miércoles, 12 de octubre de 2016

PETRÓLEO ES MÁS QUE PETRÓLEO (II/II)


Rafael Gallegos    Blog núm. 268

La industria petrolera ha sido demolida. Apenas sobrepasamos los dos millones de barriles, cuando deberíamos estar en casi seis, de acuerdo a los planes de “siembra petrolera”. La “revolución” amanece todos los días debiendonos  a los venezolanos casi cuatro millones de barriles… a estos escuálidos precios, 50.000 millones de dólares anuales. La producción en barrena, el personal triplicado, la deuda multiplicada por siete, los yacimientos y las instalaciones dañadas, las refinerías en su mínimo histórico. Y ahora hasta importamos petróleo y  gasolina desde el imperio. Pobre gallina de los huevos de oro.

A los venezolanos nos compete hacer de esa  esa gallina un Ave Fénix. Resucitar  la industria de hidrocarburos, para que sea próspera, en un país próspero. El petróleo es más que petróleo, si lo gerenciamos estratégicamente significa educación, infraestructura, calidad de vida, empresa privada, democracia.

Pero no basta soñar. Hay que gerenciar para que los sueños dejen de ser sueños. Partiendo de las características de una industria que requiere:

- estado del arte en tecnología
- gigantescas inversiones privadas y
- gerencia de primera

Proponemos las siguientes orientaciones estratégicas:

       1.- Control del Negocio:

Los venezolanos: estado, empresarios, gremios y otros entes deben planificar y controlar integralmente el negocio a objeto de obtener los máximos beneficios para el país. ¿Cómo? Con una Política Petrolera que permita orientar  los parámetros macro a lo largo de la cadena: exploración, volúmenes y tipos de producción, patrones y comercialización en nuestras refinerías.  

Para ello se debe abrir el negocio al capital internacional, con las pautas y control de los venezolanos. Convivencia coherente entre empresas mixtas, concesiones, estado productor. Pasa por la creación de un  Consejo de Energía y el Ente Petrolero.

Si nosotros no controlamos integralmente nuestro principal negocio, lo controlará otro. Es el sino del petróleo. Recordemos a Gómez, tan duro con un pueblo analfabeto y hambriento, y tan sumiso con las transnacionales. ¿Qué en esa época no sabíamos de petróleo? Precisamente, ahora sí sabemos. Por ello  estamos obligados a controlar nuestro negocio.

      2.- Enfoque Sistémico: asociar la eficiencia de la industria de hidrocarburos con la calidad de vida de los venezolanos.

Nada ganamos con una industria petrolera de alta calidad, si esta no es capaz de servir de pivote para el desarrollo sustentable del país, o peor, como ha sucedido, si funge de catalizador de la demolición.  

Por ello hay que orientarse hacia un Trípode petrolero: a-Empresa Eficiente, b-Beneficios Petroleros orientados al desarrollo, y c-Estado – País,  capaces canalizar  los beneficios de manera óptima.

Si falla una de las tres “patas” del trípode, caeremos en más de lo mismo y apenas nos queda si acaso, una generación y media antes de la era pos gasolina.

      3.- Redefinición de la Renta: Sustituir  “Renta Petrolera”, por “Beneficios Petroleros”: Impuesto sobre la Renta (ISRL), otros impuestos, Regalía, Empresa Conexa, Responsabilidad Social y Petroquímica.

            - Redefinir ISLR, otros impuestos  y Regalía. Utilizarlos solo para inversiones, descentralizar, y decidir su destino mediante entes de representación nacional.

           - Orientar estratégicamente la Empresa Conexa al negocio petrolero, hacia la  industrialización sustentable, la agricultura, la agroindustria, el turismo, etc.

           - Aplicar política de Responsabilidad Social en las áreas aledañas al negocio (sin sustituir al Estado): Energía creadora, recursos, alianzas estado - empresas, comunidad, proyectos sustentables; para generar calidad de vida y capacidad económica en las comunidades.

           - Desarrollo de una Petroquímica de calidad mundial. Es el petróleo del futuro, tomarla como pivote de la industrialización.

      4.- Reingeniería para el Estado: El Estado está muy lejos de lograr sus objetivos, para administrar de manera óptima los recursos petroleros requiere de cambios radicales. Repensar el Estado a todos los niveles. Desde la Presidencia hasta la última parroquia. ¿Régimen presidencial o parlamentario? ¿Una o dos cámaras parlamentarias? ¿Federalismo?, procesos, organización, gente, roles… Estado eficaz y eficiente.

Controlar el negocio, darle enfoque sistémico, redefinir la renta y reformar el Estado. Cuatro orientaciones a la búsqueda de una estrategia petrolera coherente y “bien escrita”, porque como decía Oscar Wilde, lo importante de un libro no es lo que diga, sino que esté bien escrito. Y el país espera, por fin, una “buena obra” petrolera haga llegar el petróleo desde el pozo hasta la calidad de vida.

O sea, menos de lo mismo.

 PD1: Nos falta conversar acerca de la transición petrolera. Estamos trabajando…


 PD2: Felicitaciones a nuestro apreciado colega  Francisco Javier Larrañaga por su incorporación a la  Academia de Ingeniería y Hábitat. Más que merecida.

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