miércoles, 30 de marzo de 2016

LOS PERROS DEL IMPERIO

        
 Rafael Gallegos    Blog núm. 240


Me pareció maravillosa la prioridad que le dio el gobierno a la siembra de conucos, terrenos baldíos, terrazas, balcones y cualquier huequito. “Contra hato, conuco” podría ser un lema muy didáctico para una campaña electoral. El pueblo no puede seguir dependiendo de los capitalistas del campo, ni de su malévola distribución, ni de sus oprobiosas leyes de oferta y demanda que hacen de la comida una mercancía. “Los conucos al poder”.

Ahora, gracias a la agricultura urbana  cada quien podrá sembrar su comida. Nuestros alimentos irán directamente del  balcón a la boca. Sí, hombre nuevo y mujer nueva, haremos mercado en nuestra propia casa, sin tener que pararnos de madrugada para introducirnos en esas humillantes colas de los supermercados, producto de la guerra económica. La manera revolucionaria de hacer mercado en el futuro, será levantarse, tomar café sembrado por nosotros mismos o “truequeado” con cualquier vecino por nuestras caraotas o ñames,  y luego escoger el almuerzo en el conuco de balcón, o en el área común del edificio.

Sabiduría ha demostrado el Presidente de la República al meter presos a los gerentes de los establecimientos que esconden la comida y se la  entregan  a los dueños de los restoranes de ricos, aunque un deslenguado me dijo que ahora todos los restoranes son de ricos porque una hamburguesa en la calle cuesta mil bolívares. Y bien privados de libertad están porque también negocian con los bachaqueros, esos capitalistas oportunistas que la “revolución” debe reeducar a tiempo. ¡Plomo al hampa de los supermercados!

El conuco de huequito nos permitirá liberarnos de la inflación inducida  por el imperio. Ahora la comida nos saldrá gratis.  ¿Y los costos?, se preguntará usted. Pues muy simple, en primer lugar no estaremos con esa farsa de los malos empresarios, o sea los que no comulgan con la “revolución”, de solicitar dólares. Ya lo dijo clarito el Presidente: no hay dólares para los empresarios. Y tiene toda la razón. Gastaremos puros bolívares en la producción de comida de balcón. Además, y esto es un notición, el Alcalde de Caracas  nos va a comprar toda la comida que nos sobre a los conuqueros, y con eso pagaremos los costos. Elemental querido Watson. Pura economía socialista, de esa que ignoran esos economistas opositores de la asamblea adeco burguesa.

Y tendremos de todo en el balcón. Como si estuviéramos en el imperio con todos los “aranqueles  fules” (enchufado dixit).
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La gran ventaja de estas siembras es que no necesitan mucha luz, escasa por los apagones provocados por iguanas, lagartijas, conspiradores  y ahora por culpa de ese Niño, que Dios me perdone,  creo que fue educado en el imperio para que a los hombres nuevos y nuevas nos falte el agua y la luz y comencemos a dudar de la eficiencia de la revolución.
El otro día un deslenguado me sacó de mis cabales.

-      Ese Lenin, comandante eterno de todos los comunismos, será muy alumbrado – me dijo el deslenguado de lo más prepotente - pero se equivocó cuando dijo aquella barbaridad de que la revolución marcha al ritmo de la electrificación.

-     -  ¿Por qué?- le pregunté con curiosidad.

-   -   Porque en Venezuela la revolución marcha a son cubano de los apagones.

-      - ¿Por qué? – repregunté.

-      - Si no hay apagones la gente puede producir y salir de la pobreza hacia la clase media, y eso no les conviene porque  después se vuelven escuálidos y no votan por ellos.

-      - Chico yo creí que ya no quedaban opositores- le comenté molesto.

-     -  Bueno, a pesar de tanto preso, exiliado y huido, todavía quedamos- me dijo con una sonrisa que me molestó.

-     -  Con hambre y sin empleo con Chávez me resteo – le repliqué, y hasta le grité.

PASTEL DE CHUCHO

Gracias a este conuquismo leninismo, además de vegetales, también sembramos peces. Tenemos una pecera en la sala  y criamos tilapias. Eran varias; pero se me murieron y quedó una. Grandotota. Mi hijo la agarró de mascota y hasta le puso nombre: Chucho.

