martes, 3 de junio de 2014

EDDIE RAMÍREZ, AGRÓNOMO PETROLERO


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 149


Recuerdo hace años, cuando muchacho, a un amigo muy jocoso, que cuando le preguntaban qué estudiaba, contestaba con mucha seriedad: Astrología Submarina. La gente, primero se asombraba y luego reía  ante semejante combinación.

Cuando le espetaban que eso no podía existir, mi amigo replicaba, ajá y las estrellas de mar, en el mar hay estrellas. Y el signo picis, en el cielo hay peces, constelaciones de peces.
Y tal vez mi amigo tenía razón. Hoy, los científicos envían cultivos de peces al espacio y algunos poetas juran como ciertas, las estrellas reflejadas en el mar. Las combinaciones son muy útiles. La electrónica médica, la ingeniería social, la arquitectura organizacional. Ayer, parecían antípodas. Hoy, junto a otras infinitas combinaciones, las aceptamos como algo natural, y necesario.

Sucede algo similar con el amigo Eddie Ramírez, quien es agrónomo; pero ha estudiado tanto al petróleo, que podríamos calificarlo como un ingeniero agrónomo-petrolero. Él dice que no es propiamente petrolero; pero ha escrito infinidad de artículos acerca del tema y un maravilloso libro, que subtitula, “relatos de un petrolero”… a confesión de parte.

Además, de la frase  del maestro Uslar Pietri, “sembrar el petróleo”, se puede inferir la necesidad que tenemos en Venezuela de agrónomos petroleros como Eddie. Sembradores de petróleo. Es que su vida ha sido ha sido un extraordinario y fructífero esfuerzo por sembrar el petróleo.

Y más meritorio aún, porque como sabemos, la siembra en que se ha empeñado Eddie ha sido en terrenos minados, con múltiples invasiones, expropiaciones y todas esas cosas que ya se hacen costumbre en el gobierno “revolucionario”, cuya primera fase la llaman eufemísticamente “destruir el capitalismo”, cuando todos sabemos que lo que han destruido es a Venezuela, para tratar de instalarse en el poder por siempre.

Eddie, al frente de Gente del Petróleo, ha sido un baluarte, un faro que en su amor por Venezuela, parece parafrasear el poema de Becker, ante el huracán “revolucionario” que trata de abatirlo todo:  

Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!…

Así de vertical e incondicional ha sido su lucha. Como un faro, como un roble. De pie.

Su labor ha sido incansable. Escribe, habla, denuncia ante la Fiscalía, ante los tribunales, marcha, visita presos, conversa con perseguidos, se reúne con los partidos, con la MUD, concilia con firmeza.

Y en todos esos actos nos ha representado a los petroleros con mucha dignidad. Cual San Cristóbal, ha atravesado este tormentosos mar (de la infelicidad) cargando en sus espaldas, en lugar de los pecados de la civilización occidental, la misión de GdP: luchar por los derechos de los 23.000 despedidos (a mucha honra), denunciar el daño hecho a nuestra principal industria, y orientar a los ciudadanos acerca del futuro de la industria petrolera, cuando esto pase, que va a pasar.

Hoy, Eddie Ramírez ha decidido renunciar, de manera irrevocable, a la dirección de GdP. Su labor ha sido inmensa. Y la aprobación de los petroleros democráticos, unánime. Un maestro de la dignidad. De la lucha por lo grande. Del respeto a amigos y enemigos. Y como toda la gente valiosa, un monumento a la humildad.

Gracias Eddie por habernos permitido crecer, compartiendo tantas cosas. Por haber  sido maestro con esa sencillez de alumno. Por esa amistad transparente.

Hay que destacar que Eddie Ramírez fue jubilado antes del conflicto del 2002. Patrióticamente expresó su opinión ante lo que estaba pasando con Venezuela y los “revolucionarios”, siempre por arriba, ¿o por debajo? de la Ley, le anularon la jubilación, y lo botaron.

Craso error… la historia reciente del petrolero Ramírez así lo demuestra. Hubiera sido mejor para ellos si inteligentemente (¿peras al olmo?), le hubieran otorgado varias jubilaciones. Pero, ni modo.

Estimularon, más,  a este insigne luchador por la democracia.

Sé  que esta despedida es “por ahora”, que si acaso, un sabático. Sé  que Eddie hará como la canción de José Alfredo Jiménez:   “te vas y te vas y te vas y te vas y te vas y te vas y no te has ido”, porque su espíritu, es su esencia y no puede evitarlo, está aquí, luchando por su patria. Siempre estará con nosotros. Es su sino.

Es un patriota, ¿quién lo duda? Además, cuando triunfemos, que triunfaremos, no lo duden, Eddie tendrá como siempre, una gran labor por delante.

Y aclarando, para proteger mi cédula y la de Eddie, que el Venerable  Méndez y su Consejero, el Buhonero Fernández, me pidieron que imitara a un tal Pedro Vargas, y finalizara en  nombre de los queridos compañeros de GdP : muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido.

PD1: Diálogo sin la MUD, es como matrimonio sin novia.

PD2: Liberen a Leopoldo.



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