martes, 27 de septiembre de 2016

CUENTOS DE “TRAMPARENCIA” ELECTORAL


Rafael Gallegos    Blog núm. 266

Todos los regímenes autoritarios ejercen la “tramparencia” electoral. Para ellos las elecciones son buenas sólo cuando van ganando. En el caso venezolano, la “revolución” se jacta de haber realizado veinte procesos electorales. Ahora, que no les dan los números ni para ganar en la junta de  condominio de sus edificios, ponen trabas al Revocatorio y a las elecciones para gobernadores. Nada nuevo bajo el sol, la misma plana de todas las autocracias. Modalidades y excusan siempre han sobrado. Veamos:

1.- Fraude:

En 1897, todo el país estaba con el Mocho Hernández; pero el general Ignacio Andrade, aupado por Joaquín Crespo “ganó” las elecciones presidenciales. Un gigantesco fraude. El ingenio popular  inventó estos versos:

El Mocho se quedó con las masas
Andrade se quedó con las mesas…

Y Joaquín Crespo, el autor intelectual del fraude, fue asesinado de un balazo en el sitio conocido como La Mata Carmelera. Sospecharon de la gente del Mocho; pero quien sabe…

2.- Caíste por inocente.

Cuando Gómez sacó a Castro del poder en 1908, mucha gente creyó que el Bagre iba a acabar con tanto autoritarismo. En 1913 el dictador publicó la Ley Electoral, entonces el periodista Rafael Arévalo González lanzó candidatura presidencial del Dr. Félix Montes. La ira del gobierno fue inmediata, Rafael Arévalo González cayó por inocente, y nada menos que en La Rotunda por trece años. Y Montes, tuvo que huir a Curazao.

3.- Congreso arrodillado.

En 1929 Gómez pidió al Congreso nombrar al Magistrado Juan Bautista Pérez como presidente provisional, mientras él quedaba como jefe del Ejército. Partes de su discurso:
- Yo no aceptaré la presidencia.

- No, no, quédese, quédese – le rogaban los aguerridos diputados a su comandante.
- Pero sí deseo que me nombren general en Jefe del ejército, porque para mí el ejército es la vida misma…

- Quédese, quédese… y dicen que hasta lloraban.

- Queda en manos de ustedes el encontrar un hombre que esté de acuerdo conmigo en todo y para todo, para que ejerza las funciones de presidente.

- Sí, sí, eso es.

Luego del nombramiento del nuevo “presidente”, el humorismo popular decía: “el presidente vive en Caracas; pero el que manda está en Maracay”. Y las rodillas de los congresantes…

4.- El pecado de omisión.

En 1945, el general Medina no pudo, o no quiso, realizar elecciones presidenciales universales, directas y secretas, como aspiraba toda Venezuela. Escalante, el candidato de consenso, enfermó, no supieron sustituirlo y… vino el 18 de Octubre. El demócrata Medina, pecó por omisión y le tocó su “infierno”,  en el exilio.

5.- “Invitados” a Panamá.

En 1952, se hicieron elecciones para una Asamblea Constituyente. Al comienzo del escrutinio, el partido URD, del Maestro Jóvito Villaba, tomó la punta. El general Pérez Jiménez mandó a terminar conteo en los cuarteles. Y ganó… su partido. El Dr. Villalba y otros líderes, fueron “invitados” a Panamá y montados en un avión. Algunos dignos miembros del consejo electoral, elevaron su voz de protesta y se salvaron para la historia.

6.- Otra vez Pérez Jiménez.

 En 1957 al dictador le tocaba contarse. Si lo hacía perdía (¿les suena?), los constitucionalistas del régimen, inventaron la figura del Plebiscito. El pueblo diría Sí o No. Y dijo No; pero fraude mediante, apareció Sí. El pueblo se indignó. Dos meses después, el dictador aguantaba un regaño del Generalísimo Trujillo, por dejarse tumbar.

7.- Año 1999. Desproporción en Elecciones para Asamblea Constituyente.

La “revolución” ganó con el 52 % y logró el 95 % de los escaños. La oposición obtuvo más del 40 % de los votos y apenas el 5 % de los asientos (6 representantes). Todo gracias a la aplicación de unos cálculos matemáticos que denominaron Kino. Como  les disgusta tanto la democracia representativa, la oposición se quedó casi sin representación. ¿Tramoysimo leninismo?

