miércoles, 25 de febrero de 2015

EL “VERANO” DEL PATRIARCA

  
Rafael Gallegos            Blog. Núm. 185


Dime de qué te jactas y te diré de qué adoleces. Todos los dictadores latinoamericanos, han presumido de ser demócratas. ¿Dictador yo?, parecieran exclamar horrorizados, cuando se les hacen acusaciones.

Gómez era tan demócrata que a objeto de cumplir la Constitución, convocó a elecciones para 1914. Por cierto, Gómez, autócrata por antonomasia, tuvo siete constituciones. Algo así una sastrería con trajes  a la medida para vestir dictadores. Y más de un correveydile del régimen, habría dicho algo así como: tenemos la mejor Constitución del mundo, ¿le suena?

Como decíamos, el Bagre convocó a elecciones. Pero era un jueguito que había que saber seguir a riesgo de terminar engrillado en La Rotunda. Rafael Arévalo González, un venezolano ejemplar, en un ejercicio de inocencia o tal vez de valentía infinita, promovió en la prensa para esas elecciones, a un candidato presidencial, el Dr. Félix Montes. La policía allanó la imprenta en la madrugada, la destrozó y quemó todos los diarios que pudo. 

González fue a parar a La Rotunda, por nueve años. Hasta 1922. Salió libre pero no le dijo adiós a la cárcel, sino hasta luego. En 1928, se le ocurrió pedir la libertad de los estudiantes presos. Y regresó a La Rotunda por cuatro años más. Puro guáramo. Gloria a Don Rafael.

Además Gómez, cuidando su prestigio de demócrata, siempre cumplió con las constituciones de su sastrería y dejó presidentes encargados o provisionales, como Gil Fortoul, Márquez Bustillos, o Juan Bautista Pérez, de quien el vulgo decía, el Presidente vive en Caracas; pero el que manda está en Maracay. Pura democracia.

Otro “demócrata”, Pérez Jiménez, también hizo “su” Constitución. En 1957, le correspondía hacer elecciones, sus aguerridos leguleyos, en conchupancia con los imparciales árbitros, la interpretaron y la hicieron cumplir con un solo candidato: mi general. En diciembre, se hicieron el plebiscito y adivine quien ganó. Y por cierto, adivine a quien tumbaron al mes siguiente.

Transformó la elección en plebiscito. Algo así como en el 2004, cambiaron las normas constitucionales del Referendo Revocatorio, de número de votos absolutos, a más o menos votos que el gobierno. Esos cubanos sí que saben Matemáticas. 

Todos los dictadores se dicen demócratas y como los gatos, esconden las injusticias… hasta que más temprano que tarde, afloran y castigan. Remember al anciano Pinochet, dando tumbos por los tribunales.

LOS DICTADORES EN NUESTRA LITERATURA

Pocos personajes han atraído a los grandes literatos latinoamericanos como el dictador. Los premios Nobel, Miguel Ángel Asturias (“El Señor Presidente”), García Márquez (“El Otoño del Patriarca”) y Vargas Llosa (“La fiesta del chivo” y “Conversación en la Catedral”), entre otros escritores que sería largo enumerar, dedican importantes narraciones a estos nefastos personajes.

Los venezolanos de este momento, ante la degradación que sufre nuestra democracia, estamos obligados a leer y releer a estos artistas, a objeto de conocer la historia para no repetirla.

Hoy hemos titulado parafraseando la novela de El Gabo. En lugar de otoño, con toda la intención colocamos verano del patriarca. Los personajes que dirigen la “revolución”  van apenas por la cincuentena y si no tomamos conciencia de que pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades, se eternizaran hasta llegar al otoño, léase Fidel y Raúl Castro… castradores de libertades.

Porque la democracia venezolana, lo menos que está es chucuta. La detención de Ledezma – a todas luces un gran demócrata –  y la cayapa oficialista que la reforzó no tiene nada que envidiarle a los procedimientos de las dictaduras que nos han precedido. Encapuchados, sin papeles, destrozando oficinas, disparando, sin informar su paradero por horas. ¿Era necesaria tanta parafernalia?

