lunes, 18 de septiembre de 2017

MENTIRAS PETROLERAS EN “REVOLUCIÓN”


Rafael Gallegos    Blog núm. 317

Ahora a Pdvsa no le dicen la gallina de los huevos de oro. Tiempo pasado. Vista la  destrucción de esa empresa, si acaso  podría decírsele  hoy la gallina de los “huevos de otro”… del Banco Central. Sí, de esa institución cuyo nuevo rol parece ser parapetar a nuestra petrolera con aportes financieros, cual médico que transfunde sangre al paciente. ¿Recuerdan cuando  Pdvsa era el pivote del desarrollo nacional?  

Los números están a la vista. En 1998 la producción era de crecientes 3,4 MMBD, hoy es de decadentes 1,9. En 1998 había 69.000 trabajadores incluyendo contratados, hoy hay cerca de 150.000. En 1998 la deuda financiera era menor  de 7.000 MM$, hoy supera los 50.000.
Rockefeller, cuando dijo que el mejor negocio del mundo era una empresa petrolera bien administrada y el segundo una mal administrada, jamás imaginó una petrolera tan pésimamente gerenciada y al borde de la quiebra. ¿Tercera Ley de Rockefeller? El viejo millonario se debe estar revolcando en su tumba ante esta Pdvsa suma cum laude… de la decadencia.

Sin embargo el gobierno, al igual que sucede con el resto de las actividades en Venezuela, en lugar de rectificar para revertir este desastre, con el cuento de radicalizar la “revolución”, lo profundiza. 

Y de paso,  han llenado de múltiples mentiras su gestión petrolera. Veamos:

-      Mentira número 1: Nacionalización de la Faja… La única nacionalización que ha habido en Venezuela fue en 1975. O sea que lloviendo sobre mojado, nacionalizaron lo ya nacionalizado. Y de paso transformaron la Faja en una quincalla  asociando a muchos países, más por “panas” que por dominar el negocio. Para muestra un botón: Cuba. Ahora la Faja es de todos… los países “panas”.

-      Mentira número 2: Subieron los impuestos petroleros… Incrementaron la Regalía promedio de 16 % a 30%; pero BAJARON el ISRL de 67 % a 50%. Puras palabras. 

-      Mentira número 3: Chávez subió los precios del petróleo… Su llegada a la presidencia coincidió con la larguísima expansión de demanda por China e India que se reflejó en más de 100 dólares el barril por años,  hasta que irrumpió el petróleo de lutita incrementando significativamente la oferta y bajaron los precios, a pesar de los esfuerzos de Maduro. La verdad es  que ni Chávez ni Maduro pueden manipular los precios. Además, si fuera cierto que Chávez subió el precio del petróleo, tendrían que aceptar que Maduro lo bajó. ¿Entonces?

-      Mentira número 4: El “sabotaje” petrolero… en 2003 tuvieron el tupé de botar a 23.000 técnicos de la empresa, tras la conocida huelga cívica nacional a que (a mucha honra) nos unimos. Las instalaciones se entregaron por Notaría, algo digno de Ripley, el sabotaje vino después:   los rojillos politizaron y desvirtuaron la empresa, humillaron a sus trabajadores (tienen que ser dojos dojitos y ustedes no valen nada están aquí por Chávez), multiplicaron por dos la nómina y la producción la dividieron por la mitad. La corrupción es tan evidente que ahora se apresan entre ellos mismos y ya va un gentío; y por cierto, pregúntenle a los jubilados de Pdvsa por los 500 millones de dólares que les defalcaron. 

Si alguien hizo sabotaje, fue la “revolución” manejando la industria como un partido político en contra de todas las estrategias gerenciales. Cuando Chávez dijo: “yo provoqué el paro” (confesión de parte), fue como si hubiera manifestado: yo provoqué el sabotaje. Entonces, ¿Quiénes son los saboteadores?

-      Mentira número 5: Acabamos con la dependencia del $... y ahora quieren vender petróleo en rupias a la India, en Yuanes a China, en yenes a Japón y tal vez en pesos a Cuba y no se la pierda, en caraotas a Nicaragua. Puro realismo mágico... se solicita economista con moto, abstenerse enchufados.

