miércoles, 30 de julio de 2014

GABINETE DE LUZ, GABINETE DE SOMBRA


Rafael Gallegos                                                                 Blog. Núm. 157

La oposición está en el deber de ser más fuerte que nunca. La MUD, la gente de Leopoldo, la de María Corina, los líderes de los movimientos emergentes. Es imperativo parafrasear a Rubén Darío: unidad divino tesoro. Dándole la razón a  Antonio Ledezma, han procedido a “encerrona”. Esperemos  el humo blanco de unidad habemus. Suerte!

Pero la unidad, per se, no basta. Es necesario que tenga dirección y sentido. Que alumbre al pueblo. Que apunte hacia una salida, creíble,  del túnel. Al pueblo le hace falta un gabinete de luz que le muestre los objetivos.

Se solicitan líderes que alumbren el camino.

El  rompimiento de la unidad sería hasta sospechoso en estos momentos de flacidez gubernamental. La economía hace aguas; el PSUV, da irrevocables signos de escualidez; la “revolución” se divide. Además, analice la decadencia de consumo de 5 % mensual: el hambre arrecia. Ah!, y no hay dólares. 

Hace falta conformar un Gabinete que sea de luz y que sea de sombra.  Que delinee los objetivos de la oposición, los haga creíbles y necesarios. Que se convierta en el agente recuperador de la democracia. Es decir, el recuperador de  la libertad de expresión, el respeto a la disidencia, la independencia de los poderes públicos, la transparencia del CNE.

Un gabinete de luz que solicite a viva voz y todos los días la libertad de Leopoldo López, de Simonovis, de los presos políticos, que pida el retorno de los exiliados, que denuncie la parcialización política en los procesos, que solicite la lista Cadivi, que defienda la diputación de María Corina, que enseñe las crecientes cifras de pobreza. Que denuncie la destrucción del aparato productivo, las causas de la inflación y de la escasez, del derrumbe del consumo de alimentos. Que condene y explique la destrucción de PDVSA, la de las empresas de Guayana, la destrucción estratégica de Venezuela.

Que acuse al gobierno de estarnos convirtiendo en un ex país.

Un gabinete de luz, que le oriente a la gente en referencia a las posibles salidas: la constituyente, las elecciones parlamentarias, el revocatorio, la renuncia, la espera de la elección presidencial. Igual, que alerte de los peligros de golpe.

El líder es maestro que alumbra, o no es.

Ese  gabinete tiene que  cuestionar y proponer soluciones. Con nombres y apellidos para cada área. Los venezolanos no podemos sentarnos en la puerta de la casa a esperar que el fracaso gubernamental acabe con la “revolución”, para entonces para comenzar a ver qué hacemos con el país.

Si vamos a recoger los vidrios, por lo menos debemos tener guantes  y pipotes adecuados.
Desde ya hay que cuestionar paso a paso las incoherencias de esta desfachatada “revolución”. Plantear lo que nos corresponderá hacer cuando seamos gobierno. Cómo superaremos la pobreza. Cómo acabaremos con la ranchificación… si no planteamos la marginalidad cero, es mejor que nos quedemos en la casa esperando a otro mesías más aprendido que Chávez. Cómo rescataremos  la libertad económica y la confianza para fomentar  las inversiones. Qué haremos en materia de seguridad y con las cárceles. Qué haremos con Mercosur y con la Comunidad Andina. Qué haremos para rescatar la industria petrolera, las empresas de Guayana,  el campo y la agroindustria. Qué proponemos en política educativa y en política de salud.  

Todo un programa de gobierno.

Hay que nombrar ya a los responsables de cada área. Educativa, Salud, Social, Económica, Energética, Internacional. Ministros a la sombra. Y ojalá se pudiera elegir a un Presidente a la sombra.

Venezuela tiene que sentir que la oposición está capacitada para rescatar al país. La gente, a todos los niveles socioeconómicos, tiene que asociar la toma del gobierno por los líderes opositores, con la significativa mejora de su calidad de vida.

De lo contrario el pueblo seguirá creyendo que la “revolución” es el peor es nada. Y las encuestas seguirán reflejando la caída de apoyo al gobierno que no se muestra como subida de la oposición.

