miércoles, 26 de junio de 2013

135 AÑOS DE ESTRATEGIAS PETROLERAS (II/VI)


 
 

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 104

135 AÑOS DE ESTRATEGIAS PETROLERAS (II/VI)

Sembrar el petróleo

Al morir Gómez, afloraron ideas que por la represión y el miedo provocados por el nefasto régimen, habían yacido- a lo Becquer- acurrucadas, desnudas y temblorosas en los cerebros de los venezolanos.  Nuestros pensadores corrieron tras una piedra filosofal que transmutara al petróleo en calidad de vida. La frase que  mejor acuñó esta búsqueda fue “Sembrar el Petróleo”, de Arturo Uslar Pietri,  publicada como título de un artículo en el diario Ahora, en 1936.

“Sembrar el Petróleo” encerraba la idea de utilizar los recursos provenientes de los hidrocarburos para generar  una dinámica económica que nos hiciera un país próspero. Y era para ya, porque todos los enfoques daban como un hecho que el petróleo acabaría en pocas décadas.   

1936, fue un año de despertar político. Venezuela se alargaba los pantalones. El 14 de febrero, 30.000 caraqueños tomaron el centro de Caracas. Pedían más democracia. Jóvito Villalba y el Rector Rízquez, encabezaron la jornada. El gobierno respondió con tiros y sembró de cadáveres la Plaza Bolívar. Dicen que López Contreras se dio por derrocado.

Al final, lanzó el tranquilizador Plan de Febrero. Pero la crisis continuaba. En junio, hubo una huelga general que duró 24 horas. Y en  diciembre se  inició la huelga petrolera, en medio de gran solidaridad de los venezolanos.

Sorprendieron las pésimas condiciones en que vivían esos obreros. En miserables ranchos. A los 43 días, el gobierno decretó Reanudación de Faena. Pidieron salario mínimo de 10 Bs. y les dieron 8. Pidieron 25 % adicional para los que tuvieran que pagar vivienda y les dieron 12%. Pidieron igualdad de condiciones con los trabajadores extranjeros y… como nié. 

Sembrar el Petróleo, pasaba por incrementar la participación de los venezolanos en el negocio. El ministro de Fomento, Néstor Luís Pérez, lideró aumentos en la participación en la Ley de Boyas y Faros, y en la Regalía e Impuesto de Explotación de las  leyes petroleras de 1936 y 1938.

En 1943 se promulgó la Ley de Hidrocarburos. Moderna y audaz. Unificó las relaciones entre los concesionarios y el Estado, obligó a las empresas a llevar su contabilidad en Venezuela, incrementó e hizo orgánicos el ISRL y la Regalía. Unificó en 40 años el vencimiento de las concesiones. Fue determinante en el incremento de la participación venezolana en el negocio.

El 18 de octubre, el Presidente Medina cae por un golpe liderado por jóvenes políticos adecos y jóvenes militares, que pedían elecciones universales, directas y secretas; y jubilación de los oficiales sin estudios moteados como “chopo e piedra”. 

El nuevo gobierno, presidido por  Betancourt y con Pérez Alfonzo de ministro de Fomento, implantó las tesis de AD, que apuntaban a nacionalizar la industria petrolera en el mediano plazo y a maximizar la participación. Hicieron una bandera de la Política de “No más Concesiones”, que se vencerían en 40 años a partir de la Ley de 1943. También contemplaban la industrialización, la venta de regalías, la conservación del recurso, la reinversión parcial en Venezuela, la incorporación del capital nacional. 

La política de “No Más Concesiones”, recibió críticas. Del PCV porque, según ellos, incrementaba el carácter monopólico  de la  industria petrolera y de URD, porque además, impedía al capital venezolano participar en el negocio.  

En 1948, Rómulo Gallegos fue derrocado, 13 días después de que el Congreso promulgara el 50-50, que consistía en hacer que las petroleras compensaran en cada ejercicio los impuestos pagados, hasta igualarlos con sus ganancias. Dicen que Gallegos comentó que su caída había tenido participación de la embajada norteamericana.

