jueves, 27 de febrero de 2014

SOLUCIONÁTICA, O CAOS

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 135

Sabemos que transitamos una de las peores crisis de nuestra historia. La inflación más alta de América. Desabastecimiento y violencia sólo comparables a países en guerra, ¿será esa la tan cacareada guerra económica? Disminución de reservas monetarias, pre quiebra de PDVSA y de la  CVG, desaparición de empresas industriales y agrícolas, producción de bienes y servicios en picada. Eso sin contar los aspectos institucionales, el irrespeto al enemigo – que en las democracias se llama  oposición- y la peligrosa polarización.  
Llegó la hora de la Solucionática, (en lugar de problemática). Proponemos los siguientes pasos:
1.- Reconocer el fracaso del país. El gobierno debe reconocer que por esta ruta, sólo llegamos al caos.
Aunque algunos opinamos que la “revolución” avanza a paso de vencedores para cumplir su desiderátum: mantenerse en el poder para toda la vida. Y para ello utilizan la estrategia cubana: destruye y mandarás.
Pero resulta que el modelo cubano, aquí no es viable. Nuestra  tradición democrática y el hecho que la clase media no cabe en Miami ni en ninguna parte y, a juro, tiene que seguir viviendo en Venezuela, corrobora la inviabilidad del modelo.
¿Cómo será la inflación tras esta mega devaluación que llaman SICAD II? Y en cuanto al creciente desabastecimiento, ¿cuál  es el máximo número antes de la hambruna? ¿Nos comeremos los unos a los otros?
El gobierno debe reconocer que hay que hacer las cosas de manera diferente, si queremos obtener resultados  diferentes.
2-Sentarse a dialogar. Pero no en diálogo de sordos o de zancadilleros. No se trata de meter a las fuerzas vivas del país en un elegante salón, marearlos con lugares comunes  y hacerlo firmar que están de acuerdo con la Constitución.
La oposición y el gobierno deben dar  muestras de querer cambiar. De querer dialogar de verdad. Comenzar por aislar y desarmar a los violentos, como dicen,”estén donde estén”  
Y para el gobierno, esas muestras pasan además por liberar a los presos políticos, entre ellos Leopoldo y Simonovis, permitir el retorno de los exiliados, dejar de perseguir a los inciliados. 
También se trata de ejercer la voluntad de diálogo, eligiendo a tercera parte del TSJ, y al nuevo Contralor, como corresponde por Ley.  Publicar la lista de empresas a las que se le asignaron dólares preferenciales. Abrir a todos los venezolanos los medios del Estado. Superar  el coloniaje con el gobierno cubano
¿Difícil?, claro que sí; pero en 1820, dialogaron – y cedieron-  Bolívar y Morillo, sobre toneladas de muertos de Venezuela y Colombia. Lo hicieron en 1863 los federales y los centralistas, generando el llamado Convenio de Coche, que dio fin a la cruenta Guerra Federal. Lo hicieron los surafricanos más recientemente.
 Hay que comprender que solos, ni el gobierno ni la oposición llegarán a ningún lado. El gobierno debe saber que la segunda versión de Cuba, no  es viable. Que sólo le queda la represión, que a la larga se paga muy cara. Por ejemplo, Pinochet.
3.- Libertad.  “Decirle a un hombre que es libre sin que tenga un pedazo de pan con que comer, es como soltar a un hombre en la mitad del océano y decirle que es libre de llegar nadando hasta la costa”. O sea… no se trata de lumpias y palabras bonitas. Más bien de reconocernos los unos a los otros. Y saber que la  Libertad tiene un componente institucional y uno económico. Eso que se llama Democracia. Por lo que protestan los jóvenes y tras lo que se les unió más de medio país.
4.- Rescate de las Instituciones. El gobierno no tiene derecho, el país es de todos, a licuar las instituciones: jugo, zumo, hugo y la respectiva maduración. Tenemos el derecho y el deber de instituciones independientes. A un CNE donde su presidenta no aparezca con el emblema del 4F en su brazo. A unas instituciones gubernamentales sin lista tascón. A una Asamblea sin insultos y donde los diputados de oposición formen parte de la Junta Directiva.
5.- Rescate de la economía. Este modelo estatista hace glub, glub, glub. Hay que imponer la libertad empresarial, fomentar  inversiones, rescatar la industria petrolera y las empresas básicas de Guayana. Nada nuevo, lo mismo que han hecho los países prósperos. Productividad económica y social. Como los dragones asiáticos, que en pocas décadas mudaron la capital del comercio mundial desde el Atlántico al Pacífico Norte y le dieron un gancho al hígado al hambre de sus populosos países.
¿Difícil? Claro que sí; pero créanme, el diálogo es inevitable. Hoy, mañana o dentro de diez años, es la única puerta de salida. Mientras antes maduremos, sobre todo el gobierno, lo haremos.
Escojamos, lo hacemos dentro de unos años en medio de una hambruna y un odio irreconciliable, o todavía, cuando aunque no lo creamos, Venezuela sí tiene quien le escriba.




