miércoles, 5 de noviembre de 2014

MÁS VERDADES DE VACACIONES

  
Rafael Gallegos            Blog. Núm. 171

“Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”, dijo el Libertador. La “revolución”, manipuló este pensamiento y dirigió su batería ideológica hacia el engaño de los más desguarnecidos intelectualmente, a objeto de convertir a nuestros compatriotas  en ese instrumento ciego, y permanecer, como en Cuba, toda la vida en el poder.

Al comienzo, el pueblo, frustrado por la desgastada democracia,  sólo les pedía que se convirtieran en la esperanza. A los líderes les bastaba decir que todo estaba mal y  que ellos eran los vengadores.

Y el pueblo aplaudía, sin preguntar los “cómos”. Para qué,  la “revolución”, los haría felices por siempre.

La culpa de los problemas era  de los ricos, de Fedecámaras, de la corrupción, de los cuarenta años, de PDVSA, de los adecos, de los copeyanos, del imperio, del capitalismo, de la CIA, de la democracia representativa, etc. Todavía Uribe no era el comodín.

Y el pueblo los llevó al gobierno. Se inauguró la era de la híper esperanza.

El mismo pueblo que, emocionado y engañado, sin darse cuenta que se quedaba sin trabajo, deliraba en su  ruta hacia la destrucción cuando el líder expropiaba a los ricos, invadía sus haciendas, tomaba sus empresas.

Y tampoco entendió que se quedaba sin bienes de consumo,  cuando el líder obligaba a los comerciantes a vender por debajo del costo y los acusaba de acaparadores,  explotadores, especuladores y claro, de ladrones, vende patria, pitiyankies y golpistas; entre otros adjetivos descalificativos.

Ese Juan Pueblito sentía mermar su sufrimiento, y hasta le entraba un fresquito cuando oía que todos los adecos y copeyanos eran unos ladrones, que se habían “cogido los reales de la comida de tus hijos”.

El mismo fresquito de  cuando el líder de la “revolución” decía que PDVSA estaba  vendida al imperio, que le regalaba el petróleo a los gringos, que era un estado dentro del estado, una empresa opaca… lo que no dijeron era que le iban a echar tres brochazos más de pintura, roja.

Y en su ruta auto destructiva, algunos se sentían vengados  cuando el líder hablaba de las colitas de PDVSA. Puras mentiras y puro populismo. Ahora se hacen los locos con los ministros que  viajan en esos mismos aviones con niñeras armadas y ni siquiera se toman la molestia de explicar. Claro, los aviones son de PDVSA y PDVSA es de todos… ellos.

-      Tremenda cola, yo también quiero ir a Brasil.

Los “revolucionarios” denigraban de la democracia representativa. Y el pueblo aplaudía… mientras se la sustituían  por las comunas, destructoras de alcaldías y gobernaciones y dependientes directas del poder central. Igualitas a los  soviets rusos y los CDR cubanos. Puro comunismo.

Y el pueblo se esperanzó cuando hablaron de gobiernos inclusivos. Claro, no les explicaron que sólo se incluirían ellos. Y defenestrarían al alcalde Ledezma, inventarían la figura del protector, para ignorar a los gobernadores y alcaldes opositores. 

Y mucho pueblo se creyó el cuento de los 19 triunfos electorales. Como si no hubieran perdido las parlamentarias. O la reforma constitucional, donde  cual estudiantes, repitieron el examen. Como si no nos debieran el reconteo que exigió Capriles. Ah! y como si el  árbitro no estuviera vestido de rojo, y hasta con un brasero que dice 4F. Pura Tramparencia.

Por cierto, ¿cómo es eso que declararon sin lugar la  denuncia electoral de Capriles, sin haberla leído?  

Y ahora quieren que los venezolanos crean el cuento de los políticos presos. ¿Cómo es posible que Lilian Tintori haya denunciado que les tiran bolsas con excrementos a Leopoldo y a los alcaldes presos, perdón, privados de  libertad y de derechos , y el gobierno ni siquiera se digne a contestar que eso es mentira. ¿Derechos?... sí, inhumanos.

Y el pueblo cayó y calló, se durmió con los despilfarrados dólares del petróleo caro. Y luego de una siesta de 16 años… despierta con el pájaro del reloj, que en lugar de limitarse al cucú-cucú le dice:   escasez, inflación, tramparencia, violencia, presos políticos, eternización, hambre.

Ya el pueblo despierta. Por eso las encuestas que hablan de 60 o 70 % de la opinión en contra del gobierno, contra la reelección indefinida, de la urgente reforma  de las instituciones.  

Se acabaron los dólares tapa déficits de comida, jabón, leche, papel, medicinas y un largo etc.  Y a pesar de tanta hegemonía comunicacional, ya nadie les cree.

El tiempo pasa y a las mentiras se les desgastan las piernas cortas. Las verdades  regresan de sus vacaciones. Las verdades eternas: democracia, libertades, trabajo, respeto, productividad.

Ya a los mesías, se les ven  las costuras de falsos profetas.

MENSAJE A LA OPOSICIÓN

O nos unimos y arrasamos en las parlamentarias. O nos  mantenemos separados… y fracasamos.


Sin echarle la culpa a nadie. 

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