Los obreros petroleros, reaccionaron contra la dictadura. En enero de 1949 pararon por dos días las operaciones en Zulia y Falcón. La cruel represión los hizo regresar. En mayo de 1950, Fedepetrol organizó otra huelga, reflejada en los estados Zulia, Anzoátegui y Monagas. Plomo y muertos. El pueblo se solidarizó. Al final se impuso la represiva dupla gobierno-compañías. Y los trabajadores volvieron, para seguir transitando el  oscuro túnel la dictadura.

Pérez Jiménez mantuvo excelentes relaciones con las transnacionales. Suavizó el 50-50 y dijo “sí más concesiones”. El dictador fue condecorado por Eisenhower. Era la época de la Guerra Fría, de militarotes en América Latina, sostenidos los Estados Unidos para según ellos, evitar el comunismo.

Gracias al petróleo, el país crecía sostenidamente desde los años 40 a una de las mayores tasas del mundo. Hubo gran desarrollo de la infraestructura. Pero la pobreza, cual yacimiento petrolero, seguía en el subsuelo, bajo la enceguecedora capa de prosperidad.

Sembrar el Petróleo era un “qué”. Ahora la discusión era “cómo” sembrar. Pero esa es otra historia…

miércoles, 19 de junio de 2013

VENEZUELA: 135 AÑOS DE ESTRATEGIAS PETROLERAS (I/VI)


 
 

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 103

VENEZUELA: 135 AÑOS DE ESTRATEGIAS PETROLERAS (I/VI)

I.- Gómez, un dictador de petróleo

PRELIMINARES

1.- En Venezuela, la explotación petrolera data del siglo XIX, cuando se fundó  Petrolia del Táchira, dos décadas después del pozo Eureka en Pensilvania. Su producción promedio fue cercana a los 20 barriles diarios, surtiendo de keroseno a la región. Tuvo su sentido comercial, aunque más histórico que comercial.

A mucha honra, fue nuestro primer intento de explotación  integrada del negocio petrolero: el primer acercamiento a la formación de técnicos petroleros; la primera cabria, rota y reparada en Venezuela; la primera refinería, una “cafetera” para procesar kerosén. Pero las precarias reservas de la zona, no ayudaron. En 1934, cerró sus puertas.

2.- Bajo la presidencia de Rojas Paúl, se entregó en concesión el Lago Guanoco (asfalto) a la empresa norteamericana New York and Bermúdez Company. La empresa incumplió sus pagos y propuestas. Veinte años después, Cipriano Castro lo exigió infructuosamente y entró en conflicto con esa empresa.

Éste reclamo, aunado a la humillación de los banqueros  cuando Castro, quien al negarse estos a darle más préstamos, los apresó e hizo marchar por Caracas engrillados, y vilipendiados y escupidos por el pueblo, para que “recordaran donde habían guardado el entierro”, generó la Revolución Libertadora.

Ésta fue liderada por uno de los hombres más ricos de la época y concuñado de Guzmán Blanco, Manuel Antonio Matos, quien para su “revolución” logró financiamiento de la New York and Bermúdez Company.

Dicen que con el asfalto de Guanoco se pavimentaron las primeras calles de New York. Esto refleja la importancia de hidrocarburos en la época. Para Venezuela este capítulo es más político que petrolero.

Significó el dominio militar del gobierno central y el comienzo del fin de los caudillos. 

LAS CONCESIONARIAS

1.-La estrategia de dejar hacer. Rómulo Betancourt llamó la “danza de las concesiones” al otorgamiento, seguido de ventas a las empresas transnacionales, de amplios territorios de Venezuela. Destacan la Valladares, la Trugeles, la Vigas y otras. Enriquecieron a amigos y a personeros del gobierno.

Las primeras leyes petroleras cobraban muy poco a las empresas. Apenas unos Bs 2 por hectárea y un 5 % de regalía.

El ministro de Fomento Gumersindo Torres, fue el primero en hacer una ley coherente en 1920. Incluía tímidos avances como el vencimiento de unas concesiones, que fueron modificadas en la Ley de 1922. El dictador Gómez, ante los reclamos de los representantes de las transnacionales, les expresó: “hagan ustedes las leyes, porque son los que saben de eso”. Y Torres fue sacado del cargo.

