lunes, 24 de marzo de 2014

“LA PATRIA SOY YO”… DICE AHORA EL GOBIERNO

  
Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 139


Ahora la “revolución” intenta copiar al rey absolutista por antonomasia, Luis XIV, autor de la frase “el Estado soy yo”. Parecen decir: La Patria soy yo. Algo así como Venezuela soy yo, y por lo tanto el que habla mal del gobierno, habla mal de la patria.

Por ello les incomoda que María Corina Machado, todas las ovaciones del mundo y una más para ella, vaya a la OEA, a “hablar mal de Venezuela”, como si ellos fueran la patria. Ahora y que María Corina va a la OEA a malponer la patria.

Creen que los venezolanos somos bobos y pretenden que nos creamos el siguiente silogismo:

                           Soy el gobierno soy la patria
                           María Corina habla mal del gobierno
                           Ergo, María Corina habla mal de  la patria 

No engañan a nadie. Una cosa es la patria y otra radicalmente diferente, hasta la antípoda, es el gobierno.

Por ello para salvar a la patria, es imperativo denunciar al gobierno. Es más, malponer al gobierno es bienponer a Venezuela. Así que palante María Corina. La patria os lo agradecerá.

Porque la patria no puede ser el barranco por el que estos flautistas de Hamelin  han zumbado a Venezuela. No es patria la licuefacción de poderes, ni es patria la permanente felicitación a los torturadores, y menos es patria la escasez crónica  de, en orden alfabético: aceite, azúcar, baterías, café, democracia, dólares, empresas, gasolina, harina pan, independencia de poderes, insumos hospitalarios, jabón, leche en polvo, papel higiénico, papel de periódico, petróleo, repuestos en general, respeto a los que piensan diferente, sentido común… hacer estas denuncias, ¿es hablar mal de Venezuela?

La “revolución” recuerda al marido que golpea a su mujer y cuando el vecino le dice que deje el escándalo y no sea cobarde porque a las mujeres ni con los pétalos de una rosa, le responde: no te metas que en mi casa mando yo y tácata, suenan los cachetes de la pobre mujer.

-      Injerencista- continúa gritando el marido, furioso.

Nuestros vecinos latinoamericanos, vergonzosamente se han hecho los locos. En lugar de advertir al vecino que deje de golpear a la mujer, se han dicho entre sí: hazte el loco que ese es prestamista de la cuadra…

Gracias Panamá y gracias a los otros once que se enfrentaron al autoritarismo venezolano en la OEA.

La verdad es que en este momento, la patria es María Corina. La voz del pueblo. La voz de más de media Venezuela. La voz de la Democracia.

Y cómo le temen. Son muy  “valientes” para, escudados tras el poder insultar al trono, a caprichito, a la oligarca, al vampiro, qué irrespeto… a la Majestad Presidencial. Y mientras insultan, llaman a un diálogo que más bien parece un soliloquio. Nadie les cree, y menos cuando bloquean la charla de María Corina en la OEA con infantiles excusas, que sólo traslucen su pánico a la verdad.

Pero les salió el tiro por la culata. Tantas zancadillas, fueron un discurso magistral que le dijo al mundo lo que pasa en Venezuela. Tal vez ni María Corina lo hubiera dicho mejor.
Pero lo va a decir. El mundo tiene que saber lo que pasa en Venezuela. Que la patria no soy yo, que la patria somos todos. Que en el nombre de Bolívar han herido al legado bolivariano. Tratan de vender que el Libertador estaría en el gobierno, cohonestando tanta desfachatez… ni que fuera Boves.

La realidad es todo lo contrario, cada venezolano demócrata es un pedacito del Libertador.
Como decía mi inolvidable padre, comenzaron como incendiarios y terminan como bomberos.

Fueron la esperanza y son la frustración. ¿O es que los millones que desfilan en las calles de todas las ciudades no son venezolanos? Como dirían los joviteros: uh, en Venezuela si hay fascistas.