martes, 18 de febrero de 2014

PAZ SARDÓNICA VS PAX ROMANA


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 134

La verdad es que lo único que ha revolucionado este gobierno, es el significado de las palabras. Opositor por enemigo, empresario por ladrón, socialismo por prosperidad, capitalismo por hambre, los Castro como sinónimo de democracia, independencia como colonialismo cubano. Así, fascismo es el apodo que utilizan para el liderazgo democrático que pide derechos elementales. Por ello, que  es que, según  el dialecto “revolucionario”, hay tanto fascista en Venezuela.

Ahora, vaya usted a saber lo que significa para ellos la palabra paz. Tal vez signifique discursos diciéndole drogadicto a Leopoldo, o asesino a Capriles, o ricachona a María Corina. Puro paz y amor. Eso sin contar las amenazas de radicalizar la “revolución”.

O quizás para el gobierno paz sea culpar, sin pruebas, en cambote con todos los poderes y en contra de los videos, a los dirigentes opositores por los muertos y lesionados de las marchas que  convoquen. A Capriles por la de abril. A Leopoldo por la del 12 de febrero y aunque usted no lo crea, a Capriles, Ramón Guillermo Aveledo y Ramos Allup, por los muertos de las marchas futuras. Adivinos habemus.

¿Qué paz están convocando? ¿Será la paz del dictador Juan Vicente Gómez? Aquella de unión, paz y trabajo: unión en las cárceles, paz en los cementerios y trabajo en las carreteras. Esa tenebrosa pax gomecista que duró 27 años y al finalizar sólo  había hambre, paludismo, terror. Ah!, eso sin  contar los muertos y torturados de las cárceles. 

Otra cosa muy distinta fue la  pax romana. La del emperador Augusto y sus sucesores, que duró más de doscientos años. Época cuando los pobladores del Imperio Romano mejoraron su calidad de vida mediante mejores y seguras rutas de comunicación, producción de bienes y servicios, intercambio comercial, puro bienestar económico. La  prosperidad se vio reflejada en las ciudades más funcionales, habitables y hermosas. Eso sí es paz.

¿Y LA PAX BOLIVARIANA?

Lo de bolivariana es un decir. El Libertador le queda demasiado grande a esta catástrofe.
Más bien parece pax sardónica, equivalente a esas sonrisas que son pura mueca.
La “revolución” propone paz sin papel higiénico, sin harina pan, sin leche, sin aceite, con 28% de escasez. Una cifra más alta sería carencia crónica, como en las guerras.  Con más de 50 % de inflación. Más, sería hiperinflación. Con uno de los índices de violencia más altos del mundo. Más, ¿quedaría alguien para contarlo?

Pax sardónica, con hegemonía comunicacional, con los medios cerrados o por cerrar por falta de papel.

Ah! y sin contar los poderes públicos licuados – jugo, zumo, hugo- y ahora madurados.

LOS INGREDIENTES DE LA PAZ

Paz es lo que buscan los estudiantes cuando salen a la calle buscando el futuro. En el fondo no quieren alimentar la increíble diáspora de un pueblo petrolero.

Antes de continuar aclaramos que los jóvenes somos todos. Como decía el Maestro Uslar no se está joven, ni viejo, se está vivo. Todos, jóvenes y viejos,  queremos paz. Ni falsificada, ni sardónica. Queremos la paz democrática, o sea:

1.- Democracia. Poderes Públicos independientes. Libertad de expresión en los medios públicos y privados (cero exclusiones y cero amenazas). Libertad para manifestar sin ser respondido con insultos, respeto. Anular este proyecto de poder absoluto forever, tipo castros que castran en Cuba. Respetar la alternabilidad mediante elecciones limpias. Liberar los presos políticos. Permitir el retorno de los exiliados. Acabar con la persecución mediante  listas tipo tascón.

