miércoles, 26 de abril de 2017

ATRAPADO CON SALIDA



Rafael Gallegos    Blog núm. 295

¿Quién lo duda?, el presidente Maduro y la “revolución” que padecemos, están atrapados. 

Atrapados por la historia… pensaron que podían gobernarnos tal como los Castro lo han hecho con el sufrido pueblo cubano; pero les fallaron detalles importantes: primero la mentalidad democrática de los venezolanos, aquí quien no nació en democracia se crio en democracia. Segundo, el momento histórico, en  los años sesenta el estamento intelectual padecía de veleidades comunistasy Fidel Castro era un líder providencial, y hoy en día el comunismo es una idea digna de  Trucutrú  y  Castro un parque temático. Y Tercero, los rusos que se la jugaron con el comunismo cubano y se lo echaron al hombro, nada ganaron con eso y en esta posguerra fría no se la van a jugar con la “revolución” venezolana. 

Atrapados por sus mentiras… no por ellas en sí, aspecto que seguramente no les inquieta, sino porque ya nadie se las cree.

Atrapados en un gigantesco fracaso…records mundiales de inflación, escasez, decrecimiento del PIB, de violencia, de agotamiento de la agricultura y del parque industrial… puras medallas de oro en las olimpíadas de la destrucción. Aclaramos que fracaso para el pueblo, porque para ellos, este hundimiento nacional es parte de su plana totalitaria; el fracaso “revolucionario” consiste en no haber podido clonar el modelo cubano. También están atrapados porque nadie los quiere, un deslenguado me hizo reír cuando me dijo que los chavistas son como las estampillas, que valen mucho porque no se consiguen. Además están sin recursos, quedan exhaustos cuando pagan las deudas internacionales. Entonces: limpios, malqueridos y fracasado su modelo totalitario. Para remate pasarán a la historia como los autores de la primera hambruna petrolera del mundo. Un honor que da pena… ajena.

Y el 19 de abril quedaron atrapados…  en el centro de Caracas. Más de dos millones de caraqueños del norte, del sur, del este y del oeste rodearon a varios miles de obligados y pagados “revolucionarios” que asistieron al escuálido mitin del gobierno. Una foto satelital los hubiera hecho el centro de un círculo integrado por caraqueños y ampliado por más de seis millones de venezolanos en las principales ciudades de Venezuela. Nadie los quiere, y en el extranjero… menos. 

Guardando la insalvable distanciaentre los personajes involucrados, podrían parafrasear a García Márquez con su obra “El general en su laberinto”, porque la “revolución” está atrapada en su laberinto y le cuesta conseguir la salida.

Y que conste, los laberintos no sólo están construidos de muros. Puede haberlos de paredes y muchas puertas, como las de la “Casa Verde” de Vargas Llosa, que cuando se abrían sólo conducían a la arena del desierto;  o sin escaleras, ni muros, ni techos, como el laberinto del cuento  del maestro Borges, que era un infinito desierto de donde no se podía salir. 

Sin embargo Maduro no está como en aquella película “Atrapado sin salida”. Él  tiene salidas, la primera es la plana que todos los días le dicta la oposición y que ellos ofrecieron en el último “diálogo”: elecciones, soltar a los presos políticos, respeto a la Asamblea y canal humanitario. Otra salida es el adelanto de las elecciones presidenciales, justificada por la tramoya de la suspensión del Revocatorio. Lo difícil de estas decisiones es que Maduro tiene la certeza, como casi todos los venezolanos, que elecciones significa dejar el poder. Hay otras salidas menos sutiles y más inteligentes, como la renuncia. Y una última sería que Maduro brincara la talanquera como herramienta de sobrevivencia. 

Tengan la seguridad que lo único que no puede ocurrir, es que este desequilibrio en que estamos sumidos sea eterno, iría  en contra de las leyes de la física y de la política. Y hasta de la medicina, porque no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. 

Presidente, ¿oye el clamor popular? ¿No y que esta “revolución” era protagónica?Elecciones ya, digo… Democracia ya!!!

“CHAMACO”, UNA OBRA TEATRAL DE VALORES

Vimos la obra “Chamaco”, del director Mario Crespo, el mismo de la maravillosa película “Dauna  lo que lleva el río”. Magnífica y actual, “Chamaco” muestra la sórdida realidad de la gente que transita por la vida sin valores. Un joven drogadicto que asesina a un muchacho y a la vez mantiene relaciones sexuales con la hermana de éste y de prostitución con el padre de ambos. Refleja un mundo más común de lo que creemos y sobre todo, se puede extrapolar a la realidad nacional, donde la crisis de valores es la arena movediza que  poco a poco va hundiendo a la  sociedad. Necesario verla para reflexionar acerca de los que nos ocurre como país. Excelentes actores y excelente director. Un brisa de calidad que nos merecemos.

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