-      Mentira número 6: Soberanía petrolera… son soberanos con una petrolera pre quebrada, importando gasolina y petróleo, con las refinerías semiparalizadas; ni bombonas de gas tienen. En lugar de sembrar el petróleo, han sembrado la primera hambruna petrolera del mundo. Luís Giusti decía que la peor pérdida de soberanía es el hambre. O sea…
  
-      Mentira número 7: Las mayores reservas petroleras del mundo… Certificaron en la Faja un volumen de reservas bajo la premisa de recuperar el 20% del petróleo en sitio. Los geólogos dicen que el histórico de recobro es el 10%, o sea que la reserva real de la faja es la mitad de lo certificado. Ahora un “experto” del gobierno habla de duplicar la cifra, mediante un recobro, habrase visto, de 40%. Dios nos ampare…

Tanta reserva petrolera y la producción en picada.  ¿Entonces? ¿Petróleo de escaparate? Sin gerencia estratégica para transformar las reservas en producción y en dólares, se cumplirá la ingeniosa frase de Diego González: en el futuro la faja será un parque temático.


Es el tiempo de acabar con tantas mentiras.  Democracia o hambre.  

lunes, 11 de septiembre de 2017

POST RENTA Y POST RENTISMO


Rafael Gallegos    Blog núm. 316


No es lo mismo ni se escribe igual. Renta es dinero y rentismo es mentalidad. En Venezuela se ha debilitado la renta petrolera y el rentismo está más campante que nunca.

Mentalidad rentista es esperar que el petróleo nos resuelva nuestros problemas, que el todopoderoso estado tiene que darnos trabajo, comida, medicinas y un largo etcétera. Es pensar que Venezuela es un país rico en lugar de aterrizar en la realidad que lo que somos es un país con maravillosos recursos que no hemos podido transformar en riquezas. Un limosnero sentado en un Barril. Es creer que nuestros problemas de ingresos los arregla el estornudo de un jeque árabe y no la estrategia y el trabajo organizado.

Y sobre todo, mentalidad rentista es creer que el petróleo lo arregla todo y que sin él no somos nada.

A este gobierno le cayó “de sorpresa” que se acabó la renta, y a ello culpa de todos los problemas que padecemos. De sorpresa, como si los precios del petróleo se hubieran venido abajo en un día sin que los expertos lo pronosticaran durante años. De sorpresa, como si no fuera paulatina la destrucción de Pdvsa, que transformaron desde aquella (¿la recuerdan?) gallina de los huevos de oro, hasta esta empresa petrolera lánguida y pre quebrada que ni siquiera es autosuficiente y tiene que recurrir, como cualquier fallida empresa estatal, a los “préstamos” del Banco Central.

Tanto que nos burlábamos de los árabes con aquella “Venezuela Saudita” que nos describía como jeques derrochadores, y hoy no somos ni la sombra del progreso árabe. La “revolución” ha usado la Renta para destruir a Venezuela. Ahora poseemos el triste record, entre otros que nos deberían llenar de vergüenza y que ni siquiera sonrojan al gobierno, de ser la primera hambruna petrolera de la historia. ¿Se burlarán los árabes con algún dicho similar, digamos “Arabia bolivariana”?

EFECTO VENEZUELA

Pero el peor síntoma del rentismo es creer que a realazos se desarrolla un país. Los venezolanos hemos vivido de boom en boom y de paquete en paquete. Y tanto de las épocas de abundancia - como este boom de casi quince años a más de cien dólares el barril - como de las épocas de escasez, salimos con las tablas en la cabeza. Lo que implica que nuestras crisis no son de recursos, sino de gerencia.

Juan Pablo Pérez Alfonso, describió magistralmente la pobreza de la abundancia sin gerencia, con su Efecto Venezuela, algo así como que los gigantescos recursos de Venezuela equivaldrían a un indigente que ganara la lotería y comenzara a comer siete veces al día… hasta que se descompensara.  Que si  nuestra sociedad no asimilaba bien los recursos, nos podría pasar como al indigente y el país se descompensaría. Y que ese fenómeno sería conocido en el mundo como Efecto Venezuela.

Otro pensador, Arturo Uslar Pietri, el de la hasta ahora frustrada frase “sembrar el petróleo”, planteó que al paso que íbamos cuando bajaran significativamente los precios del petróleo, Venezuela iba a ser un caso de la Cruz Roja Internacional.

CON LA RENTA O SIN LA RENTA

Como en la canción ranchera, con dinero o sin dinero… debemos gerenciar. No hay ninguna razón para actuar de manera diferente en época de abundancia, que en época de escasez. En ambas hay que gerenciar y maximizar los beneficios de los recursos. 