8.- OJO. Año 2004. Plebiscito por Referendo.

Chávez ganó las elecciones presidenciales del 2000 con 3.757.773 votos. La Constitución dice que un cargo es revocado cuando se obtenga en el Referendo “igual o mayor número de electores y electoras”. Contra Chávez votaron en el Revocatorio 3.987.008 votos. Así que el presidente  fue revocado… según la Constitución.

Pero previamente unos magistrados habían cambiado convenientemente el Plebiscito por Referéndum. ¿Mantendrán esta medida con Maduro? Si es bueno para la pava…

9.- Venezuela hoy.

El imparcial árbitro nos quedó debiendo  la revisión de cuadernos de la última elección presidencial. Igual nos  deben la elección de gobernadores para diciembre. La excusa de que no hay dinero, es insólita y peor, puede ser eterna.

Y las trabas al Revocatorio, están, en pleno desarrollo.

Hay que aprender la historia patria para no repetirla. Y hacer  como diría Betancourt: por arriba de las trabas, adelante. Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.



miércoles, 21 de septiembre de 2016

VENEZUELA DEMOLIDA


Rafael Gallegos    Blog núm. 265

La demolición nacional ha sido paulatina y profunda. Como en todos los comunismos, los “revolucionarios” no buscan prosperidad, sino poder absoluto y eterno. Su meta es demoler países para implantar dictaduras hereditarias en el nombre de los pobres. “Te pareces tanto a mí”, les canta Castro a los enchufados de Venezuela.

Este gobierno ha ido  escribiendo letra a letra, la plana de la demolición. Sin embargo les ha costado implantar una dictadura como la de sus panas cubanos. Somos un  país de ADN democrático y de importancia geopolítica fundamental.

Lenin, Stalin, Mao, Ceausescu, Kim, el khmer rojo, los hermanos Castro y todos los comunistas que en el mundo han sido, pasan a la historia como demoledores de pueblos. Lenin mató a toda la familia real e inauguró (en el nombre de los pobres) una espectacular hambruna rusa. Stalin asesinó  a la disidencia, o la mandó a Siberia. Con Mao se murió un gentío en ese adefesio que denominó “revolución cultural”. Las barbaridades de la monarquía totalitaria Kim, o del camboyano khmer rojo, todavía no  terminan de asombramos.

Y los hermanos Castro, panas, modelo y jefes  de los “revolucionarios” venezolanos, implantaron la dictadura más larga de América Latina. Al líder, ¿monarquía comunista?, lo sustituye el hermano. Demolieron la isla: fusilamientos,  exilio masivo, un solo periódico, un solo partido, cero oposiciones, cero libertades, farsas electorales donde el gobierno saca el 99 % de los votos, cero en economía, cero sustentabilidad. Y hambre: el país más flaco de América. Botaron la hoz del comunismo y salvaron el “martillo”. Terminaron siendo un comunismo “martillo”: primero “martillaron” a la URSS y cuando se acabó el comunismo allá, comenzaron su período especial, hasta que apareció Chávez. Fidel Castro y que rezó: “Dios, yo no creo en Ti; pero gracias Dios mío por enviarme a Chávez… ¿y por cierto, no tendrás otro igualito…?”

Diferente al gran demócrata Rómulo Betancourt, quien con militares patriotas, a punta de plomo y guáramo, salvó a Venezuela del comunismo pro cubano en los sesenta. Rómulo implantó la democracia, derrotó a Fidel Castro y logró que lo sacaran, merecidamente, de la OEA.

En Venezuela, la “revolución” ha demolido la democracia. Veamos: con el cuento de árbitros independientes, transformaron al CNE en un ministerio cuyo rol es llenar de trabas al Revocatorio. Pulverizaron la separación de poderes. Anulan a  la Asamblea, le quitan tres diputados para evitar que tengan las dos terceras partes que llamen a Constituyente. Irrespetan a los opositores con un lenguaje que da pena ajena. A los alcaldes y a destacados políticos los tratan como a delincuentes. Presos por disentir. ¿Pedroestradismo leninismo?

