martes, 4 de junio de 2013

LA ABUNDANCIA DE LA ESCASEZ



Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 101

 
Ni al régimen más oligarca y oprobioso que haya existido en Venezuela, le ha faltado el papel higiénico. Somos el hazmerreír de la prensa internacional. Y si fuera sólo el papel higiénico. Usted lo sabe, la lista es gigantesca. Ya es más lo que no hay, que lo que sí hay. Han convertido a Venezuela en una potencia…de la escasez. Paradójicamente, lo único que abunda.

Y ahora, la tarjeta de racionamiento. Maracaibo está siguiendo el ejemplo que La Habana dio, con más de cincuenta años de retraso. Por esta ruta, pronto llegaremos al trueque.

Ya nos acostumbramos, aunque usted no lo crea, a que el presidente viaje pidiendo comida para Venezuela. Petróleo por yuca. Petróleo por aceite.  Cambio barriles de petróleo por papel higiénico. Rockefeller se volvería a morir… de la risa.

Maduro solicita, con la mayor naturalidad a los empresarios de otros países - tan capitalistas, burgueses, crematísticos y competidores como los venezolanos- que vengan a producir a Venezuela.

No me defienda compadre - dicen los empresarios venezolanos, a la vez que cierran sus empresas y mandan al cacareado pueblo bolivariano, al hambre. Mientras todos los presidentes latinoamericanos viajan rodeados de empresarios nacionales, buscando negocios para que su gente pueda trabajar y comer y vivir, el nuestro marca distancia con los “oligarcas”.

La filosofía de la “revolución” es no hay. Con razón el país está “polarizado”, porque allí si hay. Si de verdad quisieran producir, le hubieran tomado la palabra a Lorenzo Mendoza y entregado dos o tres empresas quebradas, hechas en socialismo. ¿Por qué no lo hicieron?

Muy simple, para esta “revolución”, el negocio es la escasez. Igualiiito a Cuba, no se desengañe. En ese país todos los negocios, o son del Estado, o son extranjeros. Y nosotros, vamos por el camino de nuestros jefes. 

La razón es muy simple, si fuéramos un país próspero, hubiera gente rica y gente acomodada, no dependiente de las prebendas del Estado. Y eso… no le conviene a las autocracias, cuyo desiderátum es mantenerse en el poder para toda la vida. Por ejemplo, Fidel, maestro y modelo. El dictador por antonomasia.

Escasea la comida, el papel higiénico, los carros, los servicios, la gasolina, el dólar. ¿Habrá algo? Pura inopia.

Y puro engaño. Goebbels va resultando un niño de pecho. Lo han superado con creces. Cuando devalúan la moneda…la ajustan. Cuando expropian las emisoras de radio… democratizan el espectro. Cuando agreden a los diputados… son las víctimas. Cuando Ortega insulta a la oposición venezolana… está ejerciendo su latinoamericanismo bolivariano. Cuando le erigen una estatua a Marulanda… están haciendo justicia por un prócer. Cuando Capriles es recibido por Santos… se ha colocado una bomba en las relaciones.

Así, este escribidor no salía de su asombro cuando, luego de comprar carne a 110 Bs. el kilo, descubrió que el gobierno la había incrementado en un 20%... hasta treinta y pico.

¿Será que me robó el carnicero? ¿O que yo vivo en otra dimensión? Lo único que les falta es que nos digan, al revés que Carlos Andrés Pérez, que tenemos que administrar la escasez con criterio de abundancia.

NADA ES CASUAL

Todo les va saliendo a la perfección. La “revolución” comenzó retirándose de la Comunidad Andina. Hay que recordar que la frontera San Antonio- Cúcuta, fue una de las más prometedoras del mundo. ¿Se ha medido la pérdida de productividad por esta acción?

Luego el ALBA. ¿Ha traído algún beneficio para Venezuela?

La destrucción de PDVSA, tampoco es casual. “Yoprovoquéelparo”. Seis millones de barriles, que deberíamos estar produciendo para honrar nuestro volumen de reservas, implicaría poder económico de mucha gente. Y eso… va contra la autocracia. 

Y las invasiones a haciendas productivas para transformarlas en eriales, las expropiaciones generadoras de desempleo, el marasmo de las empresas socialistas,  el chaz, ¿le habrán pagado a aquel señor?, fueron aquellos vientos que  trajeron estas tempestades: la inflación más alta de América, la sima de producción, la violencia. Nada fue casual.

Se trata de la estrategia de destrucción nacional, para comerte mejor. Una mesa de tres patas. El control y la escasez, las dos primeras. Y la otra: la suma de licuefacción de los poderes, árbitro electoral parcializado, sectarismo, exclusión. Es decir, la tercera pata es la escasez… de derechos.

Hay que entender que la Renta Petrolera ha sido mal usada, para montar la autocracia. No comprender es actuar como los bambis de Bambilandia, aquel país donde los niños eran felices. Insisto, pilas y guáramos son, más que nunca, que nuestras primeras necesidades.

Es imperativo que transformemos a Venezuela en el país de la abundancia. Tenemos con qué.

 

 

 

 

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