martes, 23 de agosto de 2016

PETRÓLEO, RENTA Y RENTISMO

              
 Rafael Gallegos    Blog núm. 261
  
En Venezuela desde hace más de cien años, los términos petróleo, renta y rentismo han interactuado en seguidilla. El petróleo genera renta y la renta genera rentismo, o mentalidad rentista.

Durante la dictadura de Gómez, las transnacionales petroleras fungieron como enclaves y para los venezolanos eran como garimpeiros. Al comienzo no teníamos ni idea del negocio petrolero. Con el tiempo hubo  aprendizaje y se adoptó el concepto de transformar el petróleo en desarrollo sustentable, acuñado por Uslar Pietri en la frase “sembrar el petróleo”. Luego se impuso la orientación de maximizar la participación de los venezolanos en la renta. De allí surgió la Ley petrolera de Medina Angarita y el llamado  “fifty- fifty” de Betancourt y Pérez Alfonzo.

La renta petrolera se convirtió en la principal fuente de divisas mientras la agricultura se mudaba desde los campos hacia los puertos. Y la moneda se volvió tan dura como la de cualquier país desarrollado.

El modelo - economía de puertos, moneda dura - funcionó los primeros años en ese país palúdico e improductivo que arrancaba desde cero. Venezuela durante unos cincuenta años logró uno de los mayores crecimientos sostenidos, económica y socialmente, en el mundo. Además el petróleo nos sirvió para “sembrar” la democracia. En los altos años sesentas y los setentas, Venezuela fue una isla democrática en Latinoamérica, rodeada de dictaduras y guerrillas por todas partes.

Años de democracia civil que han sido los más prósperos de la historia de Venezuela. Pero, parafraseando a Marx, el uso de la renta petrolera generó en su seno el germen de su propia destrucción: la moneda dura y el petroestado. Y si a eso aunamos que confundimos recursos con riquezas…

Moneda dura que hacía que producir en Venezuela fuera más costoso que importar y petroestado que concentró en la figura del Presidente de la República todo el poder de decisión que por definición contradice los principios democráticos. Además, quedó la mentalidad rentista (rentismo), tan fuerte que ha sobrevivido en los momentos de mayor escasez: creemos que somos ricos y que el estado nos tiene que dar todo.

En pleno boom de los setenta, el gran Pérez Alfonzo, vislumbró con su “Efecto Venezuela”, que tanta divisa, superior a la capacidad de absorción del país, nos iba a descompensar. A partir de la devaluación de 1983, se comenzaron a sentir las secuelas de éste Efecto, en el marco de nuestro círculo vicioso: de boom en boom y de paquete en paquete.

Se agotó el esquema y los venezolanos, en lugar de volcarnos hacia una economía productiva y perfeccionar la democracia, nos embarrancamos (estadísticamente) tras el populista Chávez, quien como Jefe de Petroestado, tenía los bolsillos repletos de dólares y dilapidó la renta exacerbando el facilismo y  destruyendo la  economía.  

Le tocó un boom gigantesco de 100 $ el barril durante quince años. Utilizó la  renta para acabar con el tejido empresarial e institucional y luego de diez y ocho años, llegamos a esta hiperinflación y escasez que unos llaman socialismo del siglo XXI y otros hambre, desesperanza y colapso.

EL FUTURO

Nos queda a lo sumo generación y media con los hidrocarburos en plan estelar. Petróleo, renta y rentismo, deben ser redimensionados.

En lugar de petróleo: Energía y química, es decir petróleo, gas, refinerías y petroquímica. Hay que innovar el negocio, expandirlo hacia todas sus posibilidades para maximizar el valor agregado que pueda generar.

En lugar de renta: Beneficios de los Hidrocarburos: Renta, industria conexa, industrialización, Petroquímica como pivote de industrialización y Responsabilidad Social. La renta debe ser reorientada, descentralizada (en términos de decisión y geográficos) y utilizada exclusivamente en inversiones (que el gasto salga del ISLR).

Y Execrar el Rentismo (Productividad). Las divisas no vienen del cielo, hay que trabajarlas. No somos un país rico, sino un limosnero sentado en un barril. Hay que aplicar Reingeniería al Estado Venezolano… y al país. Es necesario profundizar la democracia  y potenciar la propiedad y las inversiones privadas. Además, aplicar la estrategia Marginalidad Cero, porque al rescatar la democracia, o acabamos con la marginalidad o pronto llegará otro Mesías más aprendido.

