martes, 29 de abril de 2014

FUSIL CON “F” DE FIDEL


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 144

La “revolución”, creemos, nunca ha sido capaz de llegar a ciertos estadios. Y siempre llega. Expropia, agrede, apresa, acaba con PDVSA, con la CVG, le entrega al régimen cubano los puertos y las notarías.

¿Y tú crees que sea capaz de enseñar a leer a los niños con un fusil, como en Cuba?

-      No creo chico… hasta allá no llegan.

Pero siempre nos asombran. En su empeño por formar al niño nuevo, ya los adoctrinan. Como en Cuba comunista, tratarán de superar a  ese niño capitalista que aprende a leer con aquellas ridiculeces  de mi mamá me mima, o yo amo a mi mamá.

Ahora, en los libros para niños nuevos, el Libertador – y se salvan de su furia porque no está vivo – palmea al comandante  eterno, mientras éste le transmite a un niño toda su sabiduría.

Entonces podrían llegar a enseñar a leer, como en Cuba, martillo y modelo,  amando a los fusiles. Habrase visto.

Sería copia perfecta del abecedario cubano, o de otro régimen comunista de los que en el mundo han sido.

Hay que recordar que fusil se escribe con “F” de Fidel, de Franco y… hasta de  Fuhrer. Qué sabio es el idioma.

Por ahora engalana las portadas de los libros para niños, esa cara “científica” de Bolívar, cuya sola existencia contradice a todos los pintores del siglo XIX,  y al mismísimo Libertador quien  firmó dando como  auténtico, un retrato suyo, que en absolutamente nada se parece al rostro “científico” del Bolívar que  nos quieren  vender. ¿Mintió el Libertador?

Eso de adorar al fusil, sería algo así como que en la Revolución Francesa los libros de los niños hubieran  tenido una guillotina en la portada, acompañada de portentosos versos como:

Mi guillotina me ama
La guillotina es buena
La guillotina mata reyes y reinas
La guillotina mata a los monárquicos
Mi guillotina me mima
Robespierre era  bueno
Hasta que lo agarró la guillotina
Luis XVI era malísimo
Siempre…

La verdad es que serían el hazmerreír de la historia. Las carcajadas retumbarían a través de los siglos.

O como si los nazis, hubieran puesto un catirito ario en portada de sus libros,  leyendo “Mi Lucha” (El “Cien años de Soledad” de esa autocracia). Y Hitler, el comandante no eterno; pero que esperaba que el nacismo durara mil años (apenas duró trece),  sobándole la espalda. Ah!... y le cantaran una oda al gas solo mata judíos.

ADORACIONES IMPUESTAS DESDE EL PODER

Calígula nombró a su caballo Incitatus, senador. Y todos los funcionarios le rendían los honores correspondientes. Y seguro que no le cortaban el micrófono- no había-  en las sesiones del senado, cuando se le ocurría relinchar
.
-      Que caballo tan inteligente – dirían los senadores oficialistas, mientras aplaudían a rabiar – o a relinchar
-      Yo entendí lo que quiso decir y yo también
-      Y yo también
-      Y yo también
-      Que viva Incitatus

Si para ese momento hubieran inventado la imprenta, seguramente el caballo hubiera cubierto algunas portadas de los libros educativos.

 Chapita, el sanguinario dictador dominicano. Por cierto autor intelectual del intento de asesinato a Rómulo Betancourt, el padre de la democracia venezolana. Sería muy interesante observar el rol que juegan Betancourt, Leoni, Villalba, Caldera, Pérez Alfonso, Larrazábal y otros próceres de la democracia, en esos libros para niños nuevos.

Volviendo a Trujillo, nombró coronel a su hijo  Radamés, de tres años, y todos esos generalotes se le cuadraban al niño lleno de condecoraciones, como si fuera el mismísimo Aníbal. Y no darles vergüenza.

Ese sí que es un niño genial – decían y repetían, para que los oyera el dictador, los enchufados de entonces.

El clímax de todas estas adoraciones desde el poder es la leyenda, o historia de Inés de Castro, quien fue asesinada y su amado, al llegar a Rey de Portugal, mandó a  exhumar su  cadáver, la sentó en el trono, la hizo coronar y obligó  a los cortesanos portugueses a rendirle los honores debidos a una reina.

Por cierto, fíjense en el apellido: Castro. Qué sabia es la historia.