2.- Verdadera disminución de la pobreza y maximización de la prosperidad. Comida y  bienes esenciales. O sea, deben reconocer el visible fracaso del modelo y negar los absurdos principios económicos de la “revolución”. Fomentar la empresa privada, eliminar tanto control que los han convertido en fracasados dioses. Respetar a los empresarios, fomentar el emprendimiento.

3.-Rescatar la industria petrolera – en barrena y endeudada- y  las empresas de Guayana. 

La paz se da cuando los gobiernos democráticos tienden a satisfacer las necedades de los ciudadanos  en salud, educación, seguridad, realización y autoestima.

O sea, todo lo contrario de lo que hace este gobierno.

Con Leopoldo y los jóvenes de las manifestaciones presos y algunos torturados,  con María Corina candidateada para eliminarle la inmunidad parlamentaria, con la manifiesta hegemonía informativa del gobierno, el eterno irrespeto a la expresión de millones de opositores y la   robotización de los empleados del gobierno no se logra, por más que se le invoque en cadena nacional, ninguna paz.


Sólo sonrisas sardónicas, muecas que si por casualidad fueran risa, sería burlándose de las esperanzas del pueblo. De ese pueblo que despierta aceleradamente…

domingo, 16 de febrero de 2014

LOS JÓVENES DE RIBAS, EL RICO BOLÍVAR Y EL “CUCUTEÑO” PRESIDENTE ANDRADE



Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 133



Es absurdo pretender medir a los líderes por su “origen humilde”. Por ejemplo Maduro, se jacta de ser un presidente obrero. Como si eso fuera garantía de algo.
La mayoría de los grandes estadistas de la historia, han sido versados en estudios. Para no irnos más allá del siglo XX: Churchill, Roosvelt, Adenauer, Toledo, Kennedy, Felipe González, Lagos, Mandela, Cardozo y un largo etc.  Todos laureados en buenas universidades y autores de libros y artículos. Churchill, premio Nobel de Literatura y Kennedy, Premio Pulitzer. O sea, intelectual y estadista… van de la mano.
Por otra parte, Lech Walesa, obrero, se cubrió de gloria al encabezar el derrocamiento del comunismo polaco. Y hay vergüenzas obreras, como Stalin, sindicalista petrolero en Bakú. Y fíjense como ese presidente obrerista torturó y asesinó a sus “hermanos de clase”, en las criminales purgas de Siberia.
Estemos claros, el origen humilde, no garantiza actuar a favor del pueblo. Tampoco lo garantiza ser rico de cuna. Por ejemplo, los jóvenes que apoyaron a Ribas el glorioso 12 de febrero de 1814. ¿Quiénes eran? Los seminaristas y los universitarios. Niños ricos, en una época en que los hijos naturales no podían ser curas y sólo los ricos llegaban a los estudios superiores. Ya está bueno de falsificar la historia. La verdad es que como en las telenovelas: los ricos, como los pobres también lloran.
Por cierto, cuando la batalla estaba perdida, llegó el español Campo Elías, comandando soldados de origen muy humilde… y decidió la victoria a favor de la patria.
O sea, el origen de los políticos no dice nada sobre su orientación política, como sí lo  gritan, su educación y su cultura.
El mismo José Félix Ribas, fue un pardo con muchas posibilidades económicas. Por cierto, igual que Sucre, un ricachón de Cumaná, o Carlos Soublette, hijo de una de las “musas” Arestiguieta. ¿Y han visto la casota  de Mariño en Margarita?
Y Bolívar, fue tal vez el venezolano más rico de su hora. Maestros particulares, viajes a Europa. Definitivamente, no fue un líder obrero. ¿Y quién ha rendido mayores dividendos que él a la patria?
Su gloria radicó en ganarse al pueblo todo, sin esas ridículas distinciones de origen. La causa común fue la patria. En ese logro fue  fundamental, nada menos que el “traidor” Páez, un pobretón de origen cuya gloria inmortal le pesa a los chavistas, como plomo.
Igual Rondón, el humilde soldado que “salvó la patria” en Pantano de Vargas; o el moreno José Laurencio Silva, quien bailó con el Libertador en una fiesta cuando las damas, por su color, no le aceptaban pieza, y luego lo casó el Libertador  con una de sus sobrinas.
Así, tantos ricos y pobres, blancos, marrones y negros, venezolanos, colombianos, americanos, españoles, ingleses, hombres y mujeres, lucharon, juntos, por encima del origen y de tantas ridiculeces, sin polarización, por la Independencia.
Si Bolívar hubiera polarizado al país, como hacen los chavistas… todavía fuéramos colonia de España.
Por ello, se puede criticar a Leopoldo, María Corina, o Capriles por sus ideas o por sus pareceres o procederes; pero hacerlo por su origen, o porque estudiaron y no son obreros… por favor, dejen de prender tantas velas en el altar del subdesarrollo.
Y además, Simón Bolívar, nació rico y murió pobre. ¿Cuantos “revolucionarios” podrán exhibir esa credencial al final de sus días?
Nadie es grande por su origen, sino por su moral y su ejecutoria. Cuando aparece un hombre en su momento, preparado y líder, hace avanzar a su país. Se le llama estadista. Por ejemplo, Rómulo Betancourt, quien por cierto, nació pobre y murió pobre.  
País esquilmado solicita estadistas.