Como no podíamos comer carne por la Semana Santa (y a decir verdad por los dos mil bolos el kilo) se nos ocurrió hacer un pastel de pescado. Cuando mi hijo se enteró armó un berrinche. Te comiste mi mascota- me dijo. Me hizo sentir como si me hubiera comido su perrito. Es que, literalmente, nos comimos… un pastel de Chucho.

LAS OSCURAS GOLONDRINAS

Ese tal Bécquer como que era medio cegato. Y que volverán las oscuras golondrinas en su balcón sus nidos a colgar. Las oscuras golondrinas llegaron a mi balcón; pero no eran golondrinas sino zamuros. Y se comieron mi conuco.


No lo dudo, el imperio adiestró y me mandó zamuros para el balcón y acabaron con mi cosecha. Igual el imperialismo envió ratones y perros para las  áreas comunes del edificio, que además de orinarse, se comieron las verduras. Y yo no lo dudo, esos perros son… perros del imperio.

miércoles, 23 de marzo de 2016

LA ISLA DE CUBALÁPAGOS

                
 Rafael Gallegos    Blog núm. 239


Cuando Charles Darwin visitó las Islas Galápagos le pareció estar ante un mundo congelado en el tiempo. Especies nunca vistas, como las iguanas marinas, el carmorón – un pájaro que no vuela -, los pinzones que luego fueron bautizados como de Darwin, los gigantescos  galápagos, y rarísimos  mangles, flores y  cactus. El científico tomó notas y embarcó algunas especies. Ese material le sirvió de base para su monumental Teoría de la Evolución de las Especies, que además de revolucionar  el conocimiento humano, exasperó a las encopetadas damas británicas al afirmarles su familiaridad con los monos.

El presidente Obama, en su reciente visita a La Habana ha debido compartir el “frio” del naturalista Darwin, al observar una ciudad congelada en el tiempo con sus pasajeros amontonados en camiones, sus calesas tiradas por mulas o el parque automotor antiguo, donde los vehículos más modernos son Ford o Chevrolet de los cincuenta. Complementando con la vista de los edificios, tal vez Obama se sintió trasladado a la época de Batista. “Sesenta años os contemplan”, ha podido el presidente norteamericano parafrasear a Napoleón Bonaparte con su “cuarenta mil años os contemplan”, frente a las pirámides de Egipto.

Y eso que a Obama le mostraron una ciudad edulcorada.

- ¿Y tanta alharaca para esto?-  se habrá preguntado el presidente pensando en el casi fatídico octubre de 1962, cuando el mundo no dormía esperando el para muchos inevitable choque de Estados Unidos y la Unión Soviética, por el asunto de los misiles nucleares instalados en Cuba, que hubiera ocasionado el acabose de la raza humana. Y tal vez pensó en la fracasada invasión de Bahía de Cochinos, cuando la vigorosa revolución cubana los puso en ridículo ante el mundo. -  ¿Tanta alharaca para tanta pobreza…? – se habrá repetido el presidente.

Y eso que no puede entrar en el cerebro, ni sentir las necesidades y frustraciones de los miles de cubanos que a través de los años de revolución, han preferido arriesgar su vida ante las fieras fauces de los tiburones, que enfrentar al comunismo cubano.

“Cumplimos cuarenta y siete, de sesenta y un derechos humanos” – respondió desfachatadamente el presidente Castro a la pregunta de un periodista. Habló de las maravillas en sanidad y en educación de la isla. Se jactó  de la igualdad de género. Que se le paga igual a los hombres y a las mujeres por trabajos similares.

-      Tiene razón Raúl – me dijo un deslenguado  que estaba a mi lado – a los hombres y a las mujeres les pagan lo mismo: una miseria. Y sin dejarme reaccionar, hiló con otra frase: Cuba tiene el mejor coeficiente Gini (de igualdad) en el mundo. Todos son iguales en  la pelazón… menos los enchufados de la nomenklatura -  finalizó el deslenguado.