Pero como decía mi inolvidable padre, Rafael Gallegos Ortiz, el lápiz con que se escribe la historia no tiene borrador.

Por más que la “revolución” repita que el 4F fue una rebelión de ángeles y no un golpe de estado, o que los estantes están vacíos porque ahora come todo el mundo y antes un grupito comía y los demás veían, o que imprima toneladas de libros adoctrinadores de nuestros niños…

No podrán borrar la historia. Y menos… detenerla.

Los niños volverán  a decir mi mamá me mima, sin remordimientos.
Y a poner en su sitio  los fusiles, las guillotinas, los gases, las guerras y los falsificadores de la historia.
El 58 no es para los venezolanos decreto para la falsificación de la Historia. Más bien es un emblema de Liberación. Como aquel del 23 de enero de 1958

País al borde del ex país solicita Democracia.


Sin adoctrinamientos. Sin echarle la culpa a nadie…

miércoles, 23 de abril de 2014

REALISMO MÁGICO PETROLERO

  
Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 143

Muchos años después frente al pelotón de fusilamiento, Aureliano Buendía hubiera podido recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó con Melquíades, a conocer… el Petróleo.

Porque el petróleo ha sido mágico. Como el hielo, o como los imanes que el gitano arrastraba y, espantando a los macondinos, hacía crujir los clavos en las maderas hasta desenclavarse.  

El mágico petróleo hizo “crujir” las rolineras mentales. Como si algún Melquíades lo hubiera rodado en un barril por las calles de nuestros macondos, aceitó las casas, las ropas, la piel, hasta los ojos de los hombres. Cegó a unos cuantos, o a casi todos, o a todos.

El chorro impregnó las mentes de los hombres. Comenzamos a creer en nuevos dioses. Como dijo el viejo Iraco en “Fantasía Oil”: “El chorro fue el nuevo Cristóbal Colón y atrás vino la nueva conquista. Primero las palabras, muchas pasaron al exilio. La ley del uno por uno. Salió media y entró average, revisar fue sustituido por chequear, guachimán, de watchman, sustituyó a celador; en el teléfono aló en lugar de hola y en el carro full por lleno… el otro aceite, fue la nueva cruz de la nueva conquista. Hasta con Dios y todo. El dios consumo. Y los nativos hasta nos arrodillábamos ante los hombres extraños, santos de la nueva iglesia.”

Y comenzamos a manejar la nueva mitología. Nos convertimos en una  sucursal – ¿la capital?- del realismo mágico, donde creemos que la riqueza viene del cielo, como langostas y no de la realidad que manejan otras sociedades. Que la riqueza viene del trabajo, de la organización, de la producción, del comercio, de la gerencia.

Y la magia se alimenta de múltiples leyendas. Como aquella que reza que el petróleo acabó con nuestra agricultura. ¿Cuál agricultura? Éramos un país palúdico, con 90 % de analfabetismo, acurrucados ante Gómez. Apenas exportábamos algo de  café y de cueros. Y el cacao, ya iba en decadencia.

¿Cómo te sientes? Era el saludo de rigor… se refería al paludismo, instalado rutinariamente en los organismos de los venezolanos. Según esta leyenda mágica, el petróleo irrumpió en el desarrollo de un  país cuyo promedio de vida, no llegaba… ¡a los cuarenta años! 

Y la realidad, es que a partir del petróleo, Venezuela se convirtió en uno de los países de mayor crecimiento paulatino durante 50 años. Y se implantó la democracia. Claro, cuando el modelo se agotó, no supimos reemplazarlo y por eso… estamos como estamos.

Otra leyenda de nuestro mundo mágico, fue la creencia de que somos un país muy rico. Y entonces nos comportamos como herederos dilapidadores. Veíamos por encima del hombro a los paisanos latinoamericanos menos afortunados. La culminación fue el tabaratismo del boom de CAP. La verdad es que hemos sido un país pobre con grandes recursos que no hemos sabido transformar  en riqueza. Un limosnero sentado en un barril de oro. Venezuela, el país potencialmente más rico del mundo. Vargas Llosa dixit.

Claro que teníamos que sucumbir a mil leyendas. Es mágico un producto que se vende a cinco o seis veces su costo, en volumen de millones de barriles por día y con un mercado cautivo. Nuestra realidad para comer se hizo diferente a la de los demás países. ¿Cuántas vacas tendría que matar Argentina para producir, digamos cien mil millones de dólares? ¿Con qué productos cuenta por ejemplo Nicaragua, para atraer dólares a su economía?