La unidad es la base de la pirámide de la recuperación del gobierno y del país. Pero base no es pirámide. Entre los restantes peldaños destacan el programa de gobierno, el liderazgo, la organización. Y el vértice es la esperanza.

No hay que olvidar que el Libertador dejó de dar bandazos y nos condujo hacia la Independencia, cuando logró la improbable unidad: orientales, occidentales, venezolanos y neogranadinos, blancos, pardos y negros. Además impuso su liderazgo y colocó en los labios del pueblo la Libertad y la Democracia, como ingredientes necesarios para el futuro próspero de cada quien. Es la hora de la unidad, la estrategia y no lo dude, de la transmisión de  optimismo.


País depauperado solicita liderazgo unitario y estratégico. Abstenerse rompe grupos, redentores de oficio  y salvadores de la patria. 

martes, 22 de julio de 2014

LA CRUDA DEL CRUDO

  
Rafael Gallegos                                                                 Blog. Núm. 156


 De resaca en resaca, así vivimos los venezolanos.  O como dicen los mexicanos, de cruda en cruda. Por ejemplo el  chavismo, que  no es ninguna quinta república, como nos han querido vender sus usufructuarios, más bien es un ratón, o una resaca, o una cruda, de la borrachera en que devino la cuarta. No podemos olvidar que Chávez es la consecuencia de un bipartidismo que careció  de capacidad para perfeccionarse. A partir de los años ochenta, o un poco antes, se aceleraron la corrupción, las cúpulas o aislamiento del pueblo, el déficit de vivienda, la marginalidad, la improductividad, la inflación y, se desaceleró la esperanza.
 A pesar de los esfuerzos por modernizar al país, que los hubo, pudo más el mensaje del liderazgo militar emergente. Así, como dice la canción, llegó el comandante y mandó a parar… a Venezuela.

La verdad es que éramos un país en barrena y sin Visión compartida. Tranquilamente el gran Pocaterra hubiera podido escribir las memorias de otro venezolano de la decadencia.
O sea, la “revolución”  no constituyó una “nueva” república. Fue simplemente, el ratón de la borrachera en que devino la cuarta. La realidad de estos quince años nos revela que pasamos de la decadencia, a los escombros. Casi que somos un ex país.

El drama de los venezolanos es que no hemos sabido transformar los recursos en riqueza. Somos un limosnero sentado en un barril. Hemos transitado las crisis de abundancia y las crisis de escasez con similares resultados. Porque nuestra verdadera crisis es de gerencia, de estrategia. Se solicita liderazgo que llegue a todos los niveles.

Con el petróleo, hoy vivimos nuestra peor crisis. La cruda de las políticas aplicadas por la “revolución” al negocio del crudo. Estamos en las puertas de significar  lo que podríamos llamar la Tercera Ley de Rockefeller. Recordemos aquello del mejor negocio del mundo una petrolera bien administrada  y el segundo mejor negocio del mundo una petrolera mal administrada. Paradójicamente – y hay que insistir en Kafka - su Tercera Ley jamás la pudo imaginar el magnate petrolero: PDVSA, la empresa “con las mayores reservas petroleras del mundo”… pre quebrada.

Es llover sobre mojado insistir en los indicadores del fracaso petrolero: la barrena de la producción, la improductividad, las explosiones, los daños, la deuda, el “martillo” al BCV, la burocracia. La “revolución” transformó a una empresa petrolera con contenido social, en una empresa social con algún contenido petrolero. La gente que más sabe de petróleo en este país, afirma al unísono, que PDVSA es irrecuperable.

Ha sido una borrachera cuyo punto de inflexión se marca en el despido de los 23.000 petroleros – a mucha honra – en un conflicto del cual Chávez dijo yoprovoquéleparo. A confesión de partes… y esto nos confirma, que la destrucción del país, este recojanlosvidrios en que nos encontramos, ha sido con toda la intención.

Nada nuevo, como en Cuba. Destruir al país con la excusa de destruir el capitalismo. Y al final, no construir nada, sino permanecer para toda la vida y la de los herederos, en el poder.

Aquella “curda”, trajo esta cruda. Es imperativo, cuando toque, proceder reconstruir la industria petrolera. ¿Cuánto tardaremos?, lo que sea necesario. Sigue siendo un gran negocio. Nuestro negocio.

¿A QUIÉN DEJARÁ LA REVOLUCIÓN COMO DUEÑO DEL NEGOCIO PETROLERO?

Una buena pregunta. Hay demasiado dinero de por medio. Con esa deuda tan gigantesca, opaca y mal pagada, estamos llenos de dudas. Le debemos una vela a cada santo… país. A los chinos, a los rusos, vaya usted a saber a quién más le debemos dinero y cuanto de ello será pagado como petróleo a futuro, es decir en yacimientos, terminales, refinerías, gas. Al final, le deberemos, aunque usted no lo crea, hasta a los mismos hemanos cubanos. Por cierto, ¿alguien puede certificar dónde están nuestras reservas de oro?

¿Quién reconstruirá a la industria petrolera? ¿En cuánto tiempo se podrá recuperar? ¿Cómo se comportan los escenarios?

El petróleo, es de lo más estratégico que poseemos. Queramos o no, es nuestra herencia. De la forma como que nos relacionemos con la industria petrolera, dependerá el éxito o fracaso del país.  Si no lo manejamos adecuada y sistémicamente, estaremos desde ya abriendo las botellas  para la borrachera que nos causará la próxima cruda.

Y el manejo adecuado y sistémico - estratégico-  implica concatenar producción, refinación, mercadeo, petroquímica, manejo de los beneficios de la industria (Renta, economía conexa y responsabilidad social), así como educación y transformación de los gobiernos y de las comunidades.

O planificamos la próxima industria petrolera, o cuando esto acabe - que júrenlo, va a finalizar en su momento- nos tocará sentamos  en la puerta de la casa a esperar el próximo mesías… mucho más aprendido.

miércoles, 16 de julio de 2014

KAFKA VIVE, ¿VENEZUELA SIGUE?


Rafael Gallegos                                                                 Blog. Núm. 155


 En “El Proceso” de Kafka, a Josef K lo detienen sin informarle de qué delito. Simplemente se encuentra procesado. Recorre unos cuantos tribunales que lo acusan no sabe de qué. Total eso no importa. Está preso porque debe estar preso y sin que importe de que se le acuse, porque está acusado, de estar acusado. Tampoco importa que hable con algunos  jueces que le digan que tiene razón, que su proceso es injusto y que debería estar libre;  pero que no pueden hacer nada por él, porque las cosas son así y que tenga paciencia. K, como el fugitivo Richard Kimbel, curiosamente otro K,  está acusado por un crimen que no cometió.

Observando el proceso de Leopoldo López, L, me doy cuenta que Kafka no ha muerto. Que vive, y en Venezuela. L está preso porque tiene que estar preso. (Fuera de aspectos literarios, está preso porque  le tienen pánico y por eso, también lo inhabilitaron hace años). No importa de qué se le acuse, L, como K, está preso y seguramente, igual que éste, terminará condenado. Eso sí, saldrá como Mandela mucho más temprano que tarde. L está preso por una poderosa razón de estado: porque sí. Igual que Simonovic, Afiuni y un largo etcétera. “El Proceso” de Kafka, quien lo duda, es una descripción de la burocracia y del totalitarismo.

¿En qué se diferencia el proceso de Kafka del proceso “revolucionario” que padecemos los venezolanos? Muy simple: aquel es una descripción y este… una vivencia.

Otro personaje, también llamado por Kafka con la letra K, es el principal de   “Metamorfosis”. Un día, ese K amanece de espalda, que siente muy dura y se aterra al verse las manitos… de cucaracha. Se acostó humano y se levantó cucaracha.

Por cierto, el Gabo dijo que cuando tuvo la gran idea de lo que sería “Cien años de soledad” dándole vueltas a la cabeza, consiguió  darle forma a su genial  libro, luego de leer “Metamorfosis”.

A los venezolanos nos ha pasado como a K. Todos los días amanecemos patas pa´rriba y con una condición diferente a la que éramos como país. La “revolución” ha metamorfoseado a la patria. Kafka vive.

Porque es kafkiana la prisión de L, y la de S, y la de A y la de todo el abecedario, pasando por los alcaldes, por los estudiantes y por los policías. Ni Kafka hubiera tenido el descaro de llamarlos políticos presos. La mano de lo kafkiano  se palpa en una Asamblea que golpea a las mujeres parlamentarias  y después las bota, por parlamentar. Es kafkiano un gobierno “de los pobres” que muestra los peores indicadores económicos del mundo.