Hacer tal  vez como dicen que procedía John Rockefeller con sus hijos: los crio en austeridad, con mesada y  sin ninguna prerrogativa de niños ricos. Nosotros, por lo contrario, hemos sido unos herederos ricachones (tabaratos, mayores consumidores de guisqui per cápita, moneda ultra dura, jeques latinoamericanos, etc.), con un singular comportamiento “embarrado”… que nos trajo a estos lodos.

Con renta o sin renta petrolera, debemos desarrollar una Visión de Venezuela: democrática, próspera, sin pobreza, con empresas privadas a lo largo y ancho del país. Maximizando el uso del petróleo, de la agricultura, del parque industrial, de la biodiversidad, del agua, del hierro, de la bauxita y el aluminio. Derrotando la marginalidad y la pobreza. E insistimos, todo ello en democracia.

Suena a Perogrullo; pero es urgente revertir este resultado país. Cuando esto pase que va a pasar – júrelo -  con renta o sin renta la plana debe ser la misma: estrategia, gerencia, autoestima y democracia. Como decía el Libertador en Pativilca: Triunfar… no queda otra.

Más que post renta, debemos concentrarnos en una post revolución. Porque pretender los necesarios cambios se hagan con este gobierno, además de pedirle peras al olmo, es como buscar a los incendiarios para que apaguen el fuego. O sea…


Tengamos la seguridad que el futuro de Venezuela es del del tamaño de la gerencia estratégica que seamos capaces de aplicar.  

lunes, 4 de septiembre de 2017

¿DICTADOR YO?... JAMÁS


Rafael Gallegos    Blog núm. 315
                                     
Pérez Jiménez se hacía llamar Presidente Constitucional. Y lo era de acuerdo a  “su” Constitución: la procedente de las elecciones de 1952, que le esquilmó a URD contando los votos en los cuarteles. Cuando se vencía su “período” en 1957, cambió elecciones por plebiscito. Dicen que le tuvo miedo a que Betancourt diera la orden de votar contra él y fuera derrotado. Asistió sólo a “sus” elecciones y ganó. Pero nadie lo quería. Algo similar a lo acontecido este 2017 con la Asamblea Nacional Constituyente. Solos acudieron, solos se contaron e ironías de la vida… solos se quedaron.

Juan Vicente Gómez tampoco permitía que le dijeran dictador. Siempre era Presidente Constitucional, o Jefe del Ejército. Todo legal legalito. Para eso elaboró y modificó… siete constituciones en 27 años. Esta “revolución” ya va para dos en 19 años.

Gómez no quiso contarse en 1914 cuando le correspondía hacer elecciones. A Rafael Arévalo González lo mandó a La Rotunda cuando, de acuerdo a la ley, lanzó al doctor Félix Montes como candidato presidencial. La excusa para suspender las elecciones: una invasión. “Y que” Cipriano Castro invadiría por Falcón. Lo cierto es que Gómez modificó “su” Constitución y dejó al insípido Victorino Márquez Bustillos encargado de la presidencia… por siete años.

Nuestra “revolución” ya ha asomado que si siguen las amenazas de invasión de Trump, no habrá elecciones. ¿Repetición de la historia? Por ahora el CNE retrasa la fecha de convocatoria, elimina centros electorales y con el mayor desparpajo coloca obstáculos para desmoralizar a la ciudadanía. Eso sí, no les gusta que los llamen dictadores.

DERECHOS ¿INHUMANOS?

Según su propia versión, Pérez Jiménez jamás violó derechos humanos. En buen andino decía que las acusaciones eran habladurías de esos  “muérganos” de la oposición. O sea: los comunistas, los adecos, los urredistas y los copeyanos.

Cuando mataron a Delgado Chalbaud, dijeron que fue un accidente. Luego el autor material Domingo Urbina fue asesinado al salir de su escondite en la Embajada de Nicaragua. “Sabía demasiado”, diría algún esbirro mientras soplaba el humo de “su” pistola.

