martes, 6 de diciembre de 2016

BETANCOURT Y FIDEL: DEMOCRACIA Y DICTADURA

Como  Busque este artículo en el BLOG:
http://petroleosinreservas.blogspot.com/
informe21.com  y  diariodecaracas.com
elpuntonews.com

Rafael Gallegos    Blog núm. 276


Los años sesenta fueron de redefiniciones, rompimiento de ideas… lumpias. La mayoría de los intelectuales eran de izquierda y los estudiantes, ni hablar.

En 1959 llegó Fidel Castro a Venezuela. Todo un espectáculo, los barbudos fungían de estrellas de rock. Las mujeres los abrazaban, los besaban, les arrancaban botones, y hasta los pelos de la cara.

¿Y ustedes con esas montañas tan altas no han hecho la revolución? – preguntaban asombrados, al observar el Ávila.

La revolución les parecía cosa de montañas.

-      Si fuera así, tal vez deberían comenzar por el Himalaya y dejarnos tranquilos – se habrá dicho entre dientes Rómulo Betancourt.

El gran político venezolano fue uno de los pocos que no cayó en la histeria fidelista.

-      No tengo dinero – le dijo con su voz antipaticona y estridente al comandante Castro, cuando este le pidió petróleo o vaya usted a saber qué, “para echarle una vaina a los gringos”.

Fidel no se llevó ni un dólar, “por ahora”, como diría quien después le entregó a Venezuela. Pero se llevó a la juventud de Acción Democrática (AD), y nació el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), una gran fisura en la alborada de la democracia venezolana.

-      Comandante, por qué usted no convoca a elecciones, con esa popularidad, arrasaría – le preguntó mi padre, el querido e inolvidable Rafael Gallegos Ortiz.

-      Basta que un solo diputado me eche vaina para que yo no pueda hacer lo que tengo pensado- le respondió Castro.

LOS DOS MODELOS

Rómulo Betancourt significó para Venezuela el ideario democrático: elecciones limpias, independencia de poderes, libertad de expresión y de empresa, soberanía económica, desarrollo de agricultura e industrias, infraestructura, educación, servicios, alternabilidad, representatividad de los partidos minoritarios, pilas y guáramo para luchar contra las insurrecciones militares y comunistas…  a la larga se levantaron  Guri, CVG, Pdvsa, aeropuertos, autopistas, crecieron importantes ciudades, sureste de Caracas, becas Gran Mariscal de Ayacucho, revolución educativa. En los años setenta Venezuela  era una referencia, muy perfectible claro, en América Latina. Había derrotado la invasión del comunismo internacional, encabezada por Castro. Lo hicieron a punta de plomo y democracia.

Por su parte Fidel Castro significó la dictadura más totalitaria de América. Cero libertades, un solo partido, fusilamientos, presos políticos, entrega de la soberanía al comunismo soviético, racionamiento, expropiaciones, escasez, hambre… marasmo comunista en nombre de los pobres. Huida en masa de los cubanos, que preferían arriesgar la vida en las fauces de los feroces tiburones del Caribe, que las dolorosas coces del “Caballo”. Cuba terminó cual tiburón, como país martillo. Botaron la hoz del comunismo y dejaron el martillo… “martillaron” primero a la URSS y luego a Venezuela. Reflejaron una revolución que si bien mostró al comienzo avances sociales en medio del totalitarismo, paralizó la agricultura, el azúcar, las industrias y todo lo que se moviera. “Para comerte mejor”, le dijeron a Cuba, cual lobo a la caperucita.

LA SEGUNDA BATALLA

Castro intentó invadir a Venezuela por diversas vías. Los demócratas y militares venezolanos  le dieron  KOT. Fue expulsado del sistema interamericano. A los años, los intelectuales y las juventudes lo fueron abandonando. Al  suicidarse el comunismo soviético, arreciaron los problemas en una Cuba que no producía casi nada.

Por eso los deslenguados dicen que al Fidel observar  a Chávez gritó: Eureka!

Cuando el venezolano le respondió sí a lo que le había  negado  el sagaz Betancourt 40 años atrás, Castro y que rezó:

-      Dios mío tú sabes que yo no creo en ti; pero gracias por haberme mandado a este muchachote desde Venezuela- y sacó el martillo.

Petróleo por espías. Cosas veredes…

DE LOS MISMOS MUSIÚS Y DIFERENTES CACHIMBOS

Betancourt también se llamó José Figueres, Lázaro Cárdenas, Rómulo Gallegos, Álvaro Uribe, López Michelsen, Ricardo Lagos,  y tantos líderes que dedicaron su vida a implantar y mantener sistemas democráticos en América Latina, luchando contra el caudillismo, el militarismo, el comunismo, el golpismo  y tantos ismos tan dañinos.

Fidel Castro perteneció al club de los líderes anuladores  de las  vías electorales, de la libertad de prensa y de pensamiento; propiciadores  de presos políticos, de la represión, del poder para siempre. Estirpe de mesías semillas de falsos profetas: Velasco Alvarado, Somoza, Pinochet, Trujillo… de la larga la lista de dictadores latinoamericanos.

Venezuela hoy se debate entre la dictadura y la democracia. Pilas y guáramo…

NUESTRO LIBRO EN AMAZON


Continua la venta por  Amazon del libro “Petróleo y gas: el caso Venezuela”, que hemos elaborado conjuntamente Eddie Ramírez y Rafael Gallegos. Para entender al petróleo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario