miércoles, 3 de septiembre de 2014

ARGELIA, GASOLINA Y CITGO: LA MISMA COSA

Rafael Gallegos   Blog. Núm. 162


Ya se le ven las costuras a PDVSA… si fuera pantalón de muchacho, ante los rotos y deshilachados, se podría hablar de moda. Pero el problema es mucho más serio. Se trata del principal negocio de Venezuela, que hace aguas, o mejor, que hace gasolinas. Como a un enfermo crónico, y esa parece ser la realidad, a la petrolera venezolana, le da de todo. Derrames, explosiones, producción en barrena, sobresaturación de personal, desinversión, deuda, desnaturalización del negocio, “martillo” al Banco Central y paremos de contar. Si esa es la soberanía petrolera, cómo será la dependencia.

La problemática que se plantea en el título, tiene un factor común: la mala gerencia.

Porque lo de importar crudos de Argelia, además de ser digno de Ripley -  el país con más reservas en el mundo importando petróleo - más que importación, es  confesión múltiple: de la decadencia de la producción de nuestros crudos livianos, del daño de los mejoradores de Jose, de la desinversión, de la falta de exploración y producción, de la capacidad de los socios de la Faja, de la no construcción de nuevos mejoradores, y un largo etcétera.

Sólo la historia podrá absolver esta cadena de desaguisados. Claro, si la siguen escribiendo los “revolucionarios”. A esta importación de crudo, hay que agregar la de gas desde Colombia, la de componentes de la gasolina desde Estados Unidos… lo único que nos falta, y suena a chiste; pero no sería tan insólito, es que algún día importemos petróleo… de Cuba.

Lo del alza del precio de la gasolina, se cae de anteojito. En un país normal, sería lo lógico. Pero en la Venezuela actual, hay bemoles. Si tenemos los sueldos más bajos de mundo- el mínimo se acerca a los 50 $ - ¿cómo vamos a tener gasolina a precios de países prósperos? Además, ¿qué va a hacer con ese dinero el gobierno, que ha dilapidado más de un millón de millones de dólares? Casi como darle plata a un bebedor crónico para que la “invierta”. Y como componente moral, ¿le vamos a cobrar gasolina a nuestros ciudadanos mientras la regalamos a otros países? Insisto, regalamos: el Valor Presente Neto con las condiciones de “venta”,  dos años muertos y al 1% de interés, da negativo.  O sea…

De todas maneras, creemos que sí hay que subir la gasolina; pero dentro de un enfoque integral de país. Lo contrario, es echarle más arena a la playa. Y cuidado, es lo que temen los gobiernos, leña al fuego.

Y sobre todo, seguir atormentando a Venezuela con medidas aisladas, como el capta huellas voluntario; las insólitas eliminaciones de las colas en los mercados y del  contrabando… para acabar con la escasez;  o con medidas inconclusas, como el  diálogo. Venezuela merece seriedad.

Y la venta de CITGO, muy simple, para obtener divisas. No se descoque. No hay dólares.  Lo demás es cuento. Que si las refinerías dan pérdidas, no se trata de petróleo, a veces dan ganancias y a veces dan pérdidas. Que si las refinerías quedan en el imperio, USA es nuestro gran mercado más cercano y paga de contado. Que es tan mal negocio que nadie la quiere comprar, claro no todo el mundo tiene yacimientos de crudo pesado y extra pesado en el patio de su casa.

Las refinerías propias en el extranjero, son consecuencia de la política de Internacionalización de la vieja PDVSA, con la idea de colocar- de la vaca a la boca- el petróleo pesado y extra pesado nuestro, en los tanques de gasolina del primer mundo. Si vendemos CITGO, será más difícil colocar ese tipo de crudo.

Ganará quien la compre y perderá Venezuela. Las transnacionales, que si saben de petróleo, insisten en sus negocios integrados exploración, producción y refinación, para ser más competitivos en su mercadeo.

Y nosotros, ¿vamos a desmantelar lo que tanto ha costado? ¿A “quincallizar” el negocio petrolero? No es quincalla, es petróleo. Pregúntenle a las transnacionales, tan fusionadoras ellas.

LA MISMA COSA

El factor común de estos problemas “petroleros” y de otros que seguramente vendrán, es la mala gerencia. La botada de los 23.000 petroleros en el 2002- lobotomía empresarial- acabó con buena parte de la inteligencia corporativa. Y comenzó la barrena, que forma parte de la Destrucción Estratégica de Venezuela.

A la “revolución” no le conviene un país productor de cinco millones de barriles. Eso significa capital económico  en manos de los ciudadanos, que es poder y en las democracias se transforma en capital político. Y obstruye los planes de permanecer forever en el  poder.
“Yoprovoquéleparo”, dijo Chávez. A confesión de parte…

Pero como que se les fue la mano. De tanto jugar a ser dioses, los está agarrando la vorágine. Recuerdan a Ícaro, acercándose al sol…


A lo mejor querían destruir; pero no tanto que se  les derritieran las alas. 

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