Comenzaron como mesías y terminan como falsos profetas. Por eso, viven a la defensiva. Y como las sociedades, al igual que los organismos, producen sus propios antídotos, está creciendo el liderazgo como monte. Por ejemplo, estos estudiantes haciendo historia.
María Corina es una expresión de ese liderazgo emergente. Hoy, tiene la bandera para  bienponer a Venezuela en la OEA.

Y por cierto, le hagan lo que le hagan en la Asamblea, la boten, le vuelvan a pegar, le prohíban la entrada a la Asamblea, María Corina, siempre será la diputada del pueblo.


La patria soy yo, intenta vendernos el gobierno. Dime de que te jactas y te diré de adoleces. 

miércoles, 19 de marzo de 2014

TWITTER DEMOCRÁTICO SIN LA OEA

   
Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 138

La verdad es que seríamos bien bobos si esperáramos la aplicación de la Carta Democrática por parte de la OEA. Con ese “martillo” tan contundente, muchos países sólo firmarían con un bolígrafo lleno con petróleo venezolano. Además, con esos aplausos (vergonzosos) que los presidentes democráticos le propinaron hace un tiempo al jefe Raúl Castro, muy poco se puede esperar.

Qué diferencia con la época  de Rómulo Betancourt, el padre de la democracia venezolana. Ese sí era un patriota y un visionario.

En 1959, durante la primera visita de Fidel Castro a Venezuela,  Rómulo vislumbró, cual García Márquez cuando entrevistó a Chávez, al demagogo destructor de Cuba.

Cuando Castro le solicitó petróleo al presidente electo Betancourt para “echarle una broma a los gringos”, éste le respondió que no tenía dinero.

Fidel se fue frustrado y tal vez lleno de rencor hacia el líder venezolano. Al poco tiempo, en 1961, se proclamó marxista leninista. Terminó en manos de los soviéticos, como una pieza del ajedrez de la Guerra Fría.

 Intentó tomar con la guerrilla a Venezuela, su cabeza de playa para el comunismo suramericano. Guerrillas, Carupanazo, Porteñazo, Barcelonazo.

  Betancourt, secundado por valientes, patriotas y constitucionales militares, lo derrotó. Luego, hizo que lo botaran de la OEA.

Todo lo contrario de estos “revolucionarios”, que le han colocado a la patria en  bandeja de plata al comunismo cubano. Cual mujer ciegamente enamorada… le entregaron todo.

Aunque usted no lo crea, somos la única colonia de la historia donde el más fuerte se deja colonizar. Como si India hubiera colonizado a Inglaterra o Venezuela a España.

Cuba botó la hoz del comunismo y nos aplica el martillo. Ahora los aguerridos demócratas latinoamericanos les pidieron a los comunistas cubanos que regresaran a la OEA. Y ellos… los despreciaron. Qué vergüenza. Se solicitan rómulos betancoures.  Abstenerse falsos profetas disfrazados de mesías.

La democracia venezolana fue mucho más digna. Con todos sus defectos. Se la jugó,  Doctrina Betancourt, contra todas   las dictaduras.

En los sesenta, Rómulo fue la referencia democrática en la lucha contra la dictadura de derecha de Trujillo y contra la dictadura de izquierda de Castro.

Recuerdo como, ya en los setenta, venían perseguidos de Chile, de Argentina, de Haití y de todas las dictaduras latinoamericanas. Los gobiernos y el  pueblo mostraban una solidaridad infinita.

Cuarenta años después, nos pagan con los treinta denarios de plata por los que Judas vendió a Cristo.

No se debe olvidar que cuando la invasión a las Malvinas, la Fuerza Aérea del Presidente Luis Herrera, el honestísimo Luis Herrera, se ofreció para defender la soberanía argentina. Nada de lacayismo, porque mientras tanto, los Estados Unidos, apoyaban con todo, a la Thatcher en esa guerra.
  
Soberanía sin estridencias. Así era la mal llamada cuarta república.

Hoy, Bachelet, Cristina, Dilma y tanto perseguido de esa época, nos olvidan a los demócratas venezolanos.

