miércoles, 10 de abril de 2013

VOTA LA BOTA Y VOTA LA TUSA


 

Rafael Gallegos                                                                  Blog. Núm. 93

 

El 14 de abril escogeremos entre el comunismo y la libertad. Entre la colonia cubana y la soberanía venezolana.  Entre vivir en el pasado, lleno de pobreza, improductividad y resentimiento… o vivir en un futuro próspero, sin pobreza, con luz, agua, comida, hospitales, carreteras, seguridad, comida en los supermercados y todas esas cosas, que cada vez escasean más en esta “revolución”.

Entre vivir en el siglo XXI con sus usos higiénicos y tecnológicos elementales, y de paso en libertad. O vivir en el siglo del comunismo cubano, anacronismo puro,  copiando las condiciones preindustriales, para sobrevivir.

Quien vote por la continuidad de ésta “revolución”, lo estará haciendo por los  “avances científicos” del comunismo, según ellos: antídotos contra el capitalismo salvaje.

Veamos:

El primer antídoto, ya lo anunciaron por televisión: nada menos que la toalla ecológica. Por cierto, roja-rojita. Toda una maravilla, se usa, se lava, se cuelga, se riegan las matas y se vuelve a empezar. Las damas venezolanas están ansiosas, a la espera  este gran avance que impedirá sigan gastando dinero en las incomodas, antihigiénicas y sobre todo escasas, toallas sanitarias del capitalismo salvaje.  Viva el comunismo.

Similar a otro antídoto contra el capitalismo salvaje: la tusa reciclable. Los deslenguados dicen que llegará tras la continua escasez de papel higiénico. Se usa, la lava, fertiliza las matas y… vuelve a empezar. Cosa más grande.

 O al desodorante ecológico: limón con bicarbonato. No irrita las axilas. El olor de la “revolución”.

Y para los dientes, olvídese de la suntuaria pasta dental de colores  o con sabor a menta. Ahora podrá asearlos con la novedosa “aguadental”. Modo de uso: abra el grifo cuando tenga agua, coloque la totuma. Agregue, si tiene, jabón. Cepíllese muy fuerte los dientes, si no tiene cepillo use los dedos, hasta que desaparezcan los residuos de alimentos. Luego enjuáguese y con el agua residual, riegue las matas. El aliento de la “revolución”.

Y si hace mucho calor, la “revolución” ha ideado el antídoto contra el capitalismo salvaje, y a la vez evita que usted tenga que sacar un impagable fiao  por  ventiladores o por  aires acondicionados: abanicarse  con periódicos, revistas o cartones. Ah!, de paso, ejercita los músculos de los brazos. La frescura de la “revolución”.

Para los cortes de luz… velas. Lenin decía que la revolución rusa avanzaba al paso de la electrificación. Contrario a nuestra “revolución”, que retrocede al ritmo de los apagones.

Para lavar la ropa, le diseñarán una piedra especial para utilizarla lavar en los ríos. En el caso de los  caraqueños, cuando el Guaire esté limpio. Un homenaje comunista a nuestras  bisabuelas. Así no se gastarán divisas en el imperio comprando lavadoras.

En cuanto al INTERNET… ¿qué es eso? Que vivan las máquinas de teclas. Ah!, y prohibido llamarse Yoani.

Qué barbaridad, aunque usted no lo crea, los “revolucionarios” venezolanos confunden ser bolivariano con volver a las condiciones sanitarias de la época de Bolívar. 

¿Qué le dijo el capitalismo salvaje al comunismo salvaje?... más salvaje serás tú.

Hasta Trucutrú debe estar impresionado. Aunque los deslenguados dicen que le oyeron murmurar que con los adelantos higiénicos de en los regímenes comunistas, se siente como en su caverna.

No es exagerado afirmar que el  14 de abril,  el venezolano escogerá entre la democracia… o el retorno de la tusa.

CAPRILES, DONDE SE FUNDE LA ESPERANZA

Ante este panorama de patria o tusa, se agiganta Capriles como la esperanza nacional.

Abogado, bilingüe, diputado, alcalde, gobernador, ex candidato y candidato presidencial, sin odios, con carisma, demócrata, conciliador, honesto.  Y apenas tiene 40 años.

Contra el retroceso que plantea el heredero de esta mentira  y sucesor del gobernante más autoritario y destructor de los últimos cincuenta años, emerge la figura de Capriles.

Cargada de democracia, libertades, estrategias de desarrollo, gerencia, marginalidad cero, inclusión, inversiones, industrias, empleos. Cargado de esperanza y de futuro.

Y además, ante la escasez y las perspectivas sanitarias, hay que decirlo, cargado de promesas que no pueden hacer los comunistas made in Cuba, como Nicolás.

Promesas que tienen sentido en las dictaduras comunistas; pero en cualquier país democrático serían insólitas: mantener como patrón de consumo de los venezolanos las toallas sanitarias, el papel higiénico, el desodorante, la pasta dental, el bombillo, los ventiladores, aires acondicionados, computadoras, internet, celulares... ¡qué horror! a dónde nos han llevado.

Sería por lo menos vergonzoso, que este país de libertadores, los venezolanos eligiéramos contra nuestra libertad.

                                       CAPRILES PRESIDENTE
                                     VOTA LA BOTA Y VOTA LA TUSA

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