miércoles, 26 de noviembre de 2014

RETAZOS DEL JOVEN GABO

  
Rafael Gallegos            Blog. Núm. 174

La vida de Gabriel García Márquez, para muchos el Cervantes del siglo XX - aunque para otros, Cervantes fue el Gabo del siglo XVI – está signada por los acontecimientos históricos de su tiempo. Leyendo y releyendo biografías y autobiografías del Nobel, no aguantamos la tentación de contar algunas anécdotas de la juventud, como si fueran retazos, de esa fascinante vida.

Comenzaremos por decir que a Gabriel lo trajo al mundo una comadrona venezolana. Sí, la Sra. Juana de Freites, esposa de un coronel Marcos Freites, perseguido político en Venezuela por el régimen del dictador Juan Vicente Gómez. Parece un sino venezolano, hasta este siglo XXI, eso de persecuciones y exilios. Y claro, no es extraño que algunos venezolanos vivan en Colombia, esperando que pasen las inacabables tormentas autocráticas. Total, ambos países son hermanos de padre, y limítrofes.

Ya en Aracataca  había pasado su exilio el venezolano  Manuel Vicente Romerogarcía,  telegrafista, general, periodista y sobre todo escritor de la célebre novela “Peonía”. Allí murió en 1917, huyendo del dictador Gómez. Tenía  53 años  y fungía, sin mucho éxito, como licorero y agricultor.

Gabo fue criado por sus abuelos. Curiosamente igual a otro monstruo literario latinoamericano, Rubén Darío, criado por sus tíos abuelos. Su madre dejó de vivir con él desde su año de vida, hasta cumplidos los diez. Lo criaron los abuelos maternos Nicolás Márquez y Tranquilina Iguarán Cotes. Su abuelo era coronel – como el tío abuelo de Rubén Darío -  y fue como su padre. Es tal vez el personaje que más enriqueció su obra. Buscando oportunidades llegó a Aracataca.

Allí pasó la vida y murió cuando el Gabo tenía nueve años. Tal vez parte de ese abuelo fue el también coronel Aureliano Buendía, que al igual que éste hacía pececitos de colores. Seguramente Nicolás también fue el coronel que no tenía quien le escribiera, ya que como que el coronel de la fábula, pasó la vida esperando inútilmente  su pensión  de guerra.

En “El amor en los tiempos del cólera”  su abuelo estaba presente en Lorenzo Daza, el suegro de Florentino Ariza. En la vida real, el coronel se negó a  que su hija Luisa, madre del Gabo,  se casara con Gabriel Eligio García, e hizo lo imposible por retrasar esos amores contrariados. Por cierto, inútilmente, ya que la boda sucedió por encima de los obstáculos y Doña Luisa tuvo once hijos.  

Kafka le abrió las puertas. Uno de sus primeros relatos fue, estando en el liceo, acerca de una niña transformada en mariposa. Alguien lo comparó con Kafka, su Metamorfosis. Sin embargo, él no lo había leído. Cuando lo hizo, en una traducción de un escritor argentino llamado Jorge Luís Borges; el Gabo y que se dijo: carajo,  así es que yo quiero escribir. Kafka le abrió el camino para aflorar todas esas ideas que como los duendecillos de la “Introducción Sinfónica” de Becker,  se amontonaban  en las puertas de su cerebro, para salir al mundo vestidos en  forma de palabra.

Roosvelt y El Cid Campeador. En 1945, siendo un estudiante de bachillerato, pronunció un discurso referido al final de la Guerra. Dijo que Roosvelt, tal como   El Cid, había ganado su última batalla después de muerto. Ya se vislumbraba en el futuro Nobel, el atronador poderío de sus palabras.

Su madre confiaba en el futuro escritor.   Un día le dijo: dicen que si te lo propones, serás un buen escritor. Y él le respondió que ya los grandes escritores no los hacían. Sin embargo, su gran deseo, era ser el mejor del mundo. Y vaya que lo logró.

Cuando cumplió 21 años, sus familiares le regalaron una máquina de escribir. La empeño para beber aguardiente y jamás la pudo buscar, ya que la casa de empeño resultó saqueada y quemada en el Bogotazo.