Como si no supieran que la democracia venezolana está tan defectuosa. Elecciones donde Maduro nos quedó debiendo el reconteo. Poderes públicos licuados, exclusión, irrespeto a los que piensan diferente, escasez producto del acabose con la empresa privada, inflación y violencia record, irrespeto a la oposición, grosera hegemonía informativa.  Y ahora torturas en medio de felicitaciones a los torturadores; presos por opinar, o porque me da la gana, como Leopoldo, Afiuni, Simonovis y paremos de contar; insultos y burlas a los opositores; impresionante black out  informativo.

¿Esto es democracia? Juzgue usted mismo. No llega ni a sub democracia, ni siquiera a infra democracia. Cada día se parece más a la “democracia” cubana, pana, modelo y sobre todo, jefes.

“TWIRER” DEMOCRÁTICA
Como no tenemos la menor esperanza de que apliquen la Carta Democrática a Venezuela, y ni siquiera un telegrama democrático, deberíamos desarrollar aunque sea un twitter democrático para denunciar lo que pasa en Venezuela.

@pueblodescontento se dice que maduro se va a encadenar en Altamira, pero el cacerolazo se oiría hasta en la habana

@pueblodescontento la presidenta del cne andaba en estos días con el brazalete del 4f

@pueblodescontento maría corina nos va a representar en la oea en el discurso más importante de los últimos quince años. Gracias panamá

@pueblodescontento la historia los recontará

@pueblodescontento la soberanía alimentaria se mide por el índice de escasez

@pueblodescontento hegemonía+ autocensura + escasez de papel periódico = gramma

@pueblodescontento  el twitter será el último mohicano

@pueblodescontento que vivan los estudiantes

Twitter, es un pajarito azul. Y sí  habla, de verdad -  verdad.

A mí me dijo: “paciencia, que el futuro es nuestro. Que estamos, como dice Leopoldo, del lado correcto de la historia.”







viernes, 7 de marzo de 2014

VENEZUELA AFERRADA A LOS BARROTES DE LEOPOLDO



Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 137


Vi la foto de Leopoldo López aferrado a los barrotes de su injusta y abusiva prisión de Ramo Verde y me cimbró. Leí el twitter de su mamá Antonieta Mendoza de López: “Esta foto de mi hijo aferrado a los barrotes de su injusta prisión me llena de dolor y fuerza para seguir luchando”, y me insufló coraje.

Nadie se rinde. Esa foto le dará, en su momento la vuelta al mundo. Tras los barrotes, hay un hombre capaz y valiente. Una valentía que ni las rejas, ni los alambres de púas, amortizan en lo más mínimo.

Leopoldo graduado en Harvard. Cómo le duele a tanto enemigo del conocimiento. A los que quieren- habrase visto-  que sigamos siendo pobres para que no nos transformemos en escuálidos. A los que pretenden  que Venezuela desayune insultos a los gringos, almuerce odas al dictador cubano Fidel Castro y se acueste sin cenar porque con hambre y sin empleo, con Chávez me resteo.

Cómo les duele a los que no tienen ni idea de lo que significa el conocimiento, la tecnología y la innovación para la prosperidad de un país, es decir para el desarrollo de la   producción, la productividad, los negocios, los empleos buenos, las inversiones, las elecciones limpias, la alternabilidad  democrática. Principios que por cierto, no se negocian en ninguna mesa, se comparten.

Leopoldo inhabilitado. como único recurso para que no ganara la Alcaldía de Caracas, tal como de manera irreversible, decían las encuestas. Para que no hiciera un buen gobierno como su alcaldía en Chacao y de allí se hiciera irreversible (cada vez que escribo esta palabra, no  sé por qué, recuerdo a Tibisay) su triunfo presidencial.

Lo inhabilitaron. Pero otro gran político, Antonio Ledezma agarró el testigo y… ganó la Alcaldía de Caracas.

