lunes, 27 de agosto de 2018

LLEGÓ EL LOBO…


Rafael Gallegos    Blog núm. 364

… y es rojo, y nos está mordiendo.

Este artículo lo habríamos podido titular “Esperando a Lobot”, parafraseando la obra del teatro del absurdo “Esperando a Godot”, que transcurre con dos personajes esperando  a un tal Godot que nunca llega. Los venezolanos creímos que en medio de tanto absurdo, la espera del lobo (nuestro Lobot) iba a ser similar. Que éste nunca llegaría. Pero el drama que vivimos no es teatro y nos confirma que la realidad es superior a la ficción.

-      Viene el lobo, viene el lobo - nos dijimos por años en la secreta esperanza de que éste nunca llegaría.

Creíamos que en algún momento surgiría algún salvador de la patria y nos “salvaría” del lobo, como el leñador a la abuela de la caperucita.

Porque de salvadores de la patria está llena nuestra historia. El general Juan Vicente Gómez nos ”salvó” de Castro y se quedó 27 años disfrutando del primer boom petrolero. Llegó a ser el hombre más rico de Venezuela mientras el analfabeto pueblo moría de paludismo y los enemigos del régimen torturados en La Rotunda.

El general Pérez Jiménez nos “salvó” (no sé de qué) y en el interín se robó dos elecciones, la de 1952 y la de 1957. También torturó y mató en las tenebrosas Seguridad Nacional, Guasina y Sacupana a los no afectos al gobierno o “traidores a la patria”, que en las autocracias es lo mismo. El 23 de enero de 1958 salió corriendo de Venezuela y en el exterior disfrutó su mal habida fortuna.

Otro salvador de la patria fue Chávez. Nos  “salvó” de los adecos y los copeyanos, e instauró un régimen que ha destruido más a Venezuela  que las guerras de la Independencia, Federal y Libertadora juntas.  El “salvador” de esta hora  Maduro, es el artífice de la paradoja de ser el presidente que ha aumentado más veces los sueldos y a la vez reducido más el poder adquisitivo de los venezolanos.  ¿Ignorancia o estrategia de destrucción?

Los más ilusos – que son bastantes-  siguen buscando salvadores. Están  dispuestos a agarrarse hasta del Chapulín Colorado por aquello de “síganme los buenos”. Pero en lugar del Chapulín Colorado… llegó el lobo colorado.

EL PAQUETAZO POLÍTICO

El lobo llegó con un paquete que más que económico, es político y parece destinado colocar una guinda en la ruina de los venezolanos. ¿Cuántos trabajadores de quioscos, de tiendas, de servicio doméstico, o vigilantes, serán despedidos?  Centenares de miles de personas que no podrán seguir medio comiendo. ¿Cuánto tiempo cree que va a durar la capacidad de compra del nuevo aumento? ¿Hay algún economista serio que plantee que las medidas pueden ser exitosas?

El plan es una estocada a la economía venezolana, buscan acabar con los empresarios, a los que culpan de la crisis – como si no hubieran cerrado tres de cada cuatro empresas del país-  y los desprestigian diciendo que “se llenaron” con los precios dolarizados y casi que les prohíben quebrar a punta de amenazas. La misma estrategia cubana del lobo feroz “para comerte mejor” y mandar para toda la vida. Este paquete es un dakazo en cámara lenta… o más bien un “despacito despacito” de Luís Fonce.

Los “revolucionarios” saben, mejor que usted y que yo, que el paquete rojo va a fracasar porque no hay confianza en el gobierno. Que el control de precios genera escasez. Pero no se engañe, lo que significa fracaso para usted, es… el triunfo político del gobierno.

Ellos saben, mejor que usted y que yo, que para que Venezuela resucite se requiere confianza, estímulo a las inversiones, libertades, dólares; así como exitosas industrias de petróleo, hierro, aluminio; próspero parque agroindustrial, artículos de consumo masivo. Saben que empresa tomada empresa quebrada. Están clarísimos en su plan de destrucción nacional.

Y cuando Venezuela esté más debilitada por efecto del paquete rojo, impondrán la Constitución tipo Cuba y misión cumplida. Atrapados…

…¿SIN SALIDA?

