miércoles, 16 de marzo de 2016

HOMBRE NUEVO, DE PAQUETE

           
 Rafael Gallegos    Blog núm. 238

HOMBRE NUEVO, DE PAQUETE

Qué de cosas tienen los revolucionarios. Y que  crear un hombre nuevo. Fidel Castro y el Che Guevara nos lo prometían hace sesenta años. Presumo que adelantaban la creación un hombre comunista, fidelista, guevarista, raulista, pro soviético, anti yanqui  y sobre todo, un corderito incapaz de contradecir a Fidel Castro. Un hombre cuya vida transcurriera entre pionerito cuando niño y sumisa ficha del partido en su adultez. Acostumbrado a leer el prodigioso diario Granma, donde no hay variedad de ideas porque sólo se expresan las únicas que valen la pena: las del partido.

Las aguerridas mujeres como las Damas de Blanco, la admirada bloguera Yoani Sánchez, o los diversos grupos  de oposición y resistencia, constituyen inexplicables alteraciones del ADN marxista que traen de cabeza a los revolucionarios. ¿Cómo es posible – se preguntan-  que esos mutantes exijan esas desviaciones pequeño burguesas como libertad de expresión, elecciones con más de un partido, alternancia de poder y sobre todo esa babaridad que llaman propiedad privada? Y se sorprenden cuando miles de cubanos huyen y prefieren morir en las fauces de los tiburones que vivir en el comunismo.

Venezuela, fotocopia borrosa de la  revolución cubana, no podía quedarse atrás. Y han formado al hombre y la mujer nuevos, nuevecitos, de paquete, como diría Don Francisco.
Seres que rezan diariamente su propio Credo Bolivariano: Creo en Chávez, Comandante Eterno Creador de la Revolución Bolivariana. Creo en Fidel, su único padre. Creo en mi Comandante que fue concebido en el árbol de las tres raíces por la obra de Bolívar, Zamora y Simón Rodríguez. Nació el 4F en parto de balas… padeció el 11 de abril, fue encarcelado y condenado a muerte, descendió a La Orchila.  Al tercer día volvió volvió volvió sentado a la derecha de Dios- dado y recuperó la presidencia…

Los “revolucionarios” creen que los escuálidos, vende patrias y traidores, que han sido confundidos por el imperio, deben expiar culpas y arrepentirse. Rezar diariamente el Yo Pecador: Yo pecador confieso que me he desviado, que no he entendido que bajo la escasez, la inflación y el hambre yace la  revolución bonita de un gigante. Que he pecado de pensamiento, palabra y obra. Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Por eso ruego a los ángeles y demonios, y  a los santos y corruptos y enchufados de la  revolución, que intercedan por mi ante los jefes de Cuba para que me concedan el perdón de mis pecados contrarrevolucionarios. Que me perdonen por creer en la resurrección de la democracia y descreer de la guerra económica, por quejarme cuando mis hijos no tienen leche ni medicinas, por haber perdido la fe en la “revolución”, por creer que la inflación es inducida; pero por el mismísimo gobierno. Yo pecador me confieso confundido, por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa…

PRIMICIA

El hombre nuevo venezolano ya está en la calle. Y aunque usted no lo crea, puede ser… usted mismo.

La salud del hombre nuevo venezolano es mejor que la de los hombres de la oprobiosa cuarta república. Cero colesterol porque ya no come huevos por inalcanzables, ni salsa de tomate porque no hay, ni carne sin comentarios, ni mantequilla a 800 Bs, ni azúcar otra vez sin comentarios. Además, el hombre nuevo y la mujer nueva tienen mejores coronarias por caminar infinitas cuadras buscando comida.

El hombre nuevo venezolano tiene un  hígado maravilloso porque ahora no toma aguardiente. No  bebe whisky  20.000 bs, ni ron 4.000 bs,  ni cerveza porque  no hay. ¿Qué te pasa Lorenzo?

Y el hombre nuevo ahora es más sano porque no se trasnocha en discotecas, muy caras. Ni sale de noche por los atracos y le queda más tiempo para estar con su familia y dedicarse a sembrar cachamas y tomates en el balcón y en la sala.

Un vecino hombre nuevo me comentó el otro día que estaba feliz por su primer tomate de balcón. Que quiso celebrar tomándose un bloody mary, pero la vodka estaba demasiado cara, así que decidió hacer una ensalada y su esposa le dijo que un tomate no hace verano.
El gobierno ha creado, para reforzar valores “revolucionarios” en el hombre y la mujer nueva, su propio Diccionario de Culpables: Tengo hambre… guerra económica. No hay medicinas… el imperio. El pasaje está muy caro… Uribe. Me atracaron… los paramilitares. No le puedo pagar el colegio a mis hijos… la CIA. Tengo la nevera vacía… Capriles. Se me va toda la plata en comida…Ramos Allup.

-      ¿Tendrá Maduro la culpa de algo? - le pregunté a mi amigo hombre nuevo, como quien no quiere la cosa.

-       Nooo chico, cómo se te ocurre, el presidente trabaja día y noche, ni duerme para sacarnos de este atolladero donde nos metieron los corruptos de la cuarta república.


O sea… zombi nuevo, de paquete. 

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