miércoles, 14 de mayo de 2014

FARSA

  
Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 146

Dicen que la historia se repite, unas veces como farsa y otras como tragedia. Habría que agregar que tras las farsas, vienen las tragedias.

Y que quede claro, no hay farsa sin farsantes. Y el gran engañado, el pueblo. Por eso estamos como estamos. Con los peores indicadores de América Latina. De un lado la farsa y del otro la estrategia de destrucción nacional.

La farsa ha sido bien pensada. Como cualquier socialismo autoritario, donde al final, la gente común es la gran estafada. Cuba, el país que botó la hoz del comunismo, pero se quedó con el “martillo”, porque el modelo ni de lejos, es autosuficiente. La “suicidada” Unión Soviética, sin comentarios. China, la “revolución” comunista que, paradoja de paradojas, encontró  su puerta de salida en el capitalismo. Corea del Norte, el comunismo cuyas hambrunas las socorren los  oprobiosos capitalistas de Corea del Sur.… ¿hacen falta más ejemplos?

LAS FRASES DE LA FARSA

Desmenucemos la farsa de esta “revolución”. Con una estudiada fraseología intentan agradezcamos a Dios por este socialismo que nos libera de la problemática tan aguda que viven los explotados habitantes de Canadá, Europa y USA… todas las farsas encierran ironías. Veamos:

1.- La guerra económica. El gobierno tiene razón. Por esta guerra estamos como estamos. Comenzó con la famosa frase “exprópiese”, siguió con el método chaaz para negociar la destrucción de nuestro negocio, luego la expropiación de las haciendas del sur del lago, o la de los contratistas petroleros, entre otras. Ah! y aderezados al son de bandidos, ladrones, explotadores, pro yanquis, vende patria y etc. a todos los que produjeran bienes o servicios. El resultado: inflación record, escasez record, hambre record. La farsa está en que no explican que ellos han sido los capitanes de esta guerra.

2.- Soberanía. Mientras entregan a Cuba las notarías, los puertos, las cuotas de poder, el petróleo y muchas cosas más. El gran demócrata Rómulo Betancourt derrotó la invasión de Fidel Castro en los sesenta a punta de plomo y diplomacia. La farsa es tan obvia que… sin comentarios, sea usted el juez.

3.- Una elección por año… farsa de farsas. El CNE es un apéndice del PSUV. El Estado una agencia de propaganda de los candidatos del gobierno. ¿Aceptarían ellos tamaño ventajismo si estuvieran en la oposición? Para la Constituyente, la oposición con más del 40 % de los votos tuvo apenas el 5 % de los diputados. Cuando perdieron- así sería- la elección de la Reforma; como si no hubiera Constitución, realizaron otra elección. Convirtieron el Revocatorio en un plebiscito, de lo contrario, lo hubieran perdido. En las Parlamentarias, cambiaron la proporción de los votos locales y “ganaron” con menos votos. Y en las Presidenciales, todavía nos deben la apertura de los cuadernos. La farsa está en la “tramparencia”, que como al rey desnudo, todo el mundo “le ve” la opacidad.

4.- El petróleo es nuestro. Aquí la farsa está en la respuesta a: ¿quién firmó esa frase? Si fueron Cuba, el Alba, los chinos, los socios de la faja que hay que comenzar por enseñar a producir petróleo, o los “enchufados”, sí es “nuestro”. Pero para que sea de los venezolanos hay que comenzar a recuperar esta PDVSA endeudada, bajo productora, ineficiente, importadora de gasolina, explotadora de refinerías… pre quebrada. Ahora en lugar de PDVSA mantener  país, el BCV, como a aquella candidata, le “echa una ayudadita”.

5.- En Venezuela hay total libertad de expresión. Sí; pero ¿por dónde? RCTV fue cerrada. Globovisión, comprada. Las 34 emisoras ”democratizadas”. El papel periódico, tan escaso, hace parecer a nuestros periódicos tan escuálidos como el Granma. Además, a los medios oficiales, no invitan a los que piensan distinto del gobierno, perdón, del Estado. Aquí la farsa, es paradójica: libertad de expresión navegando en el mar de la hegemonía mediática.

Y así, siguen de farsa en farsa. Que si la derecha para calificar a sus enemigos – no a los opositores -  como si la política fuera un limpiaparabrisas y no una suma de estrategias sociales, económicas y ambientales.

Que si la inclusión, como si no excluyeran a los diputados de la directiva de la Asamblea, a los independientes de los poderes públicos,  a los empresarios de las misiones internacionales. O como si no amenazaran a los técnicos de PDVSA con botarlos si no son chavistas.

Cada vez menos gente cree. A las encuestas me remito.

Usted es la culpable, cantan. Y usted y usted y usted. Claro, como no le pueden echar la culpa al gobierno anterior.

Y mientras tanto, elevan exponencialmente la represión. Que vivan los estudiantes.

Basta de tanta farsa. Hace falta un Churchill que le diga al pueblo la verdad. Aunque solo ofrezca sangre sudor y lágrimas. Porque aunque usted no lo crea, solo la verdad nos hará libres… y prósperos.


Abajo las farsas, y los farsantes.

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