lunes, 29 de octubre de 2018

LA REQUIEBRA DE PDVSA


Rafael Gallegos    Blog núm. 373

Que quede claro, no hablamos de la quiebra de Pdvsa, sino de la requiebra. Es decir, ya la quebraron y ahora quieren que eso vuelva a suceder.

Ya la quebraron al igual que a toda Venezuela. De más de tres millones de barriles diarios de producción de petróleo hace veinte años han bajado hasta menos de 1,2 millones. Casi dos millones de barriles menos. Pdvsa pierde mil barriles de producción cada día. A precios actuales dejarán de entrar al país en el 2018…  50 mil millones de $, gracias a la destrucción petrolera de esta “revolución”. Y de las refinerías ni les cuento. Convirtieron en obsolescencia o en chatarra las modernas instalaciones. ¿Cuántos miles de millones de $ costará la recuperación? Solo en Venezuela de la capacidad de 1,3 millones de barriles que podían procesar, han bajado a menos de 300 mil. Y en el extranjero, las refinerías que no han vendido corren el riesgo de ser embargadas. Lograron el anti milagro de quebrar Pdvsa.

¿Qué diría Rockefeller de su frase que  el mejor negocio del mundo es una petrolera bien administrada y el segundo una mal administrada? Ni se le ocurrió pensar en una petrolera quebrada como la Pdvsa que hoy mantiene el Banco Central. Y mucho menos en la requebrada que hoy proponen los expertos petroleros de la “revolución”.

Ahora hablan de sustituir a Pdvsa por una Corporación Venezolana de Energía, que contemple además de meter en el mismo saco las empresas eléctricas también quebradas… empezar con una Pdvsa sin deudas. Cual Houdinis rojitos, desaparecen las deudas financieras, las laborales, las de los bonos, de proveedores, contratistas. Bastante trabajo tendrá Houdini para desaparecer más de cien mil millones de dólares. Seguramente la idea es trasladar los activos a la nueva empresa y entregar  los pasivos  al próspero estado “revolucionario”.

Lo grave de esta propuesta es que hace como el señor que le dijeron que su mujer le montaba los cuernos en un sofá y  vendió el sofá…. Claro  le siguieron poniendo los cuernos. Pdvsa está vendiendo el sofá cuando cambia  de nombre y traspasa los pasivos. El problema de fondo no es de dinero, es de gerencia y estrategia. No basta cambiar el nombre, ni empezar de nuevo. El problema es estratégico y es tan de fondo que lo menos que requiere es reingeniería para empezar y la creación de una nueva industria petrolera sin politiquería, con gigantescas inversiones privadas, nueva Ley de Hidrocarburos, administradores capaces, etc. etc.

Cambiarle el nombre a Pdvsa para seguir haciendo lo mismo y con los mismos… garantiza la requiebra. Seriedad señores que el negocio petrolero no es soplar y hacer botellas, ni prometer un millón de barriles como a cada rato hace el gobierno.

Además los venezolanos merecemos respeto. Quebraron Pdvsa, la CVG, la agricultura… al país. Y pretenden hacer los trabajos de recuperación. Han demostrado con creces que no pueden y seguramente que tampoco quieren, si asumimos que tienen años aplicando el esquema de destrucción estratégica para comerte mejor.

Quiebra y requiebra. Nos enrumban al siglo XIX mientras los futurólogos anuncian la singularidad tecnológica dentro de 20 o 30 años, es decir la inteligencia artificial que supera a la inteligencia humana. Mientras el mundo va a los robots, nosotros vamos al trueque. Mientras va a la curación preventiva basada en el genoma, nuestros mejores médicos se van al extranjero y los hospitales enferman. Mientras genios como Stephen Hawking previeron para pronto una exitosa simbiosos de las computadoras con el ser humano, esta “revolución” nos ha montado en el último vagón del tren.

BOOM SIN PETRÓLEO

Casi sin darnos cuenta estamos transitando un boom petrolero. Nuestro petróleo ha superado los setenta dólares hace rato. Los árabes están felices. Y los Estados Unidos, así Trump diga lo contrario, también porque ahora son los primeros productores del mundo.
Pero la “revolucionaria” Venezuela no ha podido disfrutar el boom por un detallito: no tiene petróleo, qué vergüenza. En lugar de exportar los tradicionales dos millones de barriles, apenas exportamos neto (o sea que nos genera dinero), cuatrocientos mil barriles apuraditos. Y ni siquiera se disculpan.

Y menos se preparan para el crecimiento del boom. ¿A cuántos dólares llegará el barril en noviembre cuando Estados Unidos le aplique las restricciones a Irán? ¿a más de cien dólares? Hagan sus apuestas. Quién pudiera producir petróleo… decimos los venezolanos. Puro Sadim, Rey Midas al revés.

En lugar de subir la producción de petróleo y de los demás bienes y servicios, sube la hiperinflación, la escasez, el descontento, la opacidad electoral, el hambre.

Quiebra, requiebra y si siguen… requetequiebra.

2 comentarios:

  1. Creo que te quedaste corto, pero lo que escribes denota una realidad y triste para el pais. Ya resurgiremos como el ave fenix, cuando esta cafila de choros y malandros salga.

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  2. Muy buen articulo, hay que decirles a los venezolanos que el problema no es el precio del barril como casi todos creen , el problema es la producción.....

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