  “milagros” económicos, no existen. El “milagro” japonés, por ejemplo, no fue tal. Sino el resultado de una Visión de País, basada en estrategias de competitividad, en simbiosis con novedosos sistemas gerenciales.  Un  coctel de desarrollo que los más simplistas... llamaron “milagro” japonés. 

La competitividad de los países no se puede desarrollar con decretos demagógicos, ni acciones populistas como el “rescate” de empresas, para transmutarlas de emporios a ruinas; “invasiones” de haciendas productivas; expropiaciones confiscatorias y sin norte; frases cursis y vacías como  “tenemos patria”, “ser rico es malo” o “con hambre y sin empleo con Chávez me resteo”; insultos a la “derecha apátrida”, a los “asesinos”, a los “lacayos del imperio”; listas excluyentes  y fascistas como la tascón. Tanto barro, nos ha conducido a este lodazal tan complejo, tierra movediza, donde se hunde la patria.

La competividad de los países es una estrategia que abarca, empresas de calidad; instituciones públicas fuertes e independientes; moderna infraestructura; leyes que le den seguridad a los productores; innovación; valores; instrucción orientada a las necesidades de producción.

Todo lo contrario de lo que hace este gobierno. Por ello, nos hemos convertido en uno de los países más incompetentes del mundo. Ahogados en petróleo.

TRIPLECORONADOS   

Este  modelo socialista bolivariano, nos ha llevado a optar por una vergonzosa triple corona. Nada que ver con el liderazgo de jonrones, carreras empujadas   y promedio de bateo, que nos hacen sentir tan orgullosos de nuestro paisano   Miguel Cabrera. 

Inflación, escasez y devaluación de la moneda. En los tres parámetros, Venezuela es firme candidata a encabezar las listas a nivel mundial. Como Cabrera, en el 2013, tenemos asegurados dos de los tres renglones. Y en inflación, “peleamos” el primer lugar con dos países panas: Irán y Siria. Y eso significa, no lo dude,  hambre. 

Hoy hay en Venezuela menos de empresas que hace quince años, o sea… menos empleos y menos producción. Es la consecuencia de los autoritarios “exprópiese”, ordenados desde Cuba y de la salida de la Comunidad Andina, que acabó el intercambio con Colombia.

Somos importadores de casi todo lo que comemos. Las industrias petrolera y básicas de Guayana, son unas caricaturas del pasado. Cuando los demagogos, nos repitan “pero tenemos patria”, echemos un vistazo a los  crecientes ranchos de Caracas, preñados de  hambre, violencia y de juventud sin futuro.

¿QUÉ HACER?

 No hay países prósperos sin empresas prósperas. Suiza, Estados Unidos, Suecia, Indonesia, Japón, Holanda, y un largo etcétera que constituyen las naciones más competitivas del mundo y por lo tanto las de mayor calidad de vida.

Contrariamente, el modelo socialista que nos gobierna, se parece más a Cuba, Corea del Norte, Camboya, Bielorrusia; todos fracasados y autoritarios. Ni prójimo de la calidad de vida que muestran los países competitivos, demócratas y   capitalistas que hemos mencionado.

El modelo comunista es, no lo dude, hambre y represión. ¿Es esto lo que usted quiere para Venezuela? Nos han hundido en el excremento del diablo. Como decía mi inolvidable padre, en lugar de pedir votos, deberían pedir perdón. Y no será suficiente.

 

 

 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

ROCKEFELLER DESDE ULTRATUMBA


 

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 115

- ¿Sorprendido Míster Rockefeller, por la situación de PDVSA?, nos cuenta un deslenguado que le preguntó al magante, en una entrevista que sostuvieron, aunque usted no lo crea, en su   mismísimo hábitat. Pura ultratumba.

Como de que vuelan, vuelan, transmitimos, letra a letra, la correspondencia de mi amigo el deslenguado:

- Sorprendidos estarán ustedes los venezolanos -  respondió el fundador de la Standard, mientras se revolcaba en su tumba. Yo lo que estoy es estupefacto.

Profundo conocedor del negocio, no podía sorprenderle el lamentable estado de nuestra petrolera.

-      Era lógico, si botan a los 23.000 técnicos que sostenían la empresa,  comienzan a transitar un despeñadero. Le voy a confesar algo – dijo acercando su calavera a mi cara - eso que hizo la “revolución” es una quiebra inducida, un sabotaje gerencial.

 

-      ¿Sabotaje? – repetí.

 

-      Sí – continuó sin inmutarse Don John- ¿o es que usted cree que la mala gerencia, la corrupción y la politiquería, no son sabotaje?... y sepa – dijo apuntándome con lo que le quedaba de la falange, falangina y falangeta del índice derecho- que el sabotaje gerencial, es terrorismo.

