lunes, 16 de julio de 2018

EMIGRACIÓN A ORIENTE SIGLO XXI


Rafael Gallegos    Blog núm. 358

Siglo XIX… Flaquísimo, enjuto, el rostro cadavérico y barbudo  de varios días, los ojos saltones. Las ojeras inmensas y negrísimas completaban el aspecto enfermizo del General Simón Bolívar que representaba diez o quince años más de sus treinta y dos por cumplir. No dormía o apenas lo hacía por unas pocas  horas cada noche y a veces, en medio de pesadillas se despertaba sobresaltado, con palpitaciones, asustado. Tal vez allí nació la tuberculosis que lo llevó a la tumba en la flor de su vida. Encabezaba el Libertador lo que para la historia es conocido como la Emigración a Oriente;  pero para los caraqueños de los albores del siglo XIX, era simplemente la  huida, la pavorosa huida de toda la cuidad  hacia el oriente de Venezuela.
-        Se acerca Boves.
-        Los patriotas no pudieron contenerlo.
-        Nos va a matar a todos.
-        Y los negros de barlovento se están alzando.
-        Sí, por allí viene Andrés Machado matando a toda la gente decente.
-        Qué horror, tan sumiso que era el negro Andrés y fíjate, tuvo el descaro de descabezar al Conde de La Granja, que era su amo.
-        Carajo, entonces qué nos hará a nosotros.
-        Ellos y que dicen que cortar un cuello es más fácil que cortar una yuca.
-        Y más sabroso.
-        Coño,  vámonos.
-        Vámonos.
-        Rápido.
-        Boves va a violar a nuestras mujeres, a nuestros niños… y a nosotros.
Y apretaban las nalgas.

Muertos de miedo, veintitrés mil caraqueños le corrían a las famosas degollinas del  sanguinario taita. Pobres, ricos, blancos, mestizos, negros. Al Libertador Simón Bolívar todo el tiempo se le iba cabalgando  para adelante y para atrás. Revisaba con detalle los grupos familiares; a todos los hombres, mujeres, niños; a los ancianos de 60 años. Paralelamente le dictaba cartas a sus secretarios, daba órdenes a los de logística y atendía dentro de lo posible, que a veces era muy poco, las necesidades de los caraqueños.

Cada caraqueño era una historia. Doña  Pepa de la Jota, como todos había sentido removérsele el piso ante la cercanía del terrible Boves. Un terremoto psicológico, ya nada era como había sido. Casada, no tenía ni idea que estaba a punto de ser viuda gracias al Taita. Con cinco hijos paridos de los cuales les sobrevivían tres. Uno murió al nacer y casi se la lleva al otro mundo,  otro murió de meses por una enfermedad acerca de cuyo origen natural o sobrenatural todavía se discutía…

Siglo XXI… ¿Qué ha cambiado? Millones de venezolanos huyen ya no de Caracas, sino de Venezuela, y no hacia Oriente, sino hacia el mundo. Diáspora. Venezolanos que emigran con su morral de querencias y nostalgias. Familias rotas por una  “revolución” que se dice bolivariana y cada día resulta más bovesiana.

-        Te pareces tanto a mí - podría decirles el terrible Taita.

Un asturiano que logró trasfundir su resentimiento en liderazgo político. Boves, el “padre de la democracia” para los historiadores como Laureano Vallenilla que confunden el término con montoneras. El hombre que aprendió a cabalgar sobre las miserias del pueblo y los enseño a buscar culpables en lugar de enseñarles a construir una nueva sociedad. El caudillo que “pagaba” a sus seguidores con saqueos y violaciones. Un maestro del odio. Te pareces tanto a mí….
José Tomás Boves - cosas veredes Sancho -  fue muerto en una batalla que lo convertía en el dueño del país. Una placa solitaria en una esquina de Urica, señala el sitio de su muerte.

Hoy, los “revolucionarios” promueven  la segunda diáspora de la historia de Venezuela. Actúan como Boves y - habrase visto-  en el nombre de Bolívar. Da vergüenza ajena observar tanto compatriota desesperanzado huyendo del hambre y de la inseguridad, gracias a una “guerra económica”  que inició el mismísimo Chávez con sus exprópiese y su millardito.  

Familias rotas. Actuando como el Rey Sadim -Midas al revés- los chavistas convirtieron en paria al país con más potencial en América Latina.

