miércoles, 4 de febrero de 2015

LAS DEUDAS DE ESTA “REVOLUCIÓN”


Rafael Gallegos            Blog. Núm. 182

El drama de los venezolanos consiste en no haber  sabido transformar al petróleo en calidad de vida. El desastroso balance de la Venezuela de hoy, nos ubica como un Rey Midas – aquel que todo lo que tocaba lo transformaba en oro… pero al revés. El oro,negro, lo hemos utilizado  para convertirnos en casi un ex país. El mundo nos observa, con tristeza y con sorna,  como un limosnero sentado arriba de un barril… de petróleo.

Es que la Renta petrolera no es una varita mágica. El petróleo ha sido un recurso que no hemos sabido transformar en riqueza sustentable. Lo hemos usado  para implantar esta “revolución” petrolera. Puro realazo.

Se dice fácil el despilfarro de un millón de millones de dólares; pero saque cuentas, a cada uno de los venezolanos, la “revolución” le ha esquilmado casi cuarenta mil dólares. ¿Qué haría usted con cuarenta mil dólares?  O doscientos mil dólares por familia. Habrá que parafrasear a Luís Herrera y preguntar: ¿dónde están mis reales?

¿Cuánto le debe a usted esta “revolución”? Comencemos por el petróleo, producen 2,5 millones de barriles diarios. Deberían producir, según sus planes y lo que se  estimaba si no hubieran botado a 23.000 técnicos en el 2002, alrededor de 5 millones de barriles. Han dejado de producir por lo menos 2,5 millones de barriles todos los días, que en trece años significan más de ochocientos mil millones de dólares, a unos 80 $ por barril,  sume y siga, otros treinta mil dólares por venezolano  y, más de cien mil por familia. ¿Dónde están sus reales?

Además, y dejemos de sacar cuentas porque tanto  número ya no nos cabe en la cabeza, agreguemos las 4 millones de hectáreas confiscadas, ¿cuánta comida han dejado de producir?, anote, que confiscaron el 25 % de las tierras agropecuarias y las convirtieron en erial. ¿Quién es el culpable de que no haya comida? Y las  1.200 empresas “socialistas”,  hoy en general, no producen nada. ¿Dónde está mi comida, y la suya y la de su vecino?

Milagro económico, sería que hubiera comida luego de expropiar, confiscar, controlar, obligar a vender por debajo de los costos, apresar a los empresarios, dificultar el acceso a los dólares, insultar y vejar a los industriales, y usted tuviera en su casa papel higiénico, café, leche, champú, harina pan. 

¿Y dónde está su buen empleo, su buen hospital, sus buenos centros educativos,  su seguridad, su justicia justa, su libertad para ser informado verazmente? ¿Quedará algo?

Desengáñese, todo eso se lo quitó este socialismo. ¿Quiere saber a dónde vamos? Observe a Cuba, sus carros modelo tablita, sus casas sin pintura, su bozal sin arepa y con represión, los tristones ojos del “hombre nuevo”. Su cero libertad y cero repuestos, sus elecciones monopartidistas, su tarjeta de seudo consumo. El balsero que se arriesga a quemarse en sol del Caribe, a ser comida de tiburones, con tal de salir de esa barbarie, para que lo exploten los oprobiosos capitalistas del norte.

¿Cuánto falta? falta poco. Pero esto no es mayonesa. Depende de usted.

¿ÁRBOL DE LAS TRES RAÍCES?

En lugar de árbol, hay que hablar del desastre de las tres raíces: el resentimiento, el populismo y la estrategia de destrucción.

Al resentimiento, lo hicieron endémico. Les echaron la culpa a los ricos de la pobreza de los pobres. Yo soy pobre porque tú eres rico. Ser rico es malo. Y ser empresario es malo. Y producir es malo. Ergo, trabajar es malo.

Usaron al populismo para repartir dinero, repartir  cargos, repartir casas inexistentes. Ahora no tienen que repartir y raspan la olla con los  inventarios del país. ¿Ganchismo leninismo?

Y la estrategia de destrucción, no se engañe. Nada les ha salido mal. Ellos nunca quisieron una industria de 5 millones de barriles, ni un país lleno de empresas y empresarios con abundantes bienes de consumo, ni un árbitro electoral imparcial, ni unos militares demócratas. Ese progreso del país se hubiera transformado en gente rica, en poderosa clase media, en poder económico que exigiría alternabilidad y les impediría estar en el poder para toda la vida, como en Cuba, ese comunismo hereditario que ni Marx pudo prever. Por ello, la destrucción ha sido estratégica y su desiderátum es permanecer en el poder para toda la vida.

Lo que pasa es que  los agarró la inercia de la destrucción. Pura vorágine. Se les fue de las manos. ¿Seremos el triste record de la primera hambruna petrolera de la historia?


¿Dónde están mis reales? Casi que nos deben a Venezuela. ¿Dónde está mi país? Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades.

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