En Venezuela se dio la teoría del sabio Pérez Alfonso, “Efecto Venezuela”. Tanto ingreso por los booms petroleros iba a intoxicar al país, tal como un indigente que ganara la lotería y comiera siete u ocho veces al día.

Así, hemos transitado por crisis de abundancia y crisis de escasez. Porque nuestra crisis real es de gerencia, de estrategia.

Tal vez la peor leyenda que hemos manejado es la de creer que se puede producir sin empresarios, sin inversiones, sin seguridad, sin moneda competitiva, sin capitalistas. Con un estado todoprotector  que actúa como el monje que quiso ayudar a una oruga a convertirse en mariposa y la “ayudó” cuando trataba de sacar una patita… y así nació una mariposa coja.

Y lo último en realismo mágico lo padecemos hoy. ¿Magia Negra? Una revolución que pretende que creamos que con poderes públicos licuados, encarcelando y  persiguiendo a la disidencia, quebrando a la industria petrolera, minimizando al aparato productivo nacional, y copiando al peor alumno del salón- Cuba – vamos a desarrollarnos.

Y no darles vergüenza. Están raspados: escasez, inflación, corrupción, hambre...   ¿qué leche consumen los niños venezolanos?

Puro autoritarismo petrolero. Renta usada para implantar otra Cuba. El petróleo sirve para todo. Usémoslo para construir un nuevo país.

Porque los países condenados a quince años de “revolución” si tendrán una segunda oportunidad sobre la tierra.


Ah! , y Gloria al Gabo.

lunes, 14 de abril de 2014

UN PAÍS, DOS MONÓLOGOS

  
Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 142
                                        
Lo que hubo en Miraflores, obvio que no fue un diálogo. Más bien se trató de dos monólogos que coincidieron en el espacio y el tiempo. Y Monólogo+Monólogo, no es igual a Diálogo. Un Diálogo requiere un emisor y un receptor,  y sobre todo de buena voluntad para oír, humildad para aceptar los errores y sabiduría para cambiar. Y en este sentido lo que se observa es: quince años de ausencia.

Pero, como dijo Goethe, gris es el árbol de la vida. Algo intercambiaron y algo se oyeron. Y tal vez evolucionen hacia algunos resultados. Necesidad obliga. Los más fieros solicitan diálogo cuando se ven arrinconados. Pura sobrevivencia, ya lo dijo el mismísimo Lenin, padre de los comunistas y de la lumpia más grande que se ha fumado el ser humano, el comunismo soviético: “Nosotros dialogamos con los enemigos que hemos jurado destruir solamente cuando carecemos de la fuerza necesaria para abatirlos; por medio del diálogo alcanzamos aquellos objetivos a corto y mediano plazo para ganar tiempo, y cuando efectivamente seamos más fuertes, entonces tomamos sin contemplaciones lo que queremos y sin que nos conmuevan las apelaciones y las reclamaciones  de los enemigos venidos a menos”.

Y así es. Por principio, todos los dialogantes actúan con cartas bajo la manga. Por necesidad y con deseos de ganar.

Seguramente cuando, guardando las distancias, Bolívar dialogó con Morillo, ambos lo  hicieron con segundas intenciones. En el fondo querían darse tiempo para destrozar al otro en su oportunidad.

Sin embargo, brindaron con vino, intercambiaron liviandades y hasta durmieron en el mismo cuarto. Puro Protocolo. Me pregunto, ¿de verdad habrán pegado los ojos con tan portentoso enemigo al lado?

Luego de firmar el Armisticio, Bolívar habrá dicho a sus colaboradores: bueno ahora sí tenemos tiempo para organizarnos y derrotarlo.

Por su parte Morillo habrá dicho a los suyos: cuando nos lleguen los 12.000 refuerzos de España, los destrozaremos.

Pero Morillo no contaba con el alzamiento del liberal  Rafael del Riego en España - no se ha exaltado su rol en la Independencia de Venezuela- que le negó los refuerzos.

Cuando lo supo, Bolívar bailó arriba de una mesa. Había ganado la partida. Y Morillo, se embarcó para España. Y le dejó la derrota pintada en la frente, a La Torre.

Y cuando Estados Unidos dialogó con Viet Nam, lo hizo humillado. Su gran poder, emblemado por bombas atómicas, no le  había servido para ganar la guerra a un pequeño país. Arrinconado… dialogó y negoció. La necesidad obliga.

