REINGENIERÍA… PARA EL PETRÓLEO VENEZOLANO
Petróleo sin Reservas
Rafael Gallegos 736
El gobierno ha manifestado que aplicará la reestructuración y reingeniería del gobierno. Reingeniería no es una palabra cualquiera que se pueda utilizar al voleo. Es un concepto gerencial que se aplica en las organizaciones para realizar cambios radicales (de raíz), cuando se está muy lejos de cumplir los objetivos. Tal como en el caso venezolano, donde es descalabro es tal, que se corre el riesgo de confundir por ejemplo, una elección decente con reingeniería.
La reingeniería aplicada al Estado venezolano debería – para no quedarse en pura palabrería- contemplar aspectos como redimensionamiento de la burocracia, meritocracia, cambios radicales en la Educación (revolución educativa basada en Valores, como plantea Gustavo Coronel), en Sanidad, separación de poderes, justicia, imparcialidad del CNE y del Poder Moral en general, descentralización, devolución de competencias a las gobernaciones y alcaldías, garantía de las libertades, alternabilidad, Congreso bicameral y un largo etcétera que redunde en la recuperación de Venezuela. La mayoría de estas medidas son rutina en muchos países, pero en Venezuela implican un ejercicio de negación colosal.
El petróleo
En la industria petrolera, primer motor del cambio en Venezuela, es imperativa una redefinición total del negocio. Una Reingeniería. Con la Reforma a la Ley petrolera se han adelantado algunas premisas como mayor libertad para participación de empresas privadas, pero quedan pendientes aspectos referentes a la discrecionalidad. Hoy la autoridad puede otorgar montos de regalías e impuestos según su criterio, corriéndose el riesgo de hacer rebatiña con nuestros recursos. Y en cuanto a la transparencia, hay serias denuncias acerca de los Contratos de Participación Productiva (CPP), y empresas mixtas improductivas. Todo ello debe ser aclarado con transparencia. Como por ejemplo cuando la Apertura Petrolera, que mostraba los acuerdos por televisión.
La Ley reformada es tan incompleta, que se requiere urgentemente una nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH).
LOH
Una LOH que refleje la Visión energética de los venezolanos. Una Visión que contemple el desarrollo de una industria petrolera de primera, cuyos beneficios se utilicen para construir una Venezuela próspera y sustentable. Parece de Perogrullo pero… no lo hemos hecho. Es urgente romper este paradójico binomio recursos - hambre.
Una LOH que contemple entre otros aspectos:
- La participación de empresas privadas, mixtas y alguna estatal, compitiendo todas en igualdad de condiciones.
- Agencia de Energía… autónoma, que seleccione los paquetes energéticos a subastar en Rondas de Licitación.
- Regalía e impuestos flexibles y competitivos que permitan una relación ganar- ganar con las empresas operadoras.
- Responsabilidad Social (desarrollo de áreas aledañas) y Responsabilidad Ambiental.
- Un gobierno que diseñe la política petrolera, con un ministerio eficaz, integrado por talentos muy bien pagados que monitoreen, regulen y fiscalicen la gestión de hidrocarburos.
- Innovaciones en cuanto a energías alternas, y al uso del gas que cada día cobra mayor importancia.
- Que apunte a procesos óptimos de refinación y a la creación de una petroquímica de primera. Así como a una simbiosis con la electricidad.
La LOH debe navegar en un entorno con un gobierno y un entramado legal que genere confianza en los inversionistas, que los respete y se empeñe en cumplir y hacer cumplir la Ley.
Beneficios orientados hacia una Venezuela próspera
Si la construcción de una industria petrolera de primera no está asociada a la construcción de una Venezuela próspera y sustentable… dejémoslo así. No tendría sentido.
Los beneficios de los hidrocarburos deben contemplar estrategias que incluyan la superación de las enfermedades petroleras: Enfermedad Holandesa, el Síndrome de Estocolmo y el Efecto Venezuela. Que abarquen moneda competitiva, eliminación del proteccionismo, el paternalismo y el petroestado; limitación del gasto público y del dinero inorgánico, crear un fondo de reserva. Así como celo estricto en el monitoreo de la democracia… y muchas otras acciones que reflejen un nuevo país, absolutamente diferente al actual. No hay otro camino si queremos sembrar el petróleo.
Es la hora de dejar de asombrar al mundo por mostrarnos como unos limosneros sentados en un barril. Al revés que el Macondo de Cien años de soledad, que no tendría una segunda oportunidad sobre la tierra, a los venezolanos si se nos ha dado una segunda – y hasta una tercera - oportunidad.
Pero para aprovecharla debemos cambiar a fondo la economía, la sociedad y sobre todo a cada uno de nosotros. De lo contrario sería… más de lo mismo.
Aprovechemos estos vientos de Reingeniería para generar por fin una Matriz de Futuro. Es la hora de bajar al centro del ruedo. Ya basta de tanta tribuna. ¡Hasta cuándo!
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Buenos días. Excelente artículo por técnico, pertinente y necesario. Felicitaciones por tus agudas críticas y reflexiones.
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