K, KANDIDATO A PRESIDENTE

¿Esta historia, absolutamente inventada,  es del pasado, del presente o del futuro?
Adivine… adivinador:

 K, se convierte en kandidato presidencial. Su desprograma de gobierno contiene  siguientes promesas: inflación de tres dígitos… escasez de dos dígitos... cierre de la mitad de las empresas… odio entre los venezolanos… oposición presa… PDVSA quebrada… violencia full… libertad de expresión democratizando el espectro y comprando los periódicos y televisoras que no pueda democratizar… control los precios y desaparición de los productos… desaparición del dólar y aparición de  empresas fantasmas… control del papel de los medios que no haya podido democratizar… juicio a los que hablen mal del gobierno, o sea de  Venezuela… cambio de las inyectadoras de los hospitales por pistolas. O sea, conversión de Venezuela en una Potencia. Cualquier parecido con este gobierno, es pura coincidencia.

Y una parte del pueblo está maravillada. Le encanta ir a las tiendas y no conseguir aceite, leche, azúcar, papel, champú, repuestos, medicinas. O le fascina conseguir productos y no poder pagarlos. Es feliz cuando lo atracan. Y se transfigura con la propaganda del gobierno a toda hora. Ah!, y delira por el kolonialismo kubano.

K promete importar tiburones adiestrados, porsiacaso cuando la gente  ya no se pueda ir en avión, se le ocurre irse en balsa. Komunismo habemus.

Para el lema de su campaña, el candidato K, ha tomado de Caldera, aquello de chiripas de mi chiripero, y prometerá  que al igual que K el de “Metamorfosis”, todos los venezolanos amaneceremos un día patas p´arriba igual que K.

Cucarachas de mi cucarachero, es su grito de batalla.

Y en las elecciones K tendrá menos votos, pero Kibisay dirá que K irreversiblemente, ganó y es el nuevo presidente. Y saldrán los komunistas a decir que eso de que en las elecciones gana el que tenga más votos, son inventos del imperialismo que le quiere cobrar a la “revolución” su valentía ante al capitalismo mundial.  Kafka vive.

Ah! y K promete fehacientemente que a los que voten por él, les otorgará la orden “Kaballero de Don Kijote”.

Porque con Kafka o sin Kafka, todavía quedan inocentes.

Y kolorín  dojo dojito,
este cuento, igual que Kafka
está vivito.



miércoles, 9 de julio de 2014

VENEZUELA, CIEN AÑOS MÁS DE PETRÓLEO


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 154

Hasta entrada la década de los ochenta, era creencia generalizada que el petróleo se iba a acabar en veinte o treinta años. Hoy, se maneja un paradigma diferente.  Será sustituido por alguna fuente alterna de energía como el hidrógeno, el sol, el átomo, vaya usted a saber. Como decía Yamani, cuando se acabe la edad del petróleo, todavía quedará mucho hidrocarburo en los yacimientos. Y en nuestra  faja petrolífera, tenemos infinitas cantidades. Por ello, debemos prepararnos para ser un país petrolero por lo menos, las próximas dos o tres generaciones.

Petróleo, petroquímica, comida de hidrocarburos… he allí el futuro. Y el desiderátum debe ser: transformar al petróleo en calidad de vida sustentable, por fin. Y hay que comenzar a planificar desde ahorita, porque el mañana es ya.

VISIÓN SISTÉMICA DEL NEGOCIO (TRÍPODE PETROLERO)

Teniendo como norte transformar el petróleo en calidad de vida, debemos abordar el análisis buscando: 1.- Un negocio rentable 2.- Beneficios bien utilizados (Renta+ economía conexa+ responsabilidad social) y 3.- Estado y comunidad capaces de optimizar los beneficios.

No hacerlo así (sistémico), además de convertirnos en los reyes del tornillo aislado,  implica repetir cualquiera de los escenarios que han copado nuestra historia, por ejemplo: empresas eficientes con gobiernos incapaces; o como hoy, gobiernos incapaces y empresa petrolera pre- quebrada. Y el pueblo, siempre pobre, de culpable en culpable y de mesías en mesías.

