miércoles, 23 de septiembre de 2015

VENEZUELA: ¿PAÍS PETROLERO O PAÍS CON PETRÓLEO?


     Rafael Gallegos                                                                Blog núm. 215

                                                    A la Memoria de mi queridísima tía  María Luisa Castro de Rugeles, gran mujer y gran demócrata, que hubiera participado de todo corazón el 6D.

                  
No es lo mismo ni se escribe igual. Obvio que somos un país con petróleo, pero ¿nos hemos comportado como un país petrolero? La verdad, no. Los  venezolanos no hemos tomado conciencia de la gigantesca responsabilidad que tenemos con nuestros hidrocarburos. Nos creemos un país rico cuando la realidad es que no hemos sido capaces de transformar los recursos en riqueza sustentable  y por ello, somos muy pobres. Si hubiéramos aceptado la  responsabilidad de ser un país petrolero, no viviríamos la paradoja de comportarnos como un limosnero sentado en un barril.

Paradoja evidenciada cuando observamos al presidente Maduro haciendo costosas giras por el mundo para solicitar dinero. Qué pena con los chinos. Les vendimos petróleo a futuro y nos dieron un dineral. Ahora tenemos que entregarles todos los días -gratis-  alrededor de medio millón de barriles. Más que la producción de Ecuador. Y por cierto, ¿qué será  de la vida de la plata del fondo chino?

La última modalidad es solicitarle a los chinos, mediante giras familiares a costa de los poquísimos dólares que nos quedan, el préstamo de una platica como para que no nos corten la luz, o el gas.

        -          Venezuela tiene muchos baliles; pero sin fondo-  y que dijo un jerarca chino al observar este pedigüeñismo leninismo.

Y ante la desesperación por la escasez de dólares, el gobierno pretende convencer a los sauditas- en su infinita sabiduría creerá que ellos están confundidos- para que en lugar de jugar a la baja de los precios petroleros, sustituyan esa estrategia por recortar producción. Tal vez para convencerlos, les dé autoridad moral la credencial de haber convertido a PDVSA, de la segunda petrolera del mundo en una casi ex empresa.

       - Ahí vienen los quiebra compañías - y que se dicen entre sí los árabes cuando los ven acercarse.

Somos como un heredero que dilapidó toda su fortuna y va a donde sus “amigos” banqueros a pedir prestado, olvidando la máxima bancaria de “amigo el ratón del queso”.
Esta “revolución” ha dilapidado más de un billón de dólares. Da pena con los chinos; pero infinitamente más pena con nuestros descendientes que con toda razón nos reclamarán que no supimos defender nuestros recursos. Di-la-pi-da-do, porque los venezolanos no tenemos ni café, ni leche, ni aceite, ni arroz, ni pasta, ni sardinas… gigantesca escasez de comida. Pura  incertidumbre.

Se dicen gobierno de los pobres,  y el sueldo mínimo es- anote -  ocho veces menor que la cesta básica. No hay que ser economista para deducir que  la mayoría del país, que  vive de sueldo mínimo, está pasando hambre.

Y vienen con el cuento de la “guerra económica”, tan cursi que nadie les cree. Realmente fue una estrategia de destrucción tipo Cuba: te hambreo para gobernarte forever. Lo que pasa es que se les fue la mano y la guerra se convirtió en “autosuicidio” económico.

La paliza que recibirán el 6D va a dar paso a un nuevo equilibrio de poder, que permitirá aplicar las estrategias económicas serias que merecemos los venezolanos.

A la “revolución” se le descose la pelota. El mundo está horrorizado con la sentencia de Leopoldo, con las denuncias de torturas, con las decenas de presos políticos, con los exiliados y con los inciliados (como exiliados; pero dentro de Venezuela).

Y la juventud, como la canción, se va. Nos vamos haciendo un país de viejos. ¿Será que el hombre nuevo que prometen los comunismos es un desempleado de  más de 50 años?

Y en cuanto a la frontera oeste, de qué se quejan si Chávez se retiró de la CAN  interrumpiendo, pura estrategia de destrucción, la integración colombo-venezolana y ralentizando una frontera que era la más prometedora del mundo.