UN “CUCUTEÑO” PRESIDENTE… HACE CIEN AÑOS

En 1897 ganó las elecciones, con tremendo fraude, el General Ignacio Andrade, impuesto candidato por el gigante de la época, el general Joaquín Crespo. Le ganó al Mocho Hernández. El fraude fue tan evidente que el pueblo inventó unos versos que se iniciaban: El mocho se quedó con las masas, Andrade se quedó con las mesas… el CNE de la época, se hizo el loco. Puras carantoñas  a Crespo.
De Andrade se decía que era cucuteño. Y él decía ser de Mérida. Cuando mataron a Crespo en la Mata Carmelera, llegó el cabito… desde el Táchira.

VALMORE ACEVEDO AMAYA, UN GRAN VENEZOLANO

Se nos fue el muy apreciado “doctor Valmore”. Abogado, diputado, senador. Político de trayectoria en Copei y en Venezuela. Estudioso de la política y del petróleo.
Lo conocí por mi padre, su buen amigo Rafael Gallegos Ortiz.
Me llevó de su mano a integrar el instituto que presidió muchos años, IPEMÍN (Instituto de Petróleo y Minería), donde tuve el honor de compartir con otros, como él, maestros del petróleo.
Hombre honesto, sabio, familiar y sencillo. Un magnífico ejemplo de político integral. Un gran privilegio que me haya distinguido con su aprecio y amistad.
Paz a sus restos y toda mi solidaridad en estos difíciles momentos, a su hermosa familia.




martes, 11 de febrero de 2014

LA HORA DEL CAMBIO PROFUNDO


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 132


Pocas veces un país ha fracasado tan estrepitosamente como la Venezuela de esta hora. Observe en derredor. Las instituciones licuadas y ministerizadas. Cero en autonomía  y rapadísimos en Democracia. Todavía nos deben el reconteo que pidió Capriles. La historia los recontará.

Y del resto, violencia, escasez, inflación, improductividad, quiebras… no vale la pena ni comentar. Casi que somos un ex país. Usted ya lo sabe y lo siente hasta la saciedad. Record planetario de  destrucción nacional en tiempos de paz. 

Ahora, y da vergüenza decirlo, parece que tendemos a sustituir al petróleo como primer producto de exportación. Estamos exportando toneladas de jóvenes talentosos que huyen hacia un futuro mejor. Claro, en las “revoluciones”, la inteligencia sobra… porque compite por el poder. “Cuando oigo la palabra cultura desenfundo el revólver”, dijo el general golpista Milán Astray.

Pero, ojo, la sociedad venezolana ha fracasado... la “revolución”, no. Para los gloriosos hijos del golpe frustrado del 4F  se están cumpliendo, una a una, las metas de la destrucción estratégica, en la que están empeñados desde hace quince años.

Éste es un proyecto de poder absoluto que requiere cabalgar sobre las cenizas del pasado para perdurar forever, como en el comunismo hereditario de Cuba. El mismo de los Castro que castran. El que tenga ojos que vea. La ruta está clarita. La destrucción del capitalismo, y que para construir el socialismo.