EL ÚLTIMO COMUNISMO

Luego del “auto suicidio” de la URSS, encabezado por Gorbachov, la caída de las piedras del Muro de Berlín  y el vertiginoso salto de talanquera de China hacia el capitalismo, cuesta creer que el comunismo cubano sea algo más que  un proyecto de poder forever para “comerte mejor” al pueblo. Ya van quedando, como diría Diego González, como un Parque Temático. Veamos:

En Cuba no existe propiedad privada sino propiedad estatal. La vivienda es propiedad del estado. Los medios de producción industriales y agrícolas, son del Estado y sumamente ineficientes. Ya es un borroso recuerdo la alta producción de azúcar, de tabacos, etc. Los sueldos son de los más bajos del mundo. Las  elecciones son mono partidistas y el Poder Popular depende – al igual que en Venezuela- del gobierno central. No hay libertad de expresión. O sea… totalitarismo en el siglo XXI. Totalitarismo y pobreza.

El régimen cubano botó la hoz y dejó el martillo, para “martillar”, primero a la URSS y luego a la desvencijada Venezuela. Ahora buscan otra salida con su archirrival Estados Unidos.

Por TV vimos la represión  a las maravillosas  Damas de Blanco. Igual que en Venezuela, mandaron a fichas del régimen a atacarlas y desprestigiarlas, sin respetar su elemental derecho de protesta. Puro derecho inhumano. Gloria a la oposición cubana, héroes del siglo XXI.

En Cuba pueden esperarse cambios económicos, producto de la creciente interacción con el próspero exilio, el internet y la empresa privada que generan estos tratados.  Obama y el Papa son catalizadores de este proceso, cual Reagan y Juan Pablo II en la URSS. De la ancianidad de los Castro y de la revolución, puede surgir una nueva era.

PREGUNTAS AL VOLEO

¿Dejará Cuba de ser una Isla Galápago de la política? ¿Qué rol juega la “martillada” provincia de Venezuela en este proceso?  ¿Soltará Raúl los presos de la lista? ¿Hasta cuándo los Castro seguirán con el bloqueo… a la democracia cubana?
La historia, no se detiene.



miércoles, 16 de marzo de 2016

HOMBRE NUEVO, DE PAQUETE

           
 Rafael Gallegos    Blog núm. 238

HOMBRE NUEVO, DE PAQUETE

Qué de cosas tienen los revolucionarios. Y que  crear un hombre nuevo. Fidel Castro y el Che Guevara nos lo prometían hace sesenta años. Presumo que adelantaban la creación un hombre comunista, fidelista, guevarista, raulista, pro soviético, anti yanqui  y sobre todo, un corderito incapaz de contradecir a Fidel Castro. Un hombre cuya vida transcurriera entre pionerito cuando niño y sumisa ficha del partido en su adultez. Acostumbrado a leer el prodigioso diario Granma, donde no hay variedad de ideas porque sólo se expresan las únicas que valen la pena: las del partido.

Las aguerridas mujeres como las Damas de Blanco, la admirada bloguera Yoani Sánchez, o los diversos grupos  de oposición y resistencia, constituyen inexplicables alteraciones del ADN marxista que traen de cabeza a los revolucionarios. ¿Cómo es posible – se preguntan-  que esos mutantes exijan esas desviaciones pequeño burguesas como libertad de expresión, elecciones con más de un partido, alternancia de poder y sobre todo esa babaridad que llaman propiedad privada? Y se sorprenden cuando miles de cubanos huyen y prefieren morir en las fauces de los tiburones que vivir en el comunismo.

Venezuela, fotocopia borrosa de la  revolución cubana, no podía quedarse atrás. Y han formado al hombre y la mujer nuevos, nuevecitos, de paquete, como diría Don Francisco.
Seres que rezan diariamente su propio Credo Bolivariano: Creo en Chávez, Comandante Eterno Creador de la Revolución Bolivariana. Creo en Fidel, su único padre. Creo en mi Comandante que fue concebido en el árbol de las tres raíces por la obra de Bolívar, Zamora y Simón Rodríguez. Nació el 4F en parto de balas… padeció el 11 de abril, fue encarcelado y condenado a muerte, descendió a La Orchila.  Al tercer día volvió volvió volvió sentado a la derecha de Dios- dado y recuperó la presidencia…