Hasta el implacable Che Guevara trató de dialogar en el momento de su captura: “valgo más vivo que muerto”. Pura sobrevivencia. Arrinconados… dialogamos.

Porque el diálogo es una necesidad y cada quién juega sus cartas. Y no gana el mejor, sino el que está más conectado con la realidad.

Y la desconexión que mostró el gobierno fue terrible. ¿De verdad creerán que lo han hecho bien en estos años?

Ramos Allup, los demolió. Dejó claro que esta “revolución” es abiertamente inconstitucional.

Tal como la rusa, china, o cubana, que violaron sus constituciones y al final, crearon  otras  a la medida de sus totalitarismos.

Lo que pasa es que la Constitución venezolana, no es autoritaria. Tendrán que hacer otra, en el supuesto negado que logren convertir  a Venezuela en otra Cuba.

LO MÁS EXTRAÑO DE LA REUNIÓN

Primero, el presidente de PDVSA hablando de la amplia tolerancia del régimen. El mismo que dijo que quien no fuera rojito tenía que irse de PDVSA y que su puesto se lo debían… a Chávez.

El mismo que no le ha pagado a los 23.000 petroleros democráticos expulsados ilegalmente de PDVSA durante la huelga general del 2002, ni siquiera su caja de ahorros y les prohíbe a petroleras venezolanas que los contraten.

Pura tolerancia… dojita.

Segundo, nadie le preguntó al presidente de la Asamblea Nacional cómo expulsa a María Corina por haber hablado en la OEA y no se va él mismo luego de su ascenso a Capitán. ¿O es que la Constitución es diferente para el pavo y para la pava?

LA NECESIDAD DE DIALOGAR

Claro que hay que dialogar. Es imperativo.

Que lo hagamos o nos matemos, como dice el gobernador Falcón, es otra cosa.

Maduro tiene en sus manos esa disyuntiva. O se democratiza, o pierde. Aunque democratizándose, se niegue. Y democratizarse, es… aplicar la Constitución. Ya no tiene tiempo de hacer otra a la medida de su autocracia. No es tiempo de otra Cuba. Hay que saber perder. O como expresó Lenin… “esperar a cuando efectivamente seamos más fuertes”.

Porque Venezuela no aguanta tantos records mundiales de inflación, violencia, escasez, represión, polarización.

El fracaso es tal, que viene un cambio, como dijo antes de Chávez un dirigente copeyano cuyo nombre no recuerdo: con nosotros, sin nosotros, o contra nosotros.


Así estamos.

martes, 8 de abril de 2014

ESO QUE LLAMAN PODER… CUENTOS Y MORALEJAS

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 141
           
 1.- Candelita que se prende… ¿o cuero seco?

Maduro dice, por supuesto inspirándose en, ¿o copiándose de?, su comandante eterno, “candelita que prende, candelita que se apaga”. Pero los hechos están demostrando que la cosa como que es al revés: candelita que se apaga, candelita que se prende. Sería más realista que se copiara del autócrata Guzmán Blanco, quien dijo: “Venezuela es como un cuero seco, se pisa por un lado y se levanta por el otro”. 

Seguramente, para variar, el gobierno equivocó la manera de interpretar los acontecimientos del  país. Nada raro, con esos lentes rojos- rojitos que les prestó Trucutrú, miran una realidad, que para el mundo ya es historia antigua y nos ubica al lado de las momias, o en el mejor de los casos, de  los zombis de la política.

No contaba Maduro con que tanto irrespeto a los venezolanos, tanta escasez, inflación, sub productividad e infra democracia, iban a generar un liderazgo juvenil, que va resultando más fuerte que el odio. Los pueblos se cansan.

¿Que la oposición no tiene líderes? Eso sería antes. No nos equivoquemos,  la  sociedad es un ser vivo,  cuando necesita grandes líderes, los pare. Por algo se habla de  la Madre Patria. 

Veamos, cuando se agotaba la colonia en América y era imperativa la Independencia, la Madre Patria parió a Bolívar, Sucre, Páez, Miranda y paremos de contar… y en una sola camada. Así, tras los próceres de la Independencia, entramos al siglo XIX.