Y más adelante, ¿seguirán como con Leopoldo, o tanto “político preso” privándolo de libertad a lo Kafka: “está preso porque tiene que estar preso”, o como le hubiera sucedido a Richard Kimbel: “por un crimen que no cometió”?

Sin embargo, se siguen diciendo demócratas. Se jactan de tener la mejor Constitución del mundo, ¿quién mide el incumplimiento?

UNIDAD, EL ÚNICO TESORO

Hoy la Unidad debe ser más “junta” y estratégica que nunca. Exijo ver juntos a la MUD, a María Corina, a Capriles, fotos de Ledezma y de Leopoldo, condenando las detenciones, responsabilizando a las autoridades, movilizando al país en las calles, llamando a elecciones, exponiendo un programa de gobierno, montando un gabinete de sombra.

¿Complejo y difícil?, sí y hay que estar a la altura del compromiso.


Dirigencia y pueblo. Hay que caminar, comer chicle y dar conferencias, a la vez. Lo imperativo de esta hora, es que amanezca la democracia.

jueves, 19 de febrero de 2015

VOLVIENDO AL BAGRE


Rafael Gallegos            Blog. Núm. 184

Al dictador Juan Vicente Gómez sus opositores le decían el “Bagre”, quizás  por sus bigotes, o tal vez porque les parecía muy feo, o posiblemente por la similitud con  la alimentación de los bagres, que  comen desperdicios; mientras él se alimentaba de la descomposición social.  Claro, le decían Bagre a la calladita, que no oyera ningún sapo  del gobierno - o patriota cooperante como los llaman ahora -  porque entonces  iban a parar con sus huesos a una de las tantas  tenebrosas cárceles de la dictadura.  A la Rotunda en Caracas, San Carlos en el Zulia, el Castillo de Puerto Cabello, entre otras.

El Bagre murió en 1935, en su cama. El riñón y la próstata fueron más eficientes que todas las intentonas de derrocarlo. Curiosamente, igual que a su antecesor, sólo el General Riñón lo pudo sacar del poder.

Murió el Bagre, murió el Bagre – corría la noticia por todos los hogares de Venezuela. Unos se condolieron, otros estaban felices. Todos se persignaban. Ninguno podía creerlo, ya lo hacían eterno.

Hubo saqueos en las residencias de los jerarcas del régimen. Y dos meses después, en el famoso febrero de 1936, cuando toda Caracas salió a la calle a exigir democracia.

Eustoquio Gómez, quiso suceder a su primo Juan Vicente en el poder. Pero lo detuvieron  y al intentar sacar una pistola, le dispararon y lo mataron. Sus guapetones guardaespaldas, salieron corriendo. En 1907, cuando Cipriano Castro, Eustoquio había asesinado a tiros  al Gobernador de Caracas, Mata Illas. Lo castigaron mandándolo a La Rotunda y el entonces vicepresidente, el Bagre, a escondidas del Cabito, lo sacó de la cárcel  y  bajo  el seudónimo de Evaristo Prato, lo envió como como jefe de la cárcel San Carlos. Allí fue tan; pero tan malo, que se le rebelaron los presos y tuvo que salir huyendo para que no lo mataran. Luego Gómez, ya presidente,  lo nombró gobernador del Táchira, donde Eustoquio estableció un régimen de terror.

Afortunadamente, quien sustituyó a Gómez fue el general civilista Eleazar López Contreras, quien a pesar de ser fiel servidor del Bagre, comenzó la transición de Venezuela hacia la democracia.

EL PAÍS DE GÓMEZ

Con la muerte de Gómez, acabó una era que se caracterizó por instituciones al servicio del presidente, por altísima corrupción, represión en las cárceles y una producción en declive.

La “revolución” ha hecho retroceder a Venezuela hasta los comienzos del siglo XX. Veamos:
Las instituciones gomecistas eran hechura y reflejo del déspota. Los diputados se elegían a dedo. Los magistrados eran incapaces de contradecir al Bagre. Gómez, al igual que hoy los jefes “revolucionarios”, era el dueños de todos los poderes. Claro aquellos no juraron con la mano izquierda. Ni se pusieron cintas alusivas al 4F. Ni dijeron “uh ah Chávez no se va”. Ni Gómez solicitó para un juez treinta años de cárcel, verbigracia Afiuni. ¡Cómo hemos nadado  hasta el Bagre!

