miércoles, 19 de agosto de 2015

BETANCOURT, FIDEL Y CHAPITA



Rafael Gallegos                                                                Blog núm. 210

                         

En los años cincuenta cayeron unos cuantos dictadores militares latinoamericanos como Armas, Odría, Pérez Jiménez y Batista, entre otros. Era la decadencia de la “internacional de los sables”. Otros dictadores quedaban vivitos, como Somoza y Rafael Leonidas Trujillo, alias Chapita y dictador por antonomasia, que acumuló más de treinta años en el poder.

Como contrapartida a la caída de las dictaduras, dos liderazgos resaltaban  como referencias latinoamericanas: Fidel Castro, que  emergía con el  comunismo bajo el brazo y Rómulo Betancourt, que representaba la salida democrática. A su vez, Chapita, era un faro de la continuidad del militarismo dictatorial.

Al comienzo, Rómulo Betancourt  y Fidel Castro se aliaron para derrocar a Chapita. Como resultado, el 14 de junio de 1959, un avión con cincuenta  patriotas, la mayoría dominicanos, salió de Cuba para invadir la República Dominicana. El segundo avión que debía salir poco después, no partió. Se dice que Castro echó para atrás los planes porque Estados Unidos lo amenazó con una invasión a Cuba. El resultado: se quedaron esperando los refuerzos y los masacraron.

Luego se definieron posiciones. Trujillo y Castro coincidieron, cada uno por su cuenta, en su antibetancourismo. Rafael Leonidas Trujillo, el 24 de junio de 1960, fue el autor intelectual del frustrado asesinato de Betancourt.

Por su parte Castro, con su revolución, le mostró  utopía en la esquina, a los jóvenes de la época. Lideró el movimiento guerrillero, tuvo participación en el Carupanazo y en el Porteñazo. Pura injerencia contra la democracia venezolana. Betancourt y los militares demócratas, lo derrotaron y lo expulsaron de la OEA. A punta de guáramo, se salvó la República Civil.

Betancourt, políticos demócratas y valientes como Caldera, Villalba y otros, así como militares civilistas, implantaron la democracia venezolana. Lucharon en  dos frentes: contra los comunistas y contra la llamada extrema derecha o militarismo. Se implantó la República Civil.

Fidel Castro, trató de exportar su  revolución a América y África. Estuvo a punto de desatar la tercera guerra mundial en 1962. Implantó una dictadura totalitaria que ya dura más de dos generaciones. Se convirtió en un instrumento del imperialismo soviético y hoy Cuba, que apenas ha sobrevivido gracias a las dádivas de URSSS primero y Venezuela después, convierte a USA en su nuevo mejor amigo.

A Chapita, lo mataron ex colaboradores. Dicen que rogó que le perdonaran la vida; pero nada.  Murió el dictador Trujillo, pero el militarismo sigue vivo,  ahora camuflado en algunas democracias de utilería en el  continente, verbigracia la nuestra, y en anteriores décadas, mediante  expresiones como  Pinochet y Videla.   

BALANCE  

Chapita implantó una dictadura feroz. El culto a la personalidad llegó muy lejos, por ejemplo, Santo Domingo llegó a llamarse Ciudad Trujillo y su hijo Ramfis, de tres años fue nombrado Coronel y se le cuadraban los militarotes. Y el pueblo: hambre. República Dominicana ha progresado significativamente, solo a partir de la democracia.

Fidel Castro: represión, hambre y desesperación. Si no fuera así, los cubanos no arriesgarían su vida y la de sus hijos en medio de tiburones y un fiero Mar Caribe para ir a Miami. O los deportistas no desertarían, o los médicos no huirían desde Venezuela. Además, dirigieron unas guerrillas fracasadas y retrógradas en casi toda América Latina.

Rómulo Betancourt: Nació en un país donde nunca había habido ni voto directo y secreto, ni alternabilidad y murió en uno donde eso ya era rutina. Defendió a sangre y fuego la acción contra los enemigos de la democracia.  Implantó la República Civil. Por primera vez en Venezuela hubo alternabilidad presidencial (de nueve presidenciales, siete perdió el gobierno), paz, descentralización e infinitos logros  que ante la  hecatombe nacional que padecemos, hoy son nostalgia.
Guri, Pdvsa, Ciudad Guayana, la CVG, Plan Mariscal de Ayacucho, crecimiento de las ciudades del interior, industrialización, Puente sobre el Lago, Puente sobre el Orinoco, universalización y potenciación de la educación, sureste de Caracas, son algunos de los logros de la democracia. ¿Qué luego se generó la decadencia y no supimos afrontarla?, cierto. Por eso estamos como estamos. Chávez colocó la utopía a la vuelta de la esquina. Fue un Mesías que resultó un falso profeta.
La figura de Betancourt, al contrario que las retrógradas de  Castro y Chapita, desde ya se proyecta en la historia como una luz que alumbra nuevas generaciones. No para la copia, sino  como una orientación democrática y civil que ayude a establecer, por fin, un continente próspero y lleno de esperanzas.



El 6D, a votar por la República Civil. A ganar para cambiar.

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