Analicemos el Trípode Petrolero:

1.- Un negocio rentable: Implica rediseñar la Política Petrolera y reformar totalmente la industria petrolera. Promover inversiones extranjeras y nacionales. Colocar los proyectos petroleros en la bolsa de valores. Crear un  ENTE, independiente del gobierno, que asigne las operaciones. Crear un Holding que coordine las operaciones. Fomentar las empresas mixtas. Mantener la internacionalización. Desarrollar un mercado interno con costos de la gasolina razonables y que sirva de pivote a empresas conexas. Maximizar los la producción en los primeros años. Desarrollar una petroquímica de primer mundo, a mediano plazo. Y prepararnos para que la faja sea el granero del planeta, en el largo plazo.

2.- Beneficios bien utilizados (Renta+ economía conexa+ responsabilidad social).      Renta Petrolera solo para inversiones. Descentralizada geográficamente. Manejada por representación del gobierno y de toda la nación. Distribuir un porcentaje de la renta entre los venezolanos de manera intransferible y exclusivamente para seguros, estudios y vivienda. Crear, y mantener, un fondo  de contingencias. Son sólo ideas… pero es  inevitable redefinir el uso de la Renta para evitar la concentración de poder, el petroestado y las dictaduras revestidas.

Otro beneficio de la explotación petrolera es la Economía Conexa, un gran país que crece alrededor del negocio petrolero generando empleos, industrias, infraestructura. Hay que planificarlo, promoverlo, estimularlo y orientarlo hacia la solución de nuestro gigantesco problema social. Entre esta economía y la petroquímica, se puede superar al país petrolero. Esa es la idea.

Y como tercer beneficio, la Responsabilidad Social Empresarial. Transmitir energía creadora a las comunidades aledañas al negocio petrolero. Generando, mediante proyectos de desarrollo sustentables, calidad de vida en los habitantes de esas comunidades tan llenas de pobreza. Y ojo: sin sustituir al estado.

3.- Estado y comunidad capaces de optimizar los beneficios. O sea,  Reingeniería para el estado venezolano. Si no se actúa en ese sentido, nada de lo que se haga con el negocio petrolero evitará que Venezuela continúe oscilando de boom en boom y de paquete en paquete. Y en cuanto a la comunidad, hay que reorganizarse y tumbar muchos paradigmas.

TRABAJAR EL PETRÓLEO

El petróleo no es prosperidad que llueve. No somos un país rico, sino extremadamente pobre y disociado. No somos herederos, tenemos que trabajar muy duro para que el petróleo se transforme en riqueza. El petróleo es apenas un recurso que no hemos sabido transformar en calidad de vida.

Tenemos que actuar de manera diferente a como hemos hecho hasta ahora. Acabar con esas lumpias empobrecedoras de socialismo, revolución, mesías. No basta que esto cambie, como va a cambiar. Si no nos convertimos en estrategas y construimos un país diferente, a la vuelta de pocos años tendremos tocando la puerta otro mesías, más comunista y más aprendido.

Estrategias a partir del petróleo, que nos seguirá acompañando muchos años y si lo trabajamos bien,  será una bendición.


Y nos sacará de esta vergonzosa condición de limosneros sentados en un barril.  

miércoles, 2 de julio de 2014

CIEN AÑOS DE PRESIDENTES PETROLEROS


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 153

Miguel Ángel Asturias habló de hombres de maíz. Parafraseándolo, podemos afirmar que los venezolanos somos hombres de petróleo. Nuestro destino, ha girado alrededor de esa sustancia.

El crecimiento sostenido durante cuatro décadas. La implantación de la democracia, el petroestado y la actual decadencia, peor que la que describió  Pocaterra; son explicables a partir del petróleo.

Este mes se cumplen 100 años del Zumaque. Hagamos un paseo por los presidentes y dictadores que han dirigido esta centuria, poniendo  énfasis en sus posiciones frente a la realidad petrolera:

GÓMEZ, CAPORAL Y CACHORRO

Como bien describió mi inolvidable padre Rafael Gallegos Ortiz, en “El Cachorro Juan Vicente Gómez”, el dictador fue implacable para con el pueblo, pero un cachorro con las transnacionales petroleras. Para dar el golpe a su compadre Castro en 1908, envió al canciller Paúl a la legación de Brasil, a solicitar que los norteamericanos colocaran unos barcos en las costas para protegerlo. Así comenzó un “protectorado petrolero”, similar al actual con Cuba.

