JUAN VICENTE GÓMEZ POLÍTICA Y PETRÓLEO
Rafael Gallegos 675
En diciembre de 1908 un temeroso Juan
Vicente Gómez se asomó al balcón de la
Casa Amarilla, con un empujoncito de algún mentor. Allí lo esperaba el pueblo para
aplaudirlo. El mismo voluble pueblo que aplaudió hasta el delirio a Guzmán
Blanco, a Páez, y a Castro, y los pitó –
hasta el escupitajo- cuando dejaron de ser los hombres fuertes.
Ese día daban mueras a Cipriano Castro y esperaban la presencia en el balcón
del nuevo hombre fuerte para para brindarle un delirante aplauso. Pero Juan
Vicente Gómez se asomó como tieso. Se hizo un silencio expectante. Los miró a
todos tímidamente, los saludó con la mano, y… se devolvió.
-
¿Cómo le parece?, el pueblo está tranquilo - expresó Gómez ante sus
sorprendidos áulicos al regresar al salón.
Parecía un hombre tranquilo, tímido y
manejable. Con pocas ambiciones de poder. Pocos adivinaron la zamarrería que se
escondía tras esa careta, la férrea dictadura que implantaría por tres décadas.
La creencia general era que el nuevo presidente iniciaba una era de democracia
en Venezuela. A los pocos años, los hechos se encargaron de desmentir tal
especie.
UN CACHORRO PETROLERO
Gómez fue un dictador – tal como
expresó mi querido e inolvidable padre Rafael Gallegos Ortiz en su libro “Él
cachorro Juan Vicente Gómez”- implacable para con los venezolanos, y cachorro complaciente
con las petroleras, que lo mantuvieron
allí hasta su muerte. Fue un dictador de petróleo.
HAGAN USTEDES LAS LEYES…
En 1920 el Congreso aprobó la primera
ley de hidrocarburos venezolana. Su promotor fue el Ministro de Fomento, el
médico falconiano Gumersindo Torres. Entre
otros aspectos la Ley (artículo 8) les daba prioridad a los propietarios de
tierra para obtener concesiones petroleras. Aspecto que llegó a ser llamado
Concesión Torres. Más de 2.300 propietarios solicitaron concesiones.
Las transnacionales petroleras, previendo
serias molestias para su negocio, presionaron al gobierno para cambiar ese
artículo. El dictador, de lo más complaciente los tranquilizó con la siguiente
frase: “hagan ustedes las leyes, que ustedes son los que saben de petróleo”. Carta
blanca, procedieron a redactar una segunda Ley… y los propietarios de terrenos
perdieron su prerrogativa.
Luego en 1922, aprobaron una tercera
Ley donde las mismas transnacionales influyeron para hacer algunas precisiones:
puntos de fiscalización (en el puerto de embarque en lugar de en los patios de
tanques), mayor tamaño de las parcelas y
mayor duración de la concesión (40 años).
Quince días después de esta tercera Ley,
el Ministro Gumersindo Torres salió de su puesto. Seguramente no podía ser
cómplice de tanta entrega. Este mismo patriota – hay que reconocerle esa
condición- al observar como las exoneraciones de aduana a las petroleras era
superior a los pagos de impuestos, expresó la lapidaria frase: “habría sido preferible no
cobrar impuesto de explotación, y en cambio cobrar los derechos de aduana
exonerados”.
LA CVP DE GÓMEZ
En 1923, Juan Vicente Gómez fundó la Compañía
Venezolana de Petróleo (CVP). Cuyo principal accionista fue el mismo con un 70%,
a través de sus testaferros Roberto
Ramírez y el eminente médico y ex Ministro del régimen Rafael González Rincones, hijo del fundador de la Petrolia
del Táchira Carlos González Bona.
Con esta empresa Juan Vicente Gómez
acumuló una gran fortuna comprando con exclusividad las “reservas nacionales”
de petróleo a precios de gallina flaca y revendiéndolas a los mejores
oferentes. Además del dictador, los favorecidos fueron sus yernos, primos,
hijos… los Gómez.
