miércoles, 9 de julio de 2014

VENEZUELA, CIEN AÑOS MÁS DE PETRÓLEO


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 154

Hasta entrada la década de los ochenta, era creencia generalizada que el petróleo se iba a acabar en veinte o treinta años. Hoy, se maneja un paradigma diferente.  Será sustituido por alguna fuente alterna de energía como el hidrógeno, el sol, el átomo, vaya usted a saber. Como decía Yamani, cuando se acabe la edad del petróleo, todavía quedará mucho hidrocarburo en los yacimientos. Y en nuestra  faja petrolífera, tenemos infinitas cantidades. Por ello, debemos prepararnos para ser un país petrolero por lo menos, las próximas dos o tres generaciones.

Petróleo, petroquímica, comida de hidrocarburos… he allí el futuro. Y el desiderátum debe ser: transformar al petróleo en calidad de vida sustentable, por fin. Y hay que comenzar a planificar desde ahorita, porque el mañana es ya.

VISIÓN SISTÉMICA DEL NEGOCIO (TRÍPODE PETROLERO)

Teniendo como norte transformar el petróleo en calidad de vida, debemos abordar el análisis buscando: 1.- Un negocio rentable 2.- Beneficios bien utilizados (Renta+ economía conexa+ responsabilidad social) y 3.- Estado y comunidad capaces de optimizar los beneficios.

No hacerlo así (sistémico), además de convertirnos en los reyes del tornillo aislado,  implica repetir cualquiera de los escenarios que han copado nuestra historia, por ejemplo: empresas eficientes con gobiernos incapaces; o como hoy, gobiernos incapaces y empresa petrolera pre- quebrada. Y el pueblo, siempre pobre, de culpable en culpable y de mesías en mesías.

Analicemos el Trípode Petrolero:

1.- Un negocio rentable: Implica rediseñar la Política Petrolera y reformar totalmente la industria petrolera. Promover inversiones extranjeras y nacionales. Colocar los proyectos petroleros en la bolsa de valores. Crear un  ENTE, independiente del gobierno, que asigne las operaciones. Crear un Holding que coordine las operaciones. Fomentar las empresas mixtas. Mantener la internacionalización. Desarrollar un mercado interno con costos de la gasolina razonables y que sirva de pivote a empresas conexas. Maximizar los la producción en los primeros años. Desarrollar una petroquímica de primer mundo, a mediano plazo. Y prepararnos para que la faja sea el granero del planeta, en el largo plazo.

2.- Beneficios bien utilizados (Renta+ economía conexa+ responsabilidad social).      Renta Petrolera solo para inversiones. Descentralizada geográficamente. Manejada por representación del gobierno y de toda la nación. Distribuir un porcentaje de la renta entre los venezolanos de manera intransferible y exclusivamente para seguros, estudios y vivienda. Crear, y mantener, un fondo  de contingencias. Son sólo ideas… pero es  inevitable redefinir el uso de la Renta para evitar la concentración de poder, el petroestado y las dictaduras revestidas.

Otro beneficio de la explotación petrolera es la Economía Conexa, un gran país que crece alrededor del negocio petrolero generando empleos, industrias, infraestructura. Hay que planificarlo, promoverlo, estimularlo y orientarlo hacia la solución de nuestro gigantesco problema social. Entre esta economía y la petroquímica, se puede superar al país petrolero. Esa es la idea.

Y como tercer beneficio, la Responsabilidad Social Empresarial. Transmitir energía creadora a las comunidades aledañas al negocio petrolero. Generando, mediante proyectos de desarrollo sustentables, calidad de vida en los habitantes de esas comunidades tan llenas de pobreza. Y ojo: sin sustituir al estado.

3.- Estado y comunidad capaces de optimizar los beneficios. O sea,  Reingeniería para el estado venezolano. Si no se actúa en ese sentido, nada de lo que se haga con el negocio petrolero evitará que Venezuela continúe oscilando de boom en boom y de paquete en paquete. Y en cuanto a la comunidad, hay que reorganizarse y tumbar muchos paradigmas.

TRABAJAR EL PETRÓLEO

El petróleo no es prosperidad que llueve. No somos un país rico, sino extremadamente pobre y disociado. No somos herederos, tenemos que trabajar muy duro para que el petróleo se transforme en riqueza. El petróleo es apenas un recurso que no hemos sabido transformar en calidad de vida.

Tenemos que actuar de manera diferente a como hemos hecho hasta ahora. Acabar con esas lumpias empobrecedoras de socialismo, revolución, mesías. No basta que esto cambie, como va a cambiar. Si no nos convertimos en estrategas y construimos un país diferente, a la vuelta de pocos años tendremos tocando la puerta otro mesías, más comunista y más aprendido.

Estrategias a partir del petróleo, que nos seguirá acompañando muchos años y si lo trabajamos bien,  será una bendición.


Y nos sacará de esta vergonzosa condición de limosneros sentados en un barril.  

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