Depende de nosotros los venezolanos demócratas. Si seguimos desunidos, criticándonos los unos a los otros, creyendo en lumpias y en bolas de twitter, estaremos tapiando la salida.

Hay que exigir la Unidad. Político realengo es clavo en la tumba de la democracia. Es imperativo que se pongan de acuerdo Capriles, Ramos Allup, Borges, López, María Corina, Ledezma, Velásquez, ONGs, gremios, personalidades independientes, disidentes del chavismo. Que diseñen una estrategia, elijan un líder, elaboren un programa de gobierno Unitario y amigable que sea comprendido por el pueblo.

Ya es hora de que dejen de parecer amateurs.

Increíble tanta desunión teniendo una afilada espada de Damocles sobre la cabeza. El lobo llegó y si no nos unimos nos devorará. Sienta los mordiscos y las garras.

Si no nos organizamos, estaremos destinados a llorar como Boabdil. El verdadero salvador de la patria es la Unidad.

PD: Hoy no salieron ni El Nacional ni el Universal… ¿tendrá que ver con el carnet de la patria?

lunes, 20 de agosto de 2018

¿PODEMOS VIVIR CON 500.000 BARRILES DIARIOS?


Rafael Gallegos    Blog núm. 363


-      Se acabó la renta petrolera -  grita el gobierno.

-      Acabamos la renta petrolera -  es lo que deberían decir.

Pdvsa desvalijada. Los responsables, Chávez y Maduro a través de sus lugartenientes Alí Rodríguez, Rafael Ramírez, Eulogio del Pino y otros hasta llegar al general Quevedo, quien pasará al Guinness como el Houdini del Petróleo, por haber desaparecido más de medio millón de barriles en menos de un año.  Transformaron un emporio energético – Pdvsa azul- en una empresa quebrada – Pdvsa roja. Un cóctel fatal: destrucción estratégica con incapacidad. Proyecto de poder absoluto tutorado por el comunismo cubano.

Ahora somos exportadores si acaso de un millón de barriles de los que cobramos menos de quinientos mil. Hasta hace pocos años y por décadas fuimos exportadores a la altura de Irán, Irak, o Kuwait. Hoy estamos por debajo de Ecuador. De no haber llegado el comandante y mandar a parar, produciríamos seis millones de barriles diarios y seríamos el cuarto país productor de petróleo en  mundo.

La “revolución” ha implotado a Pdvsa. La liberaron del pago de Impuesto Sobre la Renta, como intentando fallidamente  disimular que ya no produce ganancia y que  hace varios años la mantiene el Banco Central con dinero inorgánico que ha producido esta hiperinflación.

Es obvio que Venezuela no puede vivir exportando apenas medio millón de barriles. Y ahora con el Viernes Rojo nos echan el cuento que estamos “anclados” al Petro, que a su vez está anclado a la utopía – lugar en ninguna parte - o mejor al aire… pluf. ¿Quién comerciará petros a 60 $ por un barril que apenas es reserva de petróleo extrapesado y para comercializar requiere de dos o tres años construyendo infraestructuras, perforando y llevando luego a costosísimos mejoradores? Algo así como comprar el plano de una casa pagando un precio como si ya estuviera construida.

Pero los “revolucionarios” no están equivocados, solo aplican su libreto: evaporar la moneda venezolana y con ello a Venezuela. Tras la economía del petro vendrá la Constitución que nos convertirá en la nueva Cuba. Lo malo para ellos es que se les fue la mano y han creado una vorágine que se los está tragando. Hasta para demoler hay que ser inteligente.

Y observando la inopia que vivimos con decadentes 500.000 barriles de exportación, surge la pregunta de fondo: ¿De dónde sacarán recursos para pagar los nuevos sueldos? Pues no lo dude, más dinero inorgánico. Ni siquiera tienen que imprimirlo, lo mandan a introducir  en los plásticos y ya. El crack alemán quedará como un niño de pecho. Ya nos convertimos en la primera hiperinflación cibernética de la historia.