El ministro Torres había observado que el impuesto aduanal exonerado a las petroleras fue más alto que los impuestos cobrados por los hidrocarburos, y concluyó que: hubiera sido más negocio para Venezuela exonerar los impuestos y cobrar aduanas. Se estima que el porcentaje cobrado por la nación a las petroleras hasta mediados de 1930 fue alrededor del 7%. Como referencia cuando México nacionalizó su industria petrolera en 1938, ese porcentaje era superior al 15 %.

Las empresas transnacionales en principio fueron europeas (fundamentalmente Shell) y a partir de 1920, se incrementó la participación de las norteamericanas (principalmente Standard de Rockefeller y Gulf de los Mellon). Las razones de la esa participación se pueden ubicar en algunos aspectos: el senado de Estados Unidos declaró en 1920 que había que buscar petróleo en el extranjero porque sus reservas tendían a agotarse. Comenzaba el fin del Aislacionismo norteamericano.

El flujo de capital petrolero norteamericano se desvió desde México a Venezuela. La Revolución Mexicana ya no tenía los gestos amistosos de Porfirio Díaz con los norteamericanos y además, las  grandes expectativas petroleras de Venezuela, atraían inversiones.

El capital norteamericano llegó tarde a Venezuela; pero ello no impidió que a la vuelta de pocas décadas produjera más del 65 % del petróleo de este país (50% Creole  y 15 % Mene Grande) dejando el restante 35 % a Shell. Las transnacionales inicialmente  no quisieron refinar en Venezuela. Se dice que preveían una revuelta en el corto plazo, o que Gómez no quería nada con obreros y los inevitables sindicatos. Lo cierto fue que construyeron modernas refinerías en Aruba y Curazao.

La estrategia de Venezuela en esta etapa fue de dar inmensas facilidades al capital extranjero. No había conocimiento del negocio. El gobierno de  Gómez en buena parte se mantenía por ser “amigo”. Fue una dictadura petrolera.

Venezuela llegó a ser el primer exportador y  tercer productor de petróleo en el mundo. En 1928, los ingresos petroleros superaron a los demás en la conformación de los ingresos fiscales.

A la muerte de Gómez, hubo giros estratégicos. Se los contaremos en la siguiente entrega.

miércoles, 12 de junio de 2013

EL DESASTRE Y LA CALAMIDAD


 

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 102

 

Pérez Alfonzo calificó como Desastre, la gestión de CAP1. Hoy, observando cómo se deshilacha Venezuela, hubiera podido definir esta “revolución”, como… Calamidad.

La verdad es que el Desastre de CAP1 era un paraíso, al lado de esta Calamidad que hoy padecemos. Sin embargo, es válido comparar:

EL DESASTRE

El primer presupuesto de CAP1 triplicó al último de Caldera1. El país se inundó dinero. Por nuestro poder adquisitivo, parecíamos suecos u holandeses, cuando la realidad era que nuestra baja productividad, competía con la de cualquier país africano. Nos automoteamos los Tabaratos.

La renta petrolera fue superior a nuestra capacidad de gasto. Se aflojaron nuestros resortes productivos y sobre todo, los morales. Pérez Alfonzo denominó a esta situación “Efecto Venezuela”: exceso de dinero que nos haría equivalentes a un individuo que se ganara el premio gordo de la lotería y comenzara a comer siete veces al día, hasta que se descompensara. Venezuela, país descompensado. El Desastre.

Propuso limitar los ingresos bajando la producción de petróleo, ya que éste, en el subsuelo, se revaluaría y no sería malgastado.

Le dijeron loco, agitador y quijote. Cual Casandra, no le creyeron, hasta cuando sus fatales augurios, se cumplieron. A Pérez Alfonzo le dieron la razón, cuando ya era tarde. Cuando la deuda externa llegó a niveles inimaginables, en medio de un falso “pleno empleo” que duplicaba  la nómina del Estado y,  de una galopante corrupción.

Sin embargo, en descargo de la administración de CAP1, hay que recordar que creó el plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho, invirtió grandes cantidades en Guri y Sidor, nacionalizó  las industrias del hierro y del petróleo, con plena continuidad operativa, creó los Módulos de Apure. Ah! y todo ello en democracia, de hecho AD perdió las elecciones.

