miércoles, 19 de diciembre de 2012

POST CHAVISMO


 

Rafael Gallegos                                                                           Blog. Núm. 79
 

 Perdimos. Nos pelaron en las regionales. ¿Y qué? Esa es la política. Ganar, perder, ganar, volver a perder. En el caso de los demócratas venezolanos, debemos tener claro que perderemos… hasta que logremos un triunfo contundente. La gran pregunta para el 2013, es si podremos lograr esa victoria. Ud. ¿qué opina?

Yo, creo que sí.

Comparto el término de arrebatón para definir la derrota en las regionales. El gobierno, para quien el grosero ventajismo se ha hecho costumbre, hizo a sus candidatos gobernadores paralelos, con mucho dinero, mucho más que a los gobernadores legales. Igualmente utilizó el  tesoro público para la campaña de los candidatos de la “revolución”. Irrespetó a un árbitro que no se hace respetar en su empeño en parecer un ministerio. Todo un fraude procesal. Es verdad que no hay fraude contable, aunque habrá que esperar el final del drama de Andrés Velásquez en el Estado Bolívar.

Por cierto, los demócratas estamos a la espera que el CNE la haga una llamada de atención, aunque sea para disimular, al vicepresidente Maduro por su proselitismo en pleno proceso de votación el 16 D.

A pesar de tamaño ventajismo, los candidatos a gobernadores de la alternativa democrática lograron el 44% de los votos. ¿Cómo hubieran sido los resultados en igualdad de condiciones?

Además, los “desencantados” de la oposición, no votaron. Si el Libertador se hubiera “desencantado”… seríamos todavía colonia de España. Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.

LA PARADOJA

Perdimos las elecciones regionales… pero más grave sería que perdiéramos las perspectivas. Es imperativo desarrollar visión de helicóptero para observar integralmente el proceso político y no enredarnos en las ramas del bosque.

Montados en el helicóptero, podremos observar la siguiente paradoja: a pesar de la derrota, tenemos mejores perspectivas que la “revolución” para el 2013. Veamos:

En primer lugar, hay que elegir un nuevo CNE y unos nuevos magistrados, en los próximos meses. Para ello, se requiere del concurso de nuestros diputados. Lo que implica que se comienza a desmontar la hegemonía.

En segundo término, ya comenzó el post chavismo. Lo decretó el Presidente cuando nombró a Maduro como sucesor. Y eso, no es poca cosa. Si para la oposición es traumático enfrentar dos derrotas seguidas, imagínense para la “revolución” la expectativa de haber ganado unas presidenciales y no poder cobrarlas.  Y peor, no tener “cobrador” para un muy probable nuevo proceso electoral.

O sea… chao. Y ellos lo saben.

Por primera vez la oposición tiene líder y el gobierno, no. Tenemos a  Capriles Radonski, que en una excelente campaña sacó en octubre el 46% contra el ventajismo de Hugo Chávez. Y además hoy, flamante gobernador reelecto del Estado Miranda. Agregó a su record de KO, a otro vicepresidente. Y no hay dos sin tres.

El gobierno, tiene a Maduro, o a Cabello, o tal vez otro aspirante. Por primera vez en quince años… no tienen un líder visible. Tienen que formarlo, venderlo y ponerle en la boca un programa de gobierno más allá de la cursilería populista que Chávez quería que yo prosiguiera su obra. Y no tienen tiempo.

Y el líder que nombren para las probables elecciones presidenciales, ni remotamente aglutinará en un férreo puño a los militares, a los poderes, al gobierno central, al partido, a los procubanos, los militaristas y sobre todo al pueblo. Porque en las democracias, el poder no se hereda. Ni de lejos el sucesor heredará el 55 % de los votos de Chávez el 7 de octubre.

Además, la oposición es absolutamente unitaria, mientras que al gobierno… ya se le ven las fisuras.

El sentido común nos indica que el candidato del gobierno que resulte para el 2013, está marcado por la derrota.

Lo que quiere decir que Venezuela, guiada por Capriles, está destinada a la democracia y la prosperidad.

Y en el caso de un improbable triunfo “revolucionario”, el nuevo presidente  tendría que dialogar, transigir… democratizarse. Desdibujar una “revolución” que en el argot hípico, está más que en la recta final, en la línea roja. Rojos en la línea roja.

Las cartas no están echadas… todavía.  Las estamos barajando. Estamos barajando el absoluto reconocimiento a Capriles. La maximización de la acción unitaria. El abandono del paralizante “desencanto”. La maximización de la maquinaria. Y lo más importante, la conciencia de que somos los favoritos para el 2013.

Parafraseando a  Buck Canel (cédula en mano), si tenemos la moral de triunfo… triunfaremos.

Abajo la auto lástima. Que se preocupen ellos. Las condiciones del 2013 nos favorecen.  