Sin renta petrolera y con el parque agroindustrial destruido, padecemos de niños hambrientos, neonatales que no sobreviven, juventud en fuga… hambre en una Venezuela desvalijada.

Estemos claros no hay renta porque el gobierno la destruyó. Venezuela es víctima de una guerra económica, adrede,  provocada por esta “revolución.”

¿Quedará algo? … cada vez menos.

¿QUÉ HACER?

Algo que no puede hacer este gobierno: recuperar a la industria petrolera como pivote del desarrollo sustentable de Venezuela. Para ello se requiere dinero, tecnología y gerencia en grandes cantidades. Tres cosas de las que adolece Pdvsa roja. El dinero debe proceder de capitales internacionales de empresas que si sepan de petróleo, no de la quincalla improductiva que tenemos en la Faja.  Y esto no significa “entregar la soberanía”, sino poner a valer el negocio. Claro, hay que redefinir el Ministerio de Petróleo, crear un Ente que otorgue los lotes de petróleo, y un Consejo Nacional de Energía que diseñe una Política Energética orientada a que los venezolanos – más allá del Estado -  controlemos el negocio de hidrocarburos y lo enfoquemos  hacia el desarrollo sustentable de Venezuela.

¿Y qué haremos con la renta petrolera? ¿Usarla como catalizador de la destrucción como ha hecho la “revolución”?  Por supuesto que no.

En primer lugar hay que cambiar el concepto “Renta Petrolera” por “Beneficio Petrolero”. Hacer un paquete con: 1.- el Impuesto Sobre la Renta y  la Regalía que solo se utilice en inversión, 2.- la Economía Conexa y la Petroquímica como pivote de la industrialización de Venezuela, 3.-  la Responsabilidad Social Empresarial como generadora de dinámica económica  en las zonas aledañas a la industria, y 4.- con las Tecnologías Alternas que construyan nuestro futuro energético.

Ah!, y para el Estado: Reingeniería.

Hay que repensar al petróleo y repensar a Venezuela. Porque con este medio millón de barriles nos estamos convirtiendo aceleradamente como pronosticó Uslar Pietri, en un Caso de la Cruz Roja Internacional.

Nos queda si acaso generación y media como país petrolero. Pilas y guáramo o la “revolución”… nos devorará.


lunes, 13 de agosto de 2018

ATENTADOS


Rafael Gallegos    Blog núm. 362

Atentados habemus. Es casi el pan nuestro de cada día. Atentados contra los presidentes, contra las empresas, contra la dignidad humana, contra el pudor, contra los países. Ha habido magnicidios exitosos, como el disparo que en un desfile le propinó un soldado al presidente egipcio Anwar Al Sadat. Otros atentados fueron disfrazados de “accidente”, como el que le propinaron al Presidente de la Junta de Gobierno Carlos Delgado Chalbaud en 1950.

Es famosísimo el asesinato del presidente John Kennedy en 1963, a manos de  francotiradores. Según el Maestro Jorge Luís Borges en su relato “In Memoriam J.F.K.”, la bala que mató a Kennedy es la misma que acabó con la vida de Lincoln. Para el escritor, esa misma bala se transfiguró en puñal y mató a Julio César, en otro momento, en oscuros clavos para crucificar al Redentor y hasta fue la piedra con que Caín mató a Abel. También  fue la cicuta que bebió Sócrates. De más está decir que esa bala es el odio, que parece conformar el ADN de algunos seres humanos y sale a flote en los gobiernos dictatoriales.

Y atentados frustrados también ha habido. Como aquel del 24 de junio de 1960 contra el presidente Rómulo Betancourt. Se salvó porque fallaron los nervios de quien tenía que dar la señal a los detonadores y sacó el pañuelo antes de tiempo. Y sobre todo por la gran valentía del presidente. Con el carro en llamas forzó la puerta para salir y se quemó las manos. En el Hospital Universitario, apenas le aplicaron las primeras curas decidió, contra todas las opiniones, salir por la televisión a mostrar que estaba vivo y en pie de guerra. “Un presidente tiene que mostrar que está al frente” – les decía a algunos que le planteaban el riesgo para su salud de mostrarse por televisión en esas condiciones. A otros les respondía con su voz estridente y antipaticona “yo no te he pedido opinión”. En la transmisión por el Canal Cinco, culpó- y las pruebas demostraron que tenía razón- al dictador dominicano Trujillo por el atentado. Se había salvado la democracia.