El Libertador, que en la Emigración de Oriente parecía perdido, al final triunfó y los venezolanos - a un altísimo costo-  logramos la Libertad. Los venezolanos exiliados e inciliados (exiliados dentro del país), debemos ser cada uno un pedacito de Simón Bolívar, cuando estando postrado y casi moribundo decidió Triunfar.  

El “qué” es triunfar. El “cómo” nos corresponde construirlo basados en Unidad y Proyecto de País.  Y si los líderes  opositores no son capaces de unirse, deben ser apartados. La hora es chiquita; pero mientras cada emigrante y cada inciliado lleven la patria en el bolsillo, todo se puede revertir. En el siglo XXI y en cualquier siglo. Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades. 


lunes, 9 de julio de 2018

VENEZUELA EX PETROLERA


Rafael Gallegos    Blog núm. 357

-      No chico no te creo, ¿Venezuela ex petrolera?

Pues crea, al paso que vamos nos botarán de la OPEP por no tener nada que exportar. Se hará realidad la reflexión de José Toro Hardy, que  no le teme tanto a que Estados Unidos nos deje de comprar petróleo, como al hecho que no tengamos producción para venderle. Continuando con las frases, a este paso “de vencedores” es posible que - al decir de Luis Giusti - “le ganemos” a Colombia la competencia de llegar primero que ellos al millón de barriles. Claro, ellos creciendo, y nosotros en barrena.

Botados de la OPEP y tal vez sustituidos por Cuba (exportando petróleo venezolano) o, cosas veredes Sancho, por Guyana.  En las narices de esta revolución tan soberana, Guyana ha hecho descubrimientos que la catapultan como una nueva provincia petrolera. Se habla de más de tres mil millones de barriles, algo así como tres veces las reservas de Colombia, o las de Apure en los años ochenta. Cifras más cifras menos, se estima que Guyana puede llegar a convertirse en productora de más de medio millón de barriles de crudo liviano en el mediano plazo.

En  casi  toda América Latina, en Estados Unidos, en Canadá, en buena parte de la OPEP, la producción petrolera tiende a crecer. Mientras tanto, la industria petrolera “revolucionaria”, la que se jacta de tener las “mayores reservas del mundo” muestra un bajón que obliga a los socios de la OPEP a compensarlo en el mercado internacional.

El mundo observa atónito cómo  Arabia Saudita  para proteger el mercado, se dispone a sustituir el déficit petrolero venezolano. Haciendo memoria, recordamos que los árabes sauditas aplicaron medidas similares en 1991. Ese año Hussein – creyendo que de verdad era tan poderoso como le decían y repetían sus adláteres- tomó la decisión de invadir Kuwait. Las consecuencias fueron fatales para Irak.  Entonces Arabia Saudita asumió la producción iraquí. Sin entrar en juicios de valor, se trataba de una guerra, e Irak corrió con  sus consecuencias.

Hoy los árabes repiten la historia con Venezuela. Lo triste es que esto sucede en tiempos de paz, aunque el gobierno insista que es por una “guerra económica”. Tal vez tengan razón, los venezolanos sufrimos la guerra sin bombas que ha resultado esta “revolución”. Nos han convertido en una ruina, donde el acabose de Pdvsa es apenas un componente de la destrucción del país.

LA SOLUCIONES ROJAS

 El gobierno reúne a los obreros para que generen proyectos que revivan a la empresa, como si ellos fueran los culpables. Les piden nada menos que resucitar a Pdvsa, algo que los obreros ni pueden hacer, ni les corresponde.

Mañana los responsabilizarán por el fracaso, tal como han hecho hoy apresando a decenas de ejecutivos y trabajadores por corrupción, como si ellos, los políticos “revolucionarios”, no fueran los autores de tamaño desaguisado.

Y aunque usted no lo crea, recordando las danzas indígenas para provocar la lluvia, hacen misas para subir la producción. Olvidan aquel refrán “a Dios rogando y con el mazo dando”.  
¿Qué pensarán de estas estrategias los ejecutivos de las empresas petroleras serias, que para tomar sus decisiones gastan pingües cantidades en conformar equipos de especialistas analicen de geopolítica petrolera, avances tecnológicos, perspectivas políticas y económicas, evaluación de proyectos, matrices energéticas y  energías alternas entre otros aspectos?

Pero al gobierno no le interesa imitar a las petroleras exitosas para revertir esta peligrosa barrena. Sería un gigantesco brinco de talanquera que los obligaría a asumir sus responsabilidades legales.