A Gaitán lo mataron a una cuadra de la pensión donde vivía García Márquez. Éste llegó al sitio luego que se habían llevado al moribundo. Encontró a un amigo en el zaperoco, quien sabía que Gabriel  no era fan del líder asesinado, porque estaba mucho más a la izquierda políticamente. Le dijo, qué haces aquí si tú no eras devoto de Gaitán.

-      Qué quieres que haga, si quemaron mi pensión y perdí mis relatos.

Las malas lenguas dicen que el Gabo en los saqueos, se “encontró” un maletín de piel bellísimo y muy fino…

Más de una vez durmió en fríos parques. En Barranquilla vivió en un burdel. Se hizo amigo de las niñas. Les hacía cartas, les cantaba, compartía desayunos. Pura sobrevivencia.
Su vida fue un Realismo Mágico, como su obra. Por cierto, ese término lo acuñó el gran escritor  venezolano Arturo Uslar Pietri.

Ya en la temprana cincuentena, le otorgaron al Gabo  el merecidísimo Premio Nobel. Le dijeron que  “Cien años de soledad”, era tan extraordinaria, que por sí sola, bastaba para otorgarle tamaño premio.  


Gloria al Gabo.  

miércoles, 19 de noviembre de 2014

SHAKESPEARE IN LOVE_NEZUELA


Rafael Gallegos            Blog. Núm. 173

“La vida es un escenario y todos somos los actores”, dijo el dramaturgo William  Shakespeare. Esta “revolución”, tan chespiriana ella - y lo digo en serio- tiene, un alto contenido teatral. La verdad es que ni siquiera al mismísimo Shakespeare se le hubiera ocurrido esa propuesta de pacto de sangre que le ha ofrecido Maduro a “su pueblo”,  a objeto de profundizar la “revolución”, léase socialismo y reléase inflación, escasez, inseguridad, desempleo, represión y hambre.

Pactos de sangre, recuerdo de la infancia, cuando nos puyábamos el índice con una aguja y luego chocábamos las cortadas haciendo un juramento como “hermano de sangre”, o prometiendo solemnemente que quien muriera primero, desde ultratumba le pellizcaría los  pies al otro. Cosas de muchachos. Pero jamás se me ocurrió, y creo que a Shakespeare tampoco,  ese pacto entre personas mayores y menos que menos… entre gobernantes y gobernados. Habrase visto.

Muy diferente  a los pactos con el diablo, esos sí se realizaban, o realizan, con protagonistas adultos. La literatura los  ha recreado ampliamente. Por ejemplo, en “Fausto”, “Piel de Zapa”, o en el famoso “Retrato de Dorian Gray”. También la historia nos relata el pacto que hizo Eva con el diablo disfrazado de  culebra, metiendo en  tremendo paquete  a la humanidad, por los siglos de los siglos.

Con este pacto de sangre, la “revolución”, dejó atrás a Shakespeare. Tal vez algún día también le digan analfabeta, como a  Vargas Llosa. Porque no se trata sólo de este aspecto, sino de buena parte de su obra. Por ejemplo, en Romeo y Julieta, las peleas entre los Capuleto y los Montesco, parecen de niños de pecho ante la extrema polarización que ha provocado esta “revolución” en Venezuela. Familias divididas, amistades perdidas, odios, exceso de caínes. Ojalá que si aparecieran en Venezuela algún Romeo y alguna Julieta, pudieran encontrar caminos para el amor nacional y claro, sin ese trágico final.

Si Shakespeare viviera en Venezuela, seguramente hubiera descrito el drama  de Rojito Montesco y Azulito Capuleto, coloque usted cual sería varón y cual hembra, en lugar de Romeo y Julieta.

En cuanto a Hamlet, seguramente el dramaturgo se hubiera sorprendo al observarlo, pálido y casi que como un como un actor de reparto, ante la teatralidad de esta “revolución”.
Su Hamlet, fue un personaje que vio el fantasma de su padre, quien le  explicó que su madre lo había asesinado en complot con su tío, que era el nuevo Rey.

Algo huele podrido en Dinamarca, concluyó el gran autor. ¿Qué hubiera concluido si hubiera olido a Venezuela?