Mientras barajamos, esta columna se despide hasta el 2013. El año de la transición, que debe estar marcada por el diálogo entre todos los venezolanos. Feliz Navidad y un 2013 lleno de democracia.

jueves, 13 de diciembre de 2012

CUENTOS DE DELFINES


 Rafael Gallegos                                                                          Blog. Núm. 78 

Lenin no dejó delfín. Por el contrario, en una correspondencia alertó acerca de los peligros que representaba un hombre como Stalin en el poder. Pero las cartas estaban echadas. Sus advertencias fueron inútiles y Stalin, tras la muerte de Lenin,  gobernó por 30 años. El ex sindicalista petrolero pasó a la historia por sus purgas, por las cárceles de Siberia, por su represión. Por cierto, nada diferente a casi todos los líderes comunistas. Moraleja: Al sucesor no lo escoge el jefe, lo escojen las circunstancias

En su momento, la enfermedad, o los excesos acabaron con un Stalin todavía joven. Aunque las malas lenguas dicen que lo envenenaron. Nadie lo podía creer. Quien descubrió su cadáver tirado en un sofá, no se atrevió a acercársele por horas. El Padrecito de todas las rusias, el todopoderoso de la URSS, el dueño de las vidas y de las muertes, ya no existía. Beria, el temible  jefe de la KGB, se quiso imponer como delfín. Sus propios compañeros, unidos en el miedo a tamaño personaje, lo impidieron. Nikita Kruschef, uno de sus incondicionales, de  los que le juraba lealtad eterna día a día, a la larga se convirtió en el sucesor. Sería precisamente el encargado de denunciar ante el mundo sus crímenes, en el XX Congreso del Partido, apenas tres años después. Desde su tumba, Stalin horrorizado, pensaría en la paradoja que quien le denunciaba, era el mismo que en vida le había aplaudido tan desaforadamente. Moraleja: El adulante no adula al poderoso… adula al poder.

Gómez la capaba los gatos a doña Zoila de Castro. Por eso algún historiador lo llamó “el gran capagatos”. También le  juraba hasta el llanto, alta fidelidad a su jefe Cipriano Castro. Éste, conmovido, lo dejó cuidando el coroto mientras se operaba en Alemania. A los veintitrés días, Don Cipriano, estaba tumbado por su compadre y delfín. De la operación en Alemania, salió bien. Se curó; pero quedó fuera del gobierno y… fuera de Venezuela. Murió diez y seis años después, 1924, en Puerto Rico, luego de tumbos en todos los puertos y de haber estado preso, como los personajes de Franz Kafka, sin saber la causa, en Ellis Island, frente a Nueva York. Moraleja: el que capa gatos, también capa poderosos.

 

Unos conspiradores asesinaron al Mariscal Sucre. Ni accidente, ni asalto. Simplemente, a sus jóvenes 35 años, el vencedor de Ayacucho y ex presidente de Bolivia, era por encima de todo, el heredero del Libertador. En algún futuro, el Presidente de la Gran Colombia. Todos parecían de acuerdo, hasta que lo balearon. Moraleja: Hay muchas espinas escondidas bajo las flores.

Guzmán Blanco, ante tanto adulante, se creyó su cuento de que era un salvador de su pueblo. Le hizo gracia su parecido con el Libertador “hasta en el mal carácter”. Creyó sinceros a sus adulantes y adláteres. Tan atornillado se creía al poder, que ideó la manera de encargar a algún incondicional subalterno de la Presidencia, e irse a su amado París un tiempo y luego regresar. Seleccionó a Linares Alcántara para la Presidencia. No podía creerlo cuando su delfín se le volteaba y el otrora aplaudidor pueblo, le tumbaba las estatuas (“el manganzón” y “el saludante”). Moraleja: los delfines son fieles hasta que llegan al poder.

El Presidente Santos ayudó, se dice que fue el cerebro de ese proceso, a derrotar a las FARC durante el gobierno de Uribe. Éste lo ungió como Delfín. Apenas ganó Santos… le volteó la política a Uribe. Moraleja: una vez en el poder, los delfines hacen lo contrario de lo que hacían sus jefes.

Cuando murió el dictador Juan Vicente Gómez, su primo Eustoquio, aspiraba a ser su Delfín. Pero López Contreras (gracias a Dios), se le adelantó. Se movió antes y usó su poder como Ministro de Guerra y Marina. Al final, fue el sucesor y revirtió la tenebrosa dictadura. Moraleja: entre los delfines, el más pila, es el que logra hacerse con el poder.

Si seguimos con cuentos de delfines, encontraremos que el único delfín que ha cumplido su rol, es… Flipper.

Porque en las democracias, los delfines no existen. Tan solo los pueblos que eligen y sacan gobiernos en los procesos electorales.

Pensar que los delfines pueden ser exitosos, es como pensar que el hijo de un médico, pueda continuar con éxito una operación. En las democracias, los delfines no existen. Puro cuento. Lo que existe es líderes que se hacen, se fajan y se ofrecen a la opinión de los pueblos.

Por ello el 16D, escogeremos líderes regionales y no delfines, ni ungidos, ni paracaidistas. Elegiremos hombres y mujeres capaces de liderar la ruta hacia un futuro próspero y democrático.