La estrategia de esta “revolución” es destruir al país para gobernarlo por siempre. Tal como han hecho los jefes de Cuba. Pero se les fue la mano y entraron en vorágine. Es que hasta para destruir hay que ser inteligente.

LOS HITOS

Todo comenzó, para el público, cuando Chávez dijo que Pdvsa era una caja negra. Luego botó, el gran hito de la destrucción, a más de 20.000 técnicos de la empresa (a mucha honra), en una gigantesca lobotomía empresarial. Por cierto el mismo Chávez asumió la responsabilidad cuando dijo yo provoqué el paro, había que tomar esa colina que era Pdvsa. 

Posteriormente  a Pdvsa la transformaron de ser una empresa petrolera con contenido social, en una empresa social con algún contenido petrolero; apuntalada por la orden fascista de ser dojos dojitos… o irse.

Aquellos vientos trajeron esta tempestad: producción en picada, refinerías desmanteladas, importación de gasolina... Pdvsa quebrada.

-      No chico no te creo, ¿Venezuela ex país?

PD: Pueblo nariceado exige Unidad o nuevos líderes.

lunes, 2 de julio de 2018

CHAVISMO EN AMÉRICA


Rafael Gallegos    Blog núm. 356

Asociar solidaridad con socialismo nos ha hecho mucho daño a los latinoamericanos. En mi época de estudiante oí a un político, “progresista” porque era socialista, decir algo así como que existía socialismo cristiano; pero que jamás se podría hablar de capitalismo cristiano. O sea… el capitalismo es malo. Por esa torcida carga ideológica, a los latinoamericanos nos encanta una revolución anti capitalista para intentar solventar nuestra profunda crisis social.
Por eso Fidel Castro tuvo tanto éxito internacional. A los 22 días de su toma del poder estaba en Caracas buscando el dinero que lamentablemente consiguió cuarenta años después. Fascinó con su carisma a todo el mundo. Explicó que había un atajo denominado revolución, que se transitaba por las montañas de Venezuela. En el mitin de El Silencio, sacó un fusil y dijo que sólo lo guardaría cuando se hiciera la revolución en América. Mucho político e intelectual le creyó y se dispuso a tomar el cielo con la mano. En esa visita nació el futuro MIR. Castro – y eso sí es injerencismo- dirigió y financió, con el apoyo de sus jefes soviéticos, el movimiento subversivo latinoamericano. En Venezuela fue derrotado por Rómulo Betancourt a la cabeza de valientes venezolanos, y luego en casi todo el resto del continente.

En los noventa el comunismo regresó con careta democrática. El máximo exponente de ese retorno fue Hugo Chávez. Fidel, en un acto que muchos dicen visionario y otros de desesperada jugada de su última carta en la dura época del “período especial” que casi da al traste con su revolución, recibió a Chávez en 1994 con honores de Jefe de Estado. Lo adoptó, adoctrino y guio al triunfo electoral del 98.

Castro, que en 1959 le había pedido a Betancourt recursos del petróleo para “echarle una vaina a los gringos” y éste con su voz estridente y malcriada le contestó no tengo plata, no podía creer cómo tamaño pajarito se le puso en la punta de la escopeta. Cuando Hugo Chávez llegó a Presidente y le puso las divisas petroleras a sus pies – hasta el coloniaje -  Castro estaba tan contento  que los deslenguados dicen que rezó: Gracias Dios mío, gracias, tú sabes que yo soy ateo; pero gracias por enviarme este muchacho… ah! y ves otro igualito por ahí, por favor mándamelo.

LA NUEVA RED COMUNISTA  

El dinero del petróleo venezolano fue utilizado para expandir el neocomunismo. En pocos años arrasaron en las elecciones en  Nicaragua, Brasil, Bolivia, Ecuador, Argentina, El Salvador, Honduras  y algún otro que se escape. Fidel Castro no podía creer como se le presentaba este segundo aire, mejor que el primero. Los nuevos y sumisos pupilos portaban caretas de democracia. Hasta le pidieron que volviera a la OEA y Castro se dio el lujo de decir que no.

Chávez y los neocomunistas, aplicaron hasta donde pudieron – unos más y otros menos- la nueva política, o mejor, la nueva plana,  made in La Habana: debilitamiento hasta el colapso de los poderes públicos y sumisión al Poder Ejecutivo, reelección indefinida, elecciones opacas aplicando inmenso ventajismo. Ataques a la libertad de prensa y a la propiedad privada. Fuerte represión. Militarismo hasta transformar a esa  institución en apéndice del gobierno. Y corrupción infinita. Un poder, llamado irónicamente popular… para destruir al pueblo en el nombre del pueblo.