Los “revolucionarios” creen que los escuálidos, vende patrias y traidores, que han sido confundidos por el imperio, deben expiar culpas y arrepentirse. Rezar diariamente el Yo Pecador: Yo pecador confieso que me he desviado, que no he entendido que bajo la escasez, la inflación y el hambre yace la  revolución bonita de un gigante. Que he pecado de pensamiento, palabra y obra. Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Por eso ruego a los ángeles y demonios, y  a los santos y corruptos y enchufados de la  revolución, que intercedan por mi ante los jefes de Cuba para que me concedan el perdón de mis pecados contrarrevolucionarios. Que me perdonen por creer en la resurrección de la democracia y descreer de la guerra económica, por quejarme cuando mis hijos no tienen leche ni medicinas, por haber perdido la fe en la “revolución”, por creer que la inflación es inducida; pero por el mismísimo gobierno. Yo pecador me confieso confundido, por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa…

PRIMICIA

El hombre nuevo venezolano ya está en la calle. Y aunque usted no lo crea, puede ser… usted mismo.

La salud del hombre nuevo venezolano es mejor que la de los hombres de la oprobiosa cuarta república. Cero colesterol porque ya no come huevos por inalcanzables, ni salsa de tomate porque no hay, ni carne sin comentarios, ni mantequilla a 800 Bs, ni azúcar otra vez sin comentarios. Además, el hombre nuevo y la mujer nueva tienen mejores coronarias por caminar infinitas cuadras buscando comida.

El hombre nuevo venezolano tiene un  hígado maravilloso porque ahora no toma aguardiente. No  bebe whisky  20.000 bs, ni ron 4.000 bs,  ni cerveza porque  no hay. ¿Qué te pasa Lorenzo?

Y el hombre nuevo ahora es más sano porque no se trasnocha en discotecas, muy caras. Ni sale de noche por los atracos y le queda más tiempo para estar con su familia y dedicarse a sembrar cachamas y tomates en el balcón y en la sala.

Un vecino hombre nuevo me comentó el otro día que estaba feliz por su primer tomate de balcón. Que quiso celebrar tomándose un bloody mary, pero la vodka estaba demasiado cara, así que decidió hacer una ensalada y su esposa le dijo que un tomate no hace verano.
El gobierno ha creado, para reforzar valores “revolucionarios” en el hombre y la mujer nueva, su propio Diccionario de Culpables: Tengo hambre… guerra económica. No hay medicinas… el imperio. El pasaje está muy caro… Uribe. Me atracaron… los paramilitares. No le puedo pagar el colegio a mis hijos… la CIA. Tengo la nevera vacía… Capriles. Se me va toda la plata en comida…Ramos Allup.

-      ¿Tendrá Maduro la culpa de algo? - le pregunté a mi amigo hombre nuevo, como quien no quiere la cosa.

-       Nooo chico, cómo se te ocurre, el presidente trabaja día y noche, ni duerme para sacarnos de este atolladero donde nos metieron los corruptos de la cuarta república.


O sea… zombi nuevo, de paquete. 

miércoles, 9 de marzo de 2016

CHAVISMO Y GOMECISMO, DOS REGÍMENES PETROLEROS

                  
 Rafael Gallegos    Blog núm. 237

Cipriano Castro rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos en junio de 1908. La Legación de Brasil quedó encargada de los negocios. Cuando Castro enfermó y viajó a operarse, dejó a su compadre Juan Vicente Gómez encargado del poder. Las presiones para tumbar al “fefe” eran enormes. Nacionales e internacionales. Gómez pareció decidirse al leer un  telegrama  que le envió el Cabito al gobernador de Caracas: “la culebra se mata por la cabeza”. “Ajá, querían matarme muérganos”, les dijo al gobernador mientras lo lanzó  por una escalera, y al ministro del interior alzándolo por la bragueta, cuando los encontró en la Casa Amarilla. Eran los albores del golpe contra Castro. Previamente Juan Vicente mandó al  canciller Jesús Rojas Paúl a la Legación de Brasil para solicitar a Estados Unidos barcos protectores en La Guaira. USA envió cuatro barcos. Así comenzó Gómez, bajo la protección norteamericana.

Hacía pocos años Teodoro Roosvelt, el del “Destino Manifiesto”, le había arrebatado a España sus colonias de Cuba y Puerto Rico  y además, había promovido la Independencia de Panamá a objeto de construir el Canal. “I took Panamá”, dijo Roosvelt, el mismo que se refería a Cipriano Castro como “monito villano” y que al referirse a Somoza decía “es  un hdp… pero es nuestro hdp”.

