DEMOCRACIA PARA LA TRANSICIÓN
Petróleo sin Reservas
Rafael
Gallegos 728
Durante el siglo XX venezolano hubo tres transiciones, las tres fueron dirigidas por personajes surgidos de los hígados del régimen, y las tres iniciaron con reformas democráticas, aunque sólo dos de ellos enrumbaron al país hacia la democracia.
- Primera transición… resultó un engaño del zamarro Juan Vicente Gómez. Aprovechó operación de riñón de El Cabito en Alemania, así como la aversión que le tenían los venezolanos a la dictadura de Cipriano Castro, y – colocándose una careta de demócrata – se convirtió en presidente de la República. El pueblo, el mismo que aplaudió hasta el delirio a El Cabito, repetía el gesto ante un Taita que seguramente pensaba “Estos güinos si son inocentones, piensan que yo les voy a dejar sacarme del poder… cómo no”. Y efectivamente Gómez permitió cierta libertad de prensa, liberó presos políticos y hasta permitió una Constitución que contemplaba realizar elecciones en 1914.
Llegada la fecha, el periodista Rafael Arévalo González se creyó el cuento y desde su diario El Pregonero, lanzó en 1913 al Dr. Félix Montes como candidato presidencial. Y se acabó el sueño. Rafael Arévalo González fue a parar a La Rotunda y el Dr. Félix Montes huyó a Curazao, y no regresó hasta después de la muerte del Bagre.
Quedó clarito que no habría elecciones con Gómez. La transición Castro – Gómez siguió su curso como una de las más cruentas dictaduras de la historia de Venezuela.
- Segunda transición… al morir Juan Vicente Gómez, el general Eleazar López Contreras tomó su lugar. Hombre del régimen. Fue uno de los sesenta de la gesta de Cipriano Castro en 1899. Muy joven, lo aceptaron en la campaña porque tenía caballo propio. Ministro de Guerra a la muerte del Taita. No hay razones para pensar que no estaba al tanto de la represión del régimen.
López hizo elecciones locales y regionales y desconoció algunos resultados. Exilió a 47 líderes con el cuento de que eran comunistas. Prácticamente mantuvo el mismo congreso del dedo de Gómez; pero por otra parte demolió La Rotunda, le bajó más que dos a la represión, e hizo el Plan de Febrero que se podría considerar el primer Plan de la Nación. Recortó su período presidencial de siete a cinco años, pero mantuvo la elección indirecta para presidente de la República.
En el balance, su gobierno sí resultó de transición hacia la democracia.
- Tercera transición… en 1958, la transición la adelantó también un hombre del régimen. El militar más antiguo de las Fuerzas Armadas, el vicealmirante Wolfang Larrazábal. Un poco marginado por la dictadura, y hermano del ministro y también vicealmirante Carlos Larrazábal, que era hombre cercano a Pérez Jiménez.
El gobierno de Larrazábal fue desde el comienzo, de total transición hacia la democracia.
La transición hoy
Hoy Venezuela vive un curioso plan que se inicia con un período de “estabilización”, que según sus diseñadores debe finalizar enrumbando al país hacia la democracia. Se trata del mismo gobierno anterior, pero sin la cabeza previa, y tutelado por Estados Unidos. Los nombramientos realizados hasta ahora - incluyendo Fiscal y Defensor- refuerzan el team del equipo gobernante.
Ha habido algunas acciones que denotan cambios, como la liberación parcial de presos políticos, algunas liberalidades e inversiones extranjeras, o una Reforma a la Ley de Hidrocarburos que a pesar de aspectos positivos, deja mucho que desear.
Pero cada vez los ciudadanos nos preguntamos con más fervor, ¿Y la democracia pa’ cuándo?
¿Qué es lo que quiere Mr. Trump?
Mr. Trump parece cumplir sus objetivos. En primer término recuperar su influencia en el Caribe liberándolo de la relación Irán, China, Rusia y Cuba. En segundo lugar, orientando la ruta del petróleo pesado venezolano hacia USA, diversificando así la oferta de crudos (podría llegar al 10% de la capacidad de refinación de crudos pesados de EEUU). Finalmente a mediano plazo, cuando aspectos legales y de entorno generen confianza en los grandes inversionistas, el crudo liviano y mediano venezolano puede compensar la decadencia de producción de Estados Unidos, que se estima a partir de 2030… petróleo, siempre el petróleo.
En cuanto a elecciones, por ahora no tiene cronograma.
Protectorados
Los acontecimientos del 3 de enero sacan a la luz la figura del Protectorado. El de Japón 1945, dirigido por el general Marshall manipulando a un Emperador Hirohito, que tuvo que bajar de los cielos luego de la derrota de Japón. O el de Alemania, tutelando al ex Alcalde opositor de Berlín Konrad Adenauer, quien fue preso de Hitler.
Protectorados latinoamericanos, ¿a quién protegen?
En América Latina la historia es diferente. Protectorados como tal, Puerto Rico que finalizó como Estado Libre Asociado, o la Cuba de la Enmienda Platt, que a la larga devino en la revolución comunista de Fidel Castro.
Del resto, lo más próximo a tutelas o protectorados serían los gobiernos de las bananeras, admirablemente descritas en “Tiempos Recios” por Vargas Llosa, o las toneladas de dictaduras latinoamericanas protegidas (¿tuteladas?) por Estados Unidos con el argumento – vaya usted a saber- de evitar dirigentes demócratas izquierdosos. Es la historia.
El único “protectorado” (o tutela) exitoso en América Latina fue el caso Panamá. Luego de la invasión tomó posesión –inmediatamente- el presidente electo (opositor) Guillermo Endara. Rehicieron las instituciones, y desmantelaron la Fuerza Armada (siguiendo el modelo de Costa Rica). Retornaron a la propiedad del Canal en 1999, y recibieron mucha ayuda económica estadounidense; al contrario que en el caso venezolano, donde luego de tres meses no han retornado al país varios miles de millones de dólares provenientes de las ventas de petróleo (ni siquiera explicaciones o planes), y la inflación entre otros aspectos sigue galopando y profundizando el hambre de las mayorías. Hoy Panamá está entre los tres países más prósperos de Latinoamérica, luego de ser uno de los últimos.
Importante analizar: de los casos mencionados, Alemania y Panamá adelantaron la tutela y transición de manera exitosa, con líderes opositores. ¿Entonces?
Elecciones
Contrariamente a los deseos de la inmensa mayoría de los venezolanos, las elecciones y la normalización de la democracia no están en la primera página de la agenda norteamericana.
Craso error, porque el rescate de las instituciones es un proceso que no puede ser tutelado, sino producto del liderazgo político, las universidades, los gremios, las academias… de la unidad nacional. No hay otra manera, rescatan las instituciones quienes las conocen y las sienten como una necesidad prioritaria. Quienes tienen la Visión Estratégica del país que queremos. Y las instituciones son el verdadero imán para las inversiones extranjeras en hidrocarburos, turismo, agricultura etc. etc. etc. Sin ellas no vendrán capitales significativos. Anótenlo.
Es la hora de exigir la elaboración el cronograma electoral. De ir colocando ladrillo a ladrillo las estructuras de la reconstrucción nacional. La democracia no es el final de la transición, es el comienzo.
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