Movieron el centro de gravedad de la política. En estos países ya las elecciones no son entre conservadores y liberales, o socialdemócratas  y democristianos; sino entre derecha e izquierda, o mejor: demócratas contra neocomunistas.

Y si antes la URSS y la China de Mao apoyaban  las insurrecciones comunistas, hoy la red se ha sofisticado. Los nuevos polos políticos giran en torno a la guerra de Siria. Por un lado Rusia, China, Irán y el propio gobierno Sirio, contando con la solidaridad  de Venezuela, Cuba y los neocomunistas; y por el otro Estados Unidos, la Comunidad Europea y Arabia Saudita. Por estas condiciones geopolíticas Venezuela cuenta con el apoyo – no sabemos hasta dónde-  del primer bloque.

Ahora los polos son Democracia y neo comunismo (o autoritarismo con careta). Así, perdió Petro en las elecciones colombianas y se salvó Colombia,  como dijo Petro “por ahora”, en una frase que si Duque no se pone las pilas…

Y los mexicanos con AMLO están decididos a transitar un desmoronamiento tipo Venezuela. Nadie aprende en pellejo ajeno. Nos ha costado entender que desarrollo es  educación de primer mundo, empresa privada, políticas sociales para erradicar la pobreza, honestidad y mucha democracia. Ah!, y cero mesías.

¿Habremos comprendido? Ojalá, porque hasta que no aprendamos la lección estamos condenados a repetirla. Fidel, Chávez y si no superamos la pobreza, vendrán otro mesías más aprendidos.

País nariceado solicita estadistas…


lunes, 25 de junio de 2018

¿Y DESPUÉS DE LA HIPERINFLACIÓN QUÉ?


Rafael Gallegos    Blog núm. 355


Los economistas nos dicen las hiperinflaciones no duran más de cinco años. Y nuestras abuelas que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Lo cierto es que cinco o cien años, hay que preguntarse qué sucederá en Venezuela luego de la hiperinflación.

En casi todos los países, luego de la hiperinflación la variación de precios  disminuye hasta un dígito y -  tal vez por las lecciones aprendidas -  se inicia una senda de crecimiento económico.  ¿Será esa la intención del gobierno de Venezuela? No, hay una diferencia fundamental entre “los demás” países y Venezuela. En “los demás”: Argentina, Chile, Uruguay, Nicaragua y un larguísimo etcétera sucedió algo que insólitamente no ha ocurrido en Venezuela: los gobiernos reconocieron la hiperinflación y abordaron sus causas para superarlas.

En Venezuela por el contrario, cuando hablan los jerarcas de la “revolución”, los más incautos llegan a pensar que realmente la carestía y la escasez son un invento de la burguesía. Claro, hasta que aterrizan de golpe y porrazo en la realidad al observar que una lata de atún cuesta un salario mínimo. Ya sentimos nostalgia de cuando discutíamos que la inflación podía llegar este año a 2.000 %. La verdad es que ese número es nimio ante las últimas expectativas de 100.000, o 200.000 %. Otro record más para esta “revolución”.

Cuando el  gobierno reconoce que estamos mal aclara que no es culpa de ellos, sino de la “guerra económica” generada por el imperio. Como nadie les cree ahora culpan a los bodegueros y a los ganaderos. A este paso no se descuide, mañana culparán a los que puedan comprar en el mercado negro, por enriquecer a los bachaqueros en lugar de pasar hambre “por la patria”. Puro desparpajo que insulta la inteligencia y afirma el autoritarismo.
Los economistas nos dicen que para superar la inflación hay que dejar de emitir dinero inorgánico, y esta “revolución” por el contrario multiplica circulante todos los días. Con el agravante que ahora no tiene que imprimir billetes, sino que manda a “meter” el dinero virtual en las tarjetas de débito.

Y por cierto, hablando de economistas sesudos, ¿qué será de la vida del petro? La verdad es que al gobierno le va mal con los petros… aquí y en Colombia… ¿va de petro satanás?

PRÓXIMO PASO… LA PULVERIZACIÓN

El gobierno no se equivoca. No tiene ningún interés en acabar con la hiperinflación. La idea es pulverizar la moneda y el país. Para entonces, si usted quiere comer y no es enchufado,  deberá anotarse en su consejo comunal,  buscar su carnet de la patria y sentarse a esperar su clap, o algún bono… hoy te puede tocar a ti. Todo cuidadosamente planificado. Puro  comunismo.

