miércoles, 15 de junio de 2016

LOS ARREPENTIDOS

              
 Rafael Gallegos    Blog núm. 251

Goebbels, ministro de Hitler, justificó los crímenes nazis repitiendo mentiras mil veces hasta convertirlas en verdad. Repitió hasta la saciedad que la  “raza aria era superior al resto de la humanidad”, y que la “raza judía inferior”, era la culpable de todos los males de Alemania. Cualquier parecido con la vida sinreal (y sin comida) del venezolano, más que coincidencia… es plana de totalitarismos.

Fidel Castro, pana mayor de esta “revolución”, dejó a Goebbels como un aprendiz. Con la ayuda de la URSS tropicalizó sus métodos. A punto de edulcorar mentiras logró que muchos le creyeran que el comunismo cubano, una de las más cruentas dictaduras del mundo, era la construcción del hombre nuevo. Igualmente logró que la indigestada izquierda latinoamericana de la época, pensara que los dignos exiliados cubanos eran unos “gusanos”.

En Venezuela, los goebbelistas criollos, tutorados por los Castro,  han sostenido el peor gobierno de la historia a punta de  mentiras repetidas y frases ingeniosas. La última no tiene desperdicio, ni parangón: los arrepentidos.  Habrase visto. Yo pecador me confieso.
Arrepentidos, de haber firmado para revocar al gobierno. Ya el presidente Maduro, al ser derrotado para la Asamblea,  había adelantado algo de esa novedosa teoría, al decir que los votantes por la democracia estaban arrepentidos y confundidos. Como nié.

Pero ni al mismísimo Maduro se le ocurrió ordenar al CNE que los arrepentidos pudieran  retirar su voto por los diputados de la MUD, hasta lograr que los “demócratas” comunistas (o sea círculo cuadrado) tuvieran mayoría en la Asamblea. Sin embargo a Tibisay, en un arrebato de genialidad – aunque los deslenguados afirman que Jorge Rodríguez le sopló - se le ocurrió que los firmantes podían retirar su firma, así porque sí. Puro bulying político.

Como si los venezolanos no tuviéramos palabra. La rectora como que no recuerda que el que regala y quita el diablo la visita. A partir del trece de junio, los que firmaron para sacar a Maduro, pueden retirar su firma. Si los bancos se copiaran este método, acabarían con el sistema de cheques.

-      - Ese cheque no vale.
-      - Pero si usted lo firmó.
-      - Si señor; pero estoy arrepentido. 
-      - Ahhh! 
                         
¿Será que los “revolucionarios” van a amenazar con botar a los funcionarios públicos que no retiren su firma? Sí, los mismos “demócratas” que se la pasan rezando  “fuera de la Constitución, nada”. Los  deslenguados plantean que lo que realmente dicen es “de la Constitución, nada.”

Como Tibisay ha innovado la teoría electoral, no tendría nada de raro que luego del Referendo Revocatorio, declararan unos 50 días hábiles (si se portan bien porque si no, suspendemos el proceso) para que los que se arrepientan de revocar a Maduro, retiren su huella. Arrepiéntete (de pasar hambre), que la patria os lo agradecerá. Como diría el profesor Triniti, así el gobierno no puede papierde con nadie.

Entonces nuestro sistema electoral será el mejor del mundo, el único con arrepentimiento incluido en el menú. Y la democracia no se medirá por el número de votos, sino por el número de arrepentidos.

Es muy simple: la gente votará, luego el gobierno amenazará a los empleados públicos con botarlos.  Alguno se “arrepentirán” y retirarán su voto.  Puro realismo… del mágico.

El que sí está muy arrepentido, es el pueblo por haber votado por Chávez y ahora por Maduro, quien por cierto nos debe la revisión de los cuadernos electorales y su partida de nacimiento. Muy arrepentido, porque está cansado de tener el estómago vacío, a sus hijos sin leche y sus enfermos sin medicinas, y de palpar como sus mesías se han transformado en falsos profetas.

Por ello firmó masivamente para el 1 % y así les duela a los demócratas comunistas, cuando corresponda firmar el 20 %; los arrepentidos, los engañados, los desengañados, los funcionarios, los desenchufados, los familiares de los enchufados, firmarán donde tengan que hacerlo.

Pronostico que el 20 % se convertirá en  más de 60 %, más de las dos manitas, a ver si Maduro se da cuenta que nadie lo quiere y abre paso a la democracia en este valle de lágrimas. Con tanta tramoya, el pueblo  parafrasea al Dostoievski de “Humillados y ofendidos”.  Ojo, “revolucionarios”, por primera vez el pueblo grita “tengo hambre”.

El gobierno dice que es imposible el revocatorio este año. Y tal vez nos “castiguen” y suspendan el proceso hasta que nos “portemos bien”; pero lo que no podrán trasladar para el año que viene, es esta rebelión de estómagos vacíos. Así digan que el hambre… es  política.  ¡Qué riñones!

Estamos llegando a la obra de Víctor Hugo: “Los Miserables”. Goebbels vive…


PD: Ya está bueno de que digan los deslenguados que Julio Borges es colaboracionista. Es un insigne luchador  por la democracia. A tu salud Julio.

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