Es imperativo lograr una relación adulta con nuestro principal recurso: Energía y Química/ Beneficios de los Hidrocarburos/ Productividad.

PRIMERO DE SEPTIEMBRE

Rescatar la democracia pasa por salir a la calle  el 1ro de septiembre. RR2016. Que retumbe Caracas y que retumben los principios democráticos.

Nos vemos en la calle.


PD: Lamentamos profundamente la desaparición física de nuestro primo político Luis Christiansen, Presidente de Consultores 21. Hombre joven, honesto e inteligente, que parte cuando tenía tantas cosas por dar a Venezuela. Paz a sus restos.

martes, 16 de agosto de 2016

LA MENTIRA

               
 Rafael Gallegos    Blog núm. 260
  LA MENTIRA

Para mantener una “revolución” sin apoyo popular, sin dinero y en la mira de buena parte del planeta, hay que engañar a la gente. Divulgar muchos embustes orquestados, una mentira gigantesca. La Mentira… engaños económicos, sociales, electorales, comunitarios.

La Mentira para permanecer en el poder. Por eso a  los enchufados no les importa que usted se desespere cazando comida en los supermercados o, creciente modalidad, en los basureros; ni que sufra porque no puede alimentar a sus hijos, o porque no consiga medicinas, o que su sueldo sea cada vez más ficticio. Lo único que les interesa es implantar en Venezuela el comunismo bajo la égida del gobierno cubano.

Cumplir el viejo sueño del dictador Fidel Castro: utilizar a Venezuela como cabeza de playa para el comunismo latinoamericano. Sueño interrumpido por los próceres democráticos Betancourt, Caldera, Leoni, Villalba, otros valientes políticos y los militares de aquella época.
¿Y qué es el comunismo?, muy simple, un dictador totalitario como en Cuba. El que opine va preso, quien quiera montar una bodega, tiene que darle gracias a Dios (a Fidel Hermanos) si  se lo permiten. Quien intente una empresa mediana o grande que se olvide, a menos que sea extranjero. Hay elecciones con un solo partido y al que se le ocurra fundar uno de oposición, queda preso y de siquiatra. En las elecciones para la Asamblea Nacional el gobierno saca el 99 % de los votos y  se reúnen… una vez al año. Los opositores son gusanos, vende patria, traidores, presos. En Cuba es más fácil abordar una balsa para llegar al mundo libre, o a las fauces de los tiburones, que escribir un artículo en Granma, único periódico de la isla. La desconocida abundancia sólo se observa en películas (clandestinas), o en los salones de la nomenklatura (los enchufados de allá). ¿Es esa esclavitud del siglo XXI lo que usted quiere para Venezuela?

El régimen cubano es la Mentira y el venezolano… el hijo de la Mentira.

MIENTEN

Mienten al llamarse demócratas porque han realizado veinte elecciones. Retrasan indefinidamente el  Revocatorio y las regionales, porque saben que las van a perder. 
Mienten cuando dicen que tienen autoridad moral para hablar del Revocatorio porque es un invento de Chávez, mientras utilizan su apabullante poder institucional para obstaculizarlo.

Mienten cuando hablan de fraude de la MUD en la consecución del 1% de las firmas. Dos millones de personas firmaron. Mienten, porque saben que el 90% del país los quiere fuera del gobierno.

Mienten cuando hablan de guerra económica. Lo que hay es una destrucción estratégica, que calza dentro del plan made in Cuba para minimizar al país, debilitar la población, hacerla dependiente de tarjetas de alimentación para vencer los resortes de la protesta y lograr el punto de no retorno.

Mienten cuando dicen que la crisis es producto de los bajos precios del petróleo. Hasta con cien dólares el barril se veía venir este desastre.  Las expropiaciones, invasiones, insultos a los empresarios y la inseguridad jurídica, constituyen las verdaderas causantes  de que no haya producción y por lo tanto esta gigantesca escasez. Y los controles de precios  por debajo de los costos, aunado la no dotación de dólares para la producción, son los causantes de la inflación. Y no fue el “imperio”, ni la “oligarquía parasitaria”, fue… el mismísimo gobierno.

Mienten cuando hablan de soberanía petrolera. La producción petrolera va en barrena, las refinerías y mejoradores avanzan a paso de vencedores hacia la “chatarrización”.

Mienten cuando hablan de integración latinoamericana. Se retiraron de CAN, nuestra integración natural, cuando el intercambio de la frontera era de casi 8.000 MM$ y ya va por 1000. Pura destrucción estratégica.

