martes, 20 de diciembre de 2016

CAOS ESTRATÉGICO


Rafael Gallegos    Blog núm. 278

Caos estratégico suena  como contraste armónico, círculo cuadrado, o astronomía submarina. Sin embargo para esta “revolución” constituye una parte de su estrategia central: destruir al país para permanecer en el poder. Jugar al caos a objeto de implantar el modelo totalitario.

Es imperativo entender de una vez por todas, la naturaleza destructiva, o alacranidad diría Cortázar, de esta “revolución”. Comprender que para ellos la democracia es una careta. De hecho, la gran discusión de sus inicios versó acerca de luchar por la vía armada o por la electoral. Se decidieron por la ruta electoral y ganaron las elecciones. Pronto iniciaron las  tramoyas como el Kino para la Constituyente, por el que la oposición apenas tuvo el 5 % de los diputados a pesar de lograr más del 40% de los votos. En otra tramoya cambiaron las reglas del Revocatorio 2004, pasando por arriba de la Constitución transformaron al Revocatorio en un plebiscito. El NO obtuvo más votos que con los que ganó Chávez. O sea, que si no hacen el “cambio” de lo expresado en la Constitución, hubiera sido revocado el gobierno.

Luego ganaron elección tras elección, con gigantesco ventajismo. Cuando perdieron el referendo para la reelección indefinida, repitieron la elección ilegalmente, en el mismo período constitucional. Después crearon figuras autocráticas para obstaculizar el ejercicio de la voluntad popular de Capriles en Miranda, o de Ledezma en la Alcaldía Metropolitana. Igual han usado el poder de “su” Tribunal Supremo para inutilizar a la Asamblea Nacional. No hay que olvidar que una democracia sin parlamento, es como una mona que por más que se vista de seda… dictadura se queda.

Ahora que son evidente minoría, eliminan el Revocatorio y aplazan las elecciones regionales y locales. Habrá que esperar las nuevas tramoyas. Por ahora, “su” TSJ reeligió a “sus” rectoras. ¿Habrá elecciones, o excusas, para mediados de 2017? Pregunto porque han manifestado querer impedir la juramentación de la Junta Directiva de la Asamblea en 2017, además, según los deslenguados vienen con un reglamento insólito, a objeto de  dificultar y hasta impedir la legalización de los partidos antes de las regionales… arrecian los rojos.

Este colapso “revolucionario” es parte del libreto. Obedece  a un movimiento internacional tutorado en Venezuela por el gobierno cubano. Luego de fracasar las guerrillas, comenzó la penetración de las fuerzas armadas. Hubo conspiraciones previas al 4F. Y ya nadie piensa que los comandantes no tenían apoyo superior. Hay libros al respecto. Fue una conspiración permanente e internacional. He ahí la razón por la que Castro recibió con honores de jefe de estado a Chávez en 1994. El desiderátum  es el modelo comunista de Cuba: un pueblo pobre y dependiente para comer, del todopoderoso gobierno.

Por ello, ni pensar que estén preocupados por el bajón de calidad de vida de los venezolanos hasta el hambre, o por la caza de comida en los basureros. Mientras usted y yo lamentamos la ida de nuestros muchachos al extranjero, los “revolucionarios” se contentan porque se va gente preparada que estorba para su proyecto lobo feroz: destruir a Venezuela para comerte mejor. Si produjéramos seis millones de barriles de petróleo y hubiera muchas empresas, la prosperidad generaría una vigorosa clase media y alternabilidad democrática.

LA SANGRE DEL SISTEMA

La sangre de los sistemas económicos es la moneda. Entre las causas de la Revolución Francesa y de la caída de la Primera República en Venezuela, estuvo el papel moneda sin respaldo. Ahora  diseñaron el caos eliminando el canje de los billetes de cien. Es como si yo le entregara a usted un cheque y le dijera que ahora no lo puede cobrar porque yo digo que no vale. Usted con toda razón me podría llamar  estafador. ¿Cómo es eso de que un billete que me dio el Estado venezolano ahora no vale? ¿Y eso no es estafa? ¿Qué pasaría en el mundo si Obama  dice que los billetes de un dólar no se pueden canjear?

Esta medida, comunista y totalitaria, va en línea con las confiscaciones derivadas de los destructivos “exprópiese”. Y por cierto siguen la plana del Che Guevara en 1961 y los sandinistas en 1988, que inventaron procesos similares para destruir economías de  “enemigos” y de paso enriquecerse de manera grotesca. ¿Cuándo nos daremos cuenta de que no se trata de un pelón o una locura, sino la aplicación de la estrategia de destrucción? Ahora y que hay una conspiración internacional para que los billetes no lleguen a Venezuela… como si los venezolanos fuéramos bobos. Y ante la furia en el interior del país, ampliaron la agonía del billete de cien hasta el dos de enero. No han entendido que con el caos, no se juega.


PD: Feliz Navidad y un 2017 lleno de pilas, guáramo y logros. La lucha sigue. Hasta enero.

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