Recordó a su tocayo el anciano Ledezma, quien en el siglo XVI, defendió, solo y con unas viejas armaduras y adargas, a Caracas ante el pirata Amias Preston que subió armado, caribe y guapetón por el Camino de los Españoles, a tomar la población, cuyos habitantes habían huido.

Por su parte, la  autocracia del sXXI, no se arredró e, historia conocida, le quitaron sus atribuciones al Alcalde Ledezma.

Y volviendo a Leopoldo, lleno de carisma y ejecutorias, siguió su ruta. Y como el carisma, al igual que el sol,  no se puede tapar con un dedo, regresó al primer plano.
Y hoy cárcel, como ayer inhabilitación. El miedo es libre.

Aferrado a los barrotes. Esa mirada que intuimos triste, profunda y esperanzada. Y tal vez en su soledad llore, por qué no, es de humanos. Como dijo aquel poeta, los grandes hombres también lloran; pero sus lágrimas se convierten en abono para el porvenir. Y tanta vicisitud va transformando a Leopoldo en un gran líder, un gran hombre. Así mismo, porque esta gesta producirá grandeza.

Pero si palpan la foto, si la sienten, si la internalizan, sabrán que quien se aferra a esos barrotes no es Leopoldo, sino los demócratas venezolanos. Que quien está tras los barrotes no es Leopoldo, sino los venezolanos privados de tantas libertades por la persecución, la escasez, la inflación, los blackout,  la licuefacción de poderes, la neo colonización, el irrespeto. Tras los barrotes de este lado. No olvidemos que Cuba, martillo y modelo, es la cárcel más grande de América.

Y mientras la “revolución” victimiza a Leopoldo, como aquella serie “El fugitivo”, por un crimen que no cometió  y en su infinita torpeza lo tiende a convertir en un Mandela, en una esperanza y tal vez en la esperanza, en Venezuela las causas que provocaron tanta protesta: escasez de bienes, de democracia y de certidumbre en el futuro, siguen vivas, haciendo su historia.

Y el liderazgo democrático, va emergiendo.  Leopoldo, Capriles, Ledezma, María Corina, el perseguido Vechio, los jóvenes. Por eso que no se preocupe la “revolución”. Venezuela va generando sus anticuerpos contra este comunismo inducido.

No olvidemos que como decía mi padre, en Venezuela nació Sudamérica. Y agregamos, también nació Don Quijote de la Mancha. El Ledezma que se defendió de Preston, inspiró a Cervantes. Pero eso es otra historia.


La nuestra es los barrotes de Leopoldo, que ya hacen historia. Muchas manos nos aferramos a ellos tratando  de forjar el futuro.

martes, 4 de marzo de 2014

“EL LADO CORRECTO DE LA HISTORIA”…



Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 136

… Y el lado incorrecto de la reja. Tal como le acontece a Leopoldo López y amenazan a Carlos Vechio, dirigentes de Voluntad Popular y de Venezuela.

A veces, precisamente por estar del lado correcto de la historia, nuestros líderes han sido perseguidos cruelmente y encarcelados.

El dictador Juan Vicente Gómez, quien definitivamente transitó el lado aberrante de la historia durante sus 27 años como dictador de Venezuela, mandó a la cárcel y al exilio a sus oponentes. Basta hojear la Memoria de un venezolano de la decadencia, del gran Pocaterra, para ratificar los dignos venezolanos presos torturados y asesinados por el injustificable déspota, que al morir dejó como legado - todos los “gigantes” dejan legados - familias preñadas de luto, 90% de analfabetismo, tuberculosis, paludismo y un grupo de corruptos enriquecidos, encabezados por el dictador, cuya fortuna era varias veces superior a la del presupuesto nacional.

Entre las víctimas de la autocracia, estuvo la Generación de 28, ayer como hoy, la juventud dando la cara por la patria. Les correspondió implantar la democracia en Venezuela. Rómulo Gallegos fue, en 1947, el primer venezolano electo Presidente de la República por votación universal, directa y secreta. Ciento veintisiete años después de la Independencia.