Cuando la nefasta dictadura de Gómez acababa con Venezuela, dictadura por antonomasia, paludismo, 90% de analfabetismo y la fortuna de Gómez más grande que el presupuesto Nacional, la Madre Patria volvió a alumbrar otra generación. La Generación del 28 y colaterales. Betancourt, Leoni, Caldera, Miguel Otero, Gustavo Machado, Villalba, Gallegos…  los próceres de la Democracia. Y así, entramos al siglo XX. Por cierto, ayudados por militares progresistas como López y Medina. Y no lo dude, con todas sus deficiencias, la generación del 28 implantó los años más prósperos de la historia venezolana.

Hoy, cuando la “revolución” nos ha puesto al borde del ex país, la Madre Patria vuelve a dar a luz un nuevo liderazgo… el que nos permitirá posicionarnos en el siglo XXI. A las pruebas me remito: los muchachos de las universidades, María Corina, Leopoldo, Capriles, Ledezma… y los que faltan. Serán los próceres de la prosperidad.

Y que quede claro, hablamos de Liderazgo, de ideas políticas, de impulsores del futuro. ¿Qué no hay programa de gobierno? Bueno, eso proclaman los “revolucionarios”. Pero la verdad es que la tendencia por consenso para el futuro de Venezuela es: Democracia, respeto, libertades, impulso a la empresa privada, rescate de las petroleras, gerencia social y hambre cero, rescate de las empresas básicas de Guayana, productividad, equidad, competitividad.

O sea… Nada que ver con la destrucción estratégica que ha implantado este gobierno, “para comerte mejor”, como los Castro a los cubanos.

 Ah! y cero colonia. No se puede ser bolivariano y poner a Venezuela a los pies de otro país.

Se trata de liderazgo, no de gallinas que cantan como gallos, como el mismo Guzmán le dijo a su esposa, la “primera combatiente” de la época: “vámonos Ana Teresa, que ya las gallinas están cantando como gallos”. Y tuvieron que irse. Sus propios panas de tantos años, los sacaron.

Y más claro fue Llovera Páez, cuando le dijo a Pérez Jiménez en las cercanías del 23E: vámonos Marcos, que cabeza cortada no retoña.

Moralejas:

-                         - Cuando los líderes no saben interpretar la realidad, la realidad los interpreta a ellos.
                 - Nada nuevo, ya lo decían los griegos: los dioses obnubilan la mente                                  de los perdedores.

2.- Dile a Augusto que tengo que hablar con él

Así le dijo Salvador Allende a su esposa Doña Hortensia, luego de desayunar el fatídico 11 de septiembre. Tal vez el Presidente había sido advertido de algún ruido de sables.

Se despidió y se dirigió al Palacio de La Moneda. Cuando empezó el tiroteo, Allende preguntaba a su gente, ¿dónde está Augusto?

-      Afuera Presidente, es el que está disparando.

Le pasó igual al “empantuflado” Don Rómulo Gallegos, quien le dijo a Otero Silva en una entrevista  días antes del 24 de Noviembre, ¿usted cree que yo estaría en pantuflas si tuviera que correr?

El mismo gran escritor que en un discurso previo al golpe aseguró que no creía a Carlos capaz de una asonada.

Carlos, lo quería como a un hijo. Había vivido con él y Doña Teotiste en París. El general Carlos Delgado Chalbaud. Presidente de facto a su abrupta salida del poder.

Le pasó algo así como a Julio César y su famosa frase “¿tú también hijo mío?. Parece que le sorprendió más la presencia de Bruto en el ataque, que el ataque mismo.

Moraleja:     

      Amigo… el ratón de queso.

miércoles, 2 de abril de 2014

DICTAROLANDIA


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 140

Dictarolandia es el país donde los dictadores son felices… y gozan más.

Dictarolandia está diseñada para que los dictadores satisfagan al máximo su dilatado ego:

Cárceles esperando que el ungido dicte la orden de apresar a un juez, a un opositor, a un terrorista, a un traidor a la patria, para que los obedientes poderes, procedan.
Hienas reidoras de los chistes del ungido. Felicitadores como los de Cipriano Castro, quienes sin un ápice de vergüenza, decían que Cristo, Bolívar y Napoleón eran unos mediocres al lado del “fefe”.

Medios de comunicación con miopía selectiva y pro gobierno.

Obedientes marchistas como los de las Semana de la Patria de Pérez Jiménez.

Poderes Públicos que parecen franquicias de la voluntad del déspota.