Y de paso, no entregó a Venezuela a ninguna nación extranjera. 

LA CALAMIDAD

Hay un paralelismo  entre la época de CAP1 y esta Calamidad. Pero no se engañe, también hay muchas diferencias.

La gran similitud es el Boom Petrolero. Durante CAP1 fue nuestro primer gran boom. Estos quince años hemos vivido otro boom, gigantesco y larguísimo, que deja en pañales al anterior.

La “revolución” ha dispuesto de un mil cuatrocientos millones de millones de dólares. Y cual Sadim - Midas al revés- los han transformado en este país enfermo que  usted palpa todos los días.

 Hundieron la industria petrolera y las empresas de la  CVG, nacionalizadas por CAP. Ahogan a las universidades autónomas, como contrapartida a aquel exitoso Plan de Ayacucho. Quiebran la agricultura y la industria en general.

Como consecuencia, somos el hazmerreír del mundo porque no tenemos papel higiénico… ¿esa  es la tan cacareada “revolución”? Qué vergüenza.  

Records de escasez, devaluación, inflación, violencia, improductividad. Dicen los deslenguados que Guinness no sale de Venezuela certificando tanto record. Pura sima.

Ah!… y ni una obra  de infraestructura que identifique a esta “revolución”. Revise…

Y en cuanto al barniz democrático, ya nadie  les cree. El régimen está desnudo. 

¿A DÓNDE VAMOS?

La ruta de La Habana.

Por eso el presidente de la Asamblea de Venezuela, se entrevista con el de la Asamblea de Cuba, donde no hay ni un diputado de oposición. O sea… pura farsa.

Y luego con Fidel y su heredero. 54 años de dictadura férrea – miles de fu-si-la-dos. Para ellos, la emboscada en  nuestra Asamblea… ramos de rosas.

Y seguramente, habrán discutido los límites de la escasez y de la represión. Porque cuando los comunistas matan, es “revolución”. Pero lo hace Pinochet, y es crimen. Doble moral. Pero la historia… los juzgará.

Para  Cuba nos llevan… si es que esto sigue.

¿O usted, a lo bambi, cree que lo del “chip papa” maracucho fue una equivocación? Júrelo… un globo de ensayo.

Y en esta falsa comedia de las equivocaciones, el último capítulo, por ahora, son los aviones de la Gente del Petróleo.

Y quiero aclarar algo, los GDP no podemos comprar aviones de guerra porque no tenemos dinero. No nos han pagado las prestaciones, ni los salarios caídos, ni siquiera la caja de ahorros. De casualidad compramos comida. Sépanlo.

Sólo en  Venezuela, habemos más de 15.000 y nos persiguen y no nos dejan trabajar. Acepto debate.

Para comprar aviones de guerra, necesitaríamos disponer por lo menos del  desaparecido Fondo de Jubilados de PDVSA. ¿Dónde están esos reales?

En lugar de chillar porque y que compramos 18 aviones, deberían resaltar que los técnicos que ellos desecharon, levantaron la industria petrolera en Colombia. Claro, a los comunistas no les interesa la calidad de gestión.
Por ello, esta calamidad, es inducida. Y su reverso… no lo dude, la democracia.

martes, 4 de junio de 2013

LA ABUNDANCIA DE LA ESCASEZ



Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 101

 
Ni al régimen más oligarca y oprobioso que haya existido en Venezuela, le ha faltado el papel higiénico. Somos el hazmerreír de la prensa internacional. Y si fuera sólo el papel higiénico. Usted lo sabe, la lista es gigantesca. Ya es más lo que no hay, que lo que sí hay. Han convertido a Venezuela en una potencia…de la escasez. Paradójicamente, lo único que abunda.

Y ahora, la tarjeta de racionamiento. Maracaibo está siguiendo el ejemplo que La Habana dio, con más de cincuenta años de retraso. Por esta ruta, pronto llegaremos al trueque.

Ya nos acostumbramos, aunque usted no lo crea, a que el presidente viaje pidiendo comida para Venezuela. Petróleo por yuca. Petróleo por aceite.  Cambio barriles de petróleo por papel higiénico. Rockefeller se volvería a morir… de la risa.

