miércoles, 27 de noviembre de 2013

LA “REVOLUCIÓN”, RUINA SIN GLORIA


Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 126


La verdad es que las ruinas que ha provocado esta “revolución” son de lo más originales. Aunque usted no lo crea, ni son antiguas, ni mucho menos gloriosas. Es más, y no se ría porque hablamos de una tragedia, son… en tiempo real. Ni los griegos hubieran descrito una  tragedia de estas características.

Nada que ver, por ejemplo, con las ruinas romanas, o griegas. Testigos de  épocas gloriosas. Ruinas que recuerdan auges de la humanidad. Los acueductos romanos, sus caminos, el portentoso Partenón, el Coliseo y paremos de contar. Recuerdos de la filosofía y la democracia griega, del derecho romano. Ruinas, reflejo de  glorias pasadas.

Nuestras ruinas, sin duda las más modernas de que se tenga noticia, pueden comenzar por los anaqueles vacíos. “Vacíen los anaqueles”, dijo el señor Maduro. Veremos si le hacen caso cuando seguramente grite en enero: “llenen los anaqueles”. Tal vez están creyendo que  los comerciantes son bobos y van a hacer cola para invertir con tanta inseguridad, ineficiencia, insultos, cárceles y sin dólares. Como nié.

Los anaqueles vacíos son una vergüenza nacional. Reflejan desidia de un gobierno que desde hace quince años se ha encargado de golpear la sagrada producción y comercialización de bienes y servicios. Sí, la sagrada producción. Y anótelo, los sagrados empresarios. ¿Hasta cuándo van a esquilmar  a los que producen comida, bienes, servicios, generan empleos?

Parece que hubieran conversado, ¿vía pajarito? con Houdini, para que desapareciera el papel higiénico, la leche, el aceite, la harina pre cocida, las ceras, los lavaplatos, los jugos. Resultado, alarmantes  cifras record de desabastecimiento, inflación, devaluación. Todo lo contrario de un país próspero. Y la culpa no es del imperio… por favor. Las culpables son sus políticas dirigidas a destruir a Venezuela, para implantar un comunismo como el cubano. 

Como el totalitarismo cubano. ¿Y esos enemigos de la democracia son nuestros hermanos? El Libertador, ¿hubiera sido amigo o enemigo, de tamaña dictadura? La verdad, y hay que gritarla, la bloguera Yoanis Sánchez, las damas de blanco, los presos políticos del régimen, los miles de fusilados, los balseros y los cubanos de Miami, le han hecho más bien a Cuba, que mil fideles castros juntos.

Pueblo que no produce, es pueblo hambriento. La producción es el emblema de los pueblos prósperos. Sin exagerar, Japón, es productos electrónicos, carros y etc.  Estados Unidos, carros, aviones, computadoras, cohetes;  Suiza, fue relojes  y es bancos. Todos, son educación y democracia. Cada país exitoso se caracteriza por lo que produce.

¿Y nosotros?, bueno, petróleo, por ahora, y retórica, insultos, amenazas, importaciones. Por eso estamos como estamos… arruinados.

¿Y el modelo cubano? Desechó la hoz y tomó el “martillo” del comunismo. Primero “martilló” a la URSS, y ahora, a nosotros. Y su pueblo… construyendo balsas.

Volviendo a Venezuela, también son ruinas contemporáneas, y en vivo vía satélite, el triste estado de las autopistas y caminos; la industria eléctrica, por cierto construida por la mal llamada cuarta república; así como paisaje desolado de la autopista, al pasar lo que una vez fueron los cañaverales cercanos a La Victoria, antes de la confiscación al ruinoso grito de “exprópiese”. O la vista aérea de lo que una vez fueron las pujantes zonas industriales de Aragua y Carabobo, o la de Guayana.

Igual son ruinas, la dependencia de las instituciones del gobierno central. El CNE, con una presidente identificada con el emblema del 4f, y por ende, incapaz de procesar una protesta como la del 14 de abril.

PDVSA, es nuestra ruina más emblemática. Antes productora de tres y medio millones de barriles, que hoy deberían ser seis y son dos, antes exportadora de gasolina y hoy importadora y de paso con una gigantesca deuda.

¿Dónde están los reales que ha manejado el gobierno? Treinta mil dólares por cada venezolano. Saque cuentas.

La confiscada Costa Oriental, la “nacionalizada” CVG, los hospitales… la democracia venezolana. Ruinas en tiempo real.

La “revolución” acortó los tiempos de Napoleón, quien frente a  las pirámides dijo a sus soldados: cuarenta mil años os contemplan. En quince años, hicieron unas gigantescas ruinas de casi un millón de kilómetros cuadrados. Hoy, Napoleón diría a su ejército, si pasara por Venezuela: quince años os contemplan.

Ah! Y esto ha sucedido frente a sus narices y las mías y las del vecino. ¿No y que somos herederos de las glorias de Bolívar?

La verdad es que no se trata de una guerra económica, sino de una economía de guerra. ¿Quedará algo?

Y así aspiran a ganar el 8D. La verdad es que como decía mi inolvidable padre: en lugar de pedir votos, deberían pedir perdón.

PD: A votar el 8D. A demostrar que sí ganamos el 14 de abril.


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