Esa dictadura mató en seguidilla a tres secretarios de la clandestinidad de AD. Pero jamás lo reconoció. Ruiz Pineda, Alberto Carnevali y Pinto Salinas. Ruiz Pineda “y que” en un enfrentamiento. Al cadáver le  colocaron una botella vacía en sus manos para indicar que estaba borracho. Carnevali murió de cáncer en  prisión ante la sordera oficial por el clamor internacional para que le atendieran su penosa enfermedad. Pinto Salinas fue acribillado y Pedro Estrada dijo que tuvieron que matarlo porque los esbirros de la Seguridad nacional “y que” se vieron obligados a defenderse cuando Pinto les disparó. Habrase visto.

Jamás reconocieron su participación en esos horrendos crímenes. Igual mataron al teniente Droz Blanco en Bucaramanga, o atropellaron a Andrés Eloy Blanco en México. Puro accidente. Según el gobierno “constitucional”… no tuvieron  nada que ver con eso, ni con los torturados, ni los asesinados.

De la represión de Gómez ni hablar. Vidrio molido, colgados por los testículos “hasta que meen de a pabajo”. Pero el presidente constitucional Juan Vicente Gómez seguía adelante con su lema de Unión, Paz y Trabajo: Unión en las cárceles, Paz en los cementeros y Trabajo en las carreteras.

Por eso, cuando esta  “revolución” habla de Paz, hay que preguntarse: dónde. Ya hay múltiples acusaciones nacionales e internacionales de presos políticos, torturas, criminal represión en las manifestaciones. Hay decenas de presos más allá de la orden de libertad, como Jon Goicochea o los agentes de Chacao. Y muchos alcaldes detenidos. Pero el gobierno “democrático”… como si no fuera con él. Parece que desconocieran la parábola de Robespierre.

Hablan de ley contra el odio mientras insultan con saña a los dirigentes de la oposición (el monstruo de Ramo Verde, mariconsones, Capriloca, asesinos, y toneladas de diputados y periodistas golpeados). Hablan de traición a la patria mientras ningunean nuestra soberanía ante el comunismo cubano e hipotecan el subsuelo a los rusos y los chinos.

Pero para el gobierno este padecimiento colectivo no es dictadura, sino  democracia y para remate directa. Así es, como la “democracia” cubana, pana y modelo, donde el gobierno cumple el sueño de los enchufados venezolanos: ir solo a las elecciones y sacar el 99 %; donde Raúl Castro no es dictador, sino Presidente Constitucional. Ah! y la democracia es directa, porque allá la oposición va directamente… a la cárcel.


Dime de que te jactas y te diré de qué adoleces. La careta  “democrática” de la “revolución” está más devaluada que su moneda. Son reyes desnudos.

lunes, 28 de agosto de 2017

LA DESGASTADA PALABRA “REVOLUCIÓN”


Rafael Gallegos    Blog núm. 314

La historia de Venezuela está llena de “revoluciones” que en general han sido excusas para agilizar montoneras y tomar el poder. Debemos ser uno de los países con más “revoluciones” por año. Si ese fuera un indicador de desarrollo, no lo dude, seríamos por lo menos como Japón.

Comencemos por la “Revolución de las Reformas”, cuando Mariño trato de tumbar al presidente democrático José María Vargas. Pedro Carujo (uno de los asesinos de Sucre) le dijo a Vargas: “el mundo es de los más vivos”. Cuidaba la puerta el fatídico capitán Julián Castro, golpista consumado que asumiría el poder 23 años después mediante otra montonera llamada “Revolución de Marzo”, filosóficamente denominada así … porque fe en marzo.

También llamaron “revolución” a la Guerra Federal, en cuyo balance es mucho mayor la destrucción material y el odio desatado; que los discutibles beneficios, ya que tras un loable sentimiento de igualitarismo, dejó una gigantesca crisis y no cambió para nada la  estructura del país.  

Hemos tenido “revoluciones” para todos los gustos. De colores como la “Revolución Azul”, llamada así  el color intermedio de la bandera – ni amarillo de los federales, ni rojo de los conservadores – o leguléyicas, como la “Revolución Legalista” de cuando Crespo intentó impedir que Andueza Palacios permaneciera ilegalmente en la presidencia por cuatro años… y se quedó seis.

O montoneras andinas como la “Revolución Restauradora” de Cipriano Castro, interrumpida por la “Revolución Rehabilitadora” de su compadre Juan Vicente Gómez,  quien se  “habilitó y rehabilitó” en la presidencia hasta su muerte.

Tantas “revoluciones” y en 1936 éramos un país palúdico, con 85 % de analfabetismo y con una expectativa de vida de 36 años.