Gómez, quien lo duda, estaba del lado incorrecto de la historia; pero en Miraflores. Constituyó una dictadura campesina, mientras ya el mundo transitaba hacia la democracia. Limitó el desarrollo agroindustrial mientras el mundo, incluyendo países latinoamericanos, recogía frutos de la primera revolución industrial. Ah!, y en lugar de utilizar la renta petrolera como catalizador del desarrollo, lo usó como soporte para permanecer forever en el poder. Cualquier parecido con la “revolución” es simplemente logística común de las autocracias.

De allí la actitud complaciente de Gómez ante las  leyes petroleras. “Hagan ustedes la leyes, que son los que saben de eso”. Como tituló mi inolvidable padre Rafael Gallegos Ortiz su libro, fue “El cachorro Juan Vicente Gómez”, donde describió al   dictador como una fiera con el pueblo y un cachorrito ante los intereses de las transnacionales. 

Al final, la perseguida Generación del 28,  dirigió el s XX.

OTRO DÉSPOTA: PÉREZ JIMENEZ

El militar  Pérez Jiménez, del lado incorrecto de historia, se mantuvo casi una década en el poder. La llamada Resistencia al Régimen (así, con mayúscula) sufrió  cárcel, tortura y muerte. Los mártires de la democracia Ruiz Pineda, Pino Salinas, Alberto Carnevali, el teniente Droz Blanco, entre otros; aunados a los presos de la tenebrosa Seguridad Nacional en las cárceles o en las islas Guasina y Sacupana, así lo ratifican.

Las obras de infraestructura de Pérez  Jiménez, no justifican la sangre derramada. Desde su lado incorrecto de la historia, observaba como sus víctimas pedían democracia. Al igual que el actual  gobierno, se jactaba de haber ganado todas las elecciones. O sea… los fraudes del 52 y 57.

Al final los que estaban del lado correcto de la historia, tomaron el poder e implantaron 40 años de democracia. Los años más prósperos que ha tenido Venezuela. Con todos los defectos y hasta con las desviaciones que permitieron emerger a Chávez en el frustrado golpe militar del 4F y luego ganar en 1998.  

LLEGÓ EL COMANDANTE Y MANDO A PARAR

Así, llegamos a esta autocracia. Una de las mejores caretas carnavalescas de la democracia.
Han ganado diez y nueve elecciones, y es cierto. Pero me pregunto ¿ellos hubieran aceptado el gigantesco e inmoral ventajismo que aplican en cada proceso electoral? Con un árbitro parcializado y una campaña abusiva con recursos, medios, dinero y tiempo del estado.

Y además: La Asamblea Constituyente no fue representativa, la oposición obtuvo más del 40 % de los votos y apenas un 5 % de los diputados. ¿Eso… es democracia? En el 2004, cambiaron el Referendo por Plebiscito y, revise  las cifras, fue la única manera de ganar. En las  parlamentarias del 2010, modificaron el número de diputados por circunscripción y así… le “ganaron” a la oposición que obtuvo el 52% de los votos. Maduro le ganó a Capriles y anótelo: las cajas, las abrirá la historia. Con tanto “caribeo” podrían llegar al record  de 100 elecciones y 99 triunfos. Ah! y la elección que perdieron, ilegalmente la repitieron, y claro, “ganaron” ellos y perdió la alternabilidad.

La “revolución”, va del lado incorrecto de la historia.  Los tiempos exigen democracia y productividad. Y ni lo uno no lo otro. Además exigen logros sociales sustentables y que incrementen la calidad de vida. Y por ejemplo, después 15 años, Caracas tiene más ranchos que nunca. Observe. Y de la violencia, ni hablar.

Y el “diálogo de paz”  recuerda una boda, dónde todo estuvo muy bonito; pero… no fue la novia.

Leopoldo, Vechio, Capriles, Simonovis… sí están  de lado correcto. Y por supuesto, la gloriosa juventud contestataria. Ya les tocará ejercer el poder, para evolucionar a Venezuela.


Porque la historia es una película donde al final, ganan los buenos.