 

-      Y le quiero aclarar algo- continuó impidiéndome repreguntar-  si yo hubiera botado a mis técnicos de la Standard,  mis competidores, que no eran ningunos angelitos…

 

Al decir esto se quedó inmóvil. Bueno, realmente comenzó a parecer una calavera de los más normalita. “Se acabó la entrevista”, pensé. Y comencé a recoger mis cosas. Ya me iba, cuando de repente a mis espaldas, me enervó su voz de ultratumba.

 

-      … Detterding, Rothschild, Nobel, Samuel- continuó como resucitando su voz poco a poco - esos si eran unas fieras. Si yo hubiera botado a toda mi gente se hubieran desternillado de la risa. Se volvió loco, aprovechemos que se volvió loco, hubieran repetido, felices.

Y aunque ustedes no lo crean- sentí que los dientes pelados de la calavera me sonreían.

-      Yoprovoquéelparo, dijo Chávez – comenté.

 

-      Cierto, a los “revolucionarios” les conviene la quiebra del país para gobernar en totalitarismo, como Cuba – continuó don roque- por eso es que lo que han hecho con la petrolera venezolana, es un sabotaje.

 

-      Pero ellos acusan a la oposición de haber explotado Amuay,  de los derrames, de los hundimientos de las gabarras y plataformas, comenté a la calavera. Los acusan de saboteo…

 

-      Ah!, se refiere a la iguana y al rabipelado- interrumpió don roque.

 

-      No, no, esos son los que sabotearon  la electricidad

 

-      Que pobreza, por lo menos en Nueva York cuando el apagón, le echaron la culpa a los extraterrestres… un rabipelado, que falta de imaginación - me comentó. ¿Y entonces, qué fue lo que hizo el muchacho del alicate?- preguntó.

 

 

-      Bueno don roque, dicen los del gobierno que cortó los cables- le comenté  de lo más apenado.

 

-      Ah!, ¿entonces la muchacha buenamoza esa que es diputada, fue la que burló a la guardia y a los trabajadores, brincó la cerca eléctrica de la refinería,  aflojó los espárragos, salió corriendo, nadie la vio  y provocó la explosión?. Carajo, ni que ella fuera el Zorro y los otros el sargento García.

 

-      Bueno, no sé - le atajé. La verdad es que ya no aguantaba tanta pena ajena. Sentía que don roque se burlaba de mí.

 

-      … Caramba, ni que fuera Rambo, o la mujer maravilla-  continuó el magnate con hilaridad- y no dan la cara. Puro saboteo, la luz, el magnicidio, el petróleo, el hierro, los supermercados… en Venezuela como que  quien más el que más sabotee, más saboteador será, ji, ji, ji - finalizó.

 

Y, sería el miedo; pero les juro vi a la calavera riendo. Rockefeller se volvió a quedar paralizado. Esta vez no recogí mis peroles. Sabía que él estaba pensando. Y así fue. De pronto dijo claramente: tercera ley de Rockefeller, tercera ley de Rockefeller. Y volvió a callar.

-      Mi primera ley- dijo luego de un largo silencio- fue que el mejor negocio del mundo era una petrolera bien administrada; la segunda ley, que el segundo mejor negocio del mundo una era petrolera mal administrada. Habrá que hacer una tercera ley, que el tercer mejor negocio del mundo es…

 

-      … una petrolera dilapidada- le interrumpí.

 

-      Verbigracia- dijo complacido- ellos cambiaron una gran empresa petrolera con contenido social, por una  flácida empresa social con contenido petrolero… y claro, tenía que pasar lo que está pasando.

 

-      El que siembra vientos …

 

-      … le echa la culpa de las tormentas a los saboteadores – me interrumpió.

 

Volvió a quedar tieso. Esperé un rato, recogí mis cosas y me iba. Pero cuando yo casi tocaba la superficie del cementerio, don roque… me volvió a sorprender.

 

-      Mi amigo Arquímedes conversando en estos días conmigo acerca del drama petrolero venezolano, me dijo con mucha prosopopeya: dame un ejecutivo petrolero bolivariano y destruiré al mundo.

Ji, ji, ji. Eureka.

 

 

 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

LA MALA GERENCIA ES EL VERDADERO SABOTAJE



Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 114
 

La mala gerencia es una forma muy dañina de sabotaje. En Venezuela este mal se ha hecho costumbre. Pésimas gerencias en la electricidad, en la salud, en la educación, en el petróleo, en el mantenimiento; que redundan en apagones, hospitales fallidos, escuelas de mala calidad. Y en petróleo: baja de producción, daños en los yacimientos, “tuberías colador” en el lago, derrames, importación de gasolina, explosiones en las refinerías y un larguísimo etcétera.