Mienten cuando dicen mantener los derechos sociales a pesar de la crisis. Los sueldos y pensiones están pulverizados por la hiperinflación. Aumentan el sueldo para comprar el mismo volumen de productos… más inflación. Las pensiones de los viejos minimizadas, equivalen al 35 % del salario mínimo integral por no contemplar cesta tickets… hambruna en la tercera edad.

Mienten cuando hablan de inclusión. A los empleados públicos que firmaron los mandar a botar. Exigen fidelidad perruna para no excluir.

Mienten cuando dicen que los hospitales funcionan. Observe a los médicos y pacientes hablando de escasez de insumos, de infraestructuras destrozadas, de condiciones insalubres. La salud, al igual que el país, requiere de terapia intensiva.

Mienten cuando pregonan que han acabado con la pobreza, porque la creciente hambre… es más pobreza.

La Verdad es un cambio de modelo sin hambre y con libertades, gerencia social, y democracia.


Hay que acabar con la Mentira. El 1ro de septiembre todos a la calle por el RR2016. No salir es visar la dictadura. Pilas y guáramo… 

martes, 9 de agosto de 2016

COMER O NO COMER

 Rafael Gallegos    Blog núm. 259


En la época del dictador Juan Vicente Gómez la gente saludaba  “cómo te sientes”. Así indagaban delicadamente si por su casa había paludismo, tuberculosis, o una de tantas enfermedades endémicas que eran el pan nuestro de cada día, además del hambre, el 85 % de analfabetismo y todas las plagas que traen las autocracias.

Traigo esta anécdota a colación porque gracias a esta “revolución”, porque ya mucha gente hace preguntas que antes eran impensables. Por ejemplo, ¿cuántas comidas estás haciendo al día?, ¿Cómo estás haciendo para comer?, ¿Cómo haces alimentar  a tus hijos?, ¿y a tus perritos? ¿Te enteraste que en el Distrito Sucre el 40 % de los niños hacen apenas dos comidas y es alarmante el número de desmayados en las escuelas? Ya es común oír de padres que pasan hambre para que sus hijos coman, o de llantos de madres porque no los pudieron alimentar.

Ahora a las  muchachas buenasmozas, en lugar de verle los ojos, o las piernas, o quien sabe qué otra cosa, la gente observa… la bolsa. Los piropeadores preguntan, mi amor y dónde compraste ese aceite, o mi vida esa blusa amarilla te pega con la harina pan. Y si carga un buen paquete de mercado, les dicen: chica, tú debes ser una enchufada.

Recuerdo cuando durante la “oprobiosa cuarta república” la gente más humilde se alimentaba con espaguetis,  salsa de tomate, sardina y refresco; platos que hoy forman parte de la nostalgia colectiva. Al igual que las meriendas de los inexistentes pan, leche condensada y chocolate.

Un deslenguado me dijo que esa comida junto a la harina precocida, el  azúcar, el arroz, la leche, las caraotas, se pueden conseguir en… el canal ocho. Del resto, párese a las tres de la mañana, haga cola y rece por su seguridad. Si tiene paciencia y suerte, podrá salir con una bolsita de jabón, una pasta de diente pequeña y algún espagueti. O si no, espere los CLAP…pero siéntese. 

Con la “revolución”, vivimos  para cazar comida. ¿Esa era la igualdad  que nos ofrecían?… ¿Todos igual de hambrientos? Puro imitar a la revolución cubana, por cierto ya tenemos balseros y todo.

La cesta alimentaria (lo que requiere una familia de cinco personas para comer) es por lo menos diez veces superior al sueldo mínimo. Suponiendo que sólo se gastara en comida y no incluyera el transporte, el sueldo mínimo apenas alcanzaría para comer… tres días. Y los otros veintisiete del mes… hambre.

Lo sano en una economía familiar  es que la comida ocupe entre el 20 y 60% del presupuesto, dependiendo del ingreso. Hoy, el gasto alimentario está ubicado entre el cien y el mil por ciento. Es imposible para las mayorías comer completo. ¿Eso es lo que buscaba esta “revolución” para el pueblo?  Por lo menos es lo que ha encontrado, al igual que todos los comunismos que en el mundo han sido.

Y algunos “revolucionarios” tienen el desparpajo de culpar de esta situación a… la república civil, a los empresarios parásitos, a los imperialistas, a la oligarquía latinoamericana, a la oposición, al “pelucón”… puro análisis irresponsable. Todo el que tiene más de dos dedos de frente sabe que esta escasez y hambre son producto de los exprópiese, las invasiones, los insultos a empresarios, el control de precios por debajo de los costos, el control de las divisas; es decir de  la política del gobierno para acabar con el país “para comerte mejor”. Y que el gran responsable es … el gobierno.

