jueves, 11 de diciembre de 2014

NARICEADOS


Rafael Gallegos            Blog. Núm. 176
                                              

En alguna parte de la novela “Canaima”, Manuel Ladera le comenta a Marcos Vargas:

-      Ahí tiene la historia de Venezuela: un toro bravo, tapaojeado y nariceado, conducido al matadero por un burrito bellaco.

Dicen que este pasaje de la gran novela de Don Rómulo Gallegos irritó a la dictadura gomecista – el que se pica es porque comió ají – e impidió su publicación en Venezuela. Pero su contenido es muy cierto y se repite con todas las autocracias.

Duele decirlo; pero Venezuela es un país nariceado.

Fue nariceado por Boves, verdadero prototipo de los tiempos que vivimos, cuando comandó montoneras ofreciéndoles saqueo como recompensa y modelándole su conducta con espantosos crímenes como la vejación, violación y matazón colectiva al son del Piquirico, en Valencia. O cuando entretenía a sus nariceados con el espectáculo de las personas con el cuerpo enterrado y la cabeza viva, al aire libre, llena de miel y mordisqueada por hormigas hasta la calavera, en medio de las risotadas de Boves y sus acólitos, y gritos de viva el taita.  Y pensar que un bárbaro intelectual del gomecismo, asomó que Boves era el padre de la democracia venezolana.

También fueron grandes nariceadores Monagas, Castro, Gómez y Pérez Jiménez, entre otros.

Y el pueblo - es hora de dejar de adularlo y exigirle que cumpla sus responsabilidades – se ha debatido entre el apoyo incondicional a los déspotas, el colaboracionismo y  el tiramealguismo por una parte; y la lucha frontal contra la injusticia, por  la otra, como por ejemplo, la Independencia; la Generación del 28, o la Resistencia contra el déspota Pérez Jiménez.

Los nariceados quedaron plasmados, en el libro “Los Felicitadores”, muestrario de vergonzosas cartas que adulaban a  Cipriano Castro, donde se  le decía que era más grande que Bolívar, o se le agradecía a la Providencia habérnoslo enviado.

También los nariceados marcharon año a año, en la Semana de la Patria, de la época de Pérez Jiménez.

Igual son nariceados los que se “hacen los locos” ante tanto abuso e inconstitucionalidad en cualquier época, incluyendo esta.  “Yo ya me cansé de meterme en política”. “Yo soy de oposición; pero el gobierno no sabe y… cuidado y lo dices.” Y luego que pasan los regímenes, porque todos pasan, lavan sus conciencias rezando: “yo no sabía”. O tratan de engañar inútilmente diciendo: “yo era agente secreto de la resistencia.”

Por el otro lado, en la Venezuela realmente seguidora de Bolívar, están los luchadores por los valores de la patria. Los que no se dejan naricear: Todos los presos políticos, los políticos consecuentes, las ONG luchadoras por la libertad, los partidos que no se venden, los periodistas que anteponen la verdad al salario, los dirigentes de una pieza, los botados de RCTV, de GLOBOVISIÓN, de El Universal, de las más de 30 emisoras “democratizadas”, los ciudadanos verticales, las valientísimas mujeres preñadas de guáramo, la Gente del Petróleo y otros más.

CONCEPTOS PARA MAREAR NARICEADOS

La guerra económica, como si hubiera que tener más de dos dedos de frente para comprender que la inseguridad jurídica, las invasiones, las expropiaciones, los insultos, las “vacunas” y la estrategia de destrucción nacional, son las políticas del gobierno que nos trajeron a este barranco.

La  inflación inducida. Claro, inducida por el control de cambio, por el control del dólar, por la impresión de billetes (los deslenguados dicen que el BCV es la imprenta más grande de Venezuela). Así, llegamos a este  triste record mundial de inflación.

DICCIONARIO DE CULPABLES

La escasez, culpa del contrabando y por los acaparadores. La violencia, algún día nos dirán que provocada por las víctimas. El bajón de los precios del petróleo, política de  Obama para perjudicar a la “revolución”. La baja producción de petróleo,  culpa de la OPEP, que da cifras falsas de la producción venezolana.  La escasez de papel periódico, ocasionada por los dueños de medios que no quieren comprar papel,  para desprestigiar al gobierno.

Y MIENTRAS TANTO…

Trastocaron  a PDVSA de una empresa petrolera con contenido social, hacia una empresa social con cierto contenido petrolero; distorsionaron la fuerza vecinal en comunas dependientes de Miraflores; al imparcial árbitro electoral lo visten de rojo y le ponen en los brazos cintas alusivas al 4F.

No me defienda compadre, le dice el pueblo a su bravía defensora. Y cuando un enemigo, perdón, opositor, habla mal del gobierno, lo acusan de estar hablando mal de Venezuela. Habrase visto. 

Como cada vez les creen menos, sacan a relucir la represión. La cárcel de Leopoldo y de los alcaldes, y la amenaza a María Corina, es para que usted se asuste y piense… si los apresan a ellos ¿qué no harán conmigo?

Pueblo resuelto a no ser nariceado solicita liderazgo con pilas, guáramo y programa de gobierno.


Abstenerse Pinocho y Tyrano de Bergerac.

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