 La “revolución” ha logrado que luego de cien años de petróleo, regresemos al comienzo. Algo así como la triste elipsis de un boom petrolero. Sin industrias, sin agricultura, sin instituciones autónomas, con elecciones dirigidas por un árbitro vestido de rojo y con el brazalete del 4F (como la imparcial Tibisay).

Todavía estamos a tiempo de utilizar al petróleo como pivote del desarrollo. Es imperativo redefinir la industria petrolera, sus modalidades financieras, operativas y fiscales. Repensar el uso de la Renta, orientar la economía conexa, conectar el desarrollo de la industria con las comunidades  y crear una poderosa petroquímica.

Ah!, e innovar, ¿qué tal exportar comida de la Faja en el la segunda parte del sXXI?
Mientras la “revolución” se empeña en retrocedernos al sXIX, ya están naciendo los venezolanos del sXXII.

Todavía hay tiempo de sembrar el petróleo para cosechar calidad de vida sustentable de los venezolanos. Comencemos por votar para cambiar el 6D. Debemos construir el país que nos merecemos.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

DE RAMO VERDE A MIRAFLORES



Rafael Gallegos           Blog núm. 214



¿Será la llave que cierra la puerta de la torre donde metieron a Leopoldo López en Ramo Verde, la misma que abrirá el triunfo del 6D? La verdad es que  la sentencia, más que maldad o totalitarismo, constituye una torpeza. Ahora las encuestas en lugar de estar dos a uno contra el gobierno, están tres o cuatro a uno. Paradójicamente, parece que Maduro y Cabello fueran los jefes de campaña en la ruta de “mandelizar” a López.

La historia se repite, como farsa, como tragedia y hasta como cábala. Por ejemplo, en la Independencia, marcó un hito la batalla de Boyacá y luego en Carabobo se consolidó la Independencia de Venezuela. El general perdedor en Boyacá fue Barreiro y en Carabobo, La Torre.

Y hoy, ¿casualidad?, la juez que condena a Leopoldo López se llama Barreiros, el mismo apellido del general perdedor de Boyacá, Barreiro; pero en plural. Y el general derrotado  en Carabobo fue La Torre, ¿cábala con “la torre” donde ahora encierran a Leopoldo?  Cosas veredes, le diría Don Quijote a Sancho, porque a partir de la sentencia de casi catorce años a Leopoldo López se acentúa, a lo Tibi,  lo irreversible del triunfo en las parlamentarias. Antes la duda era si se podía ganar. Ahora esta radica en si habrá o no elecciones, porque la derrota del gobierno está cantada.

Por cierto, la unidad se ve perjudicada por la actitud de dirigentes nacionales de la oposición que apoyen candidatos fuera de la MUD, como el caso de Lara. De mantenerse esta actitud, el triunfo local no será ni para la MUD ni para el disidente, sino para el PSUV. No es la primera vez que esto sucede, recordemos, por ejemplo,  los casos del pasado en Bolívar. Dentro de la MUD, todo, fuera de la MUD, nada. Estas elecciones son demasiado importantes.

CAMARADA HOUDINI

 El gobierno pareciera haber contratado al camarada Houdini para que desparecieran las colas, la inflación, la escasez, la devaluación y la violencia. Ahora ni las nombra. Pura frontera y Santos y paramilitares y Uribe. ¿Creerá que ignorándolos, los solucionará? Puras estratagemas made in La Habana.

La verdad es que ningún ilusionista puede rebajar el sufrimiento de los venezolanos  para conseguir los productos de primera necesidad. Ningún mago podrá tapar el gasto a veces imposible de ejecutar, de los padres para mandar  a sus hijos a los colegios, o para conseguirles leche, o para rendir el presupuesto y  surtir las mesas con comida decente. En plena “revolución”, a la mayoría que vive del sueldo mínimo, si acaso le alcanza para estiradas raciones de espaguetis y salsa de tomate. ¿Hambre en “revolución”? ¿Tanto rodar para terminar siendo un casi ex país? Reconócelo pueblo, ese es el modelo cubano.