“Hagan ustedes las leyes, que son los que saben de eso”, les dijo a las transnacionales, mientras sacaba al Dr. Gumersindo Torres del cargo de Ministro de Fomento, por una ley petrolera “incómoda”. No construyó refinerías en Venezuela para evitar la organización de los trabajadores. Fue un dictador petrolero. Creó la CVP para que su familia diera las conscesiones. Los impuestos petroleros eran de los más bajos del mundo. 
  
LÓPEZ CONTRERAS, TORTUOSA TRANSICIÓN

Le tocó el despertar del pueblo. La huelga petrolera del 36, que  develó la miseria en que vivían los trabajadores petroleros. En esos años, Uslar Pietri lanzó la consigna de “sembrar el petróleo”.  En 1938, el Ministro de Fomento, Néstor Luís Pérez, incrementó la regalía y los  impuestos, e hizo esfuerzos para incluir en la Ley de Hidrocarburos, a las empresas mixtas, la opción del Estado de recibir impuestos petroleros en oro o en moneda nacional, de acuerdo a su preferencia y la obligación de instalar una refinería con recursos del Estado. En la Ley, promulgada en 1939, desaparecieron las empresas mixtas y la obligación de las refinerías. Igualmente propuso, sin éxito, la suspensión del otorgamiento de concesiones.

MEDINA, LOS PANTALONES LARGOS

En 1943, se aprobó la Ley de Hidrocarburos. Sistematizó la acción ante todas las petroleras, incrementó la regalía y los impuestos, planteó importantes aspectos de refinación. Abrió las puertas para el 50-50.

BETANCOURT Y GALLEGOS, PARTICIPACIÓN Y ÉNFASIS SOCIAL

Luego del 18 de octubre de 1945 y como consecuencia de esa la Ley de 1943, se incrementaron cuánticamente los ingresos fiscales. La siembra petrolera se orientó fundamentalmente hacia la educación, la agricultura, la industrialización, la infraestructura asociada, y a la democracia. Gallegos fue electo por voto universal, directo y secreto en 1947. Se hizo punto de honor en la política de no más concesiones. El  fifty fifty, fue aprobado por el Congreso en noviembre, días antes del golpe de estado que sacó a Gallegos del poder.

PEREJIMENATO, MUCHAS CONCESIONES

Dictadura, represión, muertos, torturados y muchas obras de infraestructura. Se otorgaron  nuevas concesiones. Se usó la renta en grandes obras.

BETANCOURT, CALDERA, CAP, RUTA DE LA NACIONALIZACIÓN 

Se creó la OPEP. Arrancó la empresa venezolana de petróleo CVG. Se incrementó la participación en el negocio y se creó la figura de precios de referencia. Caldera implantó los contratos de servicio. Se aprobó la Ley de Reversión. Y se nacionalizó la industria petrolera, creándose PDVSA.

HERRERA, LUSINCHI, CAP 2, RAMÓN J. VELÁSQUEZ  Y CALDERA 2. PDVSA Y PETROESTADO

 PDVSA tuvo grandes logros: internacionalización, cambio de patrón de refinación,  descubrimiento de nuevos campos, desarrollo de la faja, Intevep, Cied, rescate de petroquímica, incremento de reservas. Iba hacia los seis millones de barriles diarios.

Tanto dinero manejado por el Estado, lo deformó y devino el Petroestado. Gigantesco, gelatinoso, corruptor  y criador de mesías que al final resultan falsos profetas.

CHÁVEZ Y MADURO, DESTRUCCIÓN Y DISTORSIÓN

Como al país, destruyeron estratégicamente, a PDVSA y a la industria petrolera. “Yoprovoquéleparo”, reconoció  Chávez hablando del  conflicto petrolero que culminó con la botada de los 23.000 trabajadores, en la lobotomía empresarial más grande que se conozca. Construyeron la nueva PDVSA (dojita): deudas, desenfoque, saturada de gente, producción en barrena, accidentes, importación de gasolina, “martillo” al Banco Central…

Y distorsión: aunque usted no lo crea, una gandola de gasolina, cuesta igual que un buen par de zapatos. Saque cuentas.

Cien años. Y ahora, como Penélope, habrá que volver a empezar...