martes, 11 de febrero de 2014

LA HORA DEL CAMBIO PROFUNDO


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 132


Pocas veces un país ha fracasado tan estrepitosamente como la Venezuela de esta hora. Observe en derredor. Las instituciones licuadas y ministerizadas. Cero en autonomía  y rapadísimos en Democracia. Todavía nos deben el reconteo que pidió Capriles. La historia los recontará.

Y del resto, violencia, escasez, inflación, improductividad, quiebras… no vale la pena ni comentar. Casi que somos un ex país. Usted ya lo sabe y lo siente hasta la saciedad. Record planetario de  destrucción nacional en tiempos de paz. 

Ahora, y da vergüenza decirlo, parece que tendemos a sustituir al petróleo como primer producto de exportación. Estamos exportando toneladas de jóvenes talentosos que huyen hacia un futuro mejor. Claro, en las “revoluciones”, la inteligencia sobra… porque compite por el poder. “Cuando oigo la palabra cultura desenfundo el revólver”, dijo el general golpista Milán Astray.

Pero, ojo, la sociedad venezolana ha fracasado... la “revolución”, no. Para los gloriosos hijos del golpe frustrado del 4F  se están cumpliendo, una a una, las metas de la destrucción estratégica, en la que están empeñados desde hace quince años.

Éste es un proyecto de poder absoluto que requiere cabalgar sobre las cenizas del pasado para perdurar forever, como en el comunismo hereditario de Cuba. El mismo de los Castro que castran. El que tenga ojos que vea. La ruta está clarita. La destrucción del capitalismo, y que para construir el socialismo.

De allí la destrucción de PDVSA – acepto debate – de la CVG, de las empresas y de la producción nacional.  

La misma ruta de Cuba. Igualiiita. Y el mismo problema de fondo: los “revolucionarios” son muy buenos para destruir; pero pésimos para construir. La Rusia de Lenin y Stalin; la china de Mao, la Corea de los Kim y por supuesto la Cuba de Fidel… jamás despegaron del  subdesarrollo. Es decir, del hambre, de la represión, de los emigrantes fugados y de la minimización de la esperanza. A  los ciudadanos del “paraíso socialista”, tan solo les dieron a probar la manzana envenenada. Por supuesto roja rojita.

El mismo precipicio, a donde nos llevan  estos desafinados flautistas de Hamelin.

EL CHAPULÍN… COLORADÍSIMO.

Pero resulta que los rojos venecubanos no contaron con astucia de la historia. Hay condiciones diferentes que los llevan al fracaso del proyecto totalitario:

1.- En Rusia, China y Corea, sin tradición democrática, pudieron sustituir el autoritarismo por el totalitarismo sin mucha resistencia. En Venezuela, casi todos, o nacimos en democracia, o nos criamos en democracia. 

2.- Cuba y los países comunistas fueron en su momento los consentidos de los intelectuales. Neruda, Gabo, Sartre y paremos de contar. El estado del arte intelectual por  varias décadas. Hoy, todo el mundo sabe del estrepitoso fracaso, del trucutrulismo de ésta “revolución”, a pesar de reuniones como el CELAC, donde los presidentes se hicieron los locos con el reprimido pueblo cubano.

3.- En su momento, la clase media cubana se fue a Miami. Los clase media venezolana, no cabemos en ninguna parte. Así que tienen que aguantarnos. Aquí estamos y aquí seguimos, sirviendo de muro de contención al comunismo… hasta vencer.

EL CAMBIO VA…

Como no saben reconstruir, se les agotó la “revolución”. Sólo les queda la  represión. De allí las prisiones a los manifestantes, la escasez de papel y las amenazas a los medios.

Somos un  país lejos de cumplir los objetivos de comer, trabajar, vivir en democracia y tener esperanzas para un mejor futuro. Cuando eso sucede, se hace imperativa la Reingeniería: cambios de raíz, cambios profundos.

Y anótenlo, los cambios vienen... con nosotros, sin nosotros, o contra nosotros.

Rusia cayó vencida por la velocidad del chip capitalista. China encontró la puerta de salida a su fracaso: el capitalismo. La Europa comunista observó, atónita, el suicidio piedra a piedra, del Muro de Berlín. Cuba se sostiene, por ahora, porque desechó la hoz y le aplicó el “martillo” a   Venezuela.

PROYECCIONES

¿Cómo será la escasez en pocos meses? ¿Y la inflación? No hay dólares. PDVSA cada vez produce menos. Ahora la mantiene el Banco Central. ¿Y quién mantendrá al Banco Central? ¿Quién podrá prestarnos? ¿Nos venderán comida fiada? Inflación, escasez y hambre. Sin dólares, no hay paraíso.

Mensaje al gobierno:

1.- El modelo cubano, no es viable en Venezuela.
2.- Si  quieren obtener resultados diferentes, deben obrar de manera diferente. O sea… deben negar la “revolución”. Es mucho pedirles, algo así como buscar a los incendiarios para que apaguen el fuego.

Se solicitan estadistas para realizar cambios profundos. Abstenerse mesías y fumadores de lumpias.



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