Queda la duda de si el sorprendido Shakespeare hubiera utilizado pajaritos en lugar de fantasmas. Claro, no se le puede pedir peras al olmo. El inglés no era Esopo, para crear fábulas.

Tal vez, enamorado de las posibilidades teatrales de Venezuela (Shakespeare inlove_nezuela), hubiera metido todos sus dramas en el  mismo saco.

Y su Hamlet declamaría “ser o ser” (chavista) mientras recibía instrucciones de un ave. Y los actores  harían más farsas que todos los personajes chespirianos juntos.

Con su cara bien lavada y como si no rompieran un plato, esos actores pregonarían que ser rico es malo mientras se enriquecían groseramente… culparían a la oligarquía de la guerra económica mientras “autosuicidaban” la economía venezolana… hablarían de justicia mientras culpaban de cualquier cosa – sí y solo sí- a los enemigos del gobierno y mientras, al mejor estilo franquista, mantenían toneladas de presos por protestar … se jactarían de ganar veintipico  de elecciones haciendo caso omiso del gigantesco ventajismo electoral y al  bracero del 4F, que con orgullo lució el árbitro mayor… se rasgarían  las camisas en nombre de la libertad de expresión, mientras negaban papel periódico a los que no comulgaran con ellos… hablarían de inclusión mientras le ordenaban a los petroleros que tenían que ser dojos- dojitos

Y a lo Lady Macbeth, forzarían  profecías auto cumplidas para manipular los destinos e implantar el socialismo - léase comunismo y reléase totalitarismo-  venezolano y latinoamericano.

Y algún personaje hipnotizaría al pueblo con hambre para que creyera comer, a las víctimas de la escasez para que se imaginaran  en la abundancia, a los sin techo para que firmaran – y lo dieran como palabra cierta – que antes de finalizar la obra (de teatro), les dotarían con una vivienda. La propia comedia de las equivocaciones, o mucho ruido y pocas nueces.
Pura utilería y pura pacotilla, y el pueblo, sufriendo su realidad.

Se trataría de un Shakespeare enamorado (in loved) de la extremada y dañina teatralidad de esta “revolución.”


Se solicita un Shakespeare, para que describa este dramón nacional. Abstenerse los cuenteros de siempre.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

PARLAMENTARIAS, ¿TIEMPO SIN RELOJ?


Rafael Gallegos            Blog. Núm. 172

Llega el tiempo de las elecciones parlamentarias y la oposición no parece enterarse. ¿No tiene reloj?, habrá que preguntarles a los líderes; como en aquella vieja propaganda. El 2015 ya está aquí. Al paso que vamos, júrelo, nos volverá a madrugar el gobierno.

Cada liderazgo opositor, anda por su lado. Como si olvidaran  que en la unión está la fuerza. Por lo menos cuatro tendencias, o visiones,  comparten el escenario. María Corina y el congreso ciudadano, Falcón y su progresismo, VP y la constituyente. Y  la MUD, cada vez más aislada.  

Ninguno de estos grupos desprecia la unidad; pero tampoco se reúnen. ¿Cuánto tiempo hace que no hay un evento con la participación conjunta de Capriles, María Corina, Ledezma, Ramos Allup, Falcón, ahora Chuo, y toda la representación del liderazgo en una misma tarima? No nos engañemos, eso es… cosa del pasado.

¿Cuánto hace que no hay una propuesta conjunta por la injusta prisión de Leopoldo, o de los alcaldes? Es más, ¿la ha habido? ¿O por la escasez, o la inflación, o por la violencia?

¿Se cansaron de andar juntos, o chocan los egos hinchados? Las encuestas permiten vislumbrar para las parlamentarias una gran victoria. Tal vez nunca la habían pronosticado tan abiertamente. Hay que aprovechar el momento. No despilfarrarlo por andar cada uno por su lado.

La unidad es más necesaria que nunca. Y no es artificial. El objetivo sigue clarísimo: recuperar la democracia. Andar realengo, es prenderle velas al continuismo. Hacerle un gran favor a este gobierno.