De allí la destrucción de PDVSA – acepto debate – de la CVG, de las empresas y de la producción nacional.  

La misma ruta de Cuba. Igualiiita. Y el mismo problema de fondo: los “revolucionarios” son muy buenos para destruir; pero pésimos para construir. La Rusia de Lenin y Stalin; la china de Mao, la Corea de los Kim y por supuesto la Cuba de Fidel… jamás despegaron del  subdesarrollo. Es decir, del hambre, de la represión, de los emigrantes fugados y de la minimización de la esperanza. A  los ciudadanos del “paraíso socialista”, tan solo les dieron a probar la manzana envenenada. Por supuesto roja rojita.

El mismo precipicio, a donde nos llevan  estos desafinados flautistas de Hamelin.

EL CHAPULÍN… COLORADÍSIMO.

Pero resulta que los rojos venecubanos no contaron con astucia de la historia. Hay condiciones diferentes que los llevan al fracaso del proyecto totalitario:

1.- En Rusia, China y Corea, sin tradición democrática, pudieron sustituir el autoritarismo por el totalitarismo sin mucha resistencia. En Venezuela, casi todos, o nacimos en democracia, o nos criamos en democracia. 

2.- Cuba y los países comunistas fueron en su momento los consentidos de los intelectuales. Neruda, Gabo, Sartre y paremos de contar. El estado del arte intelectual por  varias décadas. Hoy, todo el mundo sabe del estrepitoso fracaso, del trucutrulismo de ésta “revolución”, a pesar de reuniones como el CELAC, donde los presidentes se hicieron los locos con el reprimido pueblo cubano.

3.- En su momento, la clase media cubana se fue a Miami. Los clase media venezolana, no cabemos en ninguna parte. Así que tienen que aguantarnos. Aquí estamos y aquí seguimos, sirviendo de muro de contención al comunismo… hasta vencer.

EL CAMBIO VA…

Como no saben reconstruir, se les agotó la “revolución”. Sólo les queda la  represión. De allí las prisiones a los manifestantes, la escasez de papel y las amenazas a los medios.

Somos un  país lejos de cumplir los objetivos de comer, trabajar, vivir en democracia y tener esperanzas para un mejor futuro. Cuando eso sucede, se hace imperativa la Reingeniería: cambios de raíz, cambios profundos.

Y anótenlo, los cambios vienen... con nosotros, sin nosotros, o contra nosotros.

Rusia cayó vencida por la velocidad del chip capitalista. China encontró la puerta de salida a su fracaso: el capitalismo. La Europa comunista observó, atónita, el suicidio piedra a piedra, del Muro de Berlín. Cuba se sostiene, por ahora, porque desechó la hoz y le aplicó el “martillo” a   Venezuela.

PROYECCIONES

¿Cómo será la escasez en pocos meses? ¿Y la inflación? No hay dólares. PDVSA cada vez produce menos. Ahora la mantiene el Banco Central. ¿Y quién mantendrá al Banco Central? ¿Quién podrá prestarnos? ¿Nos venderán comida fiada? Inflación, escasez y hambre. Sin dólares, no hay paraíso.

Mensaje al gobierno:

1.- El modelo cubano, no es viable en Venezuela.
2.- Si  quieren obtener resultados diferentes, deben obrar de manera diferente. O sea… deben negar la “revolución”. Es mucho pedirles, algo así como buscar a los incendiarios para que apaguen el fuego.

Se solicitan estadistas para realizar cambios profundos. Abstenerse mesías y fumadores de lumpias.



miércoles, 5 de febrero de 2014

¿QUÉ HACER CON LA RENTA PETROLERA? (… y II)


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 131

Una Renta muy escasa, como la que vamos obteniendo, es tan peligrosa como una Renta muy abundante, tal como la de los booms de CAP y de Chávez, de los que salimos peor que como entramos.

Nuestra crisis no es de abundancia, ni es de escasez.  Hemos fracasado en ambos escenarios. Nuestra crisis es de Gerencia y de Política.

La Renta gigantesca  y mal manejada, provoca lo que el sabio Pérez Alfonzo denominó Efecto Venezuela. Un país que cual ganador del premio mayor de la lotería, comienza a comer siete veces al día y se descompensa. Venezuela descompensada. Y si la Renta es muy poca… ni modo, no estaríamos discutiendo nada. La Renta evaporada, producto de ésta “revolución”.