Todas las mañanas los venezolanos a lo Shakespeare nos enfrentamos al dilema de  “comer o no comer”. Y además agregamos las interrogantes: ¿Conseguiré comida hoy? ¿Se desmayará mi hijo en el colegio? ¿Cuánta agua de arroz equivale a un vaso de leche?  ¿Cuál será la proteína que sustituye a la carne? La verdad es que ahora hasta para darle perrarina al perro, hay que ser rico.

¿Cuánto tiempo más le seguirá este gobierno huyendo a la realidad? Los obstáculos al Revocatorio, los ataques al Poder Legislativo, las amenazas, el escurrir el bulto del hambre… son medidas de patas cortas.

Pura paradoja: unos  barrigones gobernando a unos flacos desnutridos.

SOLILOQUIOS

La estrategia del gobierno es hablar y contestarse ellos mismos. No debaten y cuando convocan  a Diálogo lo hacen bajo lluvia de insultos. Y tienen razón, saben que si debatieran, les iría peor que en el Revocatorio. Claro, les quitaron la arepa a los venezolanos y eso no lo había hecho nadie. El venezolano quiere rescatar es su derecho a comer y la “revolución” sólo ofrece  “caribeaderas” y leguleyismos, que les pueden salir muy caras.

Jugar con el hambre es como jugar con fuego. Sobre todo en esta hora que el hambre apremia.


PD: Venezuela en Caracas el 1ro de septiembre. R16.

martes, 2 de agosto de 2016

DE SEMBRADORES DE PETRÓLEO A CAZADORES DE COMIDA

Rafael Gallegos    Blog núm. 258


Estamos en plena guerra asimétrica: el gobierno contra el pueblo. Gracias a la “revolución”, de sembradores de petróleo nos hemos transformado en cazadores de comida. La inflación, inducida por el gobierno desde que comenzó con los exprópiese, las invasiones y los insultos a los empresarios, hace que los venezolanos tengamos que gastar todo el presupuesto y más, para medio comer.

La escasez hace que los  cazadores de comida hagamos colas desde la madrugada para conseguir lo que sea. Los sueldos se vuelven cada vez más miserables y apenas alcanzan para uno o dos días de comida al mes. Madres se acuestan llorando porque no pueden alimentar a sus hijos… hambre calafateada con petróleo, pena ajena.

Hemos pasado desde “tabaratos”, con un increíble poder adquisitivo en las tiendas del primer mundo, a crisis humanitaria que el gobierno niega como tapando el sol con un dedo, o peor como si ignorara la Ley de la Gravedad. “Tabaratos”, ¿recuerdan?, cuando los venezolanos teníamos el poder adquisitivo de un sueco, mientras nuestra productividad a duras penas se comparaba con la  de atrasados países del tercer mundo. 

Hemos recorrido todo el abanico, desde filosofar acerca de abundancia con criterio de  escasez, hasta esta hambruna petrolera. Asistimos a la caricatura de los gordos que vendieron de contado, gobernando a un país flaco… que vendió fiado.

Todo el abanico a paso de vencedores. Desde cuando el Uslar Pietri propuso la frase “Sembrar el Petróleo”, como una estrategia para transformar las riquezas del subsuelo en calidad de vida, hasta la actualidad, cuando el BCV pide 1000 millones de dólares y le dan apenas 500. Esto denota la “limpieza” de nuestras arcas como la de aquel que pedía que le prestaran dos fuertes ofreciendo pagarlos el fin de semana. Estamos en la inopia. Ya no hay dólares para la revolución de los dólares.

Y el gobierno en lugar de dar soluciones, nos hunde cada vez más en este nuevo excremento del diablo. Con la ley de trabajo “voluntario”, imita a al fracasadísima revolución cubana, que obligaba a los cubanos a participar en la zafra de las 10 millones de toneladas de azúcar… y luego de sesenta años, van por dos. Magna cum laude de la decadencia.

Pero no se engañe, que la “revolución” no ha fracasado. Paso a paso de cumplen sus metas, su esquema de destrucción estratégica. La única manera como se puede destruir un país hasta estos niveles que padecemos, es que sea a propósito. Destrucción adrede de las empresas, de Pdvsa, de la CVG, de la agricultura, de las instituciones, de la democracia, de las esperanzas. Desmenuzar a Venezuela para comerte mejor, como quería hacer el lobo con la caperucita.