En 1914 se perforó el pozo
Zumaque 1 que marcó la dimensión comercial de Venezuela, y en 1922 el reventón
del Barrosos 2 arrojó cien mil barriles diarios durante diez días, asombrando
al mundo.
En 1929, el ministro
Gumersindo Torres fue regresado a su puesto. Fundó la Oficina Técnica de
Hidrocarburos e hizo importantes reformas y reglamentos a la Ley. Entre otros
aspectos ubicó en los patios de tanques la fiscalización de los hidrocarburos.
A la muerte del dictador, la
producción petrolera de Venezuela superaba los 400.000 barriles por día, casi
todos para exportación. Años ha, el petróleo había dejado atrás a los decadentes renglones agrícolas.
BALANCE DE UNA FÉRREA DICTADURA
JVG acabó con los caudillos y
las guerras civiles. En ello influyó la estrategia militar de Castro y del
mismo Gómez cuando derrotaron a la “Revolución Libertadora”, además fundaron la
Escuela Militar; pero hay que destacar como importantísima causal – tal vez el
principal- la compra de máuseres y otras armas de guerra, que quedaron fuera
del alcance económico de los caudillos regionales, y favorecieron el
fortalecimiento del ejército. Los caudillos regionales quedaron liquidados como
fuerza política. Sin embargo, Gómez no pudo evitar muchas intentonas nacionales
e internacionales a los largo de su dictadura.
También JVG modernizó la
administración pública, y aprovechó los ingresos petroleros para importantes
avances como la carretera panamericana. Ya la gente no tendría que sacar
pasaporte para ir de Caracas a Maracaibo.
En 1930 pagó la deuda pública.
Importante significado para un país que fue invadido en 1902 por deudas.
Como contraparte, Gómez se
convirtió en el gran latifundista del país. Era el hombre más rico de
Venezuela. Sus haciendas se podían tomar de la mano desde Maracay hasta el
Táchira. Su fortuna superaba con creces al presupuesto nacional.
Mientras tanto, el
analfabetismo era de 80%, las enfermedades endémicas y el hambre diezmaban a
una hambrienta población cuyo promedio de vida era… 34 años.
Y los presos, los torturados, los
asesinados en las cárceles con vidrio molido o colgados por los testículos (
“pa’ que se mee de a parriba”), cero elecciones y cero libertades… eran la
orden del día.
A su muerte, Venezuela era un
país marasmo, reprimido, con una agricultura decadente, y con la oposición en
la cárcel, el cementerio, o el exilio. En sus 27 años de gobierno construyó menos
escuelas que Guzmán Blanco.
Mariano Picón Salas expresó
acertadamente que Venezuela entró al siglo XX en 1936.
POLÍTICA Y PETRÓLEO DE LA MANO
Al período de Gómez hay que
estudiarlo en su momento y de allí extraer lecciones. Para eso es la historia.
Y la lección es imperativo
aprenderla, entre otros aspectos, para el diseño de una nueva industria
petrolera, fundamental para el futuro de Venezuela. Para no repetir la libre
voracidad de las empresas, la blandenguería y corrupción del gomecismo y el
mínimo impacto de los beneficios de ese negocio en la comunidad, es importante
asumir lineamientos para el diseño de la nueva industria:
-
Una LOH que refleje una Visión moderna.
-
Rondas de licitación con negociaciones competitivas
que reflejen un ganar – ganar.
-
La masiva incorporación de capital privado para
lograr un escenario petrolero con muchas empresas privadas, mixtas, y de ser
necesario empresas estatales compitiendo con las privadas, como una más.
-
Un estado fuerte, muy bien pagado, capaz y honesto
que básicamente controle el negocio.
-
Una estrategia para transformar los beneficios del
negocio en desarrollo sustentable de Venezuela… es la razón de existir.
