miércoles, 20 de mayo de 2015

PETRÓLEO, POLÍTICA Y PODER


                         Rafael Gallegos            Blog. Núm. 197

En los años setenta, un político norteamericano lamentaba  que Dios se había equivocado porque había ubicado en una parte del mundo a la inteligencia constructora de sociedades de alta tecnología, es decir  ellos, los europeos y los japoneses; y en sitios bárbaros, a la sangre capaz de mover esa maquinaria. Seguramente los bárbaros seríamos los árabes y los venezolanos, entre otros. La geopolítica de los últimos cien años ha girado en torno a esa reflexión, las sociedades avanzadas están en un lugar del planeta y la energía que las  mueve, cuya máxima expresión son los hidrocarburos, en sitios  lejanos y conflictivos.

Churchill vio en el  amanecer de su siglo, la importancia estratégica del petróleo. Fue el pionero en la Gran Bretaña para sustituir el carbón las calderas de la marina por motores que funcionaban con derivados del petróleo. Barcos más rápidos capacitados para la guerra que él veía venir. La segunda guerra mundial, al igual que la primera, la ganó el petróleo. Fue dramático el espectáculo de los tanques de Rommel paralizados en el desierto por falta de combustible.

Luego de 1945 el medio oriente apareció dibujado en todos los mapas de poder mundial. Las llamadas siete hermanas, lograron las concesiones de los gigantescos yacimientos.

En Irán, Mossadegh intentó nacionalizar la industria petrolera y pagó su atrevimiento con la pérdida del poder. Le sucedió el Sha, quien por décadas se convirtió en el policía de la zona, hasta que llegó el Ayatola Komeini con su carga de odio a los Estados Unidos. Entonces, quedó cuidando la zona, Hussein de Iraq, que con el apoyo de Estados Unidos se enfrentó a Irán, armado por los soviéticos. Quedaron tablas.

Cuando Hussein invadió a Kuwait, se acabó su rol. Los países occidentales lo  derrotaron y lo anularon como policía de la zona. El rol fue transferido a Arabia Saudita.

Pero al caer  las Torres Gemelas, el jefe de Al Qaeda, resultó ser de una de las familias más ricas de Arabia Saudita. ¿Y si Arabia Saudita cambia de orientación política? Entonces  inventaron lo de las armas nucleares en Iraq, cuyo objetivo era quedar cuidando la zona ellos mismos, desde Bagdad.

Tal vez como parte del juego, nació la llamada primavera árabe; que no dio los resultados esperados, ya que desestabilizó la zona. La consecuencia es  Isis nadando  en mares de petróleo…

Entonces, no lo dude, petróleo es política.

VENEZUELA

El petróleo comienza con Gómez, amo de su pueblo; pero cachorro del poder ante los intereses petroleros. “Hagan ustedes las leyes, porque son los que saben de petróleo”, les dijo a las transnacionales mientras sacaba  del ministerio a Gumersindo Torres. Gómez, el tirano por antonomasia, fue, quién lo duda, un dictador petrolero.

La Ley de Hidrocarburos del 43, de Medina Angarita, hizo adulta  la relación con las empresas petroleras. Betancourt incrementó la participación del fisco y Rómulo Gallegos logró que el  Congreso aprobara el 50-50 el 11 de noviembre de 1948, trece días antes de su derrocamiento… Pérez Jiménez acabó con la política de no más concesiones y fue condecorado por el gobierno norteamericano en 1955.

En 1974, al subir los precios del petróleo, el gasto público se incrementó cuánticamente y llegó el momento en que en lugar de generar prosperidad, generó inflación, pobreza y desajustó los resortes morales.

Luego vino la Nacionalización del petróleo, de gigantescos logros como el incremento de reservas, el cambio de patrón de refinación, la internacionalización, las áreas nuevas de Monagas y Apure, el desarrollo de la Faja, el Cied, el Intevep y muchos etcéteras en apenas  25 años y con venezolanos. Pero paralelamente  los ingresos devinieron en un estado gigantesco, flácido y contraproducente que manejó  muy mal la Renta Petrolera. 

Y  ahora esta PDVSA pre quebrada y socorrida  por el Banco Central. Tan endeudada que ya no se sabe de quién es.  Dime a quien le debes y te diré a quién perteneces.

EL FUTURO

Los venezolanos tenemos un remordimiento de conciencia colectivo: no hemos transformado los inmensos recursos en riquezas. Parecemos un limosnero sentado en un barril.

Es imperativo rediseñar ya la futura industria petrolera. Creemos que debe sustentarse en estas  premisas:

1.- Enfoque sistémico del petróleo (industria estado, comunidad): la industria petrolera no es un fin, es un medio para lograr el desarrollo de Venezuela.
2.- Los venezolanos debemos planificar y controlar la industria muy eficiente que funcione con muy amplia participación de  privados. Eso sí, teniendo claro que si no la controlamos nosotros, la controlaran otros que si sepan de  petróleo y de poder. 
3.- La Renta Petrolera debe ser repensada de raíz, para revertir su rol y convertirla en un catalizador del desarrollo.

Y hay que comenzar ya, antes de que el futuro nos alcance.



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