Pulverización de la moneda, del rostro de Bolívar, de la CVG, de la agricultura, de las universidades autónomas, de los hospitales. Hasta la diáspora ha sido planificada, no lo dude.

Venezuela va siendo un país de viejos que como no hay industrias para trabajar  viven de sus pensiones, de los clap, de los bonos, de las remesas. El gobierno se jacta de pensionar a todos los viejos, y lo hacen con un dólar mensual… mientras tanto, la ONU nos dice que un dólar, diario, es nivel de pobreza crítica.

Hablan de democracia porque hacen elecciones entubadas. Hablan de  soberanía y están en la órbita de la revolución cubana. Hablan de integración latinoamericana mientras  la mayoría de las democracias de la zona  los aislan. Pura palabrería. 

EL GRAN NEGOCIO

No se engañe. La hiperinflación es tal vez el último vehículo para acabar con lo que queda de nuestra economía y de nuestro país. Es estratégica, así como la destrucción de Venezuela - para comerte mejor.

Si de verdad quisieran acabar con la inflación brincarían la talanquera para negar la barbaridad que han sido. Devolverían la autonomía al Banco Central, controlarían el gasto público, liberarían el cambio del dólar, acabarían con los controles, enseriarían al estado pactando con un organismo que le preste  unas cuantas decenas de miles de millones de $. Resucitarían la industria petrolera más allá de las cursis medidas que ofrecen que nos convertirán en importadores de crudo… aunque usted no lo crea.

Todas estas medidas traerían prosperidad, dinero, oportunidades, regreso de un buen porcentaje de la diáspora. Y muchos comenzarían a salir de la pobreza. Pero como dijo un gobernador, eso no le conviene a la “revolución” porque al superar la pobreza, los pobres se vuelven escuálidos… y se les puede acabar este proyecto de poder forever
   
Si la hiperinflación no es estratégica, ¿ por qué son tan “caballeros” y no la tocan ni con el pétalo de una rosa”?... muy simple, así lo pauta la ruta comunista, vía pulverización del país… comunismo.  

Pilas y guáramo… o la “revolución” nos devorará. ¿Y qué será de la vida de la Unidad?

lunes, 18 de junio de 2018

PETRÓLEO EN LLANTO


Rafael Gallegos    Blog núm. 354

Si el candidato Chávez se hubiera sincerado y expresado durante la campaña de 1998 que en apenas 20 años quebraría a Pdvsa, ¿cuántos votos hubiera logrado?

Si en lugar de decir que Pdvsa era una caja negra, hubiera expresado que le iba a meter cuatro manos más de pintura- roja- ¿cuántos votos hubiera logrado?

Si en lugar de hablar de las colitas que supuestamente  los altos ejecutivos se daban en los aviones de Pdvsa, hubiera dicho que él iba a desaparecer la flota aérea de esa empresa ¿cuántos votos hubiera logrado?

Si hubiera dicho que iba a descerebrar la empresa al botar a 23.000 técnicos (a mucha honra), que iba multiplicar por tres a los trabajadores y dividir entre tres la producción, a multiplicar la deuda, a desmantelar las refinerías, y a… importar gasolina, ¿cuántos votos hubiera logrado?

Si Chávez hubiera dicho que iba a convertir en chatarra a la segunda empresa petrolera del mundo y que con un precio de setenta dólares no se iban a ver  ingresos petroleros, o que en veinte años Colombia nos iba a superar en producción, ¿cuántos votos hubiera logrado?
Pura oferta engañosa.

Qué tristeza. Ahora podemos parafrasear aquella famosa serie de Maraven “Petróleo en gotas” y llamarla “Petróleo en llanto”. Bastantes lágrimas ha arrancado esta destrucción petrolera en los niños desnutridos,  en los enfermos que por la falta de tratamiento y de medicinas se tutean con la muerte, en  los padres desmayados por haber dado su comida a sus hijos.

Y ahora observamos la creación de Camimpeg y el decreto 3368 que otorga infinitos poderes al general presidente y dejan al petróleo en manos de los militares. Y peor, la burla populista y demagógica de decirle a país que van a reconstruir a Pdvsa bajo la dirección de los trabajadores.