Pedros estradas y nereos pachecos, dispuestos a apresar, vejar, patear, amenazar, allanar, torturar, a los que el gobierno catalogue como enemigos de la patria.

Picos de oro del gobierno, justificadores de  tanta violación a la Constitución y felicitadores de los torturadores. 

En Dictarolandia, como en el Mar de la Felicidad,  la vida es más sabrosa… para los enchufados.  

Dictarolandia, al contrario de Utopía- lugar en ninguna parte- se ha ubicado, lamentablemente en muchos espacios y tiempos. Nuestra América Latina, ha sido pródiga.
Sólo durante el siglo XX, Dictarolandia ha estado ubicada en la Cuba de Castro hermanos, la Nicaragua de Somoza padre e hijo, el Perú de Odría y Velasco Alvarado, el Chile de Pinochet, la Argentina de Videla y de Perón, la Guatemala de Ubico, la Colombia de Rojas Pinilla, el Haití de Papa Doc e hijo, la República Dominicana de Trujillo. Y los que faltan. Dictarolandia ha quedado ubicada en toda Latinoamérica.

Toneladas de muertos, perseguidos, torturados. Puro fracaso, detrás de estos dictadores, viene la resurrección de los pueblos.

Ninguno de estos gobiernos se compara con las exitosas democracias que hoy provocan equidad y crecimiento en buena parte de  América Latina.

VENEZUELA

En Venezuela, todo el siglo XX hasta 1936, fuimos Dictarolandia. Gómez y Castro. 90 % de analfabetas, paludismo generalizado, pobreza, corrupción, entrega  de nuestros recursos petroleros a las potencias. Al morir Gómez, su fortuna era superior al Presupuesto Nacional.
Vino el primer paréntesis de Dictarolandia. López y Medina, abrieron el camino. Betancourt y Gallegos, provocaron, luego de siglo y medio de Independencia, la primera elección universal, directa y secreta en Venezuela.

Luego, volvieron los felones, encabezados por Delgado Chalbaud y Pérez Jiménez. Diez años más en Dictarolandia. Presos, torturados, asesinados, pueblo amordazado, fraudes electorales.

Al final, el militar demócrata Larrazábal, encabezó el 23 de Enero que acabó con Dictarolandia. 

Con todos los defectos, de 1958 a 1998, fueron 40 años de democracia. Gobiernos civiles. Elecciones democráticas. Guri, Ciudad Guayana, crecimiento industrial y del agro. Explosión educativa de calidad.   

Sí, hubo muertos y hubo abusos. Era una guerra: Barcelonazo, Carupanazo y Porteñazo, guerrilla promovida por Fidel Castro, peón del imperialismo soviético. Y ganaron los demócratas. Betancourt sacó de la OEA a Fidel Castro.

Y la “revolución”, que vergüenza, nos volvió colonia cubana.

Luego vino la decadencia de la democracia: inflación, pobreza, desmoralización. Los partidos dejaron de representar al pueblo. Venezuela se refugió en la anti política y como una mujer desesperada, se fue con el primer galán que le calentó el oído: Chávez. Olvidamos que la democracia era perfectible y tomamos el atajo.

LO BARATO SALE CARO

Y el mesías devino en falso profeta. Le aplicó a Venezuela la teoría de la Rana Hervida. Poco a poco y siguiendo instrucciones de la tiranía cubana, nos trajo a esta Dictarolandia con careta.

Cuentan que han ganado 19 elecciones. Pero no cuentan el ventajismo, la desproporción de la Constituyente, cuando los opositores con el 40 % de los votos, tuvimos menos del 5 % de los representantes. La victoria de m…, que desconocieron con otra elección. El cambio de circunscripciones que les permite ser mayoría en esta Asamblea con la minoría de los votos. Y menos el reconteo del 14A que nos quedaron debiendo a los venezolanos. Tampoco explican un CNE cuya imparcial presidenta se pone el brazalete del 4F.

Tampoco cuentan la licuefacción de poderes, los juicios sumarios a los alcaldes, el irrespeto a los opositores, la ruina del país, la violación de la propiedad privada, la entrega al imperialismo cubano, las groserías y el irrespeto a los opositores, la estudiada hegemonía mediática, el ataque a la prensa sin papel. La destrucción estratégica para comerte mejor. La apología al modelo cubano, totalitarismo por antonomasia.

País depauperado solicita Democracia. Abstenerse Mesías, superhombres y vendedores de paraísos para dentro de cien años.