La astucia de Gómez fue entender su rol. No era un amo sino un cachorro del poder. Tal como tituló mi inolvidable padre Rafael Gallegos Ortiz en su libro: “El cachorro Juan Vicente Gómez”. Muestra de ello fue todo su régimen. A Gumersindo Torres, autor de la Ley Petrolera de 1920, lo destituyó por presiones de las transnacionales descontentas con ésta, y  le dijo a los norteamericanos: “hagan ustedes las leyes, porque son los que saben de petróleo”. Así continuaba el festín iniciado con la llamada por Betancourt “danza de las concesiones”, cuando se entregaron a amigos y parientes del dictador inmensos lotes de terreno que casi al otro día eran vendidos a las transnacionales. A la muerte de Gómez, los impuestos que pagaban las petroleras en Venezuela eran muy inferiores a los de México. En medio de tuberculosis, analfabetismo, toneladas de presos y torturados  y un promedio de vida de 34 años, se mantuvo la dictadura de Gómez, con el apoyo de las empresas petroleras. Mano dura con los venezolanos y actitud blandengue con el verdadero poder.  Gómez, un dictador petrolero.

Por su parte, el chavismo también ha tenido como soporte al petróleo. Desde un foco diferente. Al ganar Chávez las elecciones, el Estado Venezolano (o Petroestado) disponía de ingentes recursos. Le tocó  el mayor boom petrolero de la historia. Usó la Renta para consolidar un increíble desastre. Cual carnaval disfrazó la repartición y dilapidación de recursos… de economía próspera. Disfrazó al árbitro electoral, chavista y ciego ante el abusivo ventajismo gubernamental… de elecciones opacas y “tramparentes”. Disfrazó la participación popular… de Consejos Comunales, oficialistas y dependientes de  directamente de Miraflores. Sin disfraz, una jurista del régimen planteó descaradamente que la separación de poderes era innecesaria y los magistrados gritaron “uh ah Chávez no se va”. Además, con base en prebendas petroleras, consiguieron liderar al Caribe y buena parte de América Latina. Puro petróleo. “Mi palacio, mi avión, yo tengo guardados unos milloncitos por ahí”. El mejor ejemplo de Jequismo leninismo. La renta petrolera usada para destruir un país, en aras de un  proyecto de poder.

Ahora sin petróleo, boquean. NO podía ser de otra manera.

DESENLACES

Al morir Gómez, los venezolanos tuvimos la suerte de que el terrible Eustoquio Gómez no pudo materializar sus ambiciones sucesorales. El general López Contreras, a pesar de ser un hombre del régimen desde  la llamada invasión de los sesenta, comprendió que el gomecismo ya no tenía sentido. Disminuyó su período presidencial de siete a cinco años (ojo, Presidente  Maduro) y se embarcó en la transición. Allí radicó la grandeza de su figura histórica.

En el chavismo, muere el líder y lo sustituye Nicolás Maduro. Bajan estrepitosamente los ingresos petroleros. El modelo colapsa. El apoyo popular se va al suelo. Y los “amigos” internacionales confirman que amigo, el ratón del queso. El régimen no funciona, porque se le acabó el soporte petrolero.

El chavismo ha escrito Renta Petrolera con R de Ruina y ya lleva diez y siete años, el  63% de los veintisiete de la oprobiosa dictadura de Gómez. El daño es tan gigantesco que pueden parafrasear la ranchera: con la renta o sin la renta ya no puedo ser el Rey.


Llegó la hora de gobiernos que se soporten en lo que se soportan todos los países prósperos: D de democracia, E de Estrategia y  G de Gerencia.  Y es urgente, porque Venezuela… no da más.

miércoles, 2 de marzo de 2016

CUANDO LA COMIDA SE COME AL PUEBLO

Rafael Gallegos    Blog núm. 236

Venezuela está al revés. El presidente se declara en rebelión ¿contra él mismo?, porque las rebeliones hasta donde uno conoce, son contra la autoridad. Con la sorprendente CAMIMPEG, los servicios  petroleros  los operarán los militares, tal vez mañana le pidan a los petroleros que compren los Sukoil. El gobierno, desesperado por divisas, regala nuestros recursos mineros. A la Polar, el último mohicano de la comida,  la satanizan mientras endiosan sus quebradas empresas, como si quisieran que nos comamos los unos a los otros. Paradoja: en lugar que el pueblo se coma la comida, han logrado que la comida se coma al pueblo.