En cuanto a corrupción, Gómez tenía haciendas que hacían fila desde Maracay hasta el Táchira. La mayoría robadas. A Román Delgado Chalbaud lo encarceló y dijo: exprópiese, con sus haciendas. Gómez tenía más dinero que el presupuesto nacional. Claro, no llegó a tener 12.000 millones de dólares en Suiza como la “revolución”. Los enchufados de hoy parecen hijos aventajados  de la corrupción gomecista.

En cuanto a la represión, Gómez envenenó a curas con vidrio molido. A uno por decir que Gómez debía casarse. Colgaba a los presos por las bolas… nuestra “revolución” no ha respondido las acusaciones de la Tumba, agrede con sopletes y con excrementos a Leopoldo, hay acusaciones- sin responder – de torturas. Viva Gómez y adelante.

En producción, con Gómez subió el petróleo y bajó el café, el cacao, la ganadería. Con la “revolución”, le hicieron exprópiese a 1.200 empresas y a 4.000 hectáreas de fincas (el 35 % del área agrícola de Venezuela). Hoy la “revolución”, superó al Bagre. Hay escasez de guerra. Venezuela desmantelada.

Gómez cerró la universidad, hoy cierran posgrados de Medicina y Odontología, por falta de insumos.

Esta “revolución” es bagrista leninista.  Retrocedimos casi un siglo.

RETROCESO CON BARRANCO O CON MURO

Estamos volviendo al Bagre. Como en los años  treinta, usaremos tusa por papel higiénico. Pañales de tela por desechables. Pañitos por  toallas sanitarias. Jabón azul por champú, pasta dental y detergentes, claro… si se consiguiera. El carro de Fernando por repuestos de vehículos. Bicarbonato por desodorante. Papelón por azúcar. Velas por electricidad. Dios proveerá, por harina precocida. Té por café. Agua por jugos y por leche, ah! y para bañarnos… compre su totuma antes de que se agote.

Viva el Bagre y pa´trás. Ah! y Fidel, espéranos.

A los logros de la “revolución”, habrá que agregar que aprendieron a viajar en el tiempo por un agujero… rojo.

Se solicita líderes que nos conduzcan al siglo XXII.



jueves, 12 de febrero de 2015

EL SOFÁ DE LA “REVOLUCIÓN”


Rafael Gallegos            Blog. Núm. 183

Cuenta la leyenda que al comerciante  Tiburcio le dijeron que su mujer le montaba los cuernos con un paisano y que muerto de celos, decidió acabar con esa situación… procedió a vender el sofá.

La gente se reía de Tiburcio. Sobre todo luego que su mujer continuó siéndole infiel en decenas de sofás diferentes, los cuales religiosamente el comerciante vendía.

 Se reían; pero jamás se preguntaron que había en la mente de  Tiburcio.  Si quería a su mujer y o si lo que le interesaba era vender muebles. Y Tiburcio reía hasta el carcajeo de la ingenuidad de la gente, porque con los cuernos ganaba dinero, vendiendo muchos sofás.

Esta “revolución”, se parece al comerciante del relato. No le interesa Venezuela, sino permanecer para toda la vida, en el poder. Por ello, cual  Tiburcio, se la pasan vendiendo sofás. El país se cae a pedazos y no intentan solucionar ni uno solo de los problemas.

La respuesta del gobierno ante el desmantelamiento del país, es culpar al imperio, o a Uribe, o a los burgueses, o a la guerra económica.  Puro vender sofás. Y los problemas, más saludables que nunca.

Veamos el razonamiento de los “revolucionarios”:

No hay dólares y el presidente, para garantizar la continuidad de los programas sociales, ofrece la creación de un fondo en bolívares. O sea, manda a imprimir moneda nacional devaluada. El problema no es de bolívares… es de dólares.