Demolieron al aparato productivo. Asistimos a la minimización de la industria, de la agricultura. Pdvsa, el aluminio, el hierro, el agua y la electricidad, están en su peor momento. Nos acercamos aceleradamente a la primera hambruna petrolera de la historia.
Dos millones de muchachos se han ido. La “revolución” ha sido tan terrible que ha herido de gravedad a la esperanza. La meta de los jóvenes- hijos de enchufados y de desenchufados- es irse de Venezuela. ¡Demoliendo el futuro!

Nadie quiere al gobierno. Ni el pueblo demolido y hambreado, ni la comunidad internacional que los rechaza y está cazando, y no tienen dinero para sus tramoyas populistas. Llenos de pánico, hacen lo imposible para evitar el Revocatorio. Su ministerio electoral, sigue órdenes y trata de cambiar mordaza por democracia, sin medir las consecuencias. Puro estertor.

Dicen que lo peor ya pasó y mienten, lo peor pasará cuando abandonen el poder y se lo entreguen al 90% de los venezolanos, que quiere que se vayan.

Y se irán y resucitaremos, como la Europa o el Viet Nam de post guerra, la España o Chile post dictadura, o sin ir muy lejos, la Venezuela post gomecista. 

Dictaduras que pasan, democracias que quedan.

PD: Oído en un autobusete de Caracas: “el que te diga que tiene el colesterol alto, te está cayendo a cobas”. Así estaremos.

RECUERDOS DE INFANCIA Y DE GUERRA

El admirado amigo Francisco Torre acaba de publicar un delicioso libro: “Recuerdos de infancia y de guerra”, de Editorial Libro Cómplice, con distribución de Divenca.  Un relato autobiográfico que narra sus aventuras y desventuras y sobre todo su sobrevivencia como niño durante la Guerra Mundial, en Italia. Ambiente de guerra civil, bombardeos, militarización, miedo y desesperanza.

Torre, geólogo nacido en Panamá de padres italianos y que vivió buena parte de su vida en Venezuela hasta hace muy poco, nos enseña con hermosísimas y bien construidas anécdotas, como con constancia, asertividad y valores se puede salir de las situaciones más difíciles. Lo recomiendo ampliamente.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

BOLÍVAR FALSIFICADO


Rafael Gallegos    Blog núm. 264


Simón Bolívar ha sido más victimado que comprendido. Los dictadores, los autócratas, los semi demócratas y tanto mediocre que nos ha gobernado, aunados a los infaltables felicitadores de siempre, han utilizado su imagen como trampolín para sus turbios negocios.
En 1835, Santiago Mariño y  José  Tadeo Monagas encabezaron el primer golpe de estado venezolano, titulado pomposamente como “Revolución de las Reformas”. Los mismos que habían desconocido tantas veces el liderazgo de Bolívar, justificaban su intentona con la reivindicación de su imagen y hasta la reedición de la Gran Colombia, obviando  lo que le costó al Libertador mantenerlos alineados tras su visión de integración americana. Puras excusas que demuestran que el Libertador, como decía Monagas de la Constitución, “sirve para todo”.

En 1842, se trasladaron los restos de Bolívar a Venezuela. Tal vez a José Antonio Páez  le remordió la conciencia o a lo mejor vislumbró el negocio que resultaría la reivindicación de la imagen del Libertador y Congreso mediante, ordenó el traslado. Páez, el mismo que le había prohibido la entrada al país cuando la disolución de la Gran Colombia, solicitó traerlo muerto. Cosas veredes, Sancho.

A Guzmán Blanco le encantaba que lo compararan con su pariente Bolívar. Era  nieto de Josefa, una de las “musas” Aristiguieta, primas del Libertador. En una ocasión, alguien a quien trató a gritos en su despacho en ocasión de negarle un trabajo, salió de la sala diciendo en voz alta: hasta en el mal carácter se parece al Libertador. Todo un misil al ego de Guzmán. Éste, inmediatamente lo devolvió y le otorgó el trabajo.  Guzmán en 1876 trasladó los restos de Bolívar desde la Catedral hasta al Panteón Nacional. Subió las escaleras con la Negra Matea guindándole del brazo. Ésta contaba con contaba con 103 años de los 113 que vivó y quiso tanto a Bolívar, que cuando ya moría dijo que se  iba al cielo “a ver al niño Simón”.