Luego Betancourt fue objeto de intentonas de izquierda estimuladas por Fidel Castro, amo de la futura “revolución bonita”, y las de derecha, instigadas por los militarotes golpistas. El gran político logró finalizar su período constitucional dando inicio a los cuarenta años de más prosperidad que ha tenido Venezuela. Por cierto en los golpes militares conocidos como el Carupanazo y Porteñazo, se comprobó la participación de algunos diputados. Betancourt, respetando la Ley pidió allanamientos de la inmunidad parlamentaria al Congreso y además, les respetó sus derechos a los diputados en la cárcel. Nada de torturas, ni de incomunicación, ni de fotitos indignantes, ni de audiencias diferidas.

También ha habido atentados empresariales, como el largo atentado que se ha hecho a Pdvsa. Todo comenzó cuando Chávez dijo que Pdvsa era un Estado dentro del Estado, o cuando inventó  los cuentos de las colitas en los aviones de Pdvsa. Continuó cuando botó a 23.000 trabajadores y se jactó de haber provocado el paro para “tomar esa colina que era Pdvsa”. A confesión de partes… El largo atentado continuó con Rafael Ramírez cuando dijo que Pdvsa era doja dojita y que todo que tenían los trabajadores se lo debían a Chávez. Un atentado de más  de 15 años que ha traído como consecuencia una ínfima producción, unas refinerías desmanteladas, un personal aunque en fuga. Tristes resultados que se refuerzan con Citgo esperando algún embargo y lo insólito: ahora Pdvsa no pagará ISRL. Pdvsa quebrada. Si esto no es un “pdvsacidio”…

ATENTADO CONTRA LA DIGNIDAD HUMANA

Juan Requesens y su hermana Rafaela estudiaron en el maravilloso colegio Educabi. Los conocí de niños porque allí cursaron hasta sexto grado dos de mis hijos. Conocí a su madre Paula, una dama ejemplar. Su padre, el Dr. Requesens operó a uno de mis hijos. Creo que Juan era el mejor estudiante del Colegio. Con el tiempo lo admiré al observar su brillante carrera estudiantil y política.

Hoy siento una profunda indignación al observar como intentan humillarlo y con él, a los venezolanos demócratas. Sin visitas, sin contacto con su abogado, con esos videos semidesnudo y casi sin equilibrio que son superiores a cualquier argumento del régimen. Si eso le sucede a un Diputado de la República con inmunidad parlamentaria, ¿qué derechos nos quedan a los ciudadanos de a pie?

Requesens, un joven como las decenas de presos políticos de la “revolución” y los  millones que se han ido en masa llevándose el futuro de Venezuela en sus mochilas. El diputado Requesens, se ha convertido en símbolo de la Venezuela democrática.
Y la “Unidad”… ¿qué espera?

PD: Toda mi admiración, respeto y solidaridad a la familia Requesens, y a los heroicos diputados de la Asamblea Nacional.

lunes, 6 de agosto de 2018


Rafael Gallegos    Blog núm. 361

LA “REVOLUCIÓN” DE  LA DESTRUCCIÓN

A esta “revolución” sus creadores han tratado de apellidarla como “bolivariana”, “del siglo XXI”, o “bonita”, cuando el único apellido que realmente rima con los resultados es “destructiva”.

