jueves, 19 de febrero de 2015

VOLVIENDO AL BAGRE


Rafael Gallegos            Blog. Núm. 184

Al dictador Juan Vicente Gómez sus opositores le decían el “Bagre”, quizás  por sus bigotes, o tal vez porque les parecía muy feo, o posiblemente por la similitud con  la alimentación de los bagres, que  comen desperdicios; mientras él se alimentaba de la descomposición social.  Claro, le decían Bagre a la calladita, que no oyera ningún sapo  del gobierno - o patriota cooperante como los llaman ahora -  porque entonces  iban a parar con sus huesos a una de las tantas  tenebrosas cárceles de la dictadura.  A la Rotunda en Caracas, San Carlos en el Zulia, el Castillo de Puerto Cabello, entre otras.

El Bagre murió en 1935, en su cama. El riñón y la próstata fueron más eficientes que todas las intentonas de derrocarlo. Curiosamente, igual que a su antecesor, sólo el General Riñón lo pudo sacar del poder.

Murió el Bagre, murió el Bagre – corría la noticia por todos los hogares de Venezuela. Unos se condolieron, otros estaban felices. Todos se persignaban. Ninguno podía creerlo, ya lo hacían eterno.

Hubo saqueos en las residencias de los jerarcas del régimen. Y dos meses después, en el famoso febrero de 1936, cuando toda Caracas salió a la calle a exigir democracia.

Eustoquio Gómez, quiso suceder a su primo Juan Vicente en el poder. Pero lo detuvieron  y al intentar sacar una pistola, le dispararon y lo mataron. Sus guapetones guardaespaldas, salieron corriendo. En 1907, cuando Cipriano Castro, Eustoquio había asesinado a tiros  al Gobernador de Caracas, Mata Illas. Lo castigaron mandándolo a La Rotunda y el entonces vicepresidente, el Bagre, a escondidas del Cabito, lo sacó de la cárcel  y  bajo  el seudónimo de Evaristo Prato, lo envió como como jefe de la cárcel San Carlos. Allí fue tan; pero tan malo, que se le rebelaron los presos y tuvo que salir huyendo para que no lo mataran. Luego Gómez, ya presidente,  lo nombró gobernador del Táchira, donde Eustoquio estableció un régimen de terror.

Afortunadamente, quien sustituyó a Gómez fue el general civilista Eleazar López Contreras, quien a pesar de ser fiel servidor del Bagre, comenzó la transición de Venezuela hacia la democracia.

EL PAÍS DE GÓMEZ

Con la muerte de Gómez, acabó una era que se caracterizó por instituciones al servicio del presidente, por altísima corrupción, represión en las cárceles y una producción en declive.

La “revolución” ha hecho retroceder a Venezuela hasta los comienzos del siglo XX. Veamos:
Las instituciones gomecistas eran hechura y reflejo del déspota. Los diputados se elegían a dedo. Los magistrados eran incapaces de contradecir al Bagre. Gómez, al igual que hoy los jefes “revolucionarios”, era el dueños de todos los poderes. Claro aquellos no juraron con la mano izquierda. Ni se pusieron cintas alusivas al 4F. Ni dijeron “uh ah Chávez no se va”. Ni Gómez solicitó para un juez treinta años de cárcel, verbigracia Afiuni. ¡Cómo hemos nadado  hasta el Bagre!

En cuanto a corrupción, Gómez tenía haciendas que hacían fila desde Maracay hasta el Táchira. La mayoría robadas. A Román Delgado Chalbaud lo encarceló y dijo: exprópiese, con sus haciendas. Gómez tenía más dinero que el presupuesto nacional. Claro, no llegó a tener 12.000 millones de dólares en Suiza como la “revolución”. Los enchufados de hoy parecen hijos aventajados  de la corrupción gomecista.

En cuanto a la represión, Gómez envenenó a curas con vidrio molido. A uno por decir que Gómez debía casarse. Colgaba a los presos por las bolas… nuestra “revolución” no ha respondido las acusaciones de la Tumba, agrede con sopletes y con excrementos a Leopoldo, hay acusaciones- sin responder – de torturas. Viva Gómez y adelante.

En producción, con Gómez subió el petróleo y bajó el café, el cacao, la ganadería. Con la “revolución”, le hicieron exprópiese a 1.200 empresas y a 4.000 hectáreas de fincas (el 35 % del área agrícola de Venezuela). Hoy la “revolución”, superó al Bagre. Hay escasez de guerra. Venezuela desmantelada.

Gómez cerró la universidad, hoy cierran posgrados de Medicina y Odontología, por falta de insumos.

Esta “revolución” es bagrista leninista.  Retrocedimos casi un siglo.

RETROCESO CON BARRANCO O CON MURO

Estamos volviendo al Bagre. Como en los años  treinta, usaremos tusa por papel higiénico. Pañales de tela por desechables. Pañitos por  toallas sanitarias. Jabón azul por champú, pasta dental y detergentes, claro… si se consiguiera. El carro de Fernando por repuestos de vehículos. Bicarbonato por desodorante. Papelón por azúcar. Velas por electricidad. Dios proveerá, por harina precocida. Té por café. Agua por jugos y por leche, ah! y para bañarnos… compre su totuma antes de que se agote.

Viva el Bagre y pa´trás. Ah! y Fidel, espéranos.

A los logros de la “revolución”, habrá que agregar que aprendieron a viajar en el tiempo por un agujero… rojo.

Se solicita líderes que nos conduzcan al siglo XXII.



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