El venezolano, mientras más pobre, más sufre las políticas del gobierno. Por eso, se acabó el amor por la “revolución”. Saben que ya no ganan ni en la D, ni en la E… ni en la Z. Las encuestas lo dicen. Para el gobierno está clara la derrota en las parlamentarias. Busca desesperadamente otro dakazo. A lo mejor se les ocurre expropiar las haciendas de Táchira y Zulia, para entregárselas al “pueblo” que ilusionado, les dé el voto. Pero ya este sabe que las expropiaciones son más  hambre para mañana. Ah! y ojalá ni se les ocurra un “guerrazo”.

La oposición cabalga hoy en la cresta de la ola. Sin embargo,  hay que tener pilas, porsiacaso cualquier truculencia debida a la inminente derrota, y guáramo para defender los resultados.

A votar, a ganar y a cambiar. Las dos terceras partes, que es lo que reflejan las encuestas, significarían una Constituyente en puerta. Y una mayoría simple,  legislar y controlar tanta desfachatez. Y en todos los casos, la libertad de Leopoldo y de todos los presos políticos. Las parlamentarias revertirán la relación de poder en Venezuela.

No hay que dormirse en los laureles, habrá ventajismo, trucos y todos los etcéteras que conocemos, que se pueden agigantar por aquello que decían los griegos: los dioses ciegan a los perdedores. Pero, como dijo Betancourt, adelante, por arriba de las tumbas, adelante.

LIDERAZGO

Leopoldo, Ledezma, Capriles, María Corina y algunos otros no son  líderes aislados, encabezan un liderazgo que sí sabrá que hacer desde el gobierno.

El solo hecho de reimplantar la democracia, con su autonomía de poderes, respeto al ciudadano, elecciones libres, así como el impulso a la empresa privada, gerencia de políticas sociales, agresiva recuperación y ejecución de nuevas infraestructuras en el marco de una asertiva política económica, sería un gran programa de gobierno que crearía seguridad e inversiones, iniciando la recuperación de esta desmantelada Venezuela.


Muchos de nuestros líderes han pasado por Ramo Verde. Tal vez sea la primera parada del autobús que transita la ruta hacia Miraflores. ¿Oyen el rugido de los motores? 

miércoles, 9 de septiembre de 2015

LA HISTORIA DEFORMADA POR LA “REVOLUCIÓN”


Rafael Gallegos                                                                Blog núm. 213



Asistimos a una Venezuela deformada. La producción, el petróleo, la educación, las instituciones; pero la peor deformación, porque llega a la monstruosidad y a su vez distorsiona  la mente de nuestros jóvenes, es la que ocurre con nuestra historia. Puras mentiras, falsedades y medias verdades.

Recuerdan a un señor que con una pasmosa seguridad que casi convencía, afirmaba que Guzmán Blanco era hijo de Bolívar y sacaba cuentas entre la  última visita del Libertador y el nacimiento del futuro Presidente. También decía  sin que le quedara nada por dentro,  de  Manuelita que llevó a Bolívar personalmente hasta Santa Marta y no había manera de convencerlo que ella apenas recibió la noticia de la muerte, cuando iba a su encuentro. La “revolución” al igual que aquel señor falsea la historia. La diferencia es que lo hace de manera consciente. Sabe que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.  Veamos algunas distorsiones “revolucionarias”:

Niegan que el 4F haya sido un cruento golpe de estado que provocó centenares de muertos y que hubo intento de asesinato del Presidente. Para ellos esa fecha fue una rebelión necesaria. Y llenos de descaro, llaman golpistas  a los dirigentes de la oposición, que jamás han participado en una intentona.

Ubican al Libertador como un comunista, obviando que fue un demócrata, que sus partidarios fundaron el Partido Conservador de Colombia y que murió buscando, más que justamente, rescatar la propiedad privada de sus Minas de Aroa.