A partir de López Contreras, el país comenzó a enseriarse. Aunque los machetes de las montoneras de provincia fueron sustituidos por los sables de los cuarteles y  generaron la “Revolución de Octubre”, tema discutible para un próximo artículo, y el cuartelazo encabezado por Pérez Jiménez que duró diez años (48-58). Sin embargo, la democracia inició su implantación en esa etapa.

López y Medina significaron buenos cambios. La Junta de Gobierno del 45 promovió, por primera vez en la historia republicana, que los presidentes fueran electos de manera universal, directa y secreta. Luego asistimos a transmisiones de mando entre presidentes civiles. Se formaron generaciones completas en democracia. A pesar de los innumerables defectos, Venezuela conoció una era de prosperidad y paz jamás imaginada. Claro que nos aquejaban serios problemas que no suplimos arreglar bajo la óptica de la perfectibilidad democrática y en 1998 nos fuimos (estadísticamente) tras un mesías resultó un falso profeta.

RETROCESO

Cuando parecía quedar atrás  la época de las “revoluciones”, llegó un comandante y mandó a parar… la democracia. Primero con un fallido cuartelazo contra un gobierno constitucional el 4F. Y luego con un triunfo electoral que encerraba el  proyecto de destruir al país para “comerte mejor” y permanecer por siempre en el poder.

Se bautizaron como “Revolución Bolivariana”. Colocaron al Libertador como garante de tamaño desaguisado. En nombre del paladín de la democracia implantaron este cachorro de totalitarismo, en nombre de quien nos liberó de España nos colonizaron a Cuba, y en nombre del Padre de la Patria casi que nos convierten en un ex país. A Bolívar le falsificaron hasta el rostro… y todo en nombre de otra “revolución”.

Para avivarle la nostalgia, le instaremos a recordar cuando usted tenía agua todos los días en su casa, no había apagones, el internet era continuo, le alcanzaba la plata para comprar comida, podía adquirir ropa nueva, o irse de turista para un hotel en la playa. Sin ir muy lejos, cuando podía abrazar con frecuencia a sus hijos, o conversar con ellos  sin recurrir a las frías redes sociales. Y por favor, que no le echen la culpa a Trump, que estos padecimientos son producto de esas “sanciones” las empezaron los “revolucionarios” con exprópiese, invádase, los botados de PDVSA, la lista Tascón…

Esta nostalgia es producto de  la “revolución”. Venezuela ha llegado a extremos insostenibles. Hace falta un cambio radical. Pero después de lo que hemos conversado, sería vergonzoso llamar a ese cambio “revolución”. Debemos hacer los cambios diferentes para obtener diferentes resultados. Hay muchas metodologías: reingeniería, modernización, 2.0… eso sí cambio estratégico y en Libertad… Democrático.

Y bien hecho, para evitar que en pocos años se imponga otro Chávez, más aprendido.

“Revolución” o Democracia… he ahí el dilema.


PD1: Pueblo que quiere elegir 23 gobernadores solicita fecha de regionales… 

martes, 22 de agosto de 2017

PORQUE YO SÍ VOTO


          Rafael Gallegos
 
1.       ¿Qué pasa si no vamos a las elecciones de gobernadores?... El gobierno sin ningún esfuerzo tomaría 23 gobernaciones en octubre, la mayoría de las que según las encuestas, están en manos de la oposición. Aunque no se puede descartar que si vamos a esas elecciones, es posible que el gobierno temeroso de una paliza, invente cualquier excusa y las suspenda. Claro que eso se reflejaría  en el incremento de su desprestigio internacional, que ya está causándoles bastantes problemas. 

2.       ¿Y por qué  no votamos en la Constituyente y sí en las elecciones de gobernadores?... Las elecciones de gobernadores  están en la Constitución… y es lo que estamos pidiendo hace meses. La Constituyente fue un invento del gobierno para con una minoría lograr el poder absoluto sobre la mayoría y permanecer ilegítimamente en el poder. Y  tal como estaba diseñada, violaba la Constitución.

3.       ¿Y si se divide la unidad?... Votando o no votando, la  Unidad debe mantenerse. Solamente permaneciendo unidos podemos rescatar la democracia.  

4.       ¿Pero si se desmoviliza la calle?... Las elecciones movilizan la calle  y nos permiten fortalecer la organización opositora a lo largo y ancho de Venezuela. Además debemos jugar en todos los tableros: protestas, marchas, concentraciones y elecciones.