Dicen que la  “revolución” es “bolivariana” y han destruido el legado del Libertador: Soberanía, Integración y Democracia. Mientras Bolívar nos liberó del imperio español, los “revolucionarios” han convertido a Venezuela en colonia cubana. Se dicen integracionistas obviando que, así porque sí, sacaron a Venezuela de la Comunidad Andina, anulando la posibilidad de unión con los países bolivarianos. Y en cuanto a Democracia, han enturbiado hasta la desnaturalización los procesos electorales. Al Libertador le han falsificado - en nombre de la ciencia- hasta el rostro. ¿Será que los pintores del siglo XIX eran ciegos, o no sabían pintar? ¿Será que el Libertador mintió cuando autenticó como veraz un rostro que nada que ver con el de los “científicos”? Y además tienen el tupé de incorporar ese rosto en el billete de máxima denominación del nuevo cono. Se llaman bolivarianos y al revés que Bolívar, muchos nacieron pobres y son mega millonarios a costa del erario público, cuando  el Libertador nació rico, murió en la inopia y además condenó a muerte a los corruptos. ¿Qué opinaría Bolívar de observar cómo destruyen en su nombre la patria que el formó? Seguramente haría como Jesús con los mercaderes del templo.

Como  “del siglo XXI” denominan a su “revolución” mientras nos conducen a paso de vencedores hacia el siglo XIX. Proyecten los “logros” de la “revolución” para por ejemplo el 2030: sentiremos nostalgia de las perreras o de las cochineras y buscaremos caballos para engancharlos en las carretas, resucitaremos las totumas para bañarnos, de las tusas ni les cuento. El Internet, las computadoras y los repuestos  serán tan caros o inexistentes que regresaremos al ábaco. Se pondrán de moda las comadronas para traer al mundo cada vez más desnutridos “niños de la patria”. En el 2030 los niños nos preguntarán a qué sabían las cremas dentales o qué era una pasta de jabón. Mientras el mundo avanza hacia la inteligencia artificial, la robotización, la democracia, la justicia social y los obreros incrementan su educación y calidad de vida, nosotros descendemos a estadios de desnutrición y enfermedades que creíamos superados. En su retroceso, el gobierno mueve elecciones a su conveniencia; volvimos a la época de  Gómez o la de Pérez Jiménez cuando buena parte de los líderes opositores estaban presos y los más importantes partidos políticos inhabilitados. El militarismo ha resucitado. ¿A qué siglo va llegando el irrespeto a los derechos de los venezolanos? ¿Trucutrulismo leninismo?

Y se dicen “revolución” bonita… sin comentarios.

LA INTERNACIONAL DE LAS CARETAS

Chávez encabezó  la Internacional de las Caretas.  Sustitutiva de la Internacional de los Sables de los años cincuenta. Caretas de democracia rociadas de  militarismo. Observen CAMIMPEG y el decreto 3368 que convierte a los uniformados en dueños del petróleo cual jeques suramericanos.

Sin embargo, los únicos de la Internacional que han tenido como política destruir al país para permanecer en el poder son los “revolucionarios” venezolanos. Por ejemplo, mientras Lula viajaba al extranjero con el avión lleno de empresarios,  Chávez ignoró a los constructores venezolanos y trajo de otros países, y expropió empresas y haciendas que convirtió en eriales. ¿Recuerdan el dakazo?, y por cierto, ¿recuerdan cuando en Venezuela se ensamblaban carros? La misión es acabar con la producción nacional. Un país próspero estorba al proyecto zamorano que a cada paso pareciera gritar: ¡viva  Martín Espinoza, viva Tiburcio y viva El Adivino!

Y de su rutina, querido lector, ni le cuento: precios inalcanzables, supermercados sin clientes, autobuses full con gente guindada en la puerta cual  Lorenzo Parachoques, hurgadores de basura, despensas vacías, hospitales enfermos, hambre. Calles sin tráfico por la destrucción del PIB y por el 50% de carros fuera de circulación. El 20% del país ha huido de esta “revolución”. Hundieron a la segunda petrolera del mundo, la producción va por 1,24 millones de barriles diarios. Pronto el país con las “mayores reservas petroleras del mundo”… no podrá exportar. Anota Ripley, la primera rana hervida de la historia.   

¿QUÉ HACER?

O los partidos se Unen tras una estrategia y un programa de gobierno o serán desplazados por la dinámica política En los momentos más difíciles surgen nuevos liderazgos. Revisen la historia: Churchill, Walesa, Larrazábal, la generación del 28, López Contreras.
 
 Porque las sociedades no se suicidan y como en la física los vacíos se llenan. Y además, ya la destrucción trasciende fronteras y el mundo democrático no los soporta.