jueves, 16 de julio de 2015

LA PATRIA ITINERANTE



Rafael Gallegos                                              
Blog núm. 205


   Esta “revolución” nos quiere vender el cuento de que nos han otorgado la patria. Que antes de ellos Venezuela era un pobre país entregado al imperialismo yanqui. Que la historia y por lo tanto la patria empezó con Bolívar, quien fue traicionado y luego de doscientos años de expiación, la providencia tuvo piedad, nos envió a Chávez a salvar la patria. Y por  favor no se rían, se jactan de haberla “dignificado”. Pura pamplina, por eso el humor del pueblo ante la monumental escasez que padecemos, les inventó aquello de  “…pero tenemos patria”.

    La realidad es que  ningún gobierno, así sea tan malo como este que padecemos, nos puede quitar la patria. Esta habita en el corazón de cada venezolano. Nos podrán dejar sin país, sin café, sin papel higiénico, sin leche, sin medicinas, sin instituciones, sin democracia, sin expectativas; pero la patria es un sentimiento y estará, donde esté cada uno de nosotros.

Por ejemplo, en Miami hay un pedazote de patria cubana… ¿alguien podrá negar su patriotismo? ¿su permanente militancia contra la tiranía  y la irreductible solidaridad con sus hermanos de la isla?

Los hombres nuevos de la revolución cubana, desesperados por el hambre y la falta de expectativas de vida, optan por disfrazarse de Ulises y realizar la odisea atravesar un “Mar de la Felicidad”, furioso, plagado de tiburones y de aguas turbulentas, con la idea fija de llegar a la tierra que se prometieron: Florida.  Ironía de ironías, arriesgan su vida en el paraíso comunista, para que el oprobioso capitalismo los explote. Como  como en todas las dictaduras la patria se ve obligada a salirse de la patria, mientras se va la autocracia, porque júrenlo, todo pasa todo queda.

 Igual sucedió con las miles de víctimas de gobiernos latinoamericanos  represivos y fracasados, de la segunda mitad del siglo XX. Sus ciudadanos emigraron hacia  el mundo, con la patria en el corazón.

En Venezuela, otrora país de inmigrantes, sucede otro tanto. Se están yendo los jóvenes. Van buscando otra  vida que la “revolución” no les puede, ni les quiere ofrecer. A cualquier país: Estados Unidos, Australia, España, Francia, Colombia, Chile, Panamá…Tucusiapón. Antes Venezuela exportaba petróleo, ahora exporta talentos…. y no los cobra. El gobierno regala el futuro próspero de Venezuela  a cualquier país del mundo. Le teme a los jóvenes preparados  porque sabe que no tienen cabida en su proyecto totalitario.

Y no solamente los jóvenes se van, ¿cuántos exiliados hay por razones políticas, perseguidos por este régimen, amenazados con prisión? Miles.  Y créanme, todos ellos andan en el extranjero con la patria a cuestas. Se levantan pensando en Venezuela. En la familia que dejaron atrás, en sus hijos, en sus padres vivos o muertos que la represión o la economía les ha impedido  venir a despedirlos,  en sus amigos, en la comida, en las costumbres. Todos ellos sueñan  con un regreso a la patria, que a veces parece alargarse hasta el infinito.  

Los “revolucionarios” no tienen excusas. Han provocado escasez, represión, inflación, violencia, decadencia, decadencia y decadencia. Han trastocado la realidad venezolana. Si tuviéramos otro Vicente Gerbasi, éste podría escribir en lugar de “mi padre el inmigrante”, “mi hijo el emigrante”. Hacen de Venezuela un país invivible. Y eso… es imperdonable.

¿Les quedará algo por acabar? La producción industrial, agrícola, Pdvsa, la CVG. Estrangulan las universidades de calidad. Destrozan  el urbanismo de las ciudades. Nos convierten en el segundo o tercer país más violento del mundo. Acaban con los alquileres  y la adquisición de vivienda. Ya nuestro parque automotor raya en la antigüedad. Puro carro de más de quince años y muchísimo carro parado por falta de repuestos. Ahora importamos petróleo y gasolina, algo así como que los corianos importaran chivos. Han destruido a Venezuela.

Y ahora las encuestas los tienen asustados. 70 a 30. No les da pena la inhabilitación de María Corina, o la de Ceballos. La otrora de Leopoldo. Puro bulling político. O en español castizo: pura cobardía.

Se trata del  modelo cubano: hambrea y mandarás. A los Castro les ha dado resultado. Aquí, depende de nosotros. Venezuela se ha salido de Venezuela, por ahora. Se ha desdoblado. Hay que trabajar para que Venezuela, se vuelva a meter en Venezuela. Vuelta a la patria.

A votar, a ganar y a cambiar el 6D.


A DIEZ AÑOS DE MI PADRE. Mi querido e inolvidable padre, Rafael Gallegos Ortiz, cumplió diez años de su partida. Un  gran venezolano, demócrata a carta a cabal, preso y exiliado cuando Pérez Jiménez. Escritor jamás amparado por las faldas del poder. Abogado de gran corazón. Fundador del Diario Frontera, de Mérida. Y sobre todo un padre extraordinario. Siempre estará en nosotros. 

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