Es imperativo, definir y redefinir la Renta… hasta el desborde. Analizarla sistémicamente, hacer que   deje de ser un tornillo aislado.

La Renta se puede definir como la diferencia entre los costos y las ganancias.

PERO, MÁS QUE RENTA: BENEFICIOS PETROLEROS

¿Cómo la transformamos en bienestar de los venezolanos?

Hay por lo menos dos aspectos adicionales de la industria,  que no son Renta; pero asociados a ella, potencian los beneficios a la colectividad. Se trata de la Economía Conexa y de la Responsabilidad Social de las empresas petroleras. 

A las tres hay que planificarlas en conjunto y tal vez tildarlas como Beneficios Petroleros = Renta+ Responsabilidad Social+ Economía Conexa. ¿Cómo manejarlos?

   En cuanto a la Renta Petrolera, algunas sugerencias:

1.- Integrar su análisis al Trípode Petrolero: Beneficio+ Eficiencia de la Industria Petrolera + Capacidad de Manejo por parte del Estado/ Comunidad. Sin un buen Trípode, no se transforma el Petróleo en su derivado 3001: la calidad de vida de los venezolanos.

2.- Utilizarla sólo en Inversiones.

3.- Descentralizarla, dejando un importante porcentaje en las regiones  y localidades que la generen. Manejar el resto por Situado, sólo para inversión. Los gastos deberán ser cubiertos por el IVA, el ISRL y demás impuestos.

4.- Crear un Fondo Futuro, que permita represar los excedentes.

5.- Distribuir acciones intransferibles entre los venezolanos. Utilizables sólo en aspectos muy específicos y sustentables.

 ¿Cómo hacer una Responsabilidad Social Petrolera en las comunidades aledañas?

1.- Apartar un porcentaje de cada proyecto (Perforación, producción, Refinación etc.) para, bajo el enfoque de Sustentabilidad (Economía, Ambiente y Social), generar proyectos de desarrollo en las áreas aledañas a las empresas, que en principio eleven la calidad de vida y a la larga generen una nueva dinámica socioeconómica. Dichos proyectos deben desarrollarse de forma tripartita, con la participación, en equipo, de las empresas, comunidades y gobiernos locales/regionales.

 ¿Cómo lograr una próspera Economía Conexa?

Integrarla a los planes nacionales, crear infraestructura, orientarla, estimularla.

¿Y EL TRÍPODE PETROLERO?

Allá vamos. Repetimos que 1.- Beneficio Petrolero= Renta + RS + EC. Y para que éste valor se sitúe en buen nivel, hace falta: 2.- una industria petrolera  eficiente y un 3.- Estado/ comunidad capaz de transformar los recursos en riqueza. O sea, el Trípode Petrolero.

¿Qué hacer para lograr una Industria Petrolera Eficiente?

1.-Permitir inversiones privadas en toda la cadena de hidrocarburos. Reglamentarla. No tenerle miedo a las concesiones ni a las asociaciones en minoría. Para ello hay acciones de oro. Lo importante es que el negocio lo controlemos los venezolanos. Hay múltiples maneras, para ello no hay que tener mayoría, ni producir directamente.

Esto permitiría una industria moderna, de punta, capaz de maximizar los beneficios.

2.- Crear un  ente ejecutor de la política petrolera, con total autonomía, integrado por el gobierno, academias, empresarios, universidades, etc. Que distribuya los negocios, por encima de la politiquería.

Despolitizaría la operación.

3.- Incorporar parte de los Proyectos a la bolsa de valores.

 Esto obligaría a dinamizar esos proyectos, y en general, a la industria.

¿Qué hacer para que el Estado y la comunidad sean capaces de manejar asertivamente los Beneficios Petroleros?

1.- Reingeniería para el Estado venezolano. O nos transformamos de raíz, o nos terminamos de momificar.

2.- Educar y organizar a las comunidades

Sin hacer esto último, falla el Trípode Petrolero y difícilmente se transformará a la Industria Petrolera en bienestar de los venezolanos.

Nadie dijo que era fácil.

Por ello decimos que la Renta debe ser analizada de manera integral, no como un tornillo aislado.

Ah! Y queda pendiente la Petroquímica, el “petróleo” para la era post gasolina.

Se solicitan Estrategas integrales, con vocación de país.