Basta de mentiras. Los trabajadores cumplen un rol muy valioso; pero no es el de dirección. ¿A dónde llegarían los cohetes de la NASA si su logística y direccionamiento fuera resuelto en reuniones de trabajadores? ¿O los pacientes de un hospital si sus operaciones de corazón abierto fueran orientadas por votación? La industria petrolera es harto compleja. Requiere de gigantescas inversiones, tecnología de vanguardia y gerencia de primera. Si falla una de las tres, falla la industria. Y en nuestra querida Pdvsa… fallan las tres. 

NARICEADOS Y APÁTICOS

Los venezolanos somos un público pasivo que observa la destrucción de Pdvsa y la primera hambruna petrolera de la historia, como si estuviéramos viendo una película con cotufas y todo. Nos cuesta entender que somos público y actores.  Como si a usted le salpicara la sangre de un crimen en el cine.

Observamos con pasividad de corderitos, como el burrito bellaco de la novela “Canaima” naricea a un gigantesco toro otrora bravío, llamado Pdvsa.

En ese toro nariceado va su futuro, el mío, el de nuestros hijos y el de nuestra gente. Va el futuro de Venezuela.

Hay que denunciar la destrucción de Pdvsa. ¿Cómo? Divulgándola nacional e internacionalmente. Haciendo Foros. Promoviendo debates con los destructores. Denunciando a los culpables que están más que evidenciados. Exigiendo la restauración de nuestra principal industria. Mostrando  planes  conducentes a la recuperación.

El mundo se asombra ante  la pasividad ante la destrucción de nuestro petróleo y nuestro país. ¿A cuántos  barriles en picada tenemos que llegar, a qué números de hiperinflación y de desnutrición, a qué déficit de democracia, para que protestemos vehementemente?
¿Será que la primera rana hervida de la historia… es  venezolana?

Esta guerra sin bombas nos ha convertido en una ruina sin gloria. Es la hora de mostrar si somos herederos de Bolívar, o si por el contrario su ADN se ahogó en la renta petrolera. Herederos de Bolívar, el verdadero, nada que ver con el que ha falsificado la revolución y ahora nos mirará desde los nuevos billetes de quinientos mil. Sino del Bolívar que luchó por la Independencia, la Democracia y la Unidad Latinoamericana, tres cosas que la “revolución” nos ha quitado. Verbigracia la entrega al comunismo cubano, las elecciones entubadas y el repudio general a este gobierno en América.

A Bolívar le han hecho como al Cristo de Dostoievski: mire Jesucristo es mejor que se quede tranquilo porque de lo contrario vamos a tener que crucificar a Cristo en el nombre de Cristo. Han acabado con el legado el Libertador en el nombre del Libertador. Y con el pueblo… en el nombre del pueblo.

Defender a la industria petrolera y a Venezuela de esta debacle es un deber patriótico. Estamos entregándole a las próximas generaciones un casi ex país en medio de un increíble marasmo. Y la Unidad, nada, como si no fuera con los líderes políticos.

Petróleo en llanto; pero los grandes hombres cuando lloran, sus lágrimas fecundan la tierra. Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades. 

lunes, 11 de junio de 2018

¿GUSANOS, SICARIOS O DEMÓCRATAS?


Rafael Gallegos    Blog núm. 353

Gusanos -  les decía Fidel Castro a los cubanos que lo adversaban, que por razones  hoy cada vez más comprendidas por los venezolanos, huían a Miami buscando horizontes que ni de lejos podía ofrecerles esa revolución. Y buena parte del mundo de los años sesenta compartía la fanfarronería del dictador. Era la época de intelectuales de izquierda, de políticos “progresistas” que decían no ser anticomunistas, de juventudes amantes de la dictadura del proletariado o de alguna de sus variantes. La era del gravísimo error de confundir solidaridad con socialismo y avaricia con capitalismo. Por ello para muchos era irrelevante  tomar en cuenta las razones qué motivaban a tanto cubano a preferir el  riesgo de ser carne tiburón que a permanecer en las garras  de la dictadura.

Sicario - le dice el canciller venezolano al secretario Almagro utilizando una desgastada fotocopia del libreto de Castro, con sesenta años de uso. Luego saca a relucir un diccionario de descalificaciones: el circo de la OEA, los cancilleres cumpliendo órdenes de alguien, las razones espurias de ir contra el demócrata Maduro. Pura palabrería devaluada. Un libreto roído por las polillas. Y luego tienen el tupé de hablar del gran triunfo en la OEA cuando apenas lograron tres votos de treinta y tres, ¿qué árbitro habrá cantado ese triunfo “irreversible”?