 

 

 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

16D: VOTE Y BOTE EL COMUNISMO


                       
 

Rafael Gallegos                                                                           Blog. Núm. 77

No es cuento. Llegó el comunismo. Tiene tiempo tocándonos el timbre. Hacernos los que no oímos, ni callará el timbre, ni impedirá que nos tumben la puerta.

¿Qué hacer? Primero que nada dejar el guayabo. Perdimos el 7O… y qué. Si Bolívar se hubiera paralizado luego de la pela que le dieron en La Puerta, jamás hubiera llegado a Carabobo.

No hay que perder la perspectiva. Hay varios eventos en el camino. Primero el 16D. Podemos ganar varios estados, si votamos, en nueve. En los más poblados y más desarrollados. Luego en abril para elegir el nuevo CNE, la “revolución” necesita del visto bueno de nuestros diputados. Por otra parte, la incertidumbre acerca de la salud presidencial, nos obliga a prepararnos para el probable escenario de algún  evento electoral.

De ninguna manera estamos derrotados. Estamos en la lucha, perdiendo hasta vencer. Y nadie dijo que era corta, ni que íbamos a salir invictos.

Y hoy, nos corresponde votar. Sin excusas. Al gobierno le conviene que nos enguayabemos y a nosotros… crear un muro de contención contra el comunismo.

DICCIONARIO DE EXCUSAS

Para no votar, sobran excusas. Todo un diccionario.

-      Que si estamos desencantados… y el gobierno, canta con su desencanto. Feliz de que usted no vote y le abra el camino al comunismo.

-       Que si los capta huellas está conectados con el PSUV… adelante, por arriba de las tumbas, dijo el gran demócrata Rómulo Betancourt. Y por arriba de las ilegalidades, agregamos nosotros. Lo que buscan es amedrentarlo.

-      Que si los candidatos oficiales está regalando neveras y lavadoras… agarre la suya y vote por la oposición.

-      Que si los testigos están flojos… bueno, métase a testigo y lleve gente. Deje de ser expectador y conviértase en actor.

-      Que si vamos a perder porque mucha gente se fue de vacaciones… también mucha gente las desfasó para votar.

-      Que si hay mucho ex chavista como candidato… y cuál es el problema, la idea es atraer chavistas para la oposición. Sume y siga.

-      Que si el REP es sospechoso… siempre lo ha sido y con ese REP hemos ganado dos veces.

-      Que si esta oposición es tapa amarilla, que si los partidos están peleando, que si Capriles no llamó al deconocimiento, que si este gobierno no sale con votos… siempre sobrarán excusas.

Lo único cierto es que si no votamos, perderemos todas las gobernaciones. Si no salimos a votar, las excusas de hoy serán el lamento del mañana.

Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.

MOMENTO HISTÓRICO

Los venezolanos vivimos un momento estelar. O democracia, o comunismo. Por ahora, vamos perdiendo; pero eso no quiere decir que no se voltee la tortilla.

Los venezolanos hemos vivido otros momentos donde la sin razón domina el escenario.

En 1810 y 11, la mayoría los pardos, mulatos, mestizos y negros no compartían la Independencia. Dicen que Miranda capituló en 1.812 ante Monteverde, porque le dio miedo un fuerte alzamiento de mestizos realistas en el oriente del país.

Boves derrotó a los patriotas con el apoyo del pueblo. Luego de su muerte, gracias al liderazgo de Paéz y de Bolívar, el pueblo se cuadró con la Independencia.

Zamora, con la justeza de sus banderas, provocó una gran destrucción en el país. Uno de sus lugartenientes, Guzmán Blanco, revirtió las banderas y trajo prosperidad.

Los dictadores Gómez  y  Pérez Jiménez sumergieron al país en el oscurantismo. Presos exiliados, torturados, asesinados. Ambos parecieron eternos. Gómez murió en el poder, y sus  lugartenientes López Contreras y Medina, voltearon la tortilla. Y  Pérez Jiménez fue sacado del poder, lo sucedieron  el militar demócrata Larrazábal y luego Betancourt y Leoni. Entre todos implantaron la democracia.

Hoy asistimos a la destrucción estratégica del país. El desbaratamiento, según los filósofos de la “revolución”.

Observe, desbarataron las instituciones, PDVSA, la CVG, la industria, la agricultura, las carreteras, los hospitales… le metieron un brochazo rojito al proceso electoral… dividieron el alma nacional… Venezuela desbaratada.

Desbaratan para imponer el comunismo. Como el comunismo cubano. Cincuenta años de represión, de hambre, de improductividad. Marasmo y mutismo. Los únicos felices son los tiburones come balseros y claro, la nomenklatura.

Para imponer el comunismo, la “revolución” acelera las comunas. Una mascarada de participación, que esconde el poder absoluto de Miraflores. Nada nuevo bajo el sol. Los soviets rusos, o los CDR cubanos. Piezas del rompecabezas del totalitarismo.

El 6D hay que  detener la escalada comunista. El mejor instrumento es el voto.

Usted decide. Sin excusas, a votar. La patria lo exige. Y el momento histórico. Abajo el guayabo. Y arriba la democracia.