5.     Pero es que ya estábamos cerca del poder y nos desmovilizaron… es que ir a elecciones no significa parar la calle, al contrario.  Cierto que en los más de cien días de protestas logramos llamar fehacientemente la atención del mundo. Y observe como al gobierno le pesa el repudio internacional que lograron las marchas. Sin embargo, y no nos engañemos, nunca hemos estado “tomando ya” el poder. Esta es una lucha larga. Debemos seguir en ella hasta lograr el objetivo. Y estas elecciones, nos acercan más. Parafraseando a Churchill: lucharemos en las protestas, en las marchas, en las concentraciones, en las elecciones, lucharemos en todo y jamás nos rendiremos. 

7.       ¿Por qué el gobierno le pone tantos obstáculos a las regionales?  Nicolás Maduro y el régimen no quieren que votemos. Quieren que nos rindamos ante los obstáculos para ellos ir solos y ganar las 23 gobernaciones. ¿ Usted le va a dar ese regalote? Se regodearían ante el mundo de haber ganado en un proceso democrático y dirían que no fuimos por miedo o por golpistas. Nosotros debemos ir hacia adelante tal como decía el gran Rómulo Betancourt: adelante, por arriba de las tumbas, adelante. 

8.       La gente está desilusionada…  Pues que se ilusione, esto no es un camino de rosas, y si fuera de rosas tendría muchas espinas. Tenemos que aprender que la lucha es larga y se acaba cuando ganemos. Tenemos que ser del tamaño de las circunstancias. NO vale rendirse. 

9.       ¿Tenemos que aguantar que le pidan certificado de buena conducta a nuestros candidatos a gobernadores? Si lo hacen, sería ilegal y retrógrado, recordarían a los regímenes más oprobiosos de la historia, o a procesos terribles como la Inquisición; pero nosotros estamos resueltos a superar todos los obstáculos, todos. En caso tal, sabremos tener suplentes bajo la manga. Pero esas elecciones, las ganamos.

10.     ¿Con estas elecciones estamos reconociendo al CNE? Falso,  ellos son los que están reconociendo que tienen que hacer elecciones, tal como reza la  Constitución. Y les faltarán las de Consejos Legislativos, las de alcaldes y las presidenciales. Si las hacen, las ganamos y tomamos el poder. Si no las hacen se hundirán más en el fango de su totalitarismo y serán más repudiados ante el mundo. 

11.     ¿El CNE no es transparente? Claro que no y además promueve un gigantesco ventajismo. Pero somos demasiados y superaremos todos los obstáculos. Además, colocaremos testigos a lo largo y ancho de Venezuela.

12.     ¿Cierto que no elegiremos Consejos Legislativos y los actuales (chavistas) no dejarán  gobernar a los gobernadores? Eso es parte de la tramoya de la “revolución”; pero elegiremos  gobernadores para ratificarle al gobierno que nadie los quiere, que los ocho millones de su Constituyente comunal son una farsa y que nosotros somos una gigantesca mayoría. Los dejaremos al descubierto.

13.  ¿Cuán importante es ese repudio internacional? Mucho, porque de él dependen los préstamos, las negociaciones, los mercados, los intercambios tecnológicos, los bloques internacionales, el prestigio. Se combina con el repudio nacional, las movilizaciones, la inflación, la escasez y el hambre. Al final todos estos factores combinados impulsan la implantación de un gobierno democrático. Por ello hay que jugar en varios tableros.

14.     Y de paso, luego de las elecciones de gobernadores quedaremos a las puertas de las elecciones presidenciales

La Democracia vive y la lucha sigue… hasta vencer.

1957- 2017… SESENTA AÑOS NO ES NADA




Rafael Gallegos    Blog núm. 313

Carlos Gardel hubiera corroborado con creces la certeza de su tango “veinte años no es nada” al comparar el plebiscito convocado por Pérez Jiménez en 1957 con la  Constituyente impuesta por Nicolás Maduro en 2017. Sesenta años y la misma historia, los mismos escenarios… con diferente decorado. 

UNO.-    1957: Marcos Pérez Jiménez no convocó a elecciones como correspondía. Le dio miedo enfrentar una derrota cantada. Sus asesores forzaron una interpretación de la Constitución vigente (su propia Constitución) y salieron con el cuento del plebiscito. 