La destrucción está fríamente calculada, diría el Chapulín, por supuesto colorado. Esta etapa de cazadores de comida, forma parte del proyecto de desmoralización nacional, que muestra acciones como retrasar hasta el cansancio el Revocatorio burlándose de los venezolanos, intentos de anular a la valiente Asamblea Nacional, o de apresar a los jóvenes manifestantes y a los diputados de Amazonas. Todo va en línea la desmoralización nacional. Para que usted, “lo deje así” y ellos manden por siempre.

Por ello no hay que asombrarse de que acusen de fraude a la MUD, o que digan que no hay Revocatorio este año, o que le den importancia estratégica a los conucos urbanos mientras nuestras gigantescas sabanas se convierten en eriales. Entienda, la única sabana que el gobierno quiere que crezca  en Venezuela es el vacío de su nevera… obsérvele la lontananza.

El próximo paso es todo el poder para la “revolución”. Es el que más les ha costado, los “revolucionarios” no han podido montar una dictadura tipo hermanitos Castro, que les permita ahogar con infinita represión, léase totalitarismo, el gran descontento que han generado.

700 % de inflación quiere decir que los precios se multiplican por ocho. Entonces la gente no tiene plata para comprar, los negocios cierran y el desempleo aumenta. Estómagos vacíos, desnutrición, hambre. El pan nuestro de cada día del este socialismo es que nadie tenga pan… para comerte mejor. “Pueblo hambreao, pueblo mandao”. Paralelamente la comunidad internacional ha despertado, ya no los quieren ni en la OEA, ni en Mercosur, ni en Europa y algunos “panas” se les hacen los locos.

Por ello podemos inferir que va llegando la hora de la democracia, no se desmoralice, que el  bulying del uno, del dos, del tres, del cuatro y del árbitro, obedece a que están contra la pared. Y como dijo Américo Martín, pegados con chicle. No tienen plata ni pueblo. Nadie los quiere.


Llega la hora de la democracia. Por cierto, ¿qué hora tiene usted?

martes, 26 de julio de 2016

SÍ ESTAMOS EN SOCIALISMO

             
 Rafael Gallegos    Blog núm. 257

Algunos personeros del gobierno vienen ahora con el cuento que el socialismo (léase comunismo)  no ha comenzado en Venezuela porque todavía persisten las relaciones capitalistas y burguesas. O sea, que luego de diez y siete devastadores años, apenas hemos escrito el prólogo de la “revolución”. Entonces, ¿cómo será el libro? La verdad es que como diría  Pirro: otra “revolución” como esta nos quedamos sin país.

No lo dude, estamos en  socialismo (léase comunismo). Los comunismos, al igual que la Venezuela que padecemos, se caracterizan por repartir lo que no hay, un estado gigantesco y fofo, escasez, inflación, hambre, tarjetas de racionamiento,  patéticos paqueticos de comida, gigantesca improductividad, represión, presos políticos, agresión al pensamiento diferente. Pura destrucción estratégica para permanecer por siempre en el poder. En el socialismo “bolivariano” – cómo protestaría el Libertador - hay que agregar el vergonzoso record de ser la primera hambruna petrolera de la historia.

Aquí, como en todos los comunismos, los líderes comienzan como  Mesías y terminan como falsos profetas, por ejemplo Stalin, Ceausescu, Mao, Lenin y etc. Pura marabunta que carcomió sus respectivas sociedades, hasta que todo se les derrumbó. En Venezuela las encuestas muestran que la “revolución”… ya se derrumbó el corazón del pueblo. Es que amor con hambre no dura.

Observen en las carnicerías a la gente más humilde pidiendo un kilo de bofe, o las repetidas veces que preguntan por los recortes. O la flacura generalizada… hambre.

Te pareces tanto a mí

No lo dude, “esto” que padecemos en Venezuela, sí es socialismo. Nada de que no ha comenzado, o que se ha desviado. En lo fundamental, no ha habido nada diferente a Cuba, Camboya, Corea del Norte, en las otrora URSS, o países tras la cortina de Hierro, o China y paremos de contar. La misma plana. En todos, el hambre se acrecentó a paso de vencedores. Pueblos hambrientos sin capacidad de producción… y a veces aplastados por el totalitarismo.

Todos los comunismos, en el nombre del proletariado han acometido entre otras acciones:
-      Expropiaciones: Empresas productivas convertidas en eriales. Al final ni artículos de consumo ni comida. Pero no importa porque ser rico es malo.