PACTO DE PUNTO FIJO PARA LAS PARLAMENTARIAS

El gobierno, ¿quién lo duda? ha ganado la batalla mediática. Ha convencido a tanto desprevenido, que el 4F no fue un sangriento golpe sino una rebelión de ángeles, que inventaron la democracia, que nacionalizaron el petróleo. Igual, pretenden convencernos que el Pacto de Punto Fijo fue negativo, cuando sin éste, Betancourt hubiera salido por golpe en los sesenta abriendo las puertas al comunismo, o al militarismo.

Y la verdad es que ese pacto sirvió de modelo en España, en Chile y en otras nacientes democracias.

Hoy, es necesario un Pacto Parlamentario, que contemple:

-      Unidad de toda la oposición para las elecciones.
-      Un solo candidato para cada curul.
-      Elecciones primarias para seleccionar los candidatos.
-      Programa unitario para desarrollar en el período.
-      Prohibición a los diputados electos de lanzarse a otro cargo electoral mientras estén ejerciendo. A excepción de candidato presidencial.

Igualmente el Pacto debe contemplar unidad estratégica para interactuar con el CNE, no dejarse madrugar con la distribución de las curules, no vaya a ser que a última hora nos digan que por Baruta va un solo diputado y, por ejemplo, a Delta Amacuro le correspondan 20.  Y no exagero, ante lo que ofrecen las encuestas, los “matemáticos” del gobierno ya deben estar inventando cómo hacer para tener más diputados con  digamos, el 40 % de los votos.

Así que desde ya, los líderes que, por ahora, actúan “a la  realenga” deben enviar al país un mensaje de optimismo, de unidad.

Un triunfo en las parlamentarias, puede representar un punto de inflexión hacia la recuperación del país. Claro que la lucha será dura. Es posible que el gobierno, siempre tan democrático, intente imitar lo que hizo con Ledezma, o con Capriles, para minimizar la acción. Por ejemplo, nombrar un “parlamento” de concejos comunales rojos- rojitos, equivalentes al “protector” de Miranda; o nombrar un vicepresidente parlamentario con poder de dictar leyes. Cualquier cosa puede pasar.

Por ello, más allá de la unidad hay que conformar gabinetes de sombra en economía, educación, salud, petróleo, seguridad. Gabinetes que alerten acerca de la destrucción nacional y propongan soluciones, que si es cierto no serán adoptadas por el gobierno, servirán para ir educando a la población acerca de lo que corresponde hacer para construir una Venezuela democrática y próspera.

No hay que olvidar que Bolívar comenzó a triunfar cuando logró la unidad de los llaneros, los orientales, los pobres, los ricos. Antes fue puro fracaso. Triunfaron cuando pusieron la Independencia por encima de las ambiciones personales.

Ni que el 23 de Enero fue un movimiento unitario donde adecos, copeyanos, urredistas, comunistas, militares y pueblo, pusieron la recuperación de la democracia por encima de las parcialidades.

La crisis de hoy, no es segunda de  ninguna otra crisis histórica. Estamos al borde del ex país. Las parlamentarias, son la luz más clara que podemos vislumbrar al final del túnel. Las encuestas nos favorecen. Si nos unimos y somos asertivos en nuestra estrategia y acción, el triunfo será nuestro.

Unidos podemos ganar. Realengos, ni lo sueñen. Más que diálogo con el gobierno, es imperativo diálogo entre la oposición.


Abajo los egos. Se solicita reloj para que el liderazgo vea la importancia de esta hora. 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

MÁS VERDADES DE VACACIONES

  
Rafael Gallegos            Blog. Núm. 171

“Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”, dijo el Libertador. La “revolución”, manipuló este pensamiento y dirigió su batería ideológica hacia el engaño de los más desguarnecidos intelectualmente, a objeto de convertir a nuestros compatriotas  en ese instrumento ciego, y permanecer, como en Cuba, toda la vida en el poder.

Al comienzo, el pueblo, frustrado por la desgastada democracia,  sólo les pedía que se convirtieran en la esperanza. A los líderes les bastaba decir que todo estaba mal y  que ellos eran los vengadores.

Y el pueblo aplaudía, sin preguntar los “cómos”. Para qué,  la “revolución”, los haría felices por siempre.

La culpa de los problemas era  de los ricos, de Fedecámaras, de la corrupción, de los cuarenta años, de PDVSA, de los adecos, de los copeyanos, del imperio, del capitalismo, de la CIA, de la democracia representativa, etc. Todavía Uribe no era el comodín.