Porque el pueblo, desesperado, tiene dos alternativas: hacer gigantescas colas para comprar cada vez menos comida, o adquirir alimentos a precios inalcanzables. El presupuesto cada vez más escuálido, se consume fallidamente en comida. Y esto, además de nerviosismo, es hambre. Y hambre es niños desnutridos  y padres hambrientos…. y desesperados para comenzar.

El gobierno no da signos de cambio. Se dedica en televisión a declarar auto rebeliones, a insultar a los empresarios, a echar agua bendita a Ramos Allup, o a proponer la cría de gallinas en apartamentos y la siembra de cachamas en tobos de plástico. Qué pena… ajena. Imitan a los jerarcas de Bizancio, que mientras los invasores les tumbaban los muros de la ciudad, se reunían para discutir cosas tan intrascendentes como la carcajada del diablo, el tamaño de los pelos del pubis, o el sexo de los ángeles. No se dan cuenta que su salida de esta precaria situación, se debate entra la renuncia y el brinco de talanquera. Lo demás es hambre. Y el hambre es la peor consejera.

QUINTACOLUMNAS DE LA GUERRA ECONÓMICA

Siguen inventando  cuentos como el de la “guerra económica” o frases como “con hambre y sin empleo con Chávez me resteo”, pretendiendo que el pueblo, como si fuera bobo, se los crea. Si existiese la  guerra económica, los “revolucionarios” serían no lo duden, los quintacolumnas. Aquellos individuos que penetraban al bando enemigo para destrozarlo desde adentro. Quintacolumnas al ritmo de “exprópiese” que significa “destrúyase” y si hoy no producimos comida es porque acabaron con el parque empresarial. Quintacolumnas que se retiraron  de la Comunidad Andina para acabar con  el mejor mercado no petrolero de Venezuela. Quintacolumnas que multiplicaron por cuatro la moneda circulante, pulverizando el bolívar y generando esta inflación record mundial. La comida se está comiendo al pueblo. Todo desde adentro, como el destroce a Pdvsa y de las empresas de Guayana. Nos aproximamos hacia la el record más nefasto de la “revolución”: la primera hambruna de un país petrolero.

Y después no le echen la culpa a nadie, la  guerra económica la provocaron, la manejaron y fungieron como quintacolumnas. Pura destrucción estratégica, como el modelo cubano, que aquí no cuaja porque somos cabeza de continente y  sobre todo, un pueblo demócrata. Aquí quien no nació en democracia, se crio en democracia.

SI NO TIENEN PAN QUE COMAN TORTAS

Cuentan que cuando a la Reina Antonieta de Francia, le dijeron que huyera porque el pueblo estaba hambriento y amotinado reclamando pan en las puertas de palacio, ella dijo: “si no tienen pan, que coman tortas”.

La Reina de Francia había llevado una vida muy disipada, llena de lujos, mientras el pueblo de París pasaba hambre, padecía una astronómica inflación y el valor de los billetes se le deshacía en las manos. Ah! y no había pan. El humor de los franceses la moteó Madame Déficit. ¿Quién será Míster Déficit en Venezuela?

Su esposo, el Rey Luis XVI, no se daba por enterado de la crisis. Botó a los ministros de Economía que le alertaron acerca del problema. Se negó a tomar medidas conducentes para hacer manejable el déficit. Y no tuvo capacidad para vislumbrar que el modelo se había agotado. No quiso brincar la talanquera, lo que tal vez lo hubiera salvado. Como los de jefes de Bizancio y otros de los que no quiero acordarme, vivía en las ramas. Lo de él era la mecánica y la carpintería. No tenía ni idea de lo que significaba gobernar. Le pasó igual que siglos después a su colega Nicolás (el Zar de Rusia), que tampoco interpretó su momento y cayó en las manos del despiadado Lenin.

El Rey de Francia no interpretó su hora. Por cierto cuando quiso huir ya era demasiado tarde. Lo capturaron, lo devolvieron a prisión y el resto es historia.

Los franceses se cansaron de que la comida se los comiera, y al Rey, que no supo leer su momento histórico, el pueblo le leyó la cartilla en el momento menos pensado. Y los venezolanos ni siquiera podemos comer tortas, porque además de harina tampoco hay huevos. O sea…