A Cipriano Castro disfrutaba en demasía cuando sus aduladores lo compararan con Bolívar. Y ellos, reflejados en el libro “Los Felicitadores” del gran Pio Gil, se esmeraron en ello con creces y agregaban que Castro era más grande que el Libertador. Entre las frases que contiene el libro, va esta: “Bolívar ambicionaba la corona y no la merecía, Cipriano Castro la merece y no la codicia”. ¡Descomunal!

En 1908, cuando un golpe cambió a Castro por Gómez, los jaladores siguieron siendo los mismos, total lo de ellos es el gobierno sin importar quién mande. “Libertador de la deuda”, “Padre de la Patria nueva”, “Nuevo Libertador”, le decían al Bagre, quien de seguro se recostaba en su silla con sus bigototes ensanchados por la sonrisa. Qué hombres tan pendejos… habrá pensado ante la aglomeración de aduladores.

López Contreras, Ministro de Guerra de Gómez y heredero de la presidencia, comenzó la democratización del país; pero cayó en un culto electorero al Libertador. Su partido se llamaba “Cívicas Bolivarianas”. Como si el Libertador hubiera sido lopecista.

Los siguientes presidentes pusieron al Libertador en una estatua. Lejano, tieso, ciego. Una imagen para la adoración de los mandamases de turno. Intocable como un jarrón chino. Tal vez si Bolívar se hubiera bajado del caballo y reclamado por tanta injusticia, le hubieran dicho como al Cristo de Dostoievski: mire Don Simón, es mejor que regrese a su estatua,  porque de lo contrario vamos a tener que crucificar al Libertador en el nombre del Libertador.

Después llegó el comandante Chávez y mandó a parar… la democracia. Usó, reusó y abusó de la figura del Padre de la Patria. Se decía que le tenía un puesto en su mesa, a su lado. Bautizó su movimiento como bolivariano. Convirtió a Bolívar en socialista. Sus bolivarianos eran la patria, y los demócratas ¿realistas?

Hicieron a Bolívar cómplice de las expropiaciones, las invasiones, la licuefacción de poderes, el ventajismo electoral, del saludo militar “Chávez vive la patria sigue”, del irrespeto a los que piensan diferente, del soez idioma oficial.

Utilizaron a Don Simón como excusa para demoler la patria que creó. Lo que falta es que usen su imagen para decir que es el padre de la escasez, de la hiperinflación, de la devaluación, del hambre, de los presos políticos…

Pregonan que Chávez es el Libertador del siglo XXI, habrase visto. Tal vez mañana digan que Maduro es otro Bolívar. ¿Libertador de la inflación?... pregunto.

Bolívar debe arañar su tumba al observar horrorizado como falsifican su legado y hasta su rostro. Decirle socialista, a él, liberal de su siglo y de paso, sus partidarios fundaron el Partido Conservador de Colombia. Ah! y nació rico y murió pobre, al revés de tanto “bolivariano.”

Su legado es: América Libre, Independiente y Democrática. Lo demás, son falsificaciones.


Les aterra como Bolívar despierta luego de diez y ocho años.

martes, 6 de septiembre de 2016

LA SOLEDAD DE LA “REVOLUCIÓN”

Rafael Gallegos    Blog núm. 263

  

Luego de la contundente marcha del 1S, los venezolanos podemos parafrasear  los versos satíricos inventados por el ingenio popular, cuando el fraudulento triunfo presidencial de Ignacio Andrade en 1897: la MUD se quedó con las masas y el gobierno se quedó con las mesas (por ahora). De ahora en adelante las únicas masas que podrá controlar este gobierno son las de harina precocida, o la abundante masa que exhiben algunos enchufados en su humanidad, en medio del  grotesco espectáculo de unos  gordos que intentan gobernar a un pueblo cada vez más famélico.