HISTORIA REPETIDA

La misma lucha de la civilización contra la barbarie que planteó Rómulo Gallegos y que ahora se denomina democracia contra la dictadura. Y los comunistas lo saben, pero su proyecto de poder no puede admitir que gobiernos de la mayoría de los países americanos que  representan al 90% de la población, se quejen contra el gobierno venezolano por la opacidad de las elecciones; la represión, la hambruna y la diáspora, tan gigantescas que además de afectarnos a los venezolanos, amenazan la tranquilidad y estabilidad del continente.

Siempre ha sido así, ya en el siglo XIX, el Congreso Chileno protestó contra el título de Ilustre Americano que los jaladores del Congreso le dieron a Guzmán Blanco.  Dictaduras contra democracias.

En los años cincuenta operaba la “internacional de los sables”, una serie de dictadores que creyeron iban a durar en el poder como los cuentos de hadas: para siempre.  Pérez Jiménez, Somoza, Odría, Chapita, Castillo Armas, Rojas Pinilla y otros. El digno Canciller guatemalteco Toriello denunció en sus narices a las dictaduras en la Caracas de 1954. Por cierto, dictaduras apoyadas en ese momento por los Estados Unidos, que preferían militarotes a líderes demócratas proclives a caer en las garras del comunismo. Cosas de la guerra fría que nos demuestran que la política es para políticos que sepan palpar los laberintos de la historia.  

Meses después el gobierno democrático de Guatemala estaba derrocado. Sin embargo las dictaduras comenzaron a caer como barajitas. Cambió el mapa político y surgieron en América Latina tres referencias políticas: la democrática de Rómulo Betancourt, la comunista de Fidel Castro y la militarista de  Rafael Leonidas Trujillo.

Betancourt era la civilización, mientras  Chapita y Castro las barbaries comunista y militarista. Pura historia repetida. La democracia venezolana, con todos sus defectos, se convirtió en una referencia democrática. Botaron a la injerencista Cuba de la OEA y buena parte del continente retornó a la democracia.

La lucha continuó. Surgieron guerrillas comunistas en algunos países y en los setenta emergieron  nefastas dictaduras en el cono sur y pervivirían en Centroamérica. 

HOY

Cuando Chávez ganó las elecciones, el comunismo cubano respiró. Chávez con su innegable carisma, generó un coctel de demagogia  y petróleo que resucitó al populismo en América e intoxicó de gravedad a Venezuela.

Hoy, la mayoría de países demócratas de América, condenan al gobierno venezolano. Y no porque sean “títeres del imperio”, sino por las arbitrarias elecciones, por la inconstituyente ANC, por  la licuefacción de poderes, la hiperinflación, el hambre y la destrucción nacional. Tan graves que amenazan con convertirse en pandemias que afecten seriamente sus  economías. Además- y le cuesta entender al gobierno “revolucionario”- el espíritu democrático es el estado del arte de los latinoamericanos. Y del mundo, cansado de tantos hitleres o idisamines.

 Por ello, y no por castigar la “heroica resistencia de la revolución” es que más de ochenta democracias del mundo condenan la barbarie venezolana.

El canciller chileno le dijo al nuestro, con cobertura mundial  lo que pensamos y repetimos  el 80% de los venezolanos, encapillados. Gracias. La OEA con el prócer de la libertad Almagro a la cabeza, defiende la civilización democrática. Gracias.

Apenas tres votos… se sienten vientos de cambio. Sople. Le toca a la civilización en Venezuela.



lunes, 4 de junio de 2018

NARICEADOS


Rafael Gallegos    Blog núm. 352

¿Recuerdan cuándo había autobuses suficientes? ¿Cuándo el Metro era limpio y ordenado? ¿Cuándo Pdvsa era la segunda petrolera del mundo? ¿Cuándo se podía ir a un restorán con la familia? ¿Cuándo usted salía hasta las tres de la mañana?

 ¿Qué pasó? Pregúntenle al gobierno y éste sacará su lista de culpables: la guerra económica, Trump, y ahora con el posible triunfo de Duque en Colombia… Uribe.

El gobierno le leerá  un diccionario de palabras devaluadas. Eso es parte del libreto de la “revolución”. Porque este desastre es estratégico. Destruir el país para comerte mejor. Toda la palabrería, made in La Habana, es para facilitar el nariceo a que nos someten.