Da pena ajena oír que la explosión de Amuay fue sabotaje, o que la “extrema derecha” provocó el apagón del martes pasado. Un día mostrarán un video de Capriles con un alicate, una iguana y un rabipelao, cortando cables. Transforman, un desfalco gerencial, en un golpe eléctrico. Y, claro, nadie les cree.

 Al ladrón a ladrón. Me sabotearon mi impoluta gestión. El imperialismo me está haciendo brujería para que todo me salga mal. Y está sonsacando a sus lacayos de la derecha fascista, vende patria, traidora  y asesina. Y, claro, al infaltable Uribe.  Puro infantilismo.

Maestra, maestra, yo no fui, fue Jaimito.

 Excusas que causarían hilaridad en un niño; pero tristeza y sobre todo terror, en un gobierno. Lo que apenas es  una tremendura sin consecuencias en un infante, se refleja en los malos gobiernos, como disminución de la calidad de vida, pobreza,  violencia, es decir, en la Venezuela desbaratada que padecemos.

Están aplicando para el siglo de la información, un modelo del chisme y de la infamia. Se solicita equipo gerencial para dirigir país dilapidado, abstenerse ideólogos trasnochados. 

Muchos pensamos que la destrucción del país es estratégica. Por aquello de destruye y reinarás. Copian  la destrucción “revolucionaria” de Cuba. Vencer  los resortes económicos y de autoestima del país, para gobernar totalitariamente, forever. Crónica de un sabotaje  permanente. 

GERENTES EN LA POLÍTICA… O ESTADISTAS

La gerencia parte de una visión sistémica, que consiste en colocar tras objetivos predeterminados, la misión- para qué estamos trabajado – a los procesos, la organización, la tecnología y la gente. Y eso, se aprende.

Procesos orientados a los usuarios, organizaciones aplanadas que mejoran continuamente, habilitadores tecnológicos, gente entrenada, motivada, bien pagada, que trabaja en equipo.

Buenos gerentes en la política: Lagos, Aznar, Bachelet, Angela Merkel, Felipe González, Uribe - aunque les duela- , Betancourt -idem-, o Roosvelt, entre muchos otros. Líderes de masas, que supieron gerenciar sus países. También se llaman, estadistas.

En cambio, la “revolución” ha hecho todo lo contrario. Por sus resultados los padeceréis. Veamos:

“60 % de escasez en aceites, azúcar, leche, queso amarillo, harinas”. Claro, si expropiaron esas empresas, botaron a los no rojitos, colocaron al estado cubano al frente del procesamiento de azúcar, intervinieron haciendas productivas… tendrían que buscar a Hechizada para que con su nariz, llenara los estantes. Porque la verdad es que después de tanta desfachatez, si tuviéramos productos, no lo dude, sería un verdadero “milagro” económico, con brujos y todo.  

Y además, se acabaron los dólares, ¿cómo importamos?, otro milagrito, importar sin dólares. “La industria química adeuda 700 mm$”, entonces, ¿cómo consiguen los insumos? ¿Es culpa del imperio que tarden 210 días en liquidar los dólares? … ¿de la derecha fascista?... ¿de Uribe? … ¿de los antecesores de María Corina y Leopoldo”? Habrase visto. El verdadero sabotaje… gerencial.

Y de PDVSA, ni hablar. Pasaron a la historia. Tanta desfachatez, será estudiada en los cursos de gerencia del mundo, por siglos. Sus dirigentes serán antihéroes en las comiquitas del futuro. Botaron 23.000 técnicos. Sin excusas, porque el mismo Chávez dijo “yoprovoquéelparo”. Triplicaron la nómina y “eneplicaron” la deuda. Disminuyeron la producción. Dañaron los yacimientos. Multiplicaron los derrames, y las explosiones. Transformaron una próspera empresa petrolera de contenido social, en una flácida empresa social de contenido petrolero.

Rapadísimos en gerencia. A ciento y pico de dólares el barril, transitan la pre quiebra. Midas al revés. Transmutaron el oro negro… en destrucción roja. Más ranchos, más deuda, más pobreza, más violencia.

 

 ¿Destrucción estratégica acompañada de supina incapacidad? Perfecto coctel para revoluciones fracasadas.

Y no hay excusa, ni siquiera una supuesta buena voluntad. Algo así como un “no médico” que dañara a un paciente en una operación, porque tenía buenas intenciones. De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno.

¿Quedará algo? Claro, además de la creciente lista de “saboteadores” diseñada para eludir tanto fracaso.

Se solicitan estadistas, abstenerse falsos profetas disfrazados de mesías.