Estamos amenazados por déficit fiscal de 19 %, el doble de Grecia y lo que se le ocurre al gobierno es… subir los sueldos en 15%, más bolívares para la circulación. Olvida la máxima que en las economías enfermas como la nuestra, los sueldos suben por la escalera  y los precios por el ascensor.

Los economistas estiman  la inflación de 2015 en Venezuela en más de 100 %, seguramente record mundial y lo único que se les ocurre es decir “inflación inducida”. Claro, por los burgueses, los capitalistas, los especuladores, Fedecámaras, Uribe y el imperio.

La devaluación se eleva a niveles intolerables y lo que hacen es un cambio gatopardiano. Cambian los nombres y sigue un cambio múltiple. Puro sofá. Lo lógico sería generar confianza; pero han mostrado demasiadas garras amenazantes. Nadie les cree.

La escasez genera gigantescas colas que afectan a los venezolanos y asombran al mundo y en lugar de sacar cifras serias de producción y consumo, culpan a los buhoneros, a los contrabandistas y… apresan a los productores. Barrabas en libertad y los empresarios presos.

La productividad en el sótano. Basta visualizar las  zonas industriales de Maracay - Valencia, o la de Guayana, puro turismo de desastre. O las cifras de pre quiebra de la CVG y de Pdvsa. Chequeen, producimos la mitad de la carne, la mitad de la leche, la mitad del café. Da pena (ajena) observarlos vociferando guerra económica, “confundiendo” acaparamiento con inventarios, o a desesperados padres haciendo colas para conseguir la leche de sus hijos pequeños, con  conspiradores.

Olvidan, claro que a propósito y para engañar a incautos, que la causa de la falta de dólares, del déficit fiscal, de la inflación, devaluación, escasez e improductividad; radica en los insultos a la inteligencia, a los empresarios, en las expropiaciones, las confiscaciones, los controles de dólar y de precios por debajo de los costos, el populismo, la impresión de billetes comino si fueran Cien Años de Soledad, la socialización de industrias y del agro para producir nada.  Las absurdas ideas de ser rico es malo, la impunidad.

Ni hablar de las elecciones transparentes. ¿Cómo pueden serlo con los árbitros del partido de gobierno? Por toda la vida nos deberán la revisión de las actas de la elección Capriles- Maduro.

Y ante el millón y medio de jóvenes que huyen de la patria buscando una vida mejor y las familias rotas… es tan grave, que prefieren ignorar el problema.

Venden el sofá  cuando vienen con el cuento que ganarán las parlamentarias porque ganará el voto castigo. Como dicen los pavos: me desayuno. Primera vez que el voto castigo se daría a favor del gobierno. En todo caso sería castigo para todas las encuestadoras serias, que los raspan en popularidad.

O acusan de golpistas a los desarmados. Sería el primer golpe de estado de la historia dado por civiles. ¿Con flores? Cosas veredes diría Don Quijote.

Y hacen comités de víctimas donde acusan de asesinos a los opositores,  “olvidando” la Tumba, a Leopoldo que como personaje kafkiano está preso… porque tiene que estar preso, a los empresarios presos… por trabajar y, a tanto preso político.

Mundo bizarro. Cero en democracia, en respeto, en productividad. Pura destrucción, para comerte mejor.

Se venden sofás de todos los tamaños. Preguntar por Tiburcio.



miércoles, 4 de febrero de 2015

LAS DEUDAS DE ESTA “REVOLUCIÓN”


Rafael Gallegos            Blog. Núm. 182

El drama de los venezolanos consiste en no haber  sabido transformar al petróleo en calidad de vida. El desastroso balance de la Venezuela de hoy, nos ubica como un Rey Midas – aquel que todo lo que tocaba lo transformaba en oro… pero al revés. El oro,negro, lo hemos utilizado  para convertirnos en casi un ex país. El mundo nos observa, con tristeza y con sorna,  como un limosnero sentado arriba de un barril… de petróleo.

Es que la Renta petrolera no es una varita mágica. El petróleo ha sido un recurso que no hemos sabido transformar en riqueza sustentable. Lo hemos usado  para implantar esta “revolución” petrolera. Puro realazo.