La historia se repite y repetir
al gomecismo sería terrible. Ya basta de ser perdedores.
"Un estado fuerte, muy bien pagado, capaz y honesto que básicamente controle el negocio"; sería perpetuar el error histórico del "petro estado". Habrian organismos regulatorios y de supervisión. Pero no control y poder decisión por burócratas y servidores públicos. Tampoco empresas del estado.
ResponderEliminarPreciado Evanan, gracias por tu comentario.
EliminarCon todo respeto, difiero de tu parecer.
Creo que no hay que confundir Estado con Petroestado.
El Estado tiene sus roles.
Por ejemplo Fiscalizar , y si no monitorea, qué fiscaliza?
Igual, debe diseñar la Política Petrolera.
Regular es una forma de controlar algo que es de los venezolanos.
En cuanto a pequeñas empresas del estado, pueden existir o no existir, lo sustantivo es que la abrumadora mayoría de la operación esté en manos de privados.
De todas formas, nada de esto es plausible mientras no cambie el modelo.
Recibe un gran abrazo y mil gracias.
Corrijo: Apreciado Evanan
EliminarGracias por compartir estos temas mi estimado Profesor.
ResponderEliminarMe permito señalar tres aspectos:
I. La evolución jurídica en materia petrolera.
En ese periodo de 27 años de JVG se desarrolló una extensa contribucion en materia de política petrolera, expresada en 5 reformas a la ley de Hidrocarburos de 1920. Esto aconteció en: 1921, 1922, 1925, 1928, 1935.
Demostrando que: Las leyes siempre estarán evolucionando, para adaptarse al momento.
El contexto histórico del momento es que no había capital, tecnología ni conocimiento del comercio internacional de hidrocarburos.
Venezuela era una selva donde las operaciones de exploración llevaron a la muerte a jóvenes ingenieros petroleros de diferentes países, en enfrentamientos con los indios Wayuu y Bari. Quienes mostraron resistencia a la intervención internacional.
II. Ausencia de vías de comunicación.
La inexistencia de las vías de comunicación hicieron complejas y laboriosas las actividades de exploración y posterior producción de petróleo.
Las primeras intervenciones de exploración en el estado Zulia se efectuaron por vía Lacustre en la costa oriental del Lago de Maracaibo. En los puertos de San Lorenzo y posteriormente en la población de Santa Rosa de Lima, hoy Cabimas. Regiones habitadas por los indios Caquetios y Añu.
III. La corrupción de J.V.G
Gómez durante su régimen, acumuló una inmensa fortuna, que rondaba los 115.000.000 bolívares aproximadamente. Esto representa 34.33 millones de dólares de 1945, en el entendido de una paridad de 3.35 Bs/ dólar.
Si traemos a valor presente este monto, para el año 2024, equivale a 609 millones de dólares.
Solo el caso de Tarek de 24.000 millones de dólares hace multiplicar por 40 veces la irrisoria y/o despreciable la cifra de Gómez.
La administración de Gómez nos permitió sembrar las bases de la industria petrolera en Venezuela.
Saludos.
Hola Robny.
ResponderEliminarGracias por tu siempre interesante comentario.
Creo que las leyes de los veintes, especialmente del 21 y 22 fueron involución sobre todo contra los propietarios de terrenos. Gumersindo Torres tuvo una posición mucho más asertiva que la de Gómez.
El negocio petrolero, como en todas partes del mundo, se hubiera dado con Gómez y sin Gómez.
Y la CVP fue un simple acto de corrupción que junto a otros aspectos convirtieron a Gómez en el hombre más rico del país, aparte del gran represor.
Su larga y cruenta dictadura tiene algunos aspectos positivos; pero lo negativos se los comen.
Como observas, diferimos abiertamente en estos puntos, pero mil gracias por tus comentarios que , a pesar de las diferencias, están muy bien sustentados y eso es lo más importante. Discutir desde el conocimiento.
Un gran abrazo.