IRÁN…PETRÓLEO Y MÁS QUE PETRÓLEO ( y II)

 

Petróleo sin Reservas    

Rafael Gallegos 727       

El régimen de los ayatolas

El 16 de enero de 1979, el Sha de Irán – en medio de un gran repudio del pueblo- se exilió y se llevó consigo a la familia real. Previamente en un intento fallido por detener su salida, había nombrado primer ministro al jefe de la oposición. El Sha fue un autócrata. La democracia iraní se había quedado estancada en sus pininos cuando derrocaron a Mossadegh. Es decir, la Operación Ajax centró su foco en el control del petróleo iraní, y no le importó acabar con la naciente democracia iraní (otro mensaje para los inocencios).

El Ayatola Jomeini llegó a Teherán procedente de su exilio en París, el 1ro de febrero de 1979. El pueblo lo aclamaba fervientemente. Era el líder espiritual de Irán, que profesa el credo musulmán chiita en un 90 %. Un líder teocrático. Los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial quedan sujetos al poder de los ayatolas. Algo así como los papas de siglos anteriores, o como los faraones.  Un poder casi celestial.

La llamada - por ellos- democracia islámica rechazaba la occidentalización que caracterizó el régimen del Sha, lo consideraban un apóstata que iba contra todos los principios religiosos.

Hay que aclarar que los iraníes son musulmanes pero no árabes, y que el idioma que hablan es el farsi. Y que los chiitas representan apenas el 15 % del mundo musulmán, mientras los sunitas el 85 %. Es decir, la gran mayoría de los árabes son sunitas.

Entre las primeras medidas del nuevo gobernante iraní estuvo limitar la producción de petróleo hasta dos millones de barriles (desde casi seis), lo que ocasionó una significativa alza de precios. El petróleo de disparó desde 12 hasta los 30 dólares el barril, aspecto que se reflejó en serios problemas para los países consumidores.

Como decíamos, las transnacionales habían armado hasta los dientes al Sha de Irán. Lo convirtieron en el policía del petróleo en la zona. La llegada de Jomeini revirtió el destino de las armas, ahora iban contra de Estados Unidos. Como dicen, cachicamo trabajó para lapa.

Luego en noviembre de 1979, el presidente norteamericano Jimmy Carter permitió que el depuesto Sha de Irán entrara a Estados Unidos a tratarse una grave enfermedad que por cierto lo llevó a la tumba meses después. Continuaba así el largo periplo del Sha por varios países, iniciado en Egipto y que cual elipse, finalizaría en ese mismo país.

El gobierno iraní interpretó este gesto como una estrategia norteamericana para regresar al Sha al gobierno, tal como había sucedido en 1953 cuando derrocaron a Mossadegh. Se generaron múltiples protestas en Irán. En una de ellas, exaltados estudiantes lograron penetrar a la embajada norteamericana. Allí estuvieron durante 444 días. Tomaron más de sesenta rehenes. Liberaron a unos pocos. Solicitaban el regreso del Sha para juzgarlo, y disculpas de Estados Unidos.

El presidente Carter intentó un rescate que resultó fallido y trágico. Varias aeronaves siniestradas y ocho fallecidos. Este fracaso - aunado a la estanflación norteamericana producto del alza de los precios petroleros – fue determinante en la derrota del presidente Carter en su intento de reelección. Perdió con Ronald Reagan. Los rehenes fueron liberados al otro día de la toma de posesión del nuevo presidente norteamericano.

Entre las consecuencias de la toma de la Embajada, destacaron la ruptura – hasta hoy – de las relaciones diplomáticas entre ambos países, las sanciones norteamericanas contra Irán, la radicalización de la Revolución Islámica, y el acercamiento de Estados Unidos al régimen de Irak.

Guerra Irán-Irak

Con la excusa – en las guerras siempre hay excusas que solapan las verdaderas causas – de diferencias territoriales, pero seguramente alentados por Estados Unidos para restablecer el equilibrio político en tan convulsa área, y por los deseos de Saddam Hussein de convertirse en el líder de la zona, se inició la guerra Irán- Irak.

En septiembre de 1980, cinco días después de que el líder iraquí rompiera en la Asamblea Nacional el texto del Acuerdo de Argel que delimitaba las fronteras entre Irán e Irak, aviones iraquíes bombardearon zonas iraníes con la excusa – siempre las excusas- de que Irán había realizado ataques previos contra Irak.  