-      Polarización: Los que no piensan igual son traidores, enemigos de la patria, agentes del imperio. En nuestra versión tropical ricachones, pelucones, patiquines, sifrinos.

-      Licuefacción de poderes: Cero independencia de los poderes. El jefe de la revolución, es el dueño del país. En nuestra versión tropical, Ley elaborada por la Asamblea, Ley anulada por el TSJ… y en general los poderes parecen ministerios.

-    Ataques a la libertad de expresión: En casi todos los comunismos, la libertad es inexistente. En nuestro caso: RCTV, emisoras de radio “democratizadas”, renovación de concesiones en suspenso, compra de medios, no entrega de papel, hegemonía mediática.

-    Procesos electorales opacos: Casi todos hacen elecciones con un solo partido y el gobierno gana con imposibles 95 %. En nuestro caso, el gobierno se declara en campaña con los recursos del Estado, el árbitro se cuadra con la “revolución” y hasta se pone brazaletes del 4F. Y si tienen que entregar, “ledezmizan” a los ganadores, o les nombran “protectores”. Hoy, se les trasluce el miedo y se empeñan en poner trabas al Revocatorio.

-      Perpetuación en el poder: Ningún líder socialista se va por las buenas. O enferman, o mueren, o los saca la “nomenklatura”. En Venezuela, el presidente puede ser reelecto indefinidamente.

-      Presos políticos: Innumerables en todos los comunismos. En Venezuela, son “políticos presos” con juicios muy discutibles. Por ejemplo, Leopoldo, Ledezma, Rosales y decenas de dignos venezolanos.

-     Complejo de Adán: En todas las “revoluciones”, el mundo comenzó con el líder. En Venezuela, ignoran los logros de la democracia civil y han tenido la desfachatez de comparar a Chávez con Bolívar, el “segundo Libertador”…

-            Grotesco enriquecimiento: sin comentarios.

No se engañe por las particularidades. La “bolivariana” es la ruta del socialismo real.

Nuestro principal antídoto, por ahora, es el Revocatorio. Lo intentan ignorar, al igual que las elecciones de gobernadores. Arremeten contra la Asamblea electa por el pueblo. ¿Querrán una a dedo, como las de Gómez? No oyen el clamor del 90 % del pueblo que necesita que se vayan.     

Cuando llegue un nuevo gobierno, que vendrá, hay que evitar el retorno de otro Mesías más aprendido. Aplicar estrategias que contengan: unidad con todos los sectores, democracia, libertad de empresas, y proyecto marginalidad cero.

Ya es la hora de que, por fin,  dejemos de ser un  limosnero sentado en un barril.

martes, 19 de julio de 2016

DIÁLOGO CON T: TALANQUERA O TRANSICIÓN

             
 Rafael Gallegos    Blog núm. 256

El diálogo no es hablar por hablar, ni hacer rozar dos monólogos, ni enfriar al país, ni dar la impresión internacional de no ser autoritario sino “dialogador”, ni ganar tiempo o retardar el Revocatorio. Y menos para hacer muecas que disimulen sonrisas, ante las amistades.

Seamos claros, el modelo “revolucionario” es absolutamente inviable. El gobierno sólo puede continuar, si se decide a… brincar la talanquera. Y no sería el primero ni el último en hacerlo. Lo hicieron gobernantes tan distantes como Fujimori y CAP al aplicar en su gobierno modelos económicos diferentes a los ofrecidos en la campaña electoral. Brincó la talanquera Fidel Castro cuando en los albores de su cruenta dictadura juró ser demócrata y no ser comunista. También brincaron la talanquera Gorbachov cuando acabó con el comunismo soviético, o Deng Xiao Ping cuando desechó la importancia del color de los gatos y abrió las puertas al capitalismo chino.

Maduro no sería ni el primero ni el último en brincar la talanquera; pero no ha mostrado la menor intención de hacerlo, por ahora.

Tampoco se puede dialogar para negociar el Revocatorio, ni sobre la elección de gobernadores. Sería algo así como discutir la aplicación de la Ley con un estafador. La Ley no se dialoga, se cumple y punto.

Entonces, queda como único tema del diálogo, la Transición. Reconocer que este gobierno está agotado. Que los “n” motores no mueven la economía, sino que la hunden. Que cada vez hay menos comida, más hambre y escasez desesperante. Que da pena ver a un país petrolero saliendo en masa a buscar comida para Cúcuta. Que Pdvsa está en el peor momento de su historia. Y ahora, ¿dónde estás Ripley?, los ladrones se meten en las casas y en lugar de preguntar por la caja fuerte, ubican la nevera y la despensa, para saquearlas.