Contundente. No hay otra palabra para expresar la Toma de Caracas. El pueblo habló. Quiere Revocatorio para salir del gobierno. Ya la polarización es un cuento. Un solo polo, el que está loco porque Maduro se vaya. El gobierno se quedó más solo que la una: ni gente, ni dólares, ni carisma; qué frio. El único calorcito que pueden sentir es…  el del sol a sus espaldas.

Lejanos están los días en que impregnados de popularidad invocaban la Asamblea Constituyente, por encima de los extremos legales de la Constitución del 61, basados en aquella famosa frase del abate Sieyes: la soberanía reside en el pueblo. Pero en diez y ocho años de desaguisados pasan muchas cosas. Los pueblos pasan del amor al desamor y al desencanto. Del frenético aplauso, pasaron a los valientes cacerolazos, como los históricos de Villa Rosa.

El despilfarro, el desmantelamiento del aparato productivo, la licuefacción de las instituciones (zumo, jugo, hugo, maduración…), las elecciones sin transparencia y el clímax: sumisión a la revolución cubana, acabaron con la popularidad de la “revolución”. Ya no huelen a masas, por ello ahora no repiten, ni locos,  que la soberanía reside en el pueblo.
 Más bien, como siempre tan “bolivarianos”, actúan como cambiando el sentido de las frases del Libertador: si el pueblo se opone, lucharemos contra él y haremos que nos obedezca.

Ahora le huyen a las elecciones. Lejos quedaron aquellos días en que el árbitro electoral “volaba” a petición del jefe y en un mes realizaba cualquier elección, ganaban y se jactaban de ser demócratas. Ahora le huyen inconstitucionalmente a la elección de gobernadores, porque se saben perdidos. Y al Revocatorio, ni hablar. Al “mejor sistema electoral del mundo” lo paraliza… el miedo.

La misma práctica de todos los comunistas. Dicen que el pueblo tiene conciencia revolucionaria cuando está con ellos, y que está confundido y hay que “educarlo” cuando está contra ellos. ¿Revolución obligada?

Se dicen demócratas pero no invitan a los opositores a los medios de comunicación  del estado, justifican tamaño sectarismo diciendo que están acosados por el imperio y por la guerra económica. Dicen que Chávez inventó el Revocatorio; pero le huyen, oí a un diputado diciendo que Chávez lo inventó para el poder popular, no para los oligarcas y que por eso le ponen trabas. Habrase visto.

Y ahora, quieren oficializar la dictadura eliminando la inmunidad parlamentaria. Por ahora invalidan los actos de la Asamblea, en un vergonzoso acto de mujiquismo leninismo. Te pareces tanto a mí y que les cantó Hitler, el mismo que quemó el congreso alemán.

OÍDO POR UN DESLENGUADO

El 1S, un deslenguado oyó que unos enchufados conversaban:
-      Abajo la oligarquía
-      Jefe, ¿y quiénes son los oligarcas?
-      Chico, ¿no sabes?, los que están contra el gobierno
-      Ah, ¿los que están marchando por todas las avenidas de Caracas?
-      Claro.
-      Uffff
-      ¿Qué te pasa chico?
-      Jefe, que Venezuela está llenito de oligarcas
-      Pero nosotros también llenamos la Avenida Bolívar
-      Sí, pero no de oligarcas
-      Claro, puro pueblo.
-      No jefe, puro miliciano,  y por delante, porque al fondo, nada. No pudimos tapar el vacío ni con una foto vieja que nos mandó el número dos.

CIEN AÑOS DE SOLEDAD

Sin plata, sin carisma, sin gente. Derrota electoral segura, donde se cuenten los descuentan. Solo les quedaría una dictadura comunista, como la de los hermanitos Castro. Pero estamos en el siglo XXI y el mundo entero los está cazando. Mercosur, OEA, ONU, Europa, Estados Unidos.

También pueden demostrar talante político y ante lo inevitable del final, negociar o brincar la talanquera en una especie de madurostroika. Así, evitarían un final a lo  Macondo y podrían preservar algún futuro para su movimiento.


Porque de seguir con esa actitud de aferrarse al poder por encima de la realidad, quedarán más desvencijados que Macondo cuando llegó el ventarrón. Será bueno que revisaran sus pergaminos para que puedan evitar  el camino de las estirpes comunistas condenadas a cien años de soledad: no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra.