miércoles, 21 de septiembre de 2016

VENEZUELA DEMOLIDA


Rafael Gallegos    Blog núm. 265

La demolición nacional ha sido paulatina y profunda. Como en todos los comunismos, los “revolucionarios” no buscan prosperidad, sino poder absoluto y eterno. Su meta es demoler países para implantar dictaduras hereditarias en el nombre de los pobres. “Te pareces tanto a mí”, les canta Castro a los enchufados de Venezuela.

Este gobierno ha ido  escribiendo letra a letra, la plana de la demolición. Sin embargo les ha costado implantar una dictadura como la de sus panas cubanos. Somos un  país de ADN democrático y de importancia geopolítica fundamental.

Lenin, Stalin, Mao, Ceausescu, Kim, el khmer rojo, los hermanos Castro y todos los comunistas que en el mundo han sido, pasan a la historia como demoledores de pueblos. Lenin mató a toda la familia real e inauguró (en el nombre de los pobres) una espectacular hambruna rusa. Stalin asesinó  a la disidencia, o la mandó a Siberia. Con Mao se murió un gentío en ese adefesio que denominó “revolución cultural”. Las barbaridades de la monarquía totalitaria Kim, o del camboyano khmer rojo, todavía no  terminan de asombramos.

Y los hermanos Castro, panas, modelo y jefes  de los “revolucionarios” venezolanos, implantaron la dictadura más larga de América Latina. Al líder, ¿monarquía comunista?, lo sustituye el hermano. Demolieron la isla: fusilamientos,  exilio masivo, un solo periódico, un solo partido, cero oposiciones, cero libertades, farsas electorales donde el gobierno saca el 99 % de los votos, cero en economía, cero sustentabilidad. Y hambre: el país más flaco de América. Botaron la hoz del comunismo y salvaron el “martillo”. Terminaron siendo un comunismo “martillo”: primero “martillaron” a la URSS y cuando se acabó el comunismo allá, comenzaron su período especial, hasta que apareció Chávez. Fidel Castro y que rezó: “Dios, yo no creo en Ti; pero gracias Dios mío por enviarme a Chávez… ¿y por cierto, no tendrás otro igualito…?”

Diferente al gran demócrata Rómulo Betancourt, quien con militares patriotas, a punta de plomo y guáramo, salvó a Venezuela del comunismo pro cubano en los sesenta. Rómulo implantó la democracia, derrotó a Fidel Castro y logró que lo sacaran, merecidamente, de la OEA.

En Venezuela, la “revolución” ha demolido la democracia. Veamos: con el cuento de árbitros independientes, transformaron al CNE en un ministerio cuyo rol es llenar de trabas al Revocatorio. Pulverizaron la separación de poderes. Anulan a  la Asamblea, le quitan tres diputados para evitar que tengan las dos terceras partes que llamen a Constituyente. Irrespetan a los opositores con un lenguaje que da pena ajena. A los alcaldes y a destacados políticos los tratan como a delincuentes. Presos por disentir. ¿Pedroestradismo leninismo?

Demolieron al aparato productivo. Asistimos a la minimización de la industria, de la agricultura. Pdvsa, el aluminio, el hierro, el agua y la electricidad, están en su peor momento. Nos acercamos aceleradamente a la primera hambruna petrolera de la historia.
Dos millones de muchachos se han ido. La “revolución” ha sido tan terrible que ha herido de gravedad a la esperanza. La meta de los jóvenes- hijos de enchufados y de desenchufados- es irse de Venezuela. ¡Demoliendo el futuro!

Nadie quiere al gobierno. Ni el pueblo demolido y hambreado, ni la comunidad internacional que los rechaza y está cazando, y no tienen dinero para sus tramoyas populistas. Llenos de pánico, hacen lo imposible para evitar el Revocatorio. Su ministerio electoral, sigue órdenes y trata de cambiar mordaza por democracia, sin medir las consecuencias. Puro estertor.

Dicen que lo peor ya pasó y mienten, lo peor pasará cuando abandonen el poder y se lo entreguen al 90% de los venezolanos, que quiere que se vayan.

Y se irán y resucitaremos, como la Europa o el Viet Nam de post guerra, la España o Chile post dictadura, o sin ir muy lejos, la Venezuela post gomecista. 

Dictaduras que pasan, democracias que quedan.

PD: Oído en un autobusete de Caracas: “el que te diga que tiene el colesterol alto, te está cayendo a cobas”. Así estaremos.

RECUERDOS DE INFANCIA Y DE GUERRA

El admirado amigo Francisco Torre acaba de publicar un delicioso libro: “Recuerdos de infancia y de guerra”, de Editorial Libro Cómplice, con distribución de Divenca.  Un relato autobiográfico que narra sus aventuras y desventuras y sobre todo su sobrevivencia como niño durante la Guerra Mundial, en Italia. Ambiente de guerra civil, bombardeos, militarización, miedo y desesperanza.

Torre, geólogo nacido en Panamá de padres italianos y que vivió buena parte de su vida en Venezuela hasta hace muy poco, nos enseña con hermosísimas y bien construidas anécdotas, como con constancia, asertividad y valores se puede salir de las situaciones más difíciles. Lo recomiendo ampliamente.


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