-      Vendo nevera por falta de uso.

Y de paso, a este gobierno ya no lo quieren ni los enchufados. Hay que saber reconocer cuando todo se acaba. Reconocer la hora de la Transición.

Así hizo Pinochet, cuando reconoció que su dictadura era inviable. Negoció su salida y en el corto plazo, mantuvo poder para protegerse. Aunque con tanta fechoría innegociable… sufrió el desprecio y la cárcel en su vejez.

Franco, tuvo compasión de España para luego de su muerte. Formó a Juan Carlos para ser un rey con Parlamento. Sabía que el franquismo era inviable y diseño su transición.

Los hermanos Castro saben que el comunismo cubano fracasó y diseñan la transición hacia el pos comunismo cubano, al estilo Franco, pos mortem.

DIÁLOGO … PARA LA TRANSICIÓN

Por Venezuela y por los venezolanos, el gobierno y la oposición deben dialogar… para la Transición. La certeza del hambre y la probabilidad de una explosión social, obligan al Presidente a ejercer su apellido – actuar con madurez- y comenzar a diseñar el pos socialismo.

A la oposición también le va a costar gobernar sola. ¿Quién detiene los desbordes por tanta expectativa y tanto pranismo? Para ello hacen falta políticos de todas las tendencias y militares demócratas.

Es imperativo un acuerdo nacional: partidos de oposición, tendencias demócratas  del chavismo, sindicatos, empresarios, académicos, universitarios. Todos los que creamos en el respeto y la democracia.

Una Unidad que vaya tras el Revocatorio, o antes si Maduro entiende que ya el gobierno no da más. Cuanto antes mejor.

Y un Pacto de Gobernabilidad. Sí, como Punto Fijo, modelo hasta del Pacto de La Moncloa, donde se hable de respeto, estrategias, democracia, libertad de empresa, de hambre cero.

Y surgirán los hombres de la Transición. López Contreras, hombre fiel a Gómez, hubiera podido erigirse en un nuevo dictador; pero entendió que el gomecismo no era posible.  Larrazábal, militar, luchó a brazo partido por la Transición hacia la democracia, a veces en contra de “compañeritos” que le exigían implantar otra dictadura.

Los “revolucionarios” deben facilitar las cosas. Entender que las circunstancias los han convertido en flautistas de Hamelin que llevan a Venezuela al barranco. Y la oposición tiene que trabajar para hacer un próximo gobierno muy plural políticamente, en aras de la gobernabilidad.

Hay que rescatar la unidad emocional. Cuando Pérez Jiménez los adecos se escondían en las casas de sus familiares del régimen; cuando la guerrilla, perseguidos se escondían en la casa de  sus familiares adecos que hasta eran ministros. Al terrible Nereo Pacheco moribundo, quien le compraba las medicinas era un militar que él torturó.

Y lo increíble, el primer sitio en España donde se izó la bandera Venezolana luego de la Independencia, fue en la casa madrileña del general La Torre, el mismo que perdió en Carabobo. Las razones fueron… familiares; pero esa es otra historia.


Abajo el odio y la impunidad. Mientras más rápida la Transición, mayor la   gobernabilidad y el futuro.

martes, 12 de julio de 2016

EL NIÑO Y EL POZO

 Rafael Gallegos    Blog núm. 255

Era  1981 yo trabajaba como ingeniero en Corpoven Anaco. Durante un trabajo de varios días en el pozo Orocual 18 en Monagas, junto a mi colega y amigo Átalo Barrios, conocimos al niño  Héctor, cuyo relato expongo a continuación, como una manera de filosofar acerca de los 80 años de la emblemática frase del Doctor Arturo Uslar Pietri: “Sembrar el petróleo”.

El relato fue publicado en el periódico “El Ingenio”, de la seccional Anaco del Colegio de Ingenieros de Venezuela, bajo un seudónimo que yo utilizaba; “El Ácido” y hoy forma parte de mi libro de relatos: “Ombligo de Adán, ombligo de Eva”, que como siempre, ya se me ha hecho costumbre, anda a la búsqueda de un editor. A continuación “El niño y el pozo”:


                                                          A Átalo Barrios, amigo de Héctor.