Se dice fácil el despilfarro de un millón de millones de dólares; pero saque cuentas, a cada uno de los venezolanos, la “revolución” le ha esquilmado casi cuarenta mil dólares. ¿Qué haría usted con cuarenta mil dólares?  O doscientos mil dólares por familia. Habrá que parafrasear a Luís Herrera y preguntar: ¿dónde están mis reales?

¿Cuánto le debe a usted esta “revolución”? Comencemos por el petróleo, producen 2,5 millones de barriles diarios. Deberían producir, según sus planes y lo que se  estimaba si no hubieran botado a 23.000 técnicos en el 2002, alrededor de 5 millones de barriles. Han dejado de producir por lo menos 2,5 millones de barriles todos los días, que en trece años significan más de ochocientos mil millones de dólares, a unos 80 $ por barril,  sume y siga, otros treinta mil dólares por venezolano  y, más de cien mil por familia. ¿Dónde están sus reales?

Además, y dejemos de sacar cuentas porque tanto  número ya no nos cabe en la cabeza, agreguemos las 4 millones de hectáreas confiscadas, ¿cuánta comida han dejado de producir?, anote, que confiscaron el 25 % de las tierras agropecuarias y las convirtieron en erial. ¿Quién es el culpable de que no haya comida? Y las  1.200 empresas “socialistas”,  hoy en general, no producen nada. ¿Dónde está mi comida, y la suya y la de su vecino?

Milagro económico, sería que hubiera comida luego de expropiar, confiscar, controlar, obligar a vender por debajo de los costos, apresar a los empresarios, dificultar el acceso a los dólares, insultar y vejar a los industriales, y usted tuviera en su casa papel higiénico, café, leche, champú, harina pan. 

¿Y dónde está su buen empleo, su buen hospital, sus buenos centros educativos,  su seguridad, su justicia justa, su libertad para ser informado verazmente? ¿Quedará algo?

Desengáñese, todo eso se lo quitó este socialismo. ¿Quiere saber a dónde vamos? Observe a Cuba, sus carros modelo tablita, sus casas sin pintura, su bozal sin arepa y con represión, los tristones ojos del “hombre nuevo”. Su cero libertad y cero repuestos, sus elecciones monopartidistas, su tarjeta de seudo consumo. El balsero que se arriesga a quemarse en sol del Caribe, a ser comida de tiburones, con tal de salir de esa barbarie, para que lo exploten los oprobiosos capitalistas del norte.

¿Cuánto falta? falta poco. Pero esto no es mayonesa. Depende de usted.

¿ÁRBOL DE LAS TRES RAÍCES?

En lugar de árbol, hay que hablar del desastre de las tres raíces: el resentimiento, el populismo y la estrategia de destrucción.

Al resentimiento, lo hicieron endémico. Les echaron la culpa a los ricos de la pobreza de los pobres. Yo soy pobre porque tú eres rico. Ser rico es malo. Y ser empresario es malo. Y producir es malo. Ergo, trabajar es malo.

Usaron al populismo para repartir dinero, repartir  cargos, repartir casas inexistentes. Ahora no tienen que repartir y raspan la olla con los  inventarios del país. ¿Ganchismo leninismo?

Y la estrategia de destrucción, no se engañe. Nada les ha salido mal. Ellos nunca quisieron una industria de 5 millones de barriles, ni un país lleno de empresas y empresarios con abundantes bienes de consumo, ni un árbitro electoral imparcial, ni unos militares demócratas. Ese progreso del país se hubiera transformado en gente rica, en poderosa clase media, en poder económico que exigiría alternabilidad y les impediría estar en el poder para toda la vida, como en Cuba, ese comunismo hereditario que ni Marx pudo prever. Por ello, la destrucción ha sido estratégica y su desiderátum es permanecer en el poder para toda la vida.

Lo que pasa es que  los agarró la inercia de la destrucción. Pura vorágine. Se les fue de las manos. ¿Seremos el triste record de la primera hambruna petrolera de la historia?


¿Dónde están mis reales? Casi que nos deben a Venezuela. ¿Dónde está mi país? Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.