DIÁLOGO DEL ABSURDO
Rafael Gallegos Blog núm. 318 En los años de la Segunda Guerra Mundial surgió una forma del drama que se denominó Teatro del Absurdo. Se trataba de obras teatrales sin argumento, sin conversaciones lógicas y al final el público quedaba presa de gran incertidumbre. Entre las más destacadas de ese género están “Esperando a Godot”, que pasa todo el evento esperando a un Godot que nunca llega, o “La cantante calva”, una conversación sin sentido entre dos familias. Ahora los venezolanos presenciamos este Diálogo del Absurdo, caracterizado como conversaciones entre dos enemigos políticos donde no se sabe lo que hablan. Uno de ellos incumple los acuerdos y peor, los ignora. Al final tanto el gobierno como la oposición refieren el mismo evento como si fueran dos muy diferentes. Y el público (usted y yo), en primer término poseemos la certidumbre de no presenciar un diálogo sino dos monólogos y además, como el del teatro del absurdo, nos quedamo...