Maduro solicita, con la mayor naturalidad a los empresarios de otros países - tan capitalistas, burgueses, crematísticos y competidores como los venezolanos- que vengan a producir a Venezuela.

No me defienda compadre - dicen los empresarios venezolanos, a la vez que cierran sus empresas y mandan al cacareado pueblo bolivariano, al hambre. Mientras todos los presidentes latinoamericanos viajan rodeados de empresarios nacionales, buscando negocios para que su gente pueda trabajar y comer y vivir, el nuestro marca distancia con los “oligarcas”.

La filosofía de la “revolución” es no hay. Con razón el país está “polarizado”, porque allí si hay. Si de verdad quisieran producir, le hubieran tomado la palabra a Lorenzo Mendoza y entregado dos o tres empresas quebradas, hechas en socialismo. ¿Por qué no lo hicieron?

Muy simple, para esta “revolución”, el negocio es la escasez. Igualiiito a Cuba, no se desengañe. En ese país todos los negocios, o son del Estado, o son extranjeros. Y nosotros, vamos por el camino de nuestros jefes. 

La razón es muy simple, si fuéramos un país próspero, hubiera gente rica y gente acomodada, no dependiente de las prebendas del Estado. Y eso… no le conviene a las autocracias, cuyo desiderátum es mantenerse en el poder para toda la vida. Por ejemplo, Fidel, maestro y modelo. El dictador por antonomasia.

Escasea la comida, el papel higiénico, los carros, los servicios, la gasolina, el dólar. ¿Habrá algo? Pura inopia.

Y puro engaño. Goebbels va resultando un niño de pecho. Lo han superado con creces. Cuando devalúan la moneda…la ajustan. Cuando expropian las emisoras de radio… democratizan el espectro. Cuando agreden a los diputados… son las víctimas. Cuando Ortega insulta a la oposición venezolana… está ejerciendo su latinoamericanismo bolivariano. Cuando le erigen una estatua a Marulanda… están haciendo justicia por un prócer. Cuando Capriles es recibido por Santos… se ha colocado una bomba en las relaciones.

Así, este escribidor no salía de su asombro cuando, luego de comprar carne a 110 Bs. el kilo, descubrió que el gobierno la había incrementado en un 20%... hasta treinta y pico.

¿Será que me robó el carnicero? ¿O que yo vivo en otra dimensión? Lo único que les falta es que nos digan, al revés que Carlos Andrés Pérez, que tenemos que administrar la escasez con criterio de abundancia.

NADA ES CASUAL

Todo les va saliendo a la perfección. La “revolución” comenzó retirándose de la Comunidad Andina. Hay que recordar que la frontera San Antonio- Cúcuta, fue una de las más prometedoras del mundo. ¿Se ha medido la pérdida de productividad por esta acción?

Luego el ALBA. ¿Ha traído algún beneficio para Venezuela?

La destrucción de PDVSA, tampoco es casual. “Yoprovoquéelparo”. Seis millones de barriles, que deberíamos estar produciendo para honrar nuestro volumen de reservas, implicaría poder económico de mucha gente. Y eso… va contra la autocracia. 

Y las invasiones a haciendas productivas para transformarlas en eriales, las expropiaciones generadoras de desempleo, el marasmo de las empresas socialistas,  el chaz, ¿le habrán pagado a aquel señor?, fueron aquellos vientos que  trajeron estas tempestades: la inflación más alta de América, la sima de producción, la violencia. Nada fue casual.

Se trata de la estrategia de destrucción nacional, para comerte mejor. Una mesa de tres patas. El control y la escasez, las dos primeras. Y la otra: la suma de licuefacción de los poderes, árbitro electoral parcializado, sectarismo, exclusión. Es decir, la tercera pata es la escasez… de derechos.

Hay que entender que la Renta Petrolera ha sido mal usada, para montar la autocracia. No comprender es actuar como los bambis de Bambilandia, aquel país donde los niños eran felices. Insisto, pilas y guáramos son, más que nunca, que nuestras primeras necesidades.

Es imperativo que transformemos a Venezuela en el país de la abundancia. Tenemos con qué.