AL NEGOCIO PETROLERO SIEMPRE LE QUEDAN VEINTE AÑOS

 Rafael Gallegos  662  


Desde que tengo uso de razón, al petróleo le quedan veinte años. Inicialmente porque las reservas se agotarían en ese lapso, y luego porque en veinte años sería sustituido por las energías alternas. Hoy, a pesar de las gigantescas reservas descubiertas y  que la capacidad sustitutiva de las energías alternas está muy por debajo de las expectativas, un importante grupo de personalidades “verdes” insiste en  que al petróleo le quedan… veinte años.

Cuando Arturo Uslar Pietri en 1936 planteó su “sembrar el petróleo”, habló de una riqueza temporal. Luego en los años cincuenta y sesenta, las reservas petroleras de Venezuela daban para alrededor de veinte años.

Recuerdo un programa de Radio Caracas Televisión llamado “El día que se acabó el petróleo” que comenzaba con una persona echando gasolina en una bomba y el surtidor estaba seco. A partir de allí se planteaba el drama de una Venezuela sin petróleo. Es que el paradigma en boga era que el petróleo se iba acabar… en veinte años.

En 1956, el geofísico King  Hubbert  planteó su teoría conocida como “Pico de Hubbert”, que pronosticaba que en 1970 comenzaría a declinar la producción de petróleo en Estados Unidos. Y exactamente en 1970, el petróleo norteamericano comenzó a decaer, por lo que su teoría se hizo muy celebre.

En esos mismos años setenta, el famoso ministro de petróleo de Arabia Saudita  Zaki Yamani, comenzó a deteriorar el paradigma de agotamiento del petróleo cuando expresó “la edad de piedra no se acabó por falta de piedras y cuando se acabe la edad del petróleo, todavía quedará mucho crudo en el subsuelo”. El ministro asomaba que el petróleo antes de agotarse, sería sustituido por otras energías. La sustituta favorita era la energía nuclear, pero quedó prácticamente descartada luego del terrible accidente de Chernóbil.

 Luego del embargo petrolero de 1973, los precios del petróleo se multiplicaron por cuatro, y el de la gasolina en Estados Unidos llegó a niveles nunca imaginados, afectando seriamente a la economía. Se generó un fenómeno conocido como estanflación (estancamiento con inflación), que obligó a los norteamericanos a acelerar la búsqueda de energías alternas a los hidrocarburos.

Estados Unidos, aterrado por la idea de su dependencia energética del mundo árabe, convirtió la búsqueda de energías alternas al petróleo en una consigna nacional. Y también aceleraron la eficiencia energética, que entre otros aspectos se manifestó en carros más pequeños y rendidores; y la intensidad energética, es decir la obtención de mayor cantidad de divisas por unidad de energía.

La crisis energética provocó en  los estadounidenses reflexiones filosóficas como las de Kissinger, que llegó a decir que Dios había permitido forjar un mundo de alta tecnología y calidad de vida, pero que su sangre, la energía que movilizaba a esas sociedades,  dependía de bárbaros (seguramente los árabes, y algo nos salpicaría a  los venezolanos).

Como cosa curiosa y hasta irónica, la sustitución del petróleo para la independencia energética  la consiguió Estados Unidos…  dentro del mismo petróleo, con la explotación de las lutitas, pero eso es otra historia. 

Las expectativas de avances en energías solar, eólica y otras, esperanzaron con un mundo de energías limpias que iba a sustituir al petróleo… en veinte años. Entonces, como proyección  se sustituyó el “Pico de Hubbert” por  el “Pico de la Demanda”, que consistía en que el petróleo no se iba a agotar, sino que… en veinte años…  comenzaría a decaer la demanda de crudo al ser sustituida por otras energías.

Pero la energía para ser sustitutiva debe ser más económica, más limpia y con más densidad de energía que los hidrocarburos, y eso… no ha sucedido. Por ello las proyecciones  de consumo de petróleo  se incrementan. Para 2024 se estima un consumo record de más de 103 millones de barriles diarios de petróleo, que llegará hasta 110 en pocos años.

Adicionalmente, el gas va realzando su importancia y su participación en las matrices de fuentes de energía. El gas licuado se incorpora a los metaneros y puede recorrer miles de kilómetros para su consumo, haciendo que el gas deje de ser un fenómeno local o regional.

Y en las matrices de fuentes de energía primaria, los fósiles (incluyendo al carbón) siguen proyectando para años venideros casi las tres cuartas partes del consumo. Irónicamente, el carbón fue “sustituido” hace más de cien años por el petróleo, pero todavía constituye uno de cada cinco unidades de consumo de energía.

¿El Pico de Hubbert de regreso?

EL CAMBIO CLIMÁTICO

La preponderancia mostrada por los fósiles no es una buena noticia para el futuro de la humanidad. Sigue siendo imperativo desacelerar el incremento de temperatura que se va a manifestar en niveles del mar que pueden ahogar tantas ciudades en sus orillas, o desertificar la Selva de Amazonas,  terribles huracanes, inundaciones, calorones, etc.

Claro que el petróleo no es el primer factor ni el único en el problema climático,  pero es importante y es necesario generar estrategias ante la dicotomía que nos agobia: mundo sin hidrocarburos que retornaría la edad de piedra vs cambio climático que puede acabar con la civilización que conocemos.

¿Y cuál sería la estrategia? Se deberían acelerar con equipos mundiales de investigación– como se hizo con el COVID- de energías alternas a objeto de lograr de manera temprana buenos resultados, y hacer  lo mismo con la CAC (captura y almacenamiento de carbono) a objeto de producir un petróleo más limpio.

Es hora de Limpiar el Petróleo en lugar de lamentar su inevitable uso. Hacer lo posible porque contamine mucho menos, e incorporar energías limpias en los procesos de producción de hidrocarburos.

Hoy algunos siguen diciendo que al petróleo le quedan veinte años, nosotros humildemente creemos que es mucho más. Pero no se trata de guerra entre  “petroleros” y “verdes”, sino de conformación de equipos con la mira en un mundo mejor. Porque la verdad es que el planeta nos va quedando chiquito…

Y como cantó Gardel, veinte años no es nada… si el mundo no se pone las pilas. 

Comentarios

  1. Excelente artículo por lo didáctico y realista sobre las expectativas de las energías alternativas vs reservas petroleras. Es inminente el estudio de nuevas estrategias para afrontar la realidad del periodo de duración de nuestras reservas. Cómo siempre Rafael poniendo los puntos sobre la ies.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¿HABRÁ NEGOCIACIÓN?

LOS HERMANOS DE LECHE DEL LIBERTADOR

CUENTOS DE LA BATALLA DE CARABOBO