La guerra se había iniciado. Duró ocho años y hubo un millón de muertos. Los norteamericanos y muchos países árabes financiaron y dieron apoyo logístico a Irak. Por su parte, los soviéticos apoyaron Irán. Típico producto de la guerra fría. El resultado fue un empate donde ambos perdieron. Irak quedó convertido en el policía del petróleo árabe. Por cierto, rol que ejercería hasta que en 1990, cuando se le infló el ego a Saddam Hussein y creyéndose dueño de una mano mágica, invadió Kuwait. Pero esa es otra historia.

La “bomba atómica” iraní

Irán comenzó a enriquecer uranio y otros aspectos técnicos que crearon expectativas – o certezas- de que pudiera hacerse con poder de destrucción nuclear. En 2015, Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Alemania y Reino Unido, firmaron un tratado con Irán que limitaba el desarrollo nuclear iraní, a cambio de suspensión de sanciones y otros beneficios económicos para ese país. 

En 2018, Trump, a instancias de Netanyahu denunció el tratado, que por cierto fue firmado durante la presidencia de Obama. Como consecuencia regresaron las sanciones estadounidenses, e Irán reinició su programa nuclear.

Las relaciones Estados Unidos e Israel con Irán se hicieron cada vez más tensas. Irán aceleró su estrategia de los proxis iraníes en Gaza, Líbano, Irak y Yemen.

El punto de arranque del actual conflicto, seguramente es el ataque de Hezbolá a Israel en 0ctubre de 2024. Luego vendría el bombardeo de Israel al consulado iraní en Damasco, el bombardeo a instalaciones nucleares de USA a Irán, las respuestas de Irán hacia Israel, y otros actos que han conformado esta guerra.

En febrero de 2026, Israel y Estados Unidos atacaron a Irán y éste respondió con misiles y bombas hacia Israel y varios países árabes. El objetivo: impedir el desarrollo atómico de Irán y derrocar a los ayatolas.

Una de las consecuencias de la guerra es el cierre parcial de Ormuz, que ha ocasionado interrupciones en el flujo de petróleo y gas, alza abrupta de precios y temores de regresar a una estanflación similar al del Embargo de 1973. En el momento de escribir esta crónica se hizo un alto al fuego y se está negociando la paz. Esperemos…

La paradoja nuclear

Las potencias nucleares enfrentan la paradoja – que se repite desde Corea y Vietnam para Estados Unidos, y hoy la vive Rusia con Ucrania - de poseer infinito poder para acabar con la guerra y no poder utilizarlo. El lanzamiento de una bomba nuclear sin duda significaría un triunfo militar, pero probablemente sería un desencadenante terrible cuyos resultados equivaldrían a un suicidio.

Las Consecuencias

 Probablemente entre las consecuencias post conflicto se pudiera destacar: Irán quedará aislado en la zona, ya que atacó a los países árabes del Golfo. Extensión de los Acuerdos de Abraham entre Israel y algunos países árabes, lo que significa mayor dinámica en las relaciones y reconocimiento a Israel. Mantenimiento del gobierno de los ayatolas en Irán, lo que refleja incumplimiento en los objetivos de USA – Israel. Desfase del programa nuclear iraní: punto a favor de los objetivos USA- Israel. Suavización de sanciones a los iraníes. Reestructuración del gobierno israelí. Pago de tarifas por transitar por Ormuz, a objeto de solventar los danos causados a Irán. Acuerdos políticos en cuanto a la acción de los proxys iraníes. Estabilización de los precios de los hidrocarburos…

Pero seguramente el arreglo de paz ni de lejos superará el fondo del conflicto: un explosivo coctel compuesto por un Israel inserto en la zona desde 1948, y el área con más reservas petroleras en el mundo. O sea…

PD: En cuanto a las consecuencias este conflicto para Venezuela, y de otros que incrementen los precios de los hidrocarburos y la demanda de estos, finalizaremos con la lapidaria frase de nuestro apreciado y admirado Gustavo Coronel: “La Venezuela petrolera es como un león hambriento y desdentado sentado en una mesa repleta de comida.”

Triste realidad que hace imperativo aprovechar las oportunidades que nos brinda el petróleo a los venezolanos. ¡Hasta cuándo!  

 

 

Comentarios

  1. Buenos días, Rafael felicitaciones. Buenísima crónica del escenario del Medio Oriente. Excelente metáfora la del león sin dientes por culpa de la mediocridad y corrupción política de los últimos sesenta años.

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