Dicen que Betancourt fue un asesino, cuando más bien tuvo que enfrentar el Barcelonazo, el Carupanazo, el Porteñazo, las guerrillas rurales y urbanas, el intento – real no inventado- de asesinato de Chapita y decenas de alzamientos armados, muchos de ellos dirigidos por el dictador Fidel Castro, héroe y modelo de esta “revolución”. Fue  una guerra prolongada con muchos frentes y si Betancourt, Leoni, Caldera, Villalba, Pérez, otros  políticos y militares demócratas y valientes no hubieran enfrentado con pilas y guáramo tantos golpes de izquierda y de derecha, hoy estaríamos celebrando, llenos de hambre y con la boca amordazada, las bodas de oro de la revolución comunista venezolana. A plomo tuvieron que defender la fundación de la República Civil. Claro que hubo injusticias merecedoras de castigo; pero en el balance, Betancourt defendió la democracia.

Execran a José Antonio Páez i que por traidor a la patria, desconociendo que sin ese héroe no habría habido Independencia. Movilizó masas que habían sido realistas y luego dirigió el período denominado “La Oligarquía Conservadora”, pininos de democracia en Venezuela. Ah! y creó la alternancia en el poder, muy distinto a esta “revolución” imitadora y subalterna de los totalitarios hermanos Castro.

Dicen que Chávez es el libertador del sXXI. Evidente irrespeto y minimización del único Libertador que tiene Venezuela: Simón Bolívar. Serían antípoda si pudieran compararse; pero la diferencia de tamaño  es abismal.

Chávez está “igualado” al Libertador en la Asamblea y a lo Stalin, lo ensalzan a punta de múltiples gigantografías. Y de paso, al Libertador le han deformado también el rostro, la cara de español que lo caracterizaba, ahora es la de un mulato. Un insulto a la inteligencia de todos los pintores del siglo XIX.

¿Qué pensarán los niños que se asoman a la vida en medio de tantas mentiras? ¿Comprenderán cuando crezcan y esto haya pasado, porque como la mayonesa falta poco,  que un Libertador nos libertó de España y el otro, si acaso nos “libertó” de la democracia y la productividad?

Y llenan las cárceles con  presos acusados de  delitos que no les pueden probar. Gloria a Leopoldo, el próximo Mandela, exilian a centenares de venezolanos, no dejan trabajar en petróleo a los petroleros demócratas, expulsados injustamente de Pdvsa en el 2003.

Lo que parecen olvidar es que todos los autoritarismos pasan. Hitler iba a durar mil años y duró trece.  Y que las estatuas las tumba el mismo pueblo que aplaude: Lenin, Hussein, el “manganzón” y el “saludante” de Guzmán Blanco. O la estatua de Juancho Gómez, que partió en dos el glorioso estudiante del 28, Prince Lara.

Y olvidan que los esbirros terminan llorando y pidiendo clemencia como Nereo Pacheco, o escondidos huyendo por los albañales, como casi todos.

En Venezuela a todos los autócratas sus adláteres los  han comparado, en su momento,   con Bolívar;  pero a ninguno tuvieron la desfachatez de llamarlo segundo libertador.


Todo queda, todo pasa. Y el tres a uno de las encuestas para las parlamentarias, indica que llegó la hora del pase. A votar para cambiar. A rescatar la democracia y a rescatar la historia, para no repetirla.  

martes, 1 de septiembre de 2015

EL GENDARME INNECESARIO



Rafael Gallegos                          Blog núm. 212

                           EL GENDARME INNECESARIO

Lo más peligroso de los autoritarismos es la justificación que a veces le hacen los más valiosos intelectuales. Para no ir muy lejos, recordemos cómo lo más granado del pensamiento latinoamericano y del mundo, justificó la dictadura totalitaria de Fidel Castro. Nos decían que en Cuba no había totalitarismo porque en las dictaduras del proletariado, mandaba el pueblo. O que las democracias representativas eran una careta del imperialismo para explotar a los pobres. Por años nos cansamos de leer por ejemplo, como Pinochet era malo y Castro bueno, cuando los dos están en el mismo saco. Nos vendían que las dictaduras de derecha son malas y las dictaduras de izquierda buenas. O al revés, todavía existe una legión que justifica a Pinochet.