 Nariceados hacia las perreras, por ahora. Cuando estas se queden sin cauchos o sin correas, vendrán las carretas tiradas por caballos. Y entonces… sentiremos nostalgia de las perreras. Ese es el libreto. Nariceados una y otra vez… hasta el abismo.

Para Rómulo Gallegos, esa es la historia de Venezuela: “un toro bravo, tapaojeado y nariceado, conducido al matadero por un burrito bellaco”.  

Esta “revolución” hizo al escritor  Rómulo Gallegos más vigente que nunca. Su simbología es historia viva. Tan viva como la barbarie que describió en Doña Bárbara. Hoy, en pleno siglo XXI, la civilización sigue perdiendo la batalla con esta barbarie que llamamos “revolución”. Y ésta, ante el desastre en que han convertido a Venezuela, ni siquiera tiene la decencia de la Doña de perderse en lontananza, para darle la oportunidad de una vida decente a su hija Marisela.

Historia viva y actual, como la clase de política que da el personaje galleguiano Hilario Guanipa cuando se entera que va a ser padre: “Un Guanipa que llegará a ser Presidente de la República porque desde pequeño le pondré un machete en la mano”… puro siglo XXI venezolano.  

En 1950 el entonces novel y desconocido periodista Gabriel García Márquez, escribió que todo indicaba que era seguro el Premio Nobel de ese año para Don Rómulo Gallegos.  El pronóstico resultó fallido. Las presiones de la dictadura de Pérez Jiménez (otra vez la barbarie contra la civilización) lograron impedir el galardón. Claro, hubiera sido vergonzoso que le entregaran  el Nobel de Literatura, a un presidente que ellos derrocaron.

Ante el miedo a la imagen de Rómulo Gallegos, a la dictadura - dicen que a Laureano Vallenilla-  se le ocurrió negociar con el joven escritor Camilo José Cela para que escribiera La Catira como primera novela de una saga que imitara la inmortal obra de Don Rómulo Gallegos. ¡Como si el arte fuera imitable!; pero quién le explica eso a tamaños ignorantes.  Y le dieron 40.000 $ a Cela que,  cosas veredes Sancho, sí fue Premio Nobel años después.
De más está decir que La Catira no dio la talla y a pesar del apoyo gubernamental, fue en primera instancia un fracaso editorial, y a la larga, una vergüenza para la dictadura.

Como decía Don Rómulo, los venezolanos vamos nariceados. Hacia las perreras, hacia la hiperinflación que crece como crece la sombra cuando el sol declina, hay quienes dicen que llegamos a 25.000%. Y el gobierno no propone nada para neutralizarla. Bueno nada distinto a profundizar le “revolución”, que no lo dude, es profundizar el hambre.

Tal como se observa con las bolsas de basura. Antes nos asombraba ver gente hurgando las bolsas. La alcaldía ante este problema de imagen prohibió que los restoranes sacaran la basura de noche, una solución tan ridícula como la del señor que vendió su sofá  en el que encontró a su mujer con otro hombre. Pero nada, ya  nos asombramos al ver a varias personas revisando las sobras. Y los deslenguados dicen que ahora… ¡se venden las bolsas de basura! ¿Otra forma de bachaqueo?

Y el pueblo, mientras más pobre, más nariceado. El gobierno se niega a hablar de soluciones para la inflación. Habla de guerra económica mientras ha multiplicado por cinco el circulante y desde aquellos exprópiese provocado la paralización de la producción. Actúan como si ignoraran que el sueldo mínimo está cien veces por debajo de la cesta básica. Y eso se llama Hambre. Saben que el CLAP apenas ayuda a algunos y no ha podido evitar que el consumo de alimentos baje de 38 a 12 kilos por persona.

Nariceados, como expresó Gallegos. Aquel escritor cada vez más gigantesco y lamentablemente, cada vez más desconocido por los venezolanos.

-      ¿Usted sabe quién fue Rómulo Gallegos?
-      Claro, una avenida.
-      ¿Y Francisco de Miranda?
-      Claro, la avenida que queda debajo de la Rómulo Gallegos.

Es imperativo rescatar nuestros valores. ¿A cuánto deben llegar la inflación y hambre para que haya Unidad y para que nosotros defendamos nuestros derechos?

Tanto admirar los toros de casta para terminar nariceados. Quien no actúa como piensa termina  pensando como actúa.

Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.