Y el pueblo los llevó al gobierno. Se inauguró la era de la híper esperanza.

El mismo pueblo que, emocionado y engañado, sin darse cuenta que se quedaba sin trabajo, deliraba en su  ruta hacia la destrucción cuando el líder expropiaba a los ricos, invadía sus haciendas, tomaba sus empresas.

Y tampoco entendió que se quedaba sin bienes de consumo,  cuando el líder obligaba a los comerciantes a vender por debajo del costo y los acusaba de acaparadores,  explotadores, especuladores y claro, de ladrones, vende patria, pitiyankies y golpistas; entre otros adjetivos descalificativos.

Ese Juan Pueblito sentía mermar su sufrimiento, y hasta le entraba un fresquito cuando oía que todos los adecos y copeyanos eran unos ladrones, que se habían “cogido los reales de la comida de tus hijos”.

El mismo fresquito de  cuando el líder de la “revolución” decía que PDVSA estaba  vendida al imperio, que le regalaba el petróleo a los gringos, que era un estado dentro del estado, una empresa opaca… lo que no dijeron era que le iban a echar tres brochazos más de pintura, roja.

Y en su ruta auto destructiva, algunos se sentían vengados  cuando el líder hablaba de las colitas de PDVSA. Puras mentiras y puro populismo. Ahora se hacen los locos con los ministros que  viajan en esos mismos aviones con niñeras armadas y ni siquiera se toman la molestia de explicar. Claro, los aviones son de PDVSA y PDVSA es de todos… ellos.

-      Tremenda cola, yo también quiero ir a Brasil.

Los “revolucionarios” denigraban de la democracia representativa. Y el pueblo aplaudía… mientras se la sustituían  por las comunas, destructoras de alcaldías y gobernaciones y dependientes directas del poder central. Igualitas a los  soviets rusos y los CDR cubanos. Puro comunismo.

Y el pueblo se esperanzó cuando hablaron de gobiernos inclusivos. Claro, no les explicaron que sólo se incluirían ellos. Y defenestrarían al alcalde Ledezma, inventarían la figura del protector, para ignorar a los gobernadores y alcaldes opositores. 

Y mucho pueblo se creyó el cuento de los 19 triunfos electorales. Como si no hubieran perdido las parlamentarias. O la reforma constitucional, donde  cual estudiantes, repitieron el examen. Como si no nos debieran el reconteo que exigió Capriles. Ah! y como si el  árbitro no estuviera vestido de rojo, y hasta con un brasero que dice 4F. Pura Tramparencia.

Por cierto, ¿cómo es eso que declararon sin lugar la  denuncia electoral de Capriles, sin haberla leído?  

Y ahora quieren que los venezolanos crean el cuento de los políticos presos. ¿Cómo es posible que Lilian Tintori haya denunciado que les tiran bolsas con excrementos a Leopoldo y a los alcaldes presos, perdón, privados de  libertad y de derechos , y el gobierno ni siquiera se digne a contestar que eso es mentira. ¿Derechos?... sí, inhumanos.

Y el pueblo cayó y calló, se durmió con los despilfarrados dólares del petróleo caro. Y luego de una siesta de 16 años… despierta con el pájaro del reloj, que en lugar de limitarse al cucú-cucú le dice:   escasez, inflación, tramparencia, violencia, presos políticos, eternización, hambre.

Ya el pueblo despierta. Por eso las encuestas que hablan de 60 o 70 % de la opinión en contra del gobierno, contra la reelección indefinida, de la urgente reforma  de las instituciones.  

Se acabaron los dólares tapa déficits de comida, jabón, leche, papel, medicinas y un largo etc.  Y a pesar de tanta hegemonía comunicacional, ya nadie les cree.

El tiempo pasa y a las mentiras se les desgastan las piernas cortas. Las verdades  regresan de sus vacaciones. Las verdades eternas: democracia, libertades, trabajo, respeto, productividad.

Ya a los mesías, se les ven  las costuras de falsos profetas.

MENSAJE A LA OPOSICIÓN

O nos unimos y arrasamos en las parlamentarias. O nos  mantenemos separados… y fracasamos.


Sin echarle la culpa a nadie.