Con la URSS ni hablar. Para el mundo de “izquierda”,  Stalin fue el bondadoso y genial “padrecito” por años, hasta que uno de su misma camada, Nikita Kruschev denunció sus crímenes, y aunque usted no lo crea, muchos “intelectuales” pusieron el grito al cielo acusando de falsa  a la denuncia, calificándola como patraña del imperialismo.

Venezuela no ha sido la excepción, hombres de talla intelectual  bajo la careta del “gendarme necesario” justificaron la nefasta dictadura de Juan Vicente Gómez, la de la represión que se cansó de torturar y asesinar en La Rotunda y en todas las cárceles de Venezuela, la del paludismo generalizado que hacía que el saludo de rigor fuera “¿cómo te sientes”?,  la de la esperanza de vida promedio de 34 Años, la que le entregó a las transnacionales del petróleo el país y de manera complaciente  botó de su cargo a Gumersindo Torres, la de una fortuna del dictador, mayor que el presupuesto nacional.

 Hombres de indudable talla como Laureano Vallenilla, Gil Fortoul, César Zumeta, o le padre Borges justificaban a Gómez, el gendarme necesario,  como el hombre providencial para un país que según ellos, no estaba todavía preparado para la democracia. Como contrapartida el gran José Rafael Pocaterra desde la prisión escribió su monumental “Memoria de un venezolano de la decadencia”, que desnudó, para la historia, al dictador Gómez y a su época.

Y al déspota militar (hay que decir las cosas por su nombre) Marcos Pérez Jiménez, todavía hay gente de talla que lo justifica, como si unas autopistas se pudieran asfaltar con la sangre y el sufrimiento de tanto asesinado, torturado, perseguido y exiliado, en medio de un retroceso democrático.

Más han hecho militares civilistas como López y Medina, o políticos como  Betancourt, Caldera, Leoni y todos los presidentes de la República Civil, que los regímenes militaristas que hemos padecido. Ese es un tema que invito salga la discusión.

La gran diferencia entre el éxito norteamericano y el fracaso latino es, no lo dude el militarismo. En Estados Unidos, los héroes de la independencia que mandaron, se fueron a su casa como civiles. En Venezuela encabezaron, salvo  honrosas excepciones, todos los golpes hasta que se acabó su ciclo vital. Creían que les correspondía ser los dueños de Venezuela como recompensa por su arrojo, valentía y servicios prestados durante la Independencia.

Desde la Independencia, hasta 1945, es decir 115 años, sólo Vargas, Rojas Paúl y Andueza (seis años) fueron presidentes civiles. Puro militarismo. Y el militarismo, revisen todas las historias, todas, es fracaso.

PARLAMENTARIAS

Hay que ganar las Parlamentarias para comenzar la reimplantación de la República Civil. Nada de cuarta, quinta o sexta república; la República Civil. Si se impusiere un régimen militar, habríamos fracasado.

La República Civil, un régimen con elecciones limpias, poderes públicos autónomos, alternabilidad, promoción de la empresa privada como pivote del desarrollo, agresiva gerencia de políticas sociales, militares que mantengan la vigencia de la Constitución, autoridades con respeto, respeto y más respeto a todos.

Un régimen civil bien gerenciado, como sucede en casi todos los países latinoamericanos que han ido acabando la pobreza: Chile, Costa Rica (no tiene militares y por lo tanto no hay  golpes), Panamá y Perú, entre otros. O como los gobiernos civiles de Europa, de Japón y casi todos los países exitosos. 

Nada justifica las dictaduras. De ningún signo, porsiacaso a alguien se le ocurre ante la desfachatez que vivimos, justificar algún “gendarme necesario”.

Venezuela tiene demócratas y costumbres democráticas. El gran obstáculo para esta  “revolución” en su meta de convertirnos en otra Cuba, ha sido el sentimiento democrático de la ciudadanía. Aquí el que no nació en democracia, se crio en democracia.

Por ello el 6D, a votar para ganar y cambiar. Asfaltemos la República Civil, es el único camino.