                2017: Nicolás Maduro idem. Igualando el significado de los términos “iniciativa” y “convocatoria” (Andrés Bello se revolcaría en su tumba), y burlando la decisión del pueblo que decía representar, impuso una Constituyente comunal, violentando su   propia Constitución. 

DOS.-    1957: El aguerrido árbitro electoral de MPJ actuó como una oficina de correos del régimen. 

               2017: Cualquier parecido con el árbitro de NM…

TRES.-     1957: Luego del acto electoral el árbitro de MPJ dio cifras: 87 % SI y 14 % NO. Nadie le creyó; pero no hubo reclamos y tampoco revisión. PJ quedó “electo” presidente. 

                  2017: El árbitro dio una cifra de más de 8 millones de votos. Nadie le creyó. Sí hubo reclamos, Smartmatc el socio contabilizador, dijo que esa cifra estaba inflada. Los centros electorales vacíos contradecían la avalancha de votos que sugerían. Algunos candidatos mostraron disconformidad con el conteo. Un Rector dijo que era necesario auditar. Sin embargo, el árbitro, como si no fuera con él, hizo caso omiso. 

CUATRO.-  1957: Ante el mundo MPJ perdió la legitimidad que le servía de soporte. Se le cayó el último pedazo de la careta de “su” Constitución.
            
                  2017: NM, idem.

CINCO.-    1957: Ningún país le reclamó el fraude al régimen.

                   2017: Más de 40 gobiernos democráticos en el mundo desconocieron la Constituyente comunitaria. Algunos retiraron embajadores.

SEIS.-      1957: El pueblo votó masivamente contra MPJ. Parafraseando al fraude de Andrade de 1897: el NO se quedó con las masas,  y el SÍ (MPJ) con las mesas. 

                   2017: El pueblo mayoritariamente se quedó en su casa esperando que dijeran los resultados ya cantados de 8 millones de votos: tenían que ser más que los 7,6 que masivamente la oposición había reunido el 16J; pero no mucho más (se vería muy feo). Los deslenguados dicen que fueron votos cantados; pero no contados.

SIETE.-    1957: El pueblo votó porque no hacerlo equivaldría a ratificar al régimen sin acusarlo de fraude. Porque la lucha electoral dejaría cicatrices en la dictadura. Porque esas elecciones movilizarían a las masas. Porque permitían organizar a los opositores. Porque fomentaba la unidad. 

                       2017: la mayoritaria oposición no votó porque esas elecciones parecían una elección interna del PSUV y además, no estaban convocadas por el pueblo.

OCHO.-       1957: MPJ convocó elecciones para burlar y silenciar al pueblo, ni de casualidad preveía entregar si perdía. 

                       2017: NM luego de anular el revocatorio, retrasó las elecciones regionales porque se sabía aborrecido por el pueblo. Ni de casualidad preveía entregar. Implantó la Constituyente para su partido y sacó todos los diputados. Ahora le deben al pueblo el número de votos nulos y la auditoría.

NUEVE.-    1957: el pueblo al observar tamaño fraude de “su” general MPJ, se desmoralizó. Creyó que  tendrían dictadura para 30 años.

                      2017: Ante la ANC de NM el pueblo se desmoralizó. “A este paso nunca saldremos de esta gente” – se decían entre sí.

DIEZ.-         1957: PJ salió debilitado de “su” plebiscito. 

                   2017: NM también. La ANC citó a la valiente AN para que la reconociera, para que imitara a NM y los poderes públicos, ratificados luego de poner sus cargos a la orden y de reconocer el absolutismo de la ANC.  La AN dijo que ni iba a la reunión ni los reconocería. La ANC reaccionó quitándole a la AN unas funciones que en la práctica no tenía; luego de matar el tigre, le tuvo miedo al cuero… no los destituyó. Pura debilidad, porque la presión internacional… vive.

ONCE.-        1957: A MPJ lo  fueron. Primero a una isla del Caribe donde el sátrapa lo regañó. Luego a Miami. Después juzgado y preso en Venezuela. Murió luego de un  largo exilio dorado en Madrid.

                        2017: NM enfrentará una elección de gobernadores… si es que no la suspende. ¿Le dará miedo  el regaño de “su” sátrapa particular?

CONTINUARÁ. Mientras tanto el general MPJ le canta desde su tumba a la “revolución”: te pareces tanto a mí. 

Hasta que no nos aprendamos esta historia, tendremos que repetirla.