Una zona montañosa, dentro de ella un claro, en el claro, un pozo. Uno de esos que producen mucho petróleo y gas, por lo tanto, mucho dinero.

En las horas nocturnas un silencio absoluto, solo interrumpido por las ráfagas de viento al chocar contra la vegetación, por ruido de animales o por el rugido del pozo cada cierto tiempo.

Al amanecer llegan unos hombres para hacer un trabajo especial en el pozo. De pronto encuentran frente a sí la sonrisa limpia de un niño. Su menuda contextura de infante desnutrido, sus zapatos tan rotos en la punta, que permiten a los cinco dedos de sus pies contacto con el aire libre y su natural simpatía, hace que pronto se gane el cariño de los trabajadores. Se llama Héctor, tiene nueve hermanitos, tres están con su madre, los otros tres colocados con familias pudientes, con algunos parientes o, simplemente vagando por el mundo. Él vive, como aquel famoso programa de televisión, con el papá de su hermanito, en un rancho de bahareque cercano al pozo, que tiene un solo ambiente.

-      ¿Con quién vives?, pregunta el trabajador petrolero.

-      Con el novio de mi mamá... con el hombre de mi mamá, corrige.

-      ¿Dónde está él?

-      No sé, se fue antier, debe estar con mi mamá.

-      ¿Te dejaron solo?

No hubo respuesta, su inocente y anémica mirada, libro abierto de una infinita historia de marginalidad: sus padres, los padres de sus padres, los padres de estos; reflejaron una tristeza que respondió por sí sola.

-      Ven, te invito a comer.

-      ¿Me visto?, preguntó el niño.

-      Si quieres vienes así mismo.

Insistió en vestirse, el trabajador petrolero se preguntaba si en realidad Héctor tendría más ropa. Su cambio de atuendo consistió en cubrir su frágil pecho con una franela llena de huecos y en ponerse unas medias que se veían rotas por el boquete en la punta del zapato.

Devoró la comida con cierta rapidez, el hambre fue superior a la pena. Su mirada denotaba agradecimiento, ya había salvado el día, mañana comenzaría una nueva lucha – injusta para un niño de doce años- por subsistir, o tal vez la plegaria para que volviera el papá de su hermanito con algunos alimentos.

Mientras tanto, el pozo seguía fluyendo. De allí salían millones y millones de bolívares, ¿a dónde iban?

Héctor no era hijo de don nadie, era hijo de don no sé quién. No estudiaba porque no lo habían inscrito en la escuelita. Era como un estorbo para la vida. En sus planes estaba irse para la capital del estado y dedicarse a limpiabotas. Era su aspiración, por lo menos podría comer todos los días. No importaba, él ni lo sospechaba, que la cajita con betunes de colores fuera un kinder de la delincuencia. Limpiabotas,  delincuente, preso, muerto. El pozo seguía fluyendo, más viajes a Miami, ¿y Héctor, que vivía arriba del yacimiento?

Los vecinitos de Héctor eran todos barrigones, salían como conejos de los ranchos de bahareque del caserío al pasar por allí las pick-ups de los trabajadores petroleros. El agua potable no la veían ni por televisión, porque tampoco tenían electricidad.

Finalizo el trabajo en el pozo y con ello la estadía de los trabajadores petroleros. Héctor los despidió con una sonrisa que, sin éxito, trataba de ocultar la tristeza que emanaba su mirada.
  
¿Dónde comería mañana si no llegaba el papá de su hermanito? En el futuro, cuando este no llegara se pondría al lado del pozo para apaciguar su hambre con la esperanza de que volvieran aquellos benévolos y “adinerados” hombres que un día lo invitaron a comer. Todo, mientras cristalizaba su proyecto de convertirse en un flamante limpiabotas.

Parece un cuento, ¿verdad? Pero lamentablemente no es producto de la fantasía de nadie. Es la pura verdad. Héctor existe en un área petrolera, sus vecinitos barrigones también. El trabajador petrolero que almorzó con Héctor es quien esto escribe. No tuve que hacer ningún esfuerzo imaginativo, solo transmito los hechos. Arturo Uslar Pietri lanzó hace más de cuarenta años su consigna de “sembrar el petróleo”. ¿Dónde lo hemos sembrado? ¿Será en Miami o en los casinos de las islas del Caribe?  ¿Es que Héctor no tiene derecho a ir al colegio, vestirse y vivir en una casa con los más elementales servicios?

Si la niñez es la puerta de la vida, ¿cómo será la vida de